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	<title>Migraciones archivos -</title>
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	<title>Migraciones archivos -</title>
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		<title>Mensaje de su Santidad León XIV para la 112ª Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Guadalupe García Corigliano]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 10 Sep 2026 09:35:31 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Migraciones]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Incluso uno solo de estos pequeños (cf. Mt 18,10) Queridos hermanos y queridas hermanas: Año tras año, la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado nos invita a centrar nuestra atención en diferentes aspectos del complejo fenómeno migratorio. En esta 112ª Jornada, el lema «Incluso uno solo de estos pequeños» nos llama a prestar atención [&#8230;]</p>
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<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>Incluso uno solo de estos pequeños (cf. Mt 18,10)</em></strong></p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Queridos hermanos y queridas hermanas:</p>



<p class="wp-block-paragraph">Año tras año, la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado nos invita a centrar nuestra atención en diferentes aspectos del complejo fenómeno migratorio. En esta 112ª Jornada, el lema «Incluso uno solo de estos pequeños» nos llama a prestar atención a los menores que se ven directamente afectados por la experiencia de la migración y la huida, a la preocupación por ellos y a la promesa del Señor de que quien «acoge a un niño como este en mi nombre, me acoge a mí» (<em>Mc</em>&nbsp;9,37).</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Menores desplazados: una realidad compleja de vulnerabilidad</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Los menores son los más vulnerables dentro de los flujos migratorios mundiales. Son rostros concretos, historias únicas, que apelan a nuestra conciencia. Cada año, millones de niños y adolescentes se ven obligados a abandonar su tierra a causa de guerras, pobreza, violencia, desastres medioambientales y otras tragedias; y, lamentablemente, su número sigue aumentando. Las responsabilidades económicas, políticas y militares de este desastre son inmensas. El sufrimiento no se limita al desplazamiento, hay niños muy pequeños que han perdido a sus padres, hermanos, hermanas y amigos, y que son testigos de una violencia indescriptible. Otros, separados durante largos períodos de sus familiares, intentan reunirse con ellos, viviendo entre tanto, la angustia de la distancia. Hay también menores que afrontan el viaje junto a sus padres, pero expuestos a condiciones extremas y traumáticas. Por último, no podemos olvidar la trágica situación de quienes son separados de sus padres a causa de la repatriación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A este panorama, ya de por sí dramático, se suman otras tragedias: las muertes a lo largo de las rutas migratorias, la trata y la explotación, el reclutamiento de menores para su participación en conflictos armados, la violencia sexual, los matrimonios forzados y las atrocidades sufridas o presenciadas durante el trayecto. Su dignidad se ve pisoteada en demasiadas formas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El&nbsp;<a href="https://www.vatican.va/content/francesco/es.html">papa Francisco</a>, en el&nbsp;<a href="https://www.vatican.va/content/francesco/es/messages/migration/documents/papa-francesco_20160908_world-migrants-day-2017.html">mensaje con motivo de la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado de 2017</a>, dedicada al tema «Emigrantes menores de edad, vulnerables y sin voz», recordaba que estos «se encuentran desprotegidos por tres motivos: porque son menores, extranjeros e indefensos; por diversas razones, son forzados a vivir lejos de su tierra natal y separados del afecto de su familia».</p>



<p class="wp-block-paragraph">No obstante, en medio de tanta oscuridad, no falta la luz de la solidaridad: personas, familias, instituciones civiles y comunidades eclesiales deciden no desviar la mirada hacia otro lado (cf.&nbsp;<em>Lc</em>&nbsp;10,29-37). Pensemos en las familias que abren las puertas de sus hogares para devolver a estos menores el calor de un hogar, en los educadores de las comunidades de acogida, en los voluntarios y en los trabajadores que, cada día, en las rutas y en nuestras ciudades, se dedican a curar las heridas invisibles de estos pequeños. Con su compromiso, dan testimonio de que el amor puede vencer a la indiferencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Incluso uno solo de estos pequeños</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta dramática realidad, me hace pensar en las palabras de Jesús que interpelan profundamente la conciencia de cada uno: «El que acoge a un niño como este en mi nombre me acoge a mí» (<em>Mt</em>&nbsp;18,5). No es una cuestión de cifras ni de estadísticas. El Evangelio nos invita a no hacer cálculos:&nbsp;<em>incluso uno solo</em>. Cada niño, cada ser humano, posee una dignidad infinita. Es imagen y semejanza de Dios (cf.&nbsp;<em>Gn</em>&nbsp;1,26), es presencia del Señor. Ante cada menor emigrante, estamos llamados a realizar un acto de humanidad y de fe: en el niño, de hecho, podemos acoger y encontrar al Señor. Esta llamada se hace aún más apremiante a la luz de esta otra afirmación del Señor en el Evangelio de Mateo: «fui forastero y me hospedaron» (<em>Mt</em>&nbsp;25,35).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lamentablemente, los menores emigrantes se ven más fácilmente relegados a la invisibilidad, al carecer de adultos que los protejan y los apoyen. Es necesario intervenir en los países de origen para eliminar las posibles causas que les obligan a huir, además de ofrecer protección y acogida en los países de tránsito y de llegada. El clamor de los menores desplazados se eleva hoy hacia Dios, tal y como el que se escucha en el libro del Éxodo: «He visto la opresión de mi pueblo en Egipto y he oído sus quejas contra los opresores; conozco sus sufrimientos. He bajado a librarlo» (<em>Ex</em>&nbsp;3,7-8). Dios escucha y, para liberar, interpela con fuerza la conciencia y la acción de cada uno de nosotros, tal y como hizo con Moisés. No podemos permanecer indiferentes, ni acostumbrarnos a tanto sufrimiento.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Un llamamiento a la responsabilidad de todos</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Incluso uno solo de estos pequeños nos llama,&nbsp;<em>en nuestra vida personal</em>, a abrir los ojos y el corazón para escuchar en profundidad su historia, sus miedos y sus sueños, superando esa indiferencia que reduce al ser humano a un dato estadístico que no nos afecta directamente. Es una invitación a reconocer al niño en su dignidad, aún antes que en su condición de “migrante”, y a proteger sus derechos fundamentales: a la vida, a la educación y a un nivel de vida que le permita crecer y desarrollarse plenamente desde el punto de vista físico, mental, espiritual, moral y social.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Incluso uno solo de estos pequeños nos llama,&nbsp;<em>en la vida eclesial</em>, a convertir la hospitalidad de un concepto abstracto en una práctica pastoral constante. No podemos limitarnos a delegar esta tarea a instituciones o asociaciones dotadas de un carisma específico: ante los rostros concretos que nos interpelan en el día a día, toda la comunidad cristiana está llamada a sentirlos como a sus propios hijos y a acercarse a la historia concreta de cada uno. Es necesario animar a las comunidades cristianas a integrar y valorar a los refugiados e inmigrantes como miembros de pleno derecho de la familia eclesial, promoviendo nuevos itinerarios educativos y espirituales, incluso personalizados, que superen la lógica del puro asistencialismo. En particular, es fundamental prevenir la soledad, el aislamiento y el rechazo, que no pocas veces afectan también a los hijos de los emigrantes, y promover dinámicas de encuentro e integración en las que los jóvenes del territorio y los jóvenes inmigrantes puedan fortalecerse juntos, en un camino de respeto mutuo, solidaridad y amistad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Incluso uno solo de estos pequeños,&nbsp;<em>en el marco de las distintas religiones</em>, nos recuerda que la vulnerabilidad de los más pequeños no conoce fronteras confesionales y nos une en una responsabilidad humanitaria y espiritual compartida. Se convierte en un terreno fértil para un diálogo interreligioso concreto, en el que los creyentes, inspirándose en el propio sentido de la trascendencia, cooperen en la creación de redes de protección. Las comunidades de fe están llamadas a crear espacios en los que cada niña y cada niño sean respetados y valorados en sus respectivas identidades culturales, previniendo así el riesgo de radicalización por parte de grupos extremistas. Proteger a un menor significa, en última instancia, custodiar la huella divina impresa en él.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Incluso uno solo de estos pequeños,&nbsp;<em>en el contexto de las instituciones civiles</em>, nos insta a reafirmar el principio del interés superior del menor. Las instituciones públicas y privadas están obligadas a situar en el centro la protección y la dignidad de cada niño y adolescente. Esto implica la adopción de instrumentos jurídicos eficaces de protección, promoviendo la reunificación familiar y evitando los traumas de la separación. Es urgente un cambio de perspectiva: hay que desplazar el eje del debate de la mera gestión de los flujos migratorios a la protección plena e inmediata de los derechos humanos, adoptando «una respuesta coordinada, solidaria y eficaz, capaz de garantizar protección, acogida y oportunidades reales de integración a quienes emigran» (<em><a href="https://www.vatican.va/content/leo-xiv/es/speeches/2026/giugno/documents/20260608-spagna-parlamento.html">Discurso al Parlamento español</a></em>, Madrid, 8 junio 2026).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Encomendemos a los menores migrantes y refugiados a la protección maternal de María Santísima, quien, junto a san José y a Jesús, aún niño, conoció la crueldad de la violencia de Herodes y el drama del exilio en Egipto (cf.&nbsp;<em>Mt</em>&nbsp;2,13-15); que sea Ella quien acompañe sus pasos y ayude a nuestras comunidades a convertirse en signos vivos y creíbles del Evangelio.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Vaticano, 11 de agosto de 2026, memoria de Santa Clara de Asís.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
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		<title>Preferencia evangélica: la otra prioridad</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Guadalupe García Corigliano]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 29 Apr 2026 16:11:17 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Migraciones]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Mensaje de Mons. Fernando García Cadiñanos, obispo de Mondoñedo-Ferrol y responsable del Departamento de Migraciones Asistimos estos días a una polémica encendida y extendida. Y tiene lugar en medio de este tiempo pascual que nos habla de un nuevo nacimiento, de una nueva vida, de la nueva creación, de una luz brillante fruto de la [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"><em>Mensaje de Mons. Fernando García Cadiñanos</em>, <em>obispo de Mondoñedo-Ferrol</em> y responsable del Departamento de Migraciones</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Asistimos estos días a una polémica encendida y extendida. Y tiene lugar en medio de este tiempo pascual que nos habla de un nuevo nacimiento, de una nueva vida, de la nueva creación, de una luz brillante fruto de la Vida que surge del Resucitado. El cristiano, en la Pascua, renueva su bautismo que le eleva sobre la naturaleza para abrirle a nuevos horizontes más humanos y humanizantes.&nbsp;<strong>Se trata de un golpe de vida que nos lleva a apostar por esta, en toda circunstancia y lugar, y por una vida digna siempre</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este acontecimiento es una llamada permanente a la conversión, a no seguir los criterios del mundo sino a vivir como hijos de la luz y del resucitado, “buscando los bienes de allá arriba”. Como toda conversión, supone un cambio de mentalidad, de manera que la fuerza del Evangelio vaya configurando «los criterios de juicio, los valores determinantes, los puntos de interés, las líneas de pensamiento, las fuentes inspiradoras y los modelos de vida de la humanidad, que están en contraste con la palabra de Dios y con el designio de salvación” (Pablo VI). El cristiano, por tanto, tiene&nbsp;<strong>una manera diferente de mirar los retos que se le presentan para descubrirlos más divinamente</strong>&nbsp;y, por ello, profundamente humanos. A ello le convoca la gracia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Fruto de esta llamada,&nbsp;<strong>la Iglesia acoge y se compromete en un proyecto de sociedad posible y real, al hilo de su enseñanza social</strong>. Cimentado sobre principios y valores que construyen, que plenifican, que integran y llenan de gozo el corazón humano. Un corazón llamado a la fraternidad. Son principios que nos hablan de otras prioridades y preferencias diferentes de aquellas a las que el mundo nos convoca, y que manifiestan así la belleza de la propuesta y la novedad que significa. Fundamentos que inspiran proyectos políticos y permiten proyectar una política sana que sirva al ser humano sin desencantarlo. Yo los aprendí de pequeño, los he enseñado y hoy me gustaría compartirlos contigo y recordarlos públicamente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La preferencia que este proyecto, nacido en Jesús, nos propone es&nbsp;<strong>siempre para cada persona, por encima de su ciudadanía o de su condición, raza, sexo o posición social</strong>. Cada ser humano encierra una dignidad infinita, fundamentada en su propia naturaleza. En ella se enraíza y cimenta la convicción de que cada persona es sujeto de derechos fundamentales y de deberes, por encima de concesiones administrativas o políticas.&nbsp;<strong>Una dignidad que el Estado no puede obviar</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La prioridad que me han enseñado en el Evangelio está siempre en la&nbsp;<strong>búsqueda del bien común</strong>, por encima de cualquier bien particular o interés de bienestar privado. Un bien común que, en las circunstancias actuales, tiene una mirada universal, superando los intereses nacionales. Un bien común que va más allá del bienestar economicista y busca el bien de toda la persona y de todas las personas, en la clave de la ecología y del desarrollo humano integral.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La prioridad por la que opto es aquella que orienta la propiedad en el horizonte de un concepto más amplio que le da anchura y sentido: me refiero al&nbsp;<strong>destino universal de los bienes</strong>; una visión que, lejos de socializar, insiste en la dimensión social de la propiedad que es capaz de dilatarla y de desactivar el miedo a la escasez provocada por el acaparamiento. De esta manera,&nbsp;<strong>los bienes particulares siempre están orientados a un servicio más alto que beneficia a toda la humanidad, para que todos puedan tener los medios necesarios para alcanzar una vida buena</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La prioridad en el Evangelio</strong>, que es mi guía de camino,&nbsp;<strong>la tienen siempre los pobres, los últimos, los que no cuentan, los descartados</strong>, los que no se sientan habitualmente a la mesa de nuestro mundo. De esta manera, desde los últimos, se construye una sociedad integrada en la que nadie se descuelga, donde la solidaridad no se queda en una palabra hueca y bonita, sino que duele y edifica. Una solidaridad que me lleva a abajarme para&nbsp;<strong>construir un ‘nosotros’ más amplio</strong>, donde todos podamos sentarnos a la misma mesa. Quizás la ración sea menor, pero la fiesta es más grande porque estamos todos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La preferencia que me gusta es la que no distingue entre hermanos y extranjeros, entre propios y extraños, porque en Cristo todos hemos sido hechos hermanos. Ya “no hay judío ni gentil”, sino&nbsp;<strong>todos iguales</strong>&nbsp;desde la riqueza que otorga la identidad diversa convocada al trabajo en la misma casa común.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se trata, lo sé, de una prioridad distinta, pero creo que construye y genera esperanza y no división, miedo o rivalidad. Es una preferencia que convoca al trabajo serio y creativo, que ayuda a superar prejuicios e ideologías. No es una preferencia más fácil, ni mucho menos, sino exigente y radical, sustentada en&nbsp;<strong>la fuerza de lo comunitario por encima de lo individual y particular</strong>. Estoy convencido de que es una prioridad más humana y humanizadora. Por eso la comparto. ¿Con cuál te quedas?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tu hermano y amigo,</p>



