Madrid acogió del 22 al 24 de septiembre las L Jornadas Nacionales de Delegados de Pastoral de la Salud, un encuentro que este año ha tenido un significado importante al conmemorar los 50 años de la Pastoral de la Salud en España. Bajo el lema «Id y curad. Cincuenta años cumpliendo el mandato del Señor», responsables y agentes de esta pastoral se reunieron para compartir experiencias, reflexionar sobre los retos actuales y renovar el compromiso de la Iglesia con las personas enfermas, sus familias y quienes las cuidan.
Organizadas por el Departamento de Pastoral de la Salud de la Conferencia Episcopal Española, integrado en la Subcomisión Episcopal para la Acción Caritativa y Social, las jornadas combinaron formación, oración, celebración y memoria agradecida de cinco décadas de camino.
Una pastoral llamada a cuidar
Las jornadas comenzaron el martes 22 de septiembre con la acogida de los participantes, la oración y la presentación del encuentro. La primera ponencia, a cargo de José Luis Méndez Jiménez, director del Departamento de Pastoral de la Salud de la CEE, abordó el significado del mandato de Jesús de «curar toda enfermedad y toda dolencia». Posteriormente, Miguel Garrigós Domínguez, director del Secretariado de la Subcomisión Episcopal para la Familia y Defensa de la Vida, reflexionó sobre el cuidado de las personas mayores.
El miércoles 23 estuvo dedicado a analizar el presente y los desafíos de esta pastoral. Se presentaron los resultados y las reflexiones de la encuesta realizada en 2025 para una pastoral de la salud renovada, así como la Campaña 2027 y sus materiales de formación. La formación continuó con la ponencia «La pastoral hospitalaria ante un nuevo renacer», impartida por Luis Sánchez Ruiz, delegado episcopal de la pastoral de enfermos y mayores de la archidiócesis de Valencia. La jornada se completó con las propuestas del Departamento y una oración por los enfermos y cuidadores.
Cincuenta años de historia y servicio
La jornada del jueves 24 tuvo como eje central la celebración del 50 aniversario de la Pastoral de la Salud en España. La memoria ocupó un lugar destacado con la ponencia «Historia de la pastoral de la salud en España a lo largo de estos cincuenta años», a cargo de Juan Manuel Bajo Llauradó, delegado episcopal de Pastoral de la Salud de Tortosa.
El recorrido histórico se completó con los testimonios de quienes han sido protagonistas de esta trayectoria. En la sesión titulada «Recuerdos del camino recorrido en los 50 años en pastoral de la salud» se contó con una entrevista a Mons. José Luis Redrado Marchite, obispo emérito y secretario emérito del Pontificio Consejo para la Pastoral de los Agentes Sanitarios, y con los recuerdos de Rudesindo Delgado Pérez, sacerdote y director emérito del Departamento de Pastoral de la Salud de la CEE durante más de veinte años.




Una celebración de acción de gracias
La conmemoración tuvo su momento central en una celebración eucarística en la catedral de la Almudena, seguida de una cena conmemorativa y un homenaje a los directores y obispos responsables de la Pastoral de la Salud durante los últimos cincuenta años, como reconocimiento a quienes han contribuido a impulsar y acompañar esta misión de la Iglesia.
Durante la cena se entregaron cinco reconocimientos especiales a personas vinculadas de manera significativa a la trayectoria de la Pastoral de la Salud: Mons. Jesús Fernández González, obispo de Córdoba y presidente de la Comisión Episcopal para la Pastoral Social y Promoción Humana; Mons. Abilio Martínez Varea, obispo de Ciudad Real y presidente de la Subcomisión Episcopal para la Acción Caritativa y Social; Mons. Vicente Ribas Prats, obispo de Ibiza y responsable de Pastoral de la Salud; Mons. José Luis Redrado Marchite, secretario emérito del Pontificio Consejo para los Agentes Sanitarios; y D. Jesús Martínez Carracedo, anterior director del Departamento de Pastoral de la Salud;
Las L Jornadas Nacionales de Delegados han sido, por tanto, una oportunidad para hacer memoria, dar gracias y renovar el compromiso con una pastoral que encuentra su razón de ser en el Evangelio y en la cercanía a la persona que sufre. Cincuenta años después, el mandato que da título a las jornadas mantiene toda su actualidad: «Id y curad». Un mandato que invita a la Iglesia a no pasar de largo ante la enfermedad, sino a acercarse, acoger, acompañar, consolar y cuidar.




