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La Semana Social ha de ayudar a dar «forma al corazón»: La caridad política

  • Categoría de la entrada:Semanas Sociales
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Ponencia Inaugural de Don Luis Arguello en las Semanas Sociales

Si yo tuviera que responder al título de la charla, adelantaría ya el final de la propuesta: ¿cómo podemos ofrecer desde la Iglesia una regeneración de la vida pública? Promoviendo la caridad política, es decir, promoviendo lo que constituye la identidad y espiritualidad propia de los laicos – la caridad política– a la que se ha referido el mensaje que, en nombre del Santo Padre, nos ha enviado el Secretario de Estado. Esa alta forma de la caridad, que es la caridad en la polis, en los ambientes e instituciones propios de la vida en el tiempo y en los espacios de la vida social.

2. La caridad política

Por tanto, la Semana Social, como instrumento formativo, ha de ayudar a dar “forma al corazón”: la caridad política. La forma del corazón pide “saberes y vivires”, una perspectiva católica, la integralidad.

La llamada a la regeneración nace de la escucha de un gemidoal que el papa Francisco da voz en un texto inédito recogido en un libro recopilatorio de diversas intervenciones suyas, El cielo en la tierra. Transformar el mundo:

¿Se puede creer aún en la posibilidad de un mundo nuevo más justo y fraterno? ¿Se puede esperar de veras una transformación de las sociedades en las que vivimos de manera que lo que predomine no sea la ley del más fuerte ni la arrogancia del Dios dinero, sino el respeto de la persona y una lógica de gratuidad? Imagino la expresión en el rostro de muchos ante estas palabras y ante estas preguntas que, a priori, podríamos calificar de “ingenuas”. Un ligero pliegue de los labios curvados en una sonrisita de escepticismo o en el mejor de los casos de conmiseración que nos lleva a vivir en la sociedad del desencanto.

¿Hemos de aceptar pues que el mundo es inmutable con sus injusticias que “claman venganza a los ojos de Dios” y nosotros hombres de Iglesia tenemos solo la tarea de predicar la resignación pasiva o enunciar de manera repetitiva principios tan verdaderos como abstractos?   

Desde la inquietud que esta pregunta suscita nos adentramos en la Doctrina Social de la Iglesia como “brújula” de la caridad política e instrumento formativo para “reconocer, interpretar, elegir”.

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