<p class="wp-block-paragraph">+ Fernando, obispo de Mondoñedo-Ferrol</p>
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		<item>
		<title>«La inmigración en Huelva: Acoger con corazón y preservar la identidad»</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Guadalupe García Corigliano]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 16 Mar 2026 09:20:28 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Documentos]]></category>
		<category><![CDATA[Migraciones]]></category>
		<category><![CDATA[Migraciones y Movilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Noticias]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El obispo de Huelva, Mons. Santiago Gómez Sierra, ha hecho pública, con motivo del tiempo litúrgico de la Cuaresma, una carta pastoral dirigida tanto a la comunidad cristiana como al conjunto de la sociedad, en la que reflexiona sobre los desafíos que plantean los actuales flujos migratorios. + Santiago Gómez SierraObispo de Huelva Cuaresma: convertirse [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://diocesisdehuelva.es/2026/03/la-inmigracion-en-huelva-acoger-con-corazon-y-preservar-la-identidad/" type="link" id="https://diocesisdehuelva.es/2026/03/la-inmigracion-en-huelva-acoger-con-corazon-y-preservar-la-identidad/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">El obispo de Huelva, Mons. Santiago Gómez Sierra, ha hecho pública, con motivo del tiempo litúrgico de la Cuaresma, una carta pastoral dirigida tanto a la comunidad cristiana como al conjunto de la sociedad, en la que reflexiona sobre los desafíos que plantean los actuales flujos migratorios.<br></a></p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">+ Santiago Gómez Sierra<br>Obispo de Huelva</p>
</blockquote>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Cuaresma: convertirse para mirar la realidad</strong></h3>



<p class="wp-block-paragraph">Estamos en Cuaresma. Cuando comenzó el Miércoles de Ceniza escuchamos una frase muy directa, muy sencilla, pero profundamente seria:&nbsp;<em>Conviértete</em>&nbsp;<em>y cree en el Evangelio</em>. Es una invitación personal de Dios a cada uno de nosotros. Escuchar es dejar que el Evangelio de Jesucristo, incida, ilumine e interprete la realidad concreta de nuestra vida personal y de nuestras relaciones, como nos ha dicho el Papa en el mensaje que ha dirigido a la Iglesia para esta Cuaresma. De este modo, en cualquier campo de la vida personal, familiar, social y política, la conversión cuaresmal a la que somos llamados ofrecerá un servicio original e insustituible no solo para cada persona, sino también para la sociedad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Deseo llamar vuestra atención sobre los desafíos que plantea vivir la dimensión universal del amor cristiano y de la solidaridad en el contexto de los actuales flujos migratorios de gran intensidad. Esta carta se dirige especialmente a los miembros de la comunidad cristiana de la diócesis, pero el tema que trata concierne a toda la sociedad. Es una invitación a seguir profundizando y dialogando con sinceridad, buscando una relación justa y equilibrada entre nosotros como sociedad de acogida y los inmigrantes, y a promover políticas migratorias que tengan en cuenta el bien y la dignidad de todas las personas implicadas.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>La inmigración ya es parte de nuestra tierra</strong></h3>



<p class="wp-block-paragraph">En la provincia de Huelva residen actualmente alrededor de 70.000 inmigrantes, lo que representa aproximadamente el 13 % de la población total. Su distribución, sin embargo, es desigual: en algunos municipios llegan a alcanzar cerca del 35 % de los habitantes. El principal país de origen es Marruecos. En la mayoría de los casos, su presencia responde a la demanda de trabajadores en sectores y territorios donde la mano de obra local resulta insuficiente o no está dispuesta a emplearse, contribuyendo así al desarrollo económico de la provincia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además, durante el presente año han llegado más de 17.000 trabajadores temporales de distintas nacionalidades —entre ellas Marruecos, Honduras, Colombia, Ecuador, Guatemala y Senegal— para trabajar durante los meses de la campaña de la fresa y de los frutos rojos. Estos trabajadores se incorporan a través del sistema de contratación en origen, mediante el cual son empleados por los empresarios desde sus países de procedencia. La provincia de Huelva concentra la gran mayoría de estas contrataciones en España, ya que acapara aproximadamente el 84,7 % del total de contratos en origen realizados en el país. Probablemente, este procedimiento introduce una práctica esperanzadora para una migración legal, ordenada y segura.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>La Iglesia ante el reto de la inmigración</strong></h3>



<p class="wp-block-paragraph">Para la Iglesia de Huelva la atención a los inmigrantes constituye un compromiso muy relevante en las circunstancias actuales. El Secretariado Diocesano de Migraciones, junto con las Cáritas diocesana y parroquiales en la ciudad y en los pueblos, otras iniciativas surgidas en el ámbito de la vida consagrada y en diferentes asociaciones eclesiales están trabajando, en la medida de sus posibilidades, con las personas inmigrantes que llegan a nosotros. La respuesta eclesial que deseamos ofrecer va más allá de la ayuda asistencial, queremos brindarles acogida en nuestras parroquias y grupos cristianos, porque&nbsp;<em>únicamente esto hará posible que ‘los pobres, en cada comunidad cristiana, se sientan como en su casa&nbsp;</em>(cf. E.G. 199). En nombre de la Diócesis quiero agradecer a todos los voluntarios su entrega generosa. Así la Iglesia se suma al trabajo que realizan otras ONG, organizaciones humanitarias y colectivos sociales en favor de los inmigrantes, en colaboración con las administraciones públicas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Iglesia está llamada a dar un testimonio de justicia y caridad y, también, a inspirar respuestas responsables y virtuosas ante los actuales movimientos migratorios. Para ello cuenta con la Doctrina Social de la Iglesia que, fundada en la Sagrada Escritura y la Tradición, nace del encuentro entre las exigencias del mensaje evangélico y los problemas concretos de la vida social, teniendo en cuenta sus dimensiones técnicas y sociales. Esta reflexión sustenta las cuatro acciones que el papa Francisco repetía constantemente y que guían el compromiso de la Iglesia con las personas inmigrantes: acoger, proteger, promover e integrar<strong>.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Todos —instituciones, empresas y familias que emplean a trabajadores inmigrantes— tenemos el deber de actuar con justicia y garantizar que estas personas no sean objeto de explotación. Esto implica respetar plenamente los derechos laborales que la ley reconoce a los trabajadores nacionales, asegurando que se cumplan sin discriminación alguna. La protección y el respeto de estos derechos no es solo una obligación legal, sino un imperativo moral que compete tanto a quienes contratan mano de obra inmigrante como a las administraciones públicas responsables de supervisar y garantizar su cumplimiento (cf. Compendio DSI, 297 s).</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>La dignidad humana, fundamento de todo</strong></h3>



