Los días 27 y 28 de febrero de 2026 se celebraron las Jornadas Jurídicas de Pastoral Penitenciaria, organizadas por el Departamento de Pastoral Penitenciaria de la Comisión Episcopal para la Pastoral Social y Promoción Humana de la Conferencia Episcopal Española. Durante dos intensas jornadas, los participantes pudieron profundizar en distintos aspectos de la justicia restaurativa, tanto en el ámbito penal como en el penitenciario.
La jornada estuvo dirigida por D. José María Carod Félez, director del Departamento, quien acompañó y animó el desarrollo de los trabajos. Entre las distintas ponencias, Dña. Miriam Tapia Ortiz, coordinadora nacional de Justicia Restaurativa, presentó la política penitenciaria actual en materia de justicia restaurativa, ofreciendo una visión global de su implantación y desarrollo en el sistema penitenciario.
Por su parte, Dña. Carmen Gil Román, magistrada de la Audiencia Provincial de Barcelona, abordó la aplicación de la justicia restaurativa dentro del proceso penal, subrayando su valor como camino de reparación, responsabilidad y reconciliación.


Las jornadas también permitieron conocer experiencias concretas desarrolladas en centros penitenciarios. Dña. Francisca Lozano y D. José Sánchez Sánchez compartieron la experiencia de los programas de justicia restaurativa en las prisiones de Castilla-La Mancha, acercando a los asistentes la realidad práctica de estos procesos dentro del ámbito penitenciario.
Finalmente, Dña. Raquel Benito, coordinadora del área jurídica del Departamento de Pastoral Penitenciaria, presentó una actualización sobre diversas cuestiones de actualidad penitenciaria. Entre ellas destacó la desaparición del subsidio de excarcelación, la problemática de la autorización provisional de trabajo para personas presas extranjeras, así como el protocolo para la prevención, protección y atención a personas privadas de libertad víctimas de violencia sexual en el medio penitenciario.
Las jornadas contaron con la participación de 38 personas procedentes de distintos puntos de España, lo que permitió un valioso intercambio de experiencias entre quienes trabajan en el ámbito de la Pastoral Penitenciaria.
Además de los espacios formativos, estos días estuvieron marcados por la convivencia, la oración compartida y el diálogo, generando un clima fraterno que anima a continuar trabajando con esperanza en la misión de la Pastoral Penitenciaria, acompañando y defendiendo la dignidad de las personas privadas de libertad.

