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Los beatos gitanos Emilia y Ceferino, entre los presos de la cárcel de Zuera

El 25 de marzo se cumple el aniversario de la beatificación de Emilia la Canastera junto con los 114 mártires de la persecución religiosa en la diócesis de Almería. Emilia y Ceferino siguen muy presentes en la Pastoral con los Gitanos en España.

Os ofrecemos el precioso testimonio de un matrimonio de la Archidiócesis de Zaragoza que ha llevado a los beatos gitanos a la cárcel.

Nos piden que demos nuestro testimonio de labor pastoral durante este año 2023 que ha finalizado; solo puedo decir que en la vida del cristiano no cuentan los planes propios sino los planes de Dios.

Él nos guió hace un año y nos puso en el corazón el deseo de dar a conocer a los presos gitanos del Centro Penitenciario de Zuera (Zaragoza) la vida de los mártires gitanos Ceferino y Emilia. Fuimos con la idea de dar dos charlas durante dos sábados y Dios Nuestro Señor tenía otros planes…

Como os decía unas líneas más arriba, no hagáis planes; solo obedecer a lo que Dios os ponga en el corazón. Esta es la conclusión que hemos sacado de este bendito año. Fue tal la acogida que la cosa se prolongó durante un año y hemos renovado para este 2024.

Los sábados estamos cuatro horas desde las 9 h. hasta las 13 h. con ellos con el único fin de despertar su fe a través de los Mártires y del Evangelio; solo hay un propósito: ganar estas almas, que un día se extraviaron, para su reencuentro dichoso con el Señor.  Él, como Padre, no quiere perderlos y ellos, como hijos, desean ese abrazo con todas sus fuerzas.

Se han vivido momentos preciosos; no hay riquezas en el mundo ni satisfacciones mundanas que puedan igualar la dicha de este tiempo. Ha habido abortos concertados y con fecha que no se han producido gracias a una de esas charlas donde el Espíritu Santo tocó el corazón de esa madre y decidió dejar nacer a su bebé. También hemos visto cómo padres que no querían relación con sus hijos por el sufrimiento y la reincidencia de estos muchachos en su mal camino y ahora esos hijos ha dado un giro a su vida en el nombre de Dios y tienen una unión como hacía años no tenían. Contaría muchas más cosas que nos han sucedido, pero tampoco quiero extenderme. Solamente puedo decir que la experiencia ha sido preciosa.  El cariño y el respeto que hay en esos grupos de ellos hacia nosotros y de nosotros hacia ellos no se puede explicar si no fuera por la mano del Señor encima de ellos y de nosotros.

Como oí una vez: “Dios no elige a los capacitados, sino que capacita a los que elige”. Nosotros no tenemos una gran preparación teológica pero nos mueve el amor a Dios y a nuestra raza gitana y eso es lo que ha hecho que esto tuviera los resultados que ha tenido. Todos estos internos han entrado en nuestro corazón para no salir nunca.

Estad atentos a las llamadas de Dios y no tengáis miedo; si vamos con Él y trabajamos para Él todo saldrá según su voluntad.

No quiero acabar este escrito sin agradecer de todo corazón el apoyo del Arzobispo de Zaragoza en esta misión, Don Carlos Escribano; sin su ayuda no hubiéramos podido llevar a cabo este trabajo. También a Isabel Escartín, delegada de Pastoral Penitenciaria; ella se encargó de todos los permisos que, para acceder al Centro Penitenciario, hacían falta. Gracias a los dos con toda el alma.

Y para todos los que leáis este testimonio un fuerte abrazo de parte de José Antonio y Elena y pedimos que recéis por este matrimonio para que Dios les ilumine y les de fuerzas para poder seguir haciendo siempre su voluntad.

Elena y José Antonio.