<p class="wp-block-paragraph">El Magisterio de la Iglesia aporta una visión moral de los flujos migratorios de gran intensidad, considerando tanto la situación y la dignidad de las personas inmigrantes como la realidad de las sociedades que las reciben. Sin duda, merece la pena este esfuerzo de reflexión y compromiso, porque el futuro de España —y también el de Europa—, así como la dignidad de quienes buscan entre nosotros una vida mejor, exigen ser afrontados con caridad, verdad y justicia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La dignidad de la persona humana, creada a imagen de Dios —con inteligencia, libertad y capacidad de amar—, es el cimiento de toda la moral social de la Iglesia. Es el fundamento último de la radical igualdad y fraternidad entre los hombres, independientemente de su raza, nación, sexo, origen, cultura y clase (cf. Compendio DSI, 144). Este reconocimiento de la persona humana nos lleva a afirmar que lejos de ser un objeto y un elemento puramente pasivo de la vida social, es su sujeto, su fundamento y su fin (cf. Compendio DSI, 106).</p>



<p class="wp-block-paragraph">El principio enunciado parece obvio para todos, sin embargo, el papa Francisco advertía lo siguiente: “<em>Los migrantes no son considerados suficientemente dignos para participar en la vida social como cualquier otro, y se olvida que tienen la misma dignidad intrínseca de cualquier persona. Nunca se dirá que no son humanos, pero, en la práctica, con las decisiones y el modo de tratarlos, se expresa que se los considera menos valiosos, menos importantes, menos humanos”&nbsp;</em>(Fratelli Tutti, 39).</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Acoger sin perder las raíces propias</strong></h3>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora bien, la dignidad de la persona no puede promoverse sin respetar su cultura, reconociendo el derecho de cada individuo y de cada pueblo a conservar su propia identidad cultural. La cultura configura la dimensión social de la vida humana, pues es el modo en que una comunidad comprende la realidad y hace del mundo un hogar habitable. Mediante la educación recibimos el patrimonio cultural de nuestro pueblo y nos convertimos, al mismo tiempo, en receptores, creadores y transmisores de esa herencia. En este proceso aprendemos la lengua, la religión, las tradiciones, los valores y las formas de convivencia en la familia, la escuela y la sociedad. Así, la cultura conforma la identidad de las personas y de su pueblo, y constituye su bien común más preciado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tanto para la sociedad que acoge como para las personas y grupos de inmigrantes que llegan resulta fundamental cuidar y preservar la propia identidad cultural. El papa Francisco, en la encíclica Fratelli Tutti, al mismo tiempo que impulsa la dimensión universal de la solidaridad y del amor fraterno, recuerda también la importancia de no perder las propias raíces culturales. En este sentido, hace suya la siguiente advertencia:&nbsp;<em>No nos olvidemos que “los pueblos que enajenan su tradición, y por manía imitativa, violencia impositiva, imperdonable negligencia o apatía, toleran que se les arrebate el alma, pierden, junto con su fisonomía espiritual, su consistencia moral y, finalmente, su independencia ideológica, económica y política&nbsp;</em>(FT, 14). De este modo, la apertura solidaria hacia los demás no debe implicar la renuncia a la propia identidad, sino que debe ir acompañada del cuidado y la valoración del patrimonio cultural de cada pueblo.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Cuando la integración se vuelve más difícil</strong></h3>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, existe un tema que a menudo se evita por su complejidad: los límites de la capacidad de acogida de las sociedades occidentales ante los actuales movimientos migratorios. No hace falta ser un experto en sociología para prever que un fenómeno de esta magnitud, sostenido en el tiempo, puede dificultar seriamente la integración de los que llegan. Esta problemática se acentúa cuando las culturas, creencias y costumbres de muchos inmigrantes difieren significativamente de las del país receptor, y cuando la mayoría tiende a concentrarse en las zonas más empobrecidas o conflictivas de pueblos y ciudades. Frente a estas circunstancias, resulta esencial implementar políticas migratorias responsables que anticipen y prevengan posibles tensiones sociales, garantizando así una convivencia estable y justa.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Un debate que necesita serenidad</strong></h3>



<p class="wp-block-paragraph">Esta preocupación es cada vez más compartida por un sector creciente de la sociedad. Ignorarla o descalificarla como ilegítima empobrece el debate público y dificulta un discernimiento sereno sobre el tema. En España, como en otros países europeos, mientras algunos minimizan o niegan los desafíos que plantean los actuales flujos migratorios, presentándolos como fuentes de beneficios ilimitados, otros reaccionan con actitudes xenófobas o racistas, que resultan moralmente inaceptables. Incluso entre los propios católicos se difunde a veces la idea de que expresar reservas ante una inmigración ilimitada sería incompatible con la enseñanza evangélica. Sin embargo, los principios de la tradición moral cristiana ofrecen en realidad respuestas más complejas y matizadas.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Derechos y deberes de quienes llegan y de quienes acogen</strong></h3>



<p class="wp-block-paragraph">El&nbsp;<em>Catecismo de la Iglesia Católica&nbsp;</em>enseña lo siguiente:&nbsp;<em>Las naciones más prósperas tienen el deber de acoger, en cuanto sea posible, al extranjero que busca la seguridad y los medios de vida que no puede encontrar en su país de origen. Las autoridades deben velar para que se respete el derecho natural que coloca al huésped bajo la protección de quienes lo reciben.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Las autoridades civiles, atendiendo al bien común de aquellos que tienen a su cargo, pueden subordinar el ejercicio del derecho de inmigración a diversas condiciones jurídicas, especialmente en lo que concierne a los deberes de los emigrantes respecto al país de adopción. El inmigrante está obligado a respetar con gratitud el patrimonio material y espiritual del país que lo acoge, a obedecer sus leyes y contribuir a sus cargas&nbsp;</em>(n 2241).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Así pues, el derecho de las naciones a regular sus fronteras y considerar la capacidad de integración de su sociedad es una preocupación legítima por el bien común. Tienen derecho a proteger su cohesión social, su estabilidad y su patrimonio cultural. El debate debería centrarse en cómo gestionar los flujos migratorios de manera que se promueva una integración real y sostenible, garantizando de forma equilibrada los derechos y deberes tanto de quienes acogen como de quienes son acogidos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Volviendo, una vez más, a la encíclica Fratelli Tutti, encontramos expresada la necesidad de buscar este justo equilibrio, hablando de Europa dice:&nbsp;<em>«inspirándose en su gran patrimonio cultural y religioso, tiene los instrumentos necesarios para defender la centralidad de la persona humana y encontrar un justo equilibrio entre el deber moral de tutelar los derechos de sus ciudadanos, por una parte, y, por otra, el de garantizar la asistencia y la acogida de los emigrantes&nbsp;</em>(FT, 40).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para hacer posible una integración auténtica y sostenible es necesario proteger dos bienes legítimos: por un lado, el derecho de toda persona a buscar una vida mejor, incluso si ello implica emigrar; por otro, el derecho de los Estados de salvaguardar el bien común de sus sociedades, integrando tanto a los ciudadanos como a los inmigrantes ya asentados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También, la acogida implica responsabilidades por ambas partes: quienes reciben tienen el deber de reconocer la dignidad y los derechos de las personas inmigrantes, promoviendo su integración; y los inmigrantes tienen el deber de respetar las leyes del país al que llegan, valorar el patrimonio cultural, moral y espiritual de la sociedad que los recibe y contribuir al bien común mediante su trabajo y una actitud abierta al diálogo y a la convivencia.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>También existe el derecho a no emigrar</strong></h3>



<p class="wp-block-paragraph">No debemos olvidar que, junto al derecho a emigrar, toda persona posee también el derecho fundamental a no verse obligada a hacerlo. Como recordaba Benedicto XVI:&nbsp;<em>En el actual contexto socio-político, antes incluso que el derecho a emigrar, es necesario reafirmar el derecho a no emigrar; es decir, el derecho a contar con las condiciones necesarias para permanecer en la propia tierra&nbsp;</em>(Mensaje para la 99.ª Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado).</p>



<p class="wp-block-paragraph">En esta misma línea, Francisco advertía sobre los riesgos que muchos emigrantes afrontan durante su travesía y sobre las consecuencias que su partida puede tener tanto para sus familias como para sus comunidades de origen. Señalaba que:&nbsp;<em>lamentablemente, otros son atraídos por la cultura</em>&nbsp;<em>occidental, a veces con expectativas poco realistas que los exponen a</em>&nbsp;<em>grandes desilusiones. Traficantes sin escrúpulos, vinculados a cárteles de drogas y armas, explotan la vulnerabilidad de los migrantes, que con frecuencia sufren violencia, trata de personas, abusos físicos y psicológicos y penurias indescriptibles. Los que emigran tienen que separarse de su propio contexto de origen y con frecuencia viven un desarraigo cultural y religioso. La fractura también concierne a las comunidades de origen, que pierden a los elementos más vigorosos y emprendedores, y a las familias, en particular cuando emigra uno de los padres o ambos, dejando a los hijos en el país de origen&nbsp;</em>(FT, 38).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Asimismo, numerosos obispos africanos, de donde proceden muchos de los inmigrantes que llegan a nuestro país, tratan de animar a los jóvenes a permanecer en África y a no emigrar a Europa movidos por expectativas que a menudo no se corresponden con la realidad que encontrarán. En este sentido se pronunciaba Mons. Nicolas Djomo, antiguo presidente del Simposio de las Conferencias Episcopales de África y Madagascar (SECAM) y de la Conferencia Episcopal del Congo, durante un encuentro de la Juventud Católica Panafricana decía:&nbsp;<em>Sois el tesoro de África. La Iglesia cuenta con vosotros, vuestro continente os necesita. No os dejéis engañar por la ilusión de abandonar vuestros países en busca de empleos inexistentes en Europa y América. Utilizad vuestros talentos y otros recursos a su disposición para renovar y transformar nuestro continente y promover la justicia, la paz y la reconciliación duraderas en África</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La verdadera solidaridad no se limita a acoger a quienes llegan, sino que también exige trabajar para que las personas no se vean obligadas a abandonar su familia y su país por necesidad. Promover el desarrollo en los países de origen constituye, en este sentido, una forma esencial de solidaridad, pues puede evitar desarraigos traumáticos y contribuir a moderar los intensos flujos migratorios. Las naciones más desarrolladas tienen aquí una responsabilidad decisiva, mediante políticas solidarias orientadas a afrontar las causas que empujan a tantos a emigrar. Asimismo, convendría reflexionar sobre cómo reforzar el apoyo eclesial a las comunidades cristianas de muchos de los que llegan, impulsando proyectos y redes de solidaridad, que ayuden a fortalecerlas y puedan reducir el efecto llamada, al mismo tiempo, contribuiríamos a salvar la vida de muchas personas.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Una conversión que también transforma la sociedad</strong></h3>



