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La Pastoral de Migraciones de España conmovida con la muerte de Gabriel Delgado

  • Categoría de la entrada:Migraciones
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El pasado viernes 12 de noviembre, nos despertábamos con la triste noticia del fallecimiento de Gabriel Delgado, Director del Secretariado de Migraciones de la Diócesis de Cádiz y Ceuta.

Marchó al Padre justo cuando la Iglesia preparaba la Jornada
Mundial de los Pobres, para así afianzar principios básicos
como “salir al encuentro de los que más sufren allí donde
estén”, o ”la importancia de entender cómo se sienten, que
perciben y qué deseos tienen en el corazón”

Emilio Muñoz, Delegado de Migraciones de la Diócesis de Huelva

porque fue una vida entregada a los trabajadores primero y a los migrantes después, en una diócesis que es Frontera Sur de Europa, donde es constante la llegada de migrantes y constantes también las muertes de personas llegadas en patera.

Nacido en Cádiz en 1946, realizó estudios en el Seminario de Cádiz y en la Facultad de Teología de Salamanca, siendo ordenado sacerdote el 25 de octubre de 1975. Tras una primera etapa en la que se integra al colectivo de sacerdotes obreros, trabajando en los Astilleros de Cádiz,  fue consiliario diocesano y regional de la JOC de Andalucía, delegado diocesano de la Pastoral Obrera y presidente de la Asociación Cardijn. Continuó su labor junto a otros muchos voluntarios bajo las iniciativas del Secretariado Diocesano de Migraciones, la Fundación Centro Tierra de Todos y la Asociación Cardijn. En el año 2001 recibió la medalla de Andalucía.

Tal y como escribe su equipo, el Centro Tierra de Todos: «Gabriel deja huérfanos a muchísimos hijos de infinidad de nacionalidades, que nos consta que lloran su marcha. Hoy, Gabriel Delgado deja de acoger a los migrantes que llegan en patera para sentarse junto aquellos migrantes que no consiguieron llegar».

Sacerdote entregado por completo a los migrantes

Son las palabras de Monseñor Rafael Zornoza, Obispo de Cádiz y Ceuta que además dijo que: «Ha luchado por ellos hasta el fin de su vida, siendo un referente en la pastoral diocesana y nacional por su entrega, dedicación y experiencia en el trabajo de acogida y promoción de los emigrantes y en la defensa de sus derechos», ha expresado el prelado en sus palabras a la revista Ecclesia.

La Frontera Sur divide y une a la vez a la Iglesia de Cádiz y Ceuta. Su tarea y la de su equipo al frente del Secretariado de Migraciones de la Diócesis abrió caminos en la Pastoral de Migraciones en la Iglesia de España y Europea.

Se tomó en Evangelio en serio

José Antonio Hernández Guerrero en la web de la Diócesis de Cádiz dice que: «Gabriel Delgado Álvarez ha sido uno de esos sacerdotes gaditanos que, con la sencillez y con la alegría que proporciona el amor, se han tomado en serio el Evangelio. Cada día, orientando sus pasos por las pisadas de Jesús de Nazaret, se ha encaminado hacia esa dirección “obligatoria” -decía él- que le llevaba a acompañar, a conversar y a acoger generosamente a los que acudían en busca de pan, de trabajo y de paz. Toda su teología y toda su pastoral -sencillas, claras y profundas- se apoyaban en el principio de identificación de Jesucristo con el pobre y con el extranjero: “Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me acogisteis”.

Gabriel Delgado entrega al Papa Francisco una patera realizada por migrantes en la Diócesis de Tánger

Compromiso extremo con los más desfavorecidos

Santiago Yerga director general de Migraciones del Gobierno de España, En conversación con Alfa y Omega, destaca «su implicación y compromiso extremo con los más desfavorecidos», primero con los jóvenes de las barriadas populares de Cádiz –estuvo muy vinculado a la Juventud Obrera Cristiana (JOC)– y luego con las personas migrantes, a las que «consagró su vida». Tras reconocer que deja «un legado muy importante», confiesa que también le ha marcado mucho a nivel personal: «Me deja una huella profunda y un dolor imponente». Santiago trabajó con Gabriel codo con codo como abogado en Tierra de Todos.

Con Santiago compartió trabajo y lucha por los derechos de las personas migrantes. La Iglesia de Cádiz y Ceuta fue pionera en la atención pastoral a los Centros de Internamiento de Extranjeros, abriendo caminos para que se pudieran atender todos los centros de España a la vez que se lucha por su cierre.

Gabriel Delgado y Santiago Yerga en una conferencia en Tierra de Todos exponiendo las condiciones penosas de los CIE

Por su parte José Luis Pinilla, quien fuera el Director de la Comisión Episcopal de Migraciones en el mismo reportaje ha señalado que: «Cuando estuve en la Conferencia Episcopal era una referencia. Su aportación era muy brillante tanto en España como en Europa. Además, fue un sacerdote puente, no solo a nivel geográfico sino también humano, y supo crear equipo y suscitar vocaciones para el trabajo en materia de migraciones».

El padre de la Frontera Sur

Así lo define el diario El País en su edición de Andalucía. Recuerda que «había oficiado muchos entierros como sacerdote. Pero había unos a los que, pese a lo numerosos que son y los años transcurridos, se confesaba incapaz de acostumbrarse: los de esos migrantes —algunos menores de edad— que acaban en un nicho sin nombre a la orilla gaditana de la Frontera Sur. “Lo hago con dignidad, pero lo paso mal”, explicaba a EL PAÍS en julio de 2018. Hasta que este viernes les ha tocado llorar por él a todos los que le conocieron. El padre de los más necesitados, de los inmigrantes de la Frontera Sur, ha fallecido en Cádiz a los 75 años. Tras de sí deja una marcada huella de entrega». Porque Gabriel supo rodearse del mejor equipo, personas entregadas como él que han hecho del compromiso con los migrantes su carnet de identidad como cristianos.

