Con motivo de la 112º Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado, que tuvo lugar el pasado 27 de septiembre, el director del departamento de migraciones, Fernando Redondo Pavón destacó la necesidad de poner rostro a los niños vulnerables y pide responsabilidad a la sociedad y a las instituciones en una entrevista en La Tertulia de Trece.
Al comenzar el diálogo, ha recordado que no es la primera vez que se aborda esta cuestión, ya que en la jornada de 2017 el Papa Francisco advirtió de que los menores son los más vulnerables «por ser niños, por ser extranjeros y por ser indefensos».
Con el lema «Incluso uno solo de estos pequeños», la jornada recalcó la importancia de la atención personalizada a la infancia desprotegida. Fernando Redondo ha insistido en que «acoger a un menor, acoger a un indefenso, a una persona necesitada, es acoger al mismo Cristo», lo que supone una llamada directa a la comunidad cristiana ante las situaciones de violencia, miseria y hambruna.
Respecto al debate sobre la integración de los menores no acompañados, el director ha subrayado la necesidad de mantener siempre una mirada de humanidad. En este sentido, afirmó que «esa dignidad no la pierde nadie ni cruzando fronteras» y que, cuando una persona se ve obligada a migrar, «la actitud de la Iglesia es la de acoger como una madre».
La campaña hace un llamamiento a no tratar a los migrantes como meras cifras o estadísticas. Su objetivo principal es humanizar la mirada y poner nombre a cada historia individual, recordando que «cuando tú miras de frente, le pones rostro, le pones nombre, escuchas su experiencia, su historia de vida, te cambia la mirada», afirmó Fernando Redondo.
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Personas con una historia, con unas heridas, con unos sueños
Asimismo, el propio domingo, don Fernando Redondo, protagonizó una entrvista con María Ángeles Fernández en el programa Últimas Preguntas de La 2. Allí el director hizo referencia a que el papa León quiere poner el acento «en estos menores, con un hincapié en que una sola de estas personas es importantísima». Muchas veces tenemos la visión de los flujos migratorios como masas, personas anónimas y nos preguntamos qué aportan o qué dificultades traen, pero el Papa, dice Fernando Redondo, «busca que miremos el rostro de estos niños y estos adolescentes que tienen una dignidad y un valor infinitos».
En este sentido, se hizo una invitación a cambiar la mirada sobre los migrantes, dejando de lado los prejuicios y estereotipos, mirandolos como «una persona concreta que viene con una historia, con unas heridas, con unos sueños», porque «cuando miramos al rostro de una persona, es cuando podemos empatizar».
En España tenemos unos 14.000 menores que están en centros de menores, en su mayoría están en Canarias, en Ceuta y en Melilla, el 89% de ellos son varones, entre 15 y 19 años, y provienen de países como Marruecos, Malí o Senegal. Muchos de ellos vienen huyendo de gurras, de conflictos, de situaciones de conflicto, «vienen buscando vida», afirma el director de Migraciones de la CEE.
Fernando Pavón relata cómo es el trabajo en muchos centros de acogida del país que acompañan y capacitan a estos jóvenes en oficios, les enseñan el idioma y los orientan en los pasos a seguir en su integración social. «A las persnas cuando se las acoge, se las acompaña, se las orienta, las personas van a responder y pueden integrarse en nuestra sociedad».
Respecto de la situación ocurrida recientemente en Ceuta, el director afirmó que lo fundamental es «poner en el centro a la persona y su dignidad». La cuestión es muy díficil y hay un sufrimiento tanto en los locales ceutíes, como en los migrantes que han llegado. «Las autoridades deben unir todos los esfuerzos para dar una respuesta de acuerdo con la ley vigente, pero sin perder nunca de vista la mirada humanitaria».