<p class="wp-block-paragraph">Sin duda, todos somos conscientes de la complejidad de los desafíos que afronta nuestra sociedad con los actuales flujos migratorios y de la necesidad de buscar soluciones adecuadas, justas y solidarias. Como cristianos, estamos llamados a participar en este debate con el corazón y con la razón. En esta Cuaresma atendamos especialmente la llamada del Señor Jesús a la conversión personal: solo desde esa transformación interior podremos promover cambios sociales que realmente sirvan a la dignidad de todas las personas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Que la Virgen María, Madre de la Misericordia y Consuelo de los Migrantes, nos acompañe en este camino cuaresmal hacia la Pascua.</p>
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		<title>La Pastoral del Trabajo y de Migraciones toman contacto con la realidad migrante en Almería</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Guadalupe García Corigliano]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 13 Feb 2026 10:58:27 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Acción Caritativa]]></category>
		<category><![CDATA[Migraciones]]></category>
		<category><![CDATA[Migraciones y Movilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Pastoral del Trabajo]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Artículo por Jose Luis Palacios publicado en Noticias Obreras El 13 y 14 de febrero, los departamentos episcopales de Pastoral del Trabajo y de Migraciones acudirán a Almería para conocer mejor la realidad de las personas trabajadoras migrantes y apoyar diversos proyectos de acogida e integración. El objetivo es doble, según relata el director de [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://noticiasobreras.es/2026/02/pastoral-del-trabajo-y-migraciones-toman-contacto-con-la-realidad-migrante-en-almeria/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Artículo por  Jose Luis Palacios publicado en Noticias Obreras</a></p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El 13 y 14 de febrero, los departamentos episcopales de Pastoral del Trabajo y de Migraciones acudirán a Almería para conocer mejor la realidad de las personas trabajadoras migrantes y apoyar diversos proyectos de acogida e integración.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El objetivo es doble, según relata el director de Pastoral del Trabajo, Antonio J. Aranda: “Por un lado, queremos reforzar la coordinación con otras acciones pastorales de la Iglesia con la que tenemos muchas cosas en común; y por otro, profundizar en las situaciones de mayor precariedad laboral, en este caso, la de las personas migrantes”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A Fernando Redondo, de Migraciones, le parece “muy importante” abrir y desarrollar vías de trabajo conjuntas. “También nuestra pastoral es transversal y nos dirigimos igualmente a personas trabajadoras, por lo que hay muchas acciones que podemos hacer juntos”, añade.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ante las profundas transformaciones laborales y sociales de esta época, resulta especialmente relevante abrirse a la realidad de las personas que más sufren los cambios y las nuevas tendencias. “Mejorar la coordinación nos ayudará a ganar incidencia, a reforzar un acompañamiento más integral”, dice Redondo.</p>



<h3 class="wp-block-heading">Acompañar y visibilizar</h3>



<p class="wp-block-paragraph">La preocupación común está en poder discernir adecuadamente “cómo acompañar a quienes viven situaciones de mayor precariedad laboral y habitacional” y, al mismo tiempo, “denunciar la injusticia y visibilizar los esfuerzos de integración y acogida”, razona Aranda.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Junto con las mujeres y los jóvenes, las personas que abandonan sus lugares de origen en busca de una vida mejor encuentran mayores dificultades para acceder a la ciudadanía plena y las condiciones de vida que les permitan desarrollar sus proyectos personales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el caso de las personas migrantes, confluye tanto la Pastoral del Trabajo, por la innegable trascendencia del acceso o exclusión al empleo con derechos, como la Pastoral de Migraciones, que trata de acompañarles en su tránsito y estancia y abrir vías de integración plena.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La elección de la Diócesis de Almería no ha sido casual. Se trata de un territorio con una presencia muy significativa de <a href="https://noticiasobreras.es/2022/12/reclaman-alternativas-habitacionales-ante-el-derribo-del-asentamiento-de-nijar-almeria/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">trabajadores extranjeros</a>, pero también de grandes esfuerzos tanto eclesiales como de entidades sociales por defender la dignidad humana, mejorar la convivencia y favorecer el enriquecimiento mutuo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin olvidar que cuenta con experiencia en la coordinación de pastorales diversas. “Barajamos otras posibilidades, pero Almería finalmente nos parecía un buen lugar para empezar”, confiesa Aranda.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_69238"><img decoding="async" src="https://noticiasobreras.es/wp-content/uploads/2025/07/invernaderos-almeria-Pedro-Armestre-EFE.jpg" alt="" class="wp-image-69238"/><figcaption class="wp-element-caption">FOTO | Invernaderos de El Ejido, Almería. Pedro Armestre, vía EFE</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En los últimos años han surgido diversas iniciativas que tratan de transformar la realidad de los asentamientos donde se alojan miles de trabajadores del campo, a menudo en condiciones extremadamente precarias.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entre ellas, las llevadas a cabo por <a href="https://noticiasobreras.es/author/servicio-jesuita-a-migrantes-almeria/?srsltid=AfmBOorw4zwagc5q3eZbu-g3uJQpd8n2GvfYuQQRbind-_YgDUh6dB4x" target="_blank" rel="noreferrer noopener">el Servicio Jesuita a Migrantes (SJM),</a> que gestiona viviendas para temporeros en San Isidro y mantiene su sede en Pueblo Blanco; y el futuro Centro Papa Francisco, que ofrecerá formación a personas migrantes en instalaciones <a href="https://noticiasobreras.es/2025/09/la-iglesia-de-almeria-presenta-un-proyecto-de-formacion-evangelico-y-solidario-para-personas-migrantes/?srsltid=AfmBOooHl05cGrtS-4dBHw-HB8X4mh42sroHiBbT0j1fZz68zSeUVtvK" target="_blank" rel="noreferrer noopener">del Seminario Diocesano.</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">La visita estará encabezada por Abilio Martínez Varea, obispo de Ciudad Real y responsable de Pastoral del Trabajo en la CEE; Fernando Redondo, director del Departamento de Migraciones; Antonio Javier Aranda López, director del Departamento de Pastoral del Trabajo; y Gonzalo Ruiz, director del Secretariado de Pastoral Obrera y del Trabajo de Andalucía.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Serán recibidos por el obispo de Almería, Antonio Gómez Cantero, junto a los responsables diocesanos de Migraciones, Rafael García Yebra, y de Pastoral del Trabajo, Diego Hernández Expósito, así como por los equipos de ambas áreas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El programa previsto permitirá a la delegación episcopal conocer distintas experiencias de acompañamiento pastoral y social. El viernes 13, a las 11:00 horas, en el Seminario Diocesano, tendrá lugar un encuentro con organizaciones que trabajan con población migrante, entre ellas Almería Acoge, Almería Tierra Abierta, el Centro Papa Francisco, SOC, Cáritas, NOESSO, Padres Blancos y Adoratrices.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por la tarde, visitarán las instalaciones del SJM en Pueblo Blanco y Casa Arrupe, en <a href="https://noticiasobreras.es/2025/12/una-intervencion-comunitaria-transforma-una-zona-degradada-del-asentamiento-de-atochares-en-nijar/?srsltid=AfmBOoowsrj4zkS5CEWdFEGoFwFZX3OCMst0_6FrbJtsnt-BvExOwTQk" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Níjar</a>, un espacio que meses atrás fue recorrido por la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, interesada en los dispositivos de vivienda digna impulsados en la zona.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A las 18:00 horas se celebrará un encuentro con trabajadores migrantes del sector agrícola, uno de los más dependientes de mano de obra extranjera y donde persisten graves problemas de precariedad habitacional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La visita concluirá el sábado por la mañana con una reunión de trabajo en la Casa de Espiritualidad de Aguadulce, en la que los representantes de la CEE y los equipos diocesanos profundizarán en los retos pastorales y reforzarán las líneas de colaboración ya existentes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Esperamos hacer más visible la realidad de los migrantes en Almería y nuevas ideas para mejorar la colaboración y la presencia de la Iglesia en este ámbito”, concluye Redondo, quien está seguro de que habrá mucho que plantearse y reflexionar a la vuelta.<a href="https://noticiasobreras.es/author/jose/"></a></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
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		<title>Francisco, el papa de las periferias</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Guadalupe García Corigliano]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 May 2025 09:02:37 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Migraciones]]></category>
		<category><![CDATA[Carta Pastoral]]></category>
		<category><![CDATA[Mons. Xabier Gómez]]></category>
		<category><![CDATA[Papa Francisco]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Carta pastoral de Mons. Xabier Gómez El papa Francisco vino del “fin del mundo”, llegó de una periferia geográfica llena de vida al centro del catolicismo para poner las periferias existenciales y a quienes las habitan en el corazón de la misión de la Iglesia. Francisco ha sido un Pastor Universal que se entendía a [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Carta pastoral de Mons. Xabier Gómez</p>