Círculo de Silencio en Cádiz. Se realiza todos los meses

Un día de luto en la ciudad de Cádiz

El alcalde de Cádiz, José María González decretó un día de luto oficial por la muerte de Gabriel a quien se refirió como «un ejemplo de solidaridad y fe desde la defensa de los Derechos Humanos, lo que llevaba por bandera con una convicción admirable». Ha subrayado el «hueco vacío» que deja con su marcha un sacerdote especialmente comprometido con las migraciones y que ha sido el alma mater de Tierra de Todos, de la asociación Cardijn y del espacio Tartessos.

El regidor gaditano ha subrayado que su lucha en defensa de los Derechos Humanos «lo traducía en la ayuda a los más necesitados, en la mano siempre tendida a las personas más vulnerables de la sociedad. Y desde ese enfoque, desde esa perspectiva, hizo una labor imprescindible con las personas migrantes durante décadas y décadas. Humanizó nuestra frontera sur con su ejemplo, con sus mensajes, con su trabajo diario, con sus llamadas de atención a la conciencia social sobre lo que estaba ocurriendo en nuestra frontera».

Onda Cádiz, la televisión municipal de Cádiz le ha dedicado un amplio reportaje donde podemos conocer parte de su legado:

Adiós a otro cura con rostro humano

Juan José Téllez: El padre Gabriel, como se le conocía, fue nombrado director del Secretario Diocesano de Migraciones, asumió la dirección de Tartessos, un centro social que la Iglesia aún mantiene en Cádiz y que se abrió a acoger inmigrantes sin papeles a medida que el acuerdo de 1992 entre José Luis Corcuera y Driss Basri, ministros respectivos de Interior en España y Marruecos, posibilitaba su devolución en caliente desde esta orilla del Estrecho y sin siquiera asistencia letrada.

Gracias a Dios por la vida de Gabriel

Como Emilio Muñoz, muchas personas entregadas a la Pastoral de Migrantes en la Iglesia española comparten con ellos

Muchas vicisitudes durante la aventura.
Desde lo fácil compartiendo actos y concentraciones, hasta lo duro y difícil:
…mirar al estrecho tras un naufragio
…pasear por la playa de los Lances
…rezar ante las tumbas de Tarifa a quienes nadie reclamó
…encontrarme conmigo mismo, cuestionarme y sentir el encargo
…y ver cómo, poco a poco, en su enfermedad, me decía. “…tenemos que seguir…”
Ninguna duda. El amor es una disposición cordial y permanente de hermandad, de servicio y de entrega.
Rebasar nuestra humanidad, abriéndola a nuestros semejantes.
Verdadera fe en la bondad del ser humano, amable en sí misma por ser imagen de Dios.
Y ahí el estrecho, con noticias periódicas de tragedias y sufrimiento.
Como me dijo, lo que más sorprende es pensar que la historia le había dado desde siempre a este paso el privilegio de ser contacto entre mundos diferentes, lo real y lo desconocido visto así desde los dos lados, hasta ir degradándose para ser límite entre lo posible y lo imposible. Entre la esperanza y el descarte.
Estrecho como el Amor de Dios.
Inmenso como la indifere
ncia que vivimos.

Su equipo y muchas personas que le conocimos damos gracias por la vida de Gabriel. Compartimos las palabras leídas en la misa celebrada en la Parroquia de San Lorenzo Mártir en Cádiz el día 23 de noviembre:

Durante estos últimos días han sido muchas las palabras de cariño, elogio y agradecimiento que se han dicho sobre Gabriel. Y seguro que todos los que estamos aquí tenemos algo que agradecerle. Pero ahora llega el momento de darle gracias a Dios por Gabriel. Él consagro su vida a Jesús y a su mensaje de Justicia y Amor y ese fue siempre el motor de su incansable vitalidad. Por eso, Señor, hoy te decimos:

Gracias por poner en nuestros caminos a Gabriel. Por habernos hecho partícipes de algo tan grande y tan bello.
Gracias Señor por su fe y su coherencia, porque él nos ayudó a vivir nuestro cristianismo de forma más consciente. A descubrir tu Verdad profunda en el Evangelio y también en la Creación, en nosotros mismos, en todo acontecimiento, en cada persona, en los últimos…

Gracias por su espíritu crítico, por su denuncia incansable de las injusticias. Por dar voz a los migrantes desde “el silencio”.

Gracias Señor por su espíritu de paz y concordia, porque en cada momento nos alentó a construir puentes y no muros, a transformar las fronteras en espacios de encuentro, diálogo y acogida y no en zonas oscuras de odio, rechazo y muerte.

Gabriel Delgado y su equipo con Cristóbal López y Santiago Agrelo en Tánger, diócesis con la que colaboran estrechamente.

Gracias por su amor incondicional a los más vulnerables, a los desheredados de la tierra. Cada proyecto emprendido, cada persona acogida, cada gesto de cariño, cada acercamiento entre culturas y religiones, cada experiencia, cada oración compartida, ha marcado una huella imborrable y ha transformado muchas vidas. Más de las que podemos hoy nombrar.

Muchas veces lloró Gabriel a los muertos que nadie lloraba. A los que murieron sin nombre en este trozo de mar. Muchas veces dio un final digno a quienes murieron buscando dignificar su vida. Hoy todos te lloran a ti, Gabriel. Pero con la certeza de que por tu vida de fe y entrega serás eterno con el Padre.