<p class="wp-block-paragraph">El papa Francisco vino del “fin del mundo”, llegó de una periferia geográfica llena de vida al centro del catolicismo para poner las periferias existenciales y a quienes las habitan en el corazón de la misión de la Iglesia. Francisco ha sido un Pastor Universal que se entendía a sí mismo como discípulo misionero. Sus doce años de servicio y magisterio han iniciado la llamada a poner a la Iglesia en estado permanente de misión, en salida sinodal. No hay misión sin testimonio. En un momento global que necesitaba testigos más que maestros, el papa Francisco ha sido sobre todo testigo del Resucitado y después maestro en el discernimiento y la santidad de la puerta de al lado. En una Iglesia hospital de campaña, Iglesia que se mira en el icono del buen samaritano y de la mujer samaritana, Francisco propuso el fenómeno de las migraciones como el “signo de los tiempos”, de nuestro tiempo. Y no se equivocó. Al hacerlo consiguió despertar conciencias con una sola palabra pronunciada sobre el Mar Mediterráneo convertido en fosa común: vergüenza. Nos enseñó que la indiferencia y la cultura del descarte también matan. Amigo de la vida y de los pobres quiso reformar la Iglesia desde la cercanía a los descartados de todo tipo. Entre ellos las personas migradas y refugiadas portadoras de un mensaje divino.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignleft size-full is-resized"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="532" height="800" src="https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2025/05/Vigilia-CIE-aluche-cobo-Czerny-2016.jpg" alt="" class="wp-image-411862" style="width:377px;height:auto" srcset="https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2025/05/Vigilia-CIE-aluche-cobo-Czerny-2016.jpg 532w, https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2025/05/Vigilia-CIE-aluche-cobo-Czerny-2016-200x300.jpg 200w" sizes="(max-width: 532px) 100vw, 532px" /><figcaption class="wp-element-caption">Vigilia frente al CIE de Aluche en 2016</figcaption></figure>
</div>


<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">En la tradición de los profetas y en continuidad con sus predecesores, Francisco con gestos, encuentros, viajes y palabras dejó un legado a su Pueblo y un mensaje a la humanidad. Aunque algunos se nieguen a reconocerlo, sabemos que el Dios de Jesús nos habla por medio de las personas en movilidad humana forzada. Nos habla en una Encarnación continuada a través de rostros, historias de lucha, superación, a través de redes de solidaridad que se tejen por todo el mundo. Dios camina con ellas y ellos, nos llama a hacer un “nosotros” cada vez más grande. Francisco no se limitó a hablar de las personas migradas sino a hablar con las personas migradas. Nos invitó a mirar a los ojos y a escuchar con el corazón.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para el papa Francisco los migrantes y refugiados fueron prioridad, porque en ellos encontramos al Señor y porque con ellas y ellos aprendíamos a desarmar las injusticias, violencias y desigualdades que empujan a dejar el propio país en busca de un futuro. Francisco que inició su ministerio en Lampedusa estuvo a punto de concluirlo en las Islas Canarias, del Mediterráneo al Atlántico, llevó siempre a las personas migradas y refugiadas en el corazón y para siempre los ha colocado en el corazón pastoral de la Iglesia, donde palpita el Corazón de Cristo, buen Pastor.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Fray Xabier Gómez, Obispo de Sant Feliu de Llobregat</strong></p>
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		<title>Fernando Redondo en Tenerife: “Es importante que nos acerquemos sin miedo a la realidad de la migración”</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Guadalupe García Corigliano]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 10 Apr 2025 12:46:37 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Migraciones]]></category>
		<category><![CDATA[Diócesis de Tenerife]]></category>
		<category><![CDATA[Islas Canarias]]></category>
		<category><![CDATA[Migrantes]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El director del departamento de Migraciones, Fernando Redondo y la directora del departamento de Trata de la Conferencia Episcopal Española, María Francisca Sánchez han visitado las islas Canarias. El pasado miércoles 9 de abril han estado en la Diócesis de Tenerife. Tanto en la formación del clero en la mañana, como en una sesión en [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es/documentos/migracionesymovilidadhumana/documentos-migraciones/fernando-redondo-en-tenerife-es-importante-que-nos-acerquemos-sin-miedo-a-la-realidad-de-la-migracion/">Fernando Redondo en Tenerife: “Es importante que nos acerquemos sin miedo a la realidad de la migración”</a> se publicó primero en <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es">Comisión Episcopal para la Pastoral Social y la promoción humana</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">El director del departamento de Migraciones, Fernando Redondo y la directora del departamento de Trata de la Conferencia Episcopal Española, María Francisca Sánchez han visitado las islas Canarias. </p>



<p class="wp-block-paragraph"><br>El pasado miércoles 9 de abril han estado en la Diócesis de Tenerife. Tanto en la formación del clero en la mañana, como en una sesión en el ISTIC por la tarde, pudieron presentar la exhortación pastoral <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es/documentos/migracionesymovilidadhumana/documentos-migraciones/presentacion-del-documento-de-la-cee-sobre-la-pastoral-con-migrantes/">“Comunidades acogedoras y misioneras. Identidad y marco de la pastoral con migrantes”</a>. Asimismo, durante su estancia, entre otras iniciativas, han aprovechado para realizar una visita a El Hierro.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><br>Redondo expresó que, a grandes rasgos, el objetivo de la referida exhortación es que aprendamos a valorar a las personas migrantes. “Hay que tener en cuenta que estas personas están revitalizando nuestras comunidades cristianas y muchos aspectos de nuestra sociedad, por ejemplo, la economía. Se podría decir que hasta los necesitamos de forma egoísta. El mismo Banco de España nos dice que en los próximos 30 años necesitaremos como unos 25 millones de personas. Aunque es verdad, que verlo simplemente así es un poco utilitarista”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En este sentido, Redondo hizo hincapié en la importancia de acoger con dignidad. “No hay que olvidar que hablamos de personas. No puede ser que muchas de estas personas trabajen, por ejemplo, en invernaderos y luego vivan en chabolas de cartón”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La exhortación <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es/documentos/migracionesymovilidadhumana/documentos-migraciones/presentacion-del-documento-de-la-cee-sobre-la-pastoral-con-migrantes/">“Comunidades acogedoras y misioneras” </a>nos habla también de una pastoral transversal con personas migradas en una Iglesia en salida, “donde cabemos todos”. Fernando Redondo indicó que una de las orientaciones de este documento es el trabajo en red. “La Iglesia debe fortalecer su trabajo conjunto interno, pero también con otras instituciones y entidades sociales sensibilizadas en la acogida de las personas migrantes. Ahí, como Iglesia, debemos tener una voz profética desenmascarando la hipocresía que en ocasiones se da. Por una parte, necesitamos a las personas migrantes. Pero, por otra parte, no facilitamos los procesos de regularización, los procesos de inserción, etc. Por eso digo que ahí la Iglesia debe tener un papel importante alzando la voz, porque, con su trabajo, se ha ganado una autoridad moral para decir a la sociedad que todos estamos implicados en este tema”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por último, Redondo expresó que, ante los bulos y los tópicos de carácter racista y xenófobo, la mejor medicina es la información y la formación veraz. “Hay que informar lo más objetivamente posible de cuáles son las causas de las migraciones. Ellos no están quitando ningún puesto de trabajo, todo lo contrario. Están cubriendo los puestos que nosotros no queremos realizar. Una de las buenas prácticas del documento de los obispos es incidir bastante, a nivel de comunidades y de parroquias, en la formación e información veraz sobre la realidad de las migraciones. Y también creo que es importante acercarnos sin miedo a las personas migrantes. Cuando nos acercamos de forma personal, uno a uno, y miramos a los ojos a las personas, no miramos una masa que viene, sino a una persona que está delante de nosotros”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Fuente: Díócesis de Tenerife</p>
<p>La entrada <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es/documentos/migracionesymovilidadhumana/documentos-migraciones/fernando-redondo-en-tenerife-es-importante-que-nos-acerquemos-sin-miedo-a-la-realidad-de-la-migracion/">Fernando Redondo en Tenerife: “Es importante que nos acerquemos sin miedo a la realidad de la migración”</a> se publicó primero en <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es">Comisión Episcopal para la Pastoral Social y la promoción humana</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Carta del papa Francisco a los  obispos de EEUU: Deportar migrantes hiere la dignidad humana</title>
		<link>https://social.conferenciaepiscopal.es/documentos/migracionesymovilidadhumana/documentos-migraciones/el-papa-en-una-carta-a-obispos-de-eeuu-deportar-migrantes-hiere-la-dignidad-humana/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=el-papa-en-una-carta-a-obispos-de-eeuu-deportar-migrantes-hiere-la-dignidad-humana</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Guadalupe García Corigliano]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 13 Feb 2025 08:59:18 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Migraciones]]></category>
		<category><![CDATA[Deportaciones]]></category>
		<category><![CDATA[Doctrina Social de la Iglesia]]></category>
		<category><![CDATA[Papa Francisco]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Reproducimos la carta íntegra que el el Papa Francisco ha dirigido a los obispos norteamericanos con motivo de las deportaciones masivas de migrantes Queridos hermanos en el episcopado: Les dirijo unas palabras, en estos delicados momentos que viven como Pastores del Pueblo de Dios que camina en los Estados Unidos de América. 1.El itinerario de [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading">Reproducimos la carta íntegra que el el Papa Francisco ha dirigido a los obispos norteamericanos con motivo de las deportaciones masivas de migrantes</h2>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">Queridos hermanos en el episcopado:</p>



<p class="wp-block-paragraph">Les dirijo unas palabras, en estos delicados momentos que viven como Pastores del Pueblo de Dios que camina en los Estados Unidos de América.</p>



<p class="wp-block-paragraph">1.El itinerario de la esclavitud a la libertad que el Pueblo de Israel recorrió, tal y como lo narra el libro del Éxodo, nos invita a mirar la realidad de nuestro tiempo, tan claramente marcada por el fenómeno de la migración, como un momento decisivo de la Historia para reafirmar no sólo nuestra fe en un Dios siempre cercano, encarnado, migrante y refugiado, sino la <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es/documentos/el-elenco-de-graves-violaciones-de-la-dignidad-humana/">dignidad infinita </a>y trascendente de toda persona humana.&nbsp;<sup>[1]</sup></p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<h2 class="wp-block-heading">El Hijo de Dios, al hacerse hombre, también eligió vivir el drama de la inmigración</h2>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">2.Estas palabras con las que comienzo no están articuladas artificialmente. Incluso un examen somero de la Doctrina social de la Iglesia exhibe con gran fuerza que Jesucristo es el verdadero Emanuel (cf.<em>Mt</em>1,23), por lo que no ha vivido al margen de la experiencia difícil de ser expulsado de su propia tierra a causa de un inminente riesgo de vida, y de la experiencia de tener que refugiarse en una sociedad y en una cultura ajenas a las propias. El Hijo de Dios, al hacerse hombre, también eligió vivir el drama de la inmigración. Me gusta recordar, entre otras, las palabras con las que el Papa Pío XII iniciaba su Constitución apostólica sobre el cuidado de los migrantes, que se considera como la carta magna del pensamiento de la Iglesia sobre las migraciones:</p>



<p class="wp-block-paragraph">«La familia de Nazaret en exilio, Jesús, María y José, emigrantes en Egipto y allí refugiados para sustraerse a la ira de un rey impío, son el modelo, el ejemplo y el consuelo de los emigrantes y peregrinos de cada época y país, de todos los prófugos de cualquier condición que, acuciados por las persecuciones o por la necesidad, se ven obligados a abandonar la patria, la amada familia y los amigos entrañables para dirigirse a tierras extranjeras».<sup>[2]</sup></p>



<p class="wp-block-paragraph">3.Asimismo, Jesucristo, amando a todos con un amor universal, nos educa en el reconocimiento permanente de la dignidad de cada ser humano, sin excepción. De hecho, cuando hablamos de “dignidad infinita y trascendente”, queremos subrayar que el valor más decisivo que posee la persona humana, rebasa y sostiene toda otra consideración de carácter jurídico que pueda hacerse para regular la vida en sociedad. Por lo tanto, todos los fieles cristianos y los hombres de buena voluntad, estamos llamados a mirar la legitimidad de las normas y de las políticas públicas a la luz de la dignidad de la persona y sus derechos fundamentales, no viceversa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">4.He seguido con atención la importante crisis que está teniendo lugar en los Estados Unidos con motivo del inicio de un programa de deportaciones masivas. La conciencia rectamente formada no puede dejar de realizar un juicio crítico y expresar su desacuerdo con cualquier medida que identifique, de manera tácita o explícita, la condición ilegal de algunos migrantes con la criminalidad. Al mismo tiempo, se debe reconocer el derecho de una nación a defenderse y mantener a sus comunidades a salvo de aquellos que han cometido crímenes violentos o graves mientras están en el país o antes de llegar. Dicho esto, el acto de deportar personas que en muchos casos han dejado su propia tierra por motivos de pobreza extrema, de inseguridad, de explotación, de persecución o por el grave deterioro del medio ambiente, lastima la dignidad de muchos hombres y mujeres, de familias enteras, y los coloca en un estado de especial vulnerabilidad e indefensión.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<h2 class="wp-block-heading">Un auténtico estado de derecho se verifica precisamente en el trato digno que merecen todas las personas, en especial, los más pobres y marginados</h2>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">5.Esta cuestión no es menor: un auténtico estado de derecho se verifica precisamente en el trato digno que merecen todas las personas, en especial, los más pobres y marginados. El verdadero bien común se promueve cuando la sociedad y el gobierno, con creatividad y respeto estricto al derecho de todos —como he afirmado en numerosas ocasiones—, acogen, protegen, promueven e integran a los más frágiles, desprotegidos y vulnerables. Esto no obsta para promover la maduración de una política que regule la migración ordenada y legal. Sin embargo, la mencionada “maduración” no puede construirse a través del privilegio de unos y el sacrificio de otros. Lo que se construye a base de fuerza, y no a partir de la verdad sobre la igual dignidad de todo ser humano, mal comienza y mal terminará.</p>



<p class="wp-block-paragraph">6.Los cristianos sabemos muy bien que, sólo afirmando la dignidad infinita de todos, nuestra propia identidad como personas y como comunidades alcanza su madurez. El amor cristiano no es una expansión concéntrica de intereses que poco a poco se amplían a otras personas y grupos. Dicho de otro modo: ¡La persona humana no es un mero individuo, relativamente expansivo, con algunos sentimientos filantrópicos! La persona humana es un sujeto con dignidad que, a través de la relación constitutiva con todos, en especial con los más pobres, puede gradualmente madurar en su identidad y vocación. El verdadero<em>ordo amoris</em>que es preciso promover, es el que descubrimos meditando constantemente en la parábola del “buen samaritano” (cf.<em>Lc</em>10,25-37), es decir, meditando en el amor que construye una fraternidad abierta a todos, sin excepción.[3]</p>



<p class="wp-block-paragraph">7.Preocuparse por la identidad personal, comunitaria o nacional, al margen de estas consideraciones, fácilmente introduce un criterio ideológico que distorsiona la vida social e impone la voluntad del más fuerte como criterio de verdad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">8.Reconozco el valioso esfuerzo de ustedes, queridos obispos de Estados Unidos, cuando trabajan de manera cercana con los migrantes y refugiados, anunciando a Jesucristo y promoviendo los derechos humanos fundamentales. ¡Dios premiará abundantemente todo lo que hagan a favor de la protección y defensa de quienes son considerados menos valiosos, menos importantes o menos humanos!</p>



<p class="wp-block-paragraph">9.Exhorto a todos los fieles de la Iglesia católica, y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad, a no ceder ante las narrativas que discriminan y hacen sufrir innecesariamente a nuestros hermanos migrantes y refugiados. Con caridad y claridad todos estamos llamados a vivir en solidaridad y fraternidad, a construir puentes que nos acerquen cada vez más, a evitar muros de ignominia, y a aprender a dar la vida como Jesucristo la ofrendó, para la salvación de todos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">10.Pidamos a la Santísima Virgen María de Guadalupe que proteja a las personas y a las familias que viven con temor o con dolor la migración y/o la deportación. Que la “Virgen morena”, que supo reconciliar a los pueblos cuando estaban enemistados, nos conceda a todos reencontrarnos como hermanos, al interior de su abrazo, y dar así un paso adelante en la construcción de una sociedad más fraterna, incluyente y respetuosa de la dignidad de todos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Fraternalmente,</p>



<p class="wp-block-paragraph">Francisco</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Vaticano, 10 de febrero de 2025</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><sup>[1]</sup>Cf.Dicasterio para la Doctrina de la Fe, Declaración<em>Dignitas infinita</em>sobre la dignidad humana (2 abril 2024).</p>



<p class="wp-block-paragraph"><sup>[2]</sup>PíoXII, Constitución apostólica<em>Exsul Familia</em>(1 agosto 1952): «<em>Exsul Familia Nazarethana Iesus, Maria, Ioseph, cum ad Aegyptum emigrans tum in Aegypto profuga impii regis iram aufugiens, typus, exemplar et praesidium exstat omnium quorumlibet temporum et locorum emigrantium, peregrinorum ac profugorum omne genus, qui, vel metu persecutionum vel egestate compulsi, patrium locum suavesque parentes et propinquos ac dulces amicos derelinquere coguntur et aliena petere</em>».</p>



<p class="wp-block-paragraph"><sup>[3]</sup>&nbsp;Cf. Carta encíclica<em>Fratelli tutti</em>(3 octubre 2020).</p>



<p class="wp-block-paragraph">[00261-ES.01] [Texto original: Inglés]</p>



<p class="wp-block-paragraph">[B0127-XX.01]</p>



<h2 class="wp-block-heading">Línea COPE: La Iglesia ha cuidado, protegido y defendido a emigrantes y refugiados desde el más absoluto respeto a sus derechos humanos, y va a seguir haciéndolo.&nbsp;</h2>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">El cambio de gobierno legítima y democráticamente decidido por los ciudadanos estadounidenses no implica que todas y cada una de las decisiones adoptadas por la administración Trump deban ser aceptadas de manera acrítica. Los actos de gobierno deben y pueden ser objeto de juicio moral. Y esto es lo que el Papa Francisco ha hecho, en coherencia con el Evangelio y la tradición teológica y moral de la Iglesia católica, al dirigir una Carta a los Obispos católicos de Estados Unidos sobre el programa de deportaciones instaurado por el Gobierno estadounidense. Las convicciones y verdades expresadas en la carta son claras: ser emigrante no es ser criminal; <strong>el verdadero imperio de la ley es el que presta un trato digno a toda persona</strong>; el cristianismo no concibe al ser humano como un individuo aislado sino como una persona que se desarrolla en su relación con los demás; la sociedad no es un campo de batalla donde impera la ley del más fuerte y las ideologías corrompen la verdad de las cosas. Nada nuevo, a pesar de quienes pudieran rasgarse las vestiduras.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nadie niega el derecho de las sociedades a proteger los bienes de la libertad y la justicia frente al crimen, ni el derecho de los Estados a regular los flujos migratorios. Pero eso nada tiene que ver con la discriminación y el maltrato a los migrantes. La Iglesia ha cuidado, protegido y defendido a emigrantes y refugiados desde el más absoluto respeto a sus derechos humanos, y va a seguir haciéndolo. Y esto, en el presente de Estados Unidos, implica no ceder a la tentación de narrativas que discriminan y causan injusticia. Implica también el deber cristiano de anteponer la caridad y la fraternidad a la lógica de la exclusión.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://www.cope.es/actualidad/linea-editorial/audios/carta-papa-obispos-estados-unidos-20250212_3094112.html">Lee y escucha en su fuente original</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
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			</item>
		<item>
		<title>«Cruzando Fronteras», un podcast para crear comunidades acogedoras y misioneras</title>
		<link>https://social.conferenciaepiscopal.es/documentos/migracionesymovilidadhumana/documentos-migraciones/cruzando-fronteras-un-podcast-para-crear-comunidades-acogedoras-y-misioneras/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=cruzando-fronteras-un-podcast-para-crear-comunidades-acogedoras-y-misioneras</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Guadalupe García Corigliano]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 25 Sep 2024 11:45:05 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Migraciones]]></category>
		<category><![CDATA[Comunidades Acogedoras]]></category>
		<category><![CDATA[Mensaje de los obispos]]></category>
		<category><![CDATA[Migrantes]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La Conferencia Episcopal Española estrena&#160;este jueves 5 de septiembre «Cruzando Fronteras»,&#160;un podcast, en cuatro capítulos, sobre cómo debe ser hoy la acción de la Iglesia con las personas migradas.&#160;Ante la realidad migratoria, una&#160;propuesta para promover, acoger, proteger e integrar a los migrantes. Cruzando fronteras, un&#160;podcast&#160;sobre el documento&#160;«Comunidades acogedoras y misioneras. La&#160;base&#160;de esta iniciativa es la&#160;exhortación [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">La Conferencia Episcopal Española estrena<strong>&nbsp;este jueves 5 de septiembre «<a href="http://xn--en%20este%20primer%20captulo%20explicitamos%20la%20causa%20por%20la%20que%20la%20acogida%20de%20los%20migrantes%20es%20una%20caracterstica%20de%20la%20iglesia%20aqu%20y%20ahora-60pzg5a./" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Cruzando Fronteras»</a></strong>,&nbsp;<strong>un podcast, en cuatro capítulos, sobre cómo debe ser hoy la acción de la Iglesia con las personas migradas.</strong>&nbsp;Ante la realidad migratoria, una&nbsp;<strong>propuesta para promover, acoger, proteger e integrar a los migrantes.</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Escúchalo en nuestra web:&nbsp;<a href="https://www.conferenciaepiscopal.es/podcast/cruzando-fronteras-cap-1-porque-somos-catolicos/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">https://www.conferenciaepiscopal.es/podcast/cruzando-fronteras-cap-1-porque-somos-catolicos/</a></li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li>Escúchalo en spotify:&nbsp;<a href="https://open.spotify.com/episode/1uHrugdk3sEm0tSHxjcz3l" target="_blank" rel="noreferrer noopener">https://open.spotify.com/episode/1uHrugdk3sEm0tSHxjcz3l</a></li>
</ul>



<h3 class="wp-block-heading">Cruzando fronteras, un&nbsp;<strong>podcast</strong>&nbsp;sobre el documento&nbsp;<strong>«Comunidades acogedoras y misioneras.</strong></h3>



<p class="wp-block-paragraph">La&nbsp;<strong>base</strong>&nbsp;de esta iniciativa es la&nbsp;<strong>exhortación pastoral&nbsp;<a href="https://www.conferenciaepiscopal.es/presentacion-exhortacion-pastoral-comunidades-acogedoras-y-misioneras-identidad-y-marco-de-la-pastoral-con-migrantes/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">«Comunidades acogedoras y misioneras. Identidad y marco de la pastoral con migrantes”.</a>&nbsp;Cada episodio es una reflexión en torno a este documento</strong>&nbsp;desglosado en&nbsp;<strong>cuatro temas:&nbsp;</strong>«Porque somos católicos», «Primero conversión», «Una pastoral con ellos», y «Tú, ¿Qué puedes hacer?».</p>



<p class="wp-block-paragraph">En cada capítulo se incorporan&nbsp;<strong>testimonios reales de personas migradas.&nbsp;</strong>También se cuenta con las&nbsp;<strong>aportaciones</strong>&nbsp;del arzobispo de&nbsp;<a href="https://www.archimadrid.org/index.php" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Madrid</a>&nbsp;y vicepresidente de la CEE,&nbsp;<strong><a href="https://www.conferenciaepiscopal.es/obispos/jose-cobo-cano/">cardenal José Cobo</a></strong>, que participó activamente en la redacción del documento como responsable del departamento de Migraciones; y del director de este departamento,&nbsp;<strong>Xabier Gómez</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Cada jueves del mes de septiembre se irá lanzado un nuevo capítulo</strong>, para concluir en torno a la Jornada Mundial de las Migraciones, que la Iglesia celebra el 29 de septiembre.</p>



<div class="wp-block-group is-nowrap is-layout-flex wp-container-core-group-is-layout-8f761849 wp-block-group-is-layout-flex">
<ul class="wp-block-list">
<li><a href="https://www.conferenciaepiscopal.es/cee-estrena-podcast-cruzando-fronteras/#1"><br>Capítulo 1:</a><br><a href="https://www.conferenciaepiscopal.es/cee-estrena-podcast-cruzando-fronteras/#1">«Porque somos católicos»</a></li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li><a href="https://www.conferenciaepiscopal.es/cee-estrena-podcast-cruzando-fronteras/#2">Capítulo 2:</a><br><a href="https://www.conferenciaepiscopal.es/cee-estrena-podcast-cruzando-fronteras/#2">«Lo primero, la conversión»</a></li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li><a href="https://www.conferenciaepiscopal.es/cee-estrena-podcast-cruzando-fronteras/#3">Capítulo 3:</a><br><a href="https://www.conferenciaepiscopal.es/cee-estrena-podcast-cruzando-fronteras/#3">«Una pastoral con ellos»</a></li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li><a href="https://www.conferenciaepiscopal.es/cee-estrena-podcast-cruzando-fronteras/#4">Capítulo 4:<br>«Tú, ¿Qué puedes hacer?»</a></li>
</ul>
</div>



<p class="wp-container-content-69bc4bdf wp-block-paragraph"></p>



<h2 class="wp-block-heading">También en Youtube</h2>



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<p class="responsive-video-wrap clr"><iframe title="Cruzando Fronteras: capítulo 1: Porque somos católicos" width="1200" height="675" src="https://www.youtube.com/embed/_Xn5aM7atqA?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe></p>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



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<p class="responsive-video-wrap clr"><iframe title="Cruzando fronteras. Cap 2. Lo primero, la conversión" width="1200" height="675" src="https://www.youtube.com/embed/7rYdW-Q_RD0?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe></p>
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<p class="responsive-video-wrap clr"><iframe title="Cruzando fronteras. Cap 3: Una pastoral con ellos." width="1200" height="675" src="https://www.youtube.com/embed/UgyeEyW6_eA?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe></p>
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<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<p class="responsive-video-wrap clr"><iframe title="Cruzando fronteras. Cap 4: Tú, ¿ qué puedes hacer?" width="1200" height="675" src="https://www.youtube.com/embed/uu7RlQKewBw?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe></p>
</div></figure>
<p>La entrada <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es/documentos/migracionesymovilidadhumana/documentos-migraciones/cruzando-fronteras-un-podcast-para-crear-comunidades-acogedoras-y-misioneras/">«Cruzando Fronteras», un podcast para crear comunidades acogedoras y misioneras</a> se publicó primero en <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es">Comisión Episcopal para la Pastoral Social y la promoción humana</a>.</p>
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		<item>
		<title>Mensaje de los Obispos de la Subcomisión para las Migraciones y la Movilidad Humana para la JMMR24</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Guadalupe García Corigliano]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 23 Sep 2024 08:26:45 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Migraciones]]></category>
		<category><![CDATA[Carta Migraciones y Movilidad humana]]></category>
		<category><![CDATA[Jornada Mundial del Migrante y el Refugiado]]></category>
		<category><![CDATA[Obispos]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Dios camina con su pueblo en comunidades acogedoras y misioneras En el imaginario colectivo bíblico y eclesial siempre ha estado presente la imagen del camino para reflejar lo que supone la experiencia de Dios o la propia vida personal o colectiva. El camino nos habla de horizonte, de compañeros, de proceso, de proyecto… En la [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es/documentos/migracionesymovilidadhumana/documentos-migraciones/mensaje-de-los-obispos-de-la-subcomision-para-las-migraciones-y-la-movilidad-humana-para-la-jmmr24/">Mensaje de los Obispos de la Subcomisión para las Migraciones y la Movilidad Humana para la JMMR24</a> se publicó primero en <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es">Comisión Episcopal para la Pastoral Social y la promoción humana</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading">Dios camina con su pueblo en comunidades acogedoras y misioneras</h2>



<p class="wp-block-paragraph">En el imaginario colectivo bíblico y eclesial siempre ha estado presente la imagen del camino para reflejar lo que supone la experiencia de Dios o la propia vida personal o colectiva. El camino nos habla de horizonte, de compañeros, de proceso, de proyecto… En la JMMR se nos invita a revisar cómo es nuestro camino, con quién caminamos, cómo nos relacionamos los que hacemos juntos el camino, qué camino estamos tomando como sociedad…</p>



<p class="wp-block-paragraph">Somos conscientes de que la movilidad humana es una de las señas de identidad de nuestra época. Esta ha cobrado un gran impulso por la interconexión que disfrutamos. A esto contribuyen las migraciones, la cultura del ocio y del turismo, los negocios o el deporte, las comunicaciones. Millones de datos personales recorren o navegan cada segundo a miles de kilómetros de distancia en ese lugar llamado Internet.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También en la tradición bíblica todo es movimiento desde el principio de la Creación hasta el final de la historia. Todos los libros y los principales personajes referentes en el Antiguo y el Nuevo Testamento están en movimiento, desde las puertas del Edén hasta la nueva Jerusalén. Todos aquellos que caminan de un lugar a otro, de una ciudad a otra, de una costa a otra, de un corazón a otro forman parte de un mismo pueblo. Un pueblo con el que, no lo olvidemos, Dios camina desde el principio. Israel es un pueblo que se configura desde los caminos, como recuerda el Éxodo: su experiencia de Dios se profundiza en el largo tránsito hacia la tierra prometida, en el camino de liberación. La misma Iglesia está fundada en Jesucristo y sus apóstoles y discípulos itinerantes, diversa y abierta al mestizaje desde el comienzo en Pentecostés, misionera gracias a quienes migraban o viajaban abandonando en parte la seguridad de la iglesia de referencia en Jerusalén. ¡Qué bien nos hace profundizar en esta realidad para ampliar la mirada estática sobre nuestra Iglesia y su historia! Las fuentes de nuestra fe y nuestra historia no se agotan en el lugar donde nació la Iglesia, sino que brotando desde allí se han convertido en un rio que da vida allá por donde pasa su corriente, extendido por todos los puntos cardinales.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<p class="responsive-video-wrap clr"><iframe title="Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado:  «Dios camina con su pueblo»  #JMMR24" width="1200" height="675" src="https://www.youtube.com/embed/d2C7PaaLV5I?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe></p>
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<p class="wp-block-paragraph">Israel y la Iglesia son testigos no sólo del Dios que camina con su pueblo, sino del Dios que camina en el pueblo, que se identifica y se revela con los caminantes, migrantes, peregrinos, huéspedes y refugiados. Sabemos que, con la Encarnación, Dios se ha unido todavía más estrechamente a una humanidad siempre en camino. ¿Cómo obviar la propuesta que aparece en&nbsp; Mateo 25 para quien quiera encontrar al Dios de Jesús? Jesús se identifica con todo hombre y mujer en camino a través de la historia, sobre todo con los más vulnerables y marginados, los primeros destinatarios de la Buena Noticia del Redentor. “Fui extranjero y me acogisteis”. “A mí me lo hiciste, o a mí me lo dejaste de hacer”. No olvidemos este criterio de conducta que verifica la autenticidad de nuestra experiencia religiosa y de nuestro seguimiento de Jesús.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy seguimos al Señor Jesús en comunidad. Así ha sido siempre, en comunidades pequeñas, territoriales o de referencia que conforman la misma Iglesia en todas partes. La catolicidad, que es una de las notas de la Iglesia, nos abre a la diversidad, al mestizaje que se ha hecho realidad en tantos momentos históricos y lugares, al encuentro de culturas, diversidad en armonía, unidad y no uniformidad. Nuestro tiempo lo pone cada vez más de manifiesto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nuestra lectura de la historia nos habla de pertenecer al Pueblo Santo de Dios en marcha hacia la patria definitiva. “Somos ciudadanos del cielo”, nos dice San Pablo: todas las demás, siendo importantes, son relativas. Nuestra meta, por tanto, es la comunión con el amor de Dios una vez que hayamos vivido nuestra pascua personal. Sabemos que no todos nuestros conciudadanos o vecinos comparten esta creencia, pero a nosotros nos sitúa en este tiempo y en este espacio. Desde esta mirada sobrenatural y esa esperanza aprendida en el seguimiento al Señor Jesús, se descubre dónde se motiva el valor, la entrega y creatividad de tantos hombres y mujeres que dejaron en la historia una huella de bondad que hizo el mundo más habitable.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este año, el Papa Francisco, al recordarnos en el mensaje para la JMMR 2024 que Dios camina con Su pueblo, nos despierta la conciencia a la constatación de ese vínculo de amor y ternura que Dios establece con nosotros; nos invita a profundizar en el don de la catolicidad y en la misión desde la catolicidad y el caminar juntos, caminando con y en el Señor Jesús. También la reciente exhortación pastoral <em>Comunidades acogedoras y misioneras. Identidad y marco de la pastoral con migrantes</em> es una oportunidad para profundizar en este camino compartido. Con este documento la Iglesia en España pone a disposición de las diócesis y comunidades un instrumento para profundizar en esa experiencia y extraer consecuencias prácticas de ella.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los obispos de la Subcomisión Episcopal para las migraciones y la movilidad humana invitamos a todo el Pueblo Santo de Dios que peregrina en España a leer la exhortación con calma, personal y comunitariamente: quizás nos ayude a sintonizar más con el Evangelio y con el Dios que camina con y en Su pueblo. También puede contribuir a conformar ese nosotros amplio e integrador del que cada uno forma parte.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hemos de reconocer que todavía tenemos zonas de sombra en nuestro mirar y actuar personal o comunitario respecto a las personas migradas o refugiadas como señalamos en el documento. Elementos que vemos con preocupación y que hemos de purificar con la luz del Evangelio y de la Doctrina Social de la Iglesia. No podemos separar la vida de la fe; la práctica religiosa del actuar cotidiano; la luz del evangelio de las tomas de decisión o posición política. Hemos de vigilar para que las ideologías no determinen, ni contaminen esa mirada, no adulteren el depósito de la fe. Una fe que se expresa también en fraternidad y solidaridad, en caridad personal y social tal y como hemos descubierto en Jesucristo y su Iglesia desde siempre.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Evitemos reduccionismos que, con la excusa de la legítima diversidad de opciones o visiones políticas, agrieten la comunión entre católicos y la comunión con los más empobrecidos, aquellos con quienes Cristo se sigue identificando. Por ello, os invitamos a revisar nuestra actitud y comportamiento personal y social respecto a los migrantes y extranjeros. No hablemos sobre ellos, hablemos con ellos. No los idealicemos, pero tampoco los despreciemos o problematicemos. No son mejores ni peores que nosotros, son “nosotros”. A todos nos dirige hoy el Señor su palabra para que le hagamos sitio y le dejemos entrar en nuestras vidas. Él nos conduce a la patria celestial, donde no habrá ya separación en función de las nacionalidades sino sólo en función de la pregunta: ¿has amado sin medida? “A mí me lo hiciste”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Constatemos la enorme alegría de saber que Dios camina con Su pueblo, en descubrir que tiene un plan de fraternidad y en conocer cómo lo hace desde la ternura, la misericordia y la confianza que deposita en cada una de sus criaturas. Con la fuerza del Espíritu que une lo diverso, pidamos que trabajemos por convertirnos en comunidades que acompañan, acogen e integran.</p>



<p class="wp-block-paragraph">+ Mons. Fernando García Cadiñanos, Presidente de la Subcomisión de Migraciones y Movilidad humana y obispo de Mondoñedo Ferrol</p>



<p class="wp-block-paragraph">+ Mons. Luis Quinteiro, obispo emérito de Tui-Vigo</p>



<p class="wp-block-paragraph">+ Mons. Atilano Rodríguez, obispo emérito de Sigüenza-Guadalajara</p>



<p class="wp-block-paragraph">+ Mons. Ciriaco Benavente, obispo emérito de Plasencia</p>



<p class="wp-block-paragraph">+ Mons. José Antonio Satué, obispo de Teruel-Albarracín</p>



<p class="wp-block-paragraph">+ Mons. Javier Vilanova, bispo auxiliar de Barcelona</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://social.conferenciaepiscopal.es/migraciones-y-movilidad-humana/">Los obispos de la Subcomisión de Migraciones y Movilidad humana</a></p>
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		<title>Creo en la Iglesia que acoge&#8230; sin condiciones</title>
		<link>https://social.conferenciaepiscopal.es/documentos/migracionesymovilidadhumana/documentos-migraciones/creo-en-la-iglesia-que-acoge-sin-condiciones/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=creo-en-la-iglesia-que-acoge-sin-condiciones</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Guadalupe García Corigliano]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 13 Sep 2024 10:13:23 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Migraciones]]></category>
		<category><![CDATA[Archidiócesis de Pamplona y Tudela]]></category>
		<category><![CDATA[Carta Migraciones y Movilidad humana]]></category>
		<category><![CDATA[Migrantes]]></category>
		<category><![CDATA[Obispos]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Carta pastoral de Mons. Florencio Roselló Sin dudas ni desconfianzas. Sí, el evangelio es claro, me acogisteis sin preguntar, sin condicionar, sin poner reparos o temores. Creo en el evangelio que acoge, en la Iglesia que recibe a inmigrantes sin pensar mal: “vienen a delinquir”, “nos quitan el trabajo”, “no se integran”, “todas ayudas se [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading">Carta pastoral de Mons. Florencio Roselló</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Sin dudas ni desconfianzas. Sí, el evangelio es claro, me acogisteis sin preguntar, sin condicionar, sin poner reparos o temores. Creo en el evangelio que acoge, en la Iglesia que recibe a inmigrantes sin pensar mal: “vienen a delinquir”, “nos quitan el trabajo”, “no se integran”, “todas ayudas se las llevan los inmigrantes”… Jesús, en el evangelio, no pone esos condicionantes, acoge sin reparos, sin miramientos. Acoge porque son mis hermanos. Acoge con el corazón abierto. Los que logran sobrevivir al cementerio del las aguas del mar, son sometidos a toda clase de dudas, desconfianzas e interrogatorios de nuestra sociedad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No acogerlos o rechazarlos es pecado, así nos lo decía el Papa Francisco en la catequesis del pasado 28 de agosto en Roma&nbsp;<em>“Hay que decirlo claramente: hay quienes trabajan sistemáticamente por todos los medios para repeler a los emigrantes. Y esto cuando se hace con conciencia y con responsabilidad es un pecado grave”</em>. Porque no estoy rechazando a un emigrante, estoy rechazando a una persona, porque antes de emigrante es persona. Y rechazar a un emigrante es rechazar al mismo Jesús emigrante, extranjero que llega a nuestras&nbsp;<em>costas “todo lo que no hicisteis con uno de estos más pequeños, tampoco lo hicisteis conmigo” (Mt. 25, 45).</em>&nbsp;La Iglesia a coge a todos, nacionales e inmigrantes, y a cada uno le ayuda según sus necesidades. Pero no rechaza a nadie por su origen o color de su piel.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En nuestra sociedad se han instalado bulos contra la inmigración que hacen daño a dichos inmigrantes y a la propia población que se le engaña. Pues solo el 15% de los migrados desempleados percibe alguna ayuda del estado frente al 50%&nbsp; de los nacionales desempleados. Y solo el 12,5% de los hogares formados por personas inmigrantes percibe rentas del estado. No, no hay beneficios ni “trato de favor” para los inmigrantes frente a los nacionales. Según Amnistía Internacional, solo el 12,5% de los extranjeros en España son atendidos por los servicios sociales de nuestro país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En estos días he escuchado acusaciones y críticas hacia la Iglesia por nuestra falta de acción y compromiso como ayuda a los inmigrantes. La realidad es muy distinta a lo que ha aparecido en varios medios de comunicación social. En la última memoria de la Iglesia en España, del año 2022, se presentaban 119 centros de acogida de la Iglesia para inmigrantes y en ese mismo año se atendieron a 90.214 inmigrantes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Porque como dijo el Papa Francisco en 2020&nbsp;<em>“buscan oportunidades para ellos y para sus familias.&nbsp; Sueñan con un futuro mejor y desean crear las condiciones para que se haga realidad”</em>. La propia Iglesia Católica está apoyando, con la recogida de firmas y el activismo, la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) por una regulación extraordinaria de migrantes. También, como Iglesia apelamos a los partidos políticos a sentarse a negociar un pacto Nacional de Migraciones, frente a acusaciones partidistas, mientras esto no sucede, muchos inmigrantes se ahogan en nuestras aguas, en condiciones deplorables y son rechazados en nuestra tierra. Ante esta situación el Papa Francisco denuncia&nbsp;<em>“Lo que mata a los inmigrantes es nuestra indiferencia y la actitud de descartar”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">El compromiso de la Iglesia en favor de los migrantes es serio y humanitario, sin irnos muy lejos nuestra Caritas Diocesana de Pamplona-Tudela atendió el pasado año 2023 a 1.735 personas, y en lo que se lleva del año 2024 ya se han atendido 1.336. Ayudas y prestaciones a inmigrantes que no reciben ningún tipo de ayuda.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Pastoral Penitenciaria en España también tiene un compromiso con los hombres y mujeres en prisión. En la memoria del año 2022 en sus ayudas a presos atendió a un 40% de extranjeros y a un 60% de nacionales, pero no los atendió por su origen, o color de piel, sino porque como personas necesitaban ayuda, y la Iglesia estuvo allí. Ayudas de tipo económico, de ropa o acogida en permisos penitenciarios o en el momento de la libertad. Ayudas en gestiones y oportunidades laborales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hago mías las palabras del Papa Francisco que en la audiencia del pasado 28 de agosto decía “La Iglesia está con los migrantes y no con quien los rechaza”. Como Iglesia diocesana trabajamos por acoger, proteger, promover e integrar a todos los que se acercan a nuestra tierra. He viajado mucho por el mundo, y en el país más remoto, siempre encontraba un navarro, bien como misionero o misionera, bien como búsqueda de oportunidades. Navarra también ha sido migrante. No olvidemos&nbsp;<em>“Todo lo que hicisteis con uno de estos mis hermanos, conmigo lo hicisteis” (Mt. 25, 40).&nbsp;</em>Creo y quiero una Iglesia que acoja sin condiciones.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://www.conferenciaepiscopal.es/obispos/florencio-rosello-avellanas/">Florencio Roselló Avellanas</a>, Arzobispo de Pamplona y Obispo de Tudela</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
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