<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Migraciones y Movilidad archivos -</title>
	<atom:link href="https://social.conferenciaepiscopal.es/tema/documentos/migracionesymovilidadhumana/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://social.conferenciaepiscopal.es/tema/documentos/migracionesymovilidadhumana/</link>
	<description>C.E. para la Pastoral Social</description>
	<lastBuildDate>Thu, 10 Sep 2026 09:35:32 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=7.1.4</generator>

<image>
	<url>https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2021/07/icono-150x150.jpg</url>
	<title>Migraciones y Movilidad archivos -</title>
	<link>https://social.conferenciaepiscopal.es/tema/documentos/migracionesymovilidadhumana/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>Mensaje de su Santidad León XIV para la 112ª Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado</title>
		<link>https://social.conferenciaepiscopal.es/documentos/migracionesymovilidadhumana/documentos-migraciones/mensaje-de-su-santidad-leon-xiv-para-la-112a-jornada-mundial-del-migrante-y-del-refugiado/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=mensaje-de-su-santidad-leon-xiv-para-la-112a-jornada-mundial-del-migrante-y-del-refugiado</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Guadalupe García Corigliano]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 10 Sep 2026 09:35:31 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Migraciones]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://social.conferenciaepiscopal.es/?p=414038</guid>

					<description><![CDATA[<p>Incluso uno solo de estos pequeños (cf. Mt 18,10) Queridos hermanos y queridas hermanas: Año tras año, la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado nos invita a centrar nuestra atención en diferentes aspectos del complejo fenómeno migratorio. En esta 112ª Jornada, el lema «Incluso uno solo de estos pequeños» nos llama a prestar atención [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es/documentos/migracionesymovilidadhumana/documentos-migraciones/mensaje-de-su-santidad-leon-xiv-para-la-112a-jornada-mundial-del-migrante-y-del-refugiado/">Mensaje de su Santidad León XIV para la 112ª Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado</a> se publicó primero en <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es">Comisión Episcopal para la Pastoral Social y la promoción humana</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>Incluso uno solo de estos pequeños (cf. Mt 18,10)</em></strong></p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Queridos hermanos y queridas hermanas:</p>



<p class="wp-block-paragraph">Año tras año, la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado nos invita a centrar nuestra atención en diferentes aspectos del complejo fenómeno migratorio. En esta 112ª Jornada, el lema «Incluso uno solo de estos pequeños» nos llama a prestar atención a los menores que se ven directamente afectados por la experiencia de la migración y la huida, a la preocupación por ellos y a la promesa del Señor de que quien «acoge a un niño como este en mi nombre, me acoge a mí» (<em>Mc</em>&nbsp;9,37).</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Menores desplazados: una realidad compleja de vulnerabilidad</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Los menores son los más vulnerables dentro de los flujos migratorios mundiales. Son rostros concretos, historias únicas, que apelan a nuestra conciencia. Cada año, millones de niños y adolescentes se ven obligados a abandonar su tierra a causa de guerras, pobreza, violencia, desastres medioambientales y otras tragedias; y, lamentablemente, su número sigue aumentando. Las responsabilidades económicas, políticas y militares de este desastre son inmensas. El sufrimiento no se limita al desplazamiento, hay niños muy pequeños que han perdido a sus padres, hermanos, hermanas y amigos, y que son testigos de una violencia indescriptible. Otros, separados durante largos períodos de sus familiares, intentan reunirse con ellos, viviendo entre tanto, la angustia de la distancia. Hay también menores que afrontan el viaje junto a sus padres, pero expuestos a condiciones extremas y traumáticas. Por último, no podemos olvidar la trágica situación de quienes son separados de sus padres a causa de la repatriación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A este panorama, ya de por sí dramático, se suman otras tragedias: las muertes a lo largo de las rutas migratorias, la trata y la explotación, el reclutamiento de menores para su participación en conflictos armados, la violencia sexual, los matrimonios forzados y las atrocidades sufridas o presenciadas durante el trayecto. Su dignidad se ve pisoteada en demasiadas formas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El&nbsp;<a href="https://www.vatican.va/content/francesco/es.html">papa Francisco</a>, en el&nbsp;<a href="https://www.vatican.va/content/francesco/es/messages/migration/documents/papa-francesco_20160908_world-migrants-day-2017.html">mensaje con motivo de la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado de 2017</a>, dedicada al tema «Emigrantes menores de edad, vulnerables y sin voz», recordaba que estos «se encuentran desprotegidos por tres motivos: porque son menores, extranjeros e indefensos; por diversas razones, son forzados a vivir lejos de su tierra natal y separados del afecto de su familia».</p>



<p class="wp-block-paragraph">No obstante, en medio de tanta oscuridad, no falta la luz de la solidaridad: personas, familias, instituciones civiles y comunidades eclesiales deciden no desviar la mirada hacia otro lado (cf.&nbsp;<em>Lc</em>&nbsp;10,29-37). Pensemos en las familias que abren las puertas de sus hogares para devolver a estos menores el calor de un hogar, en los educadores de las comunidades de acogida, en los voluntarios y en los trabajadores que, cada día, en las rutas y en nuestras ciudades, se dedican a curar las heridas invisibles de estos pequeños. Con su compromiso, dan testimonio de que el amor puede vencer a la indiferencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Incluso uno solo de estos pequeños</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta dramática realidad, me hace pensar en las palabras de Jesús que interpelan profundamente la conciencia de cada uno: «El que acoge a un niño como este en mi nombre me acoge a mí» (<em>Mt</em>&nbsp;18,5). No es una cuestión de cifras ni de estadísticas. El Evangelio nos invita a no hacer cálculos:&nbsp;<em>incluso uno solo</em>. Cada niño, cada ser humano, posee una dignidad infinita. Es imagen y semejanza de Dios (cf.&nbsp;<em>Gn</em>&nbsp;1,26), es presencia del Señor. Ante cada menor emigrante, estamos llamados a realizar un acto de humanidad y de fe: en el niño, de hecho, podemos acoger y encontrar al Señor. Esta llamada se hace aún más apremiante a la luz de esta otra afirmación del Señor en el Evangelio de Mateo: «fui forastero y me hospedaron» (<em>Mt</em>&nbsp;25,35).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lamentablemente, los menores emigrantes se ven más fácilmente relegados a la invisibilidad, al carecer de adultos que los protejan y los apoyen. Es necesario intervenir en los países de origen para eliminar las posibles causas que les obligan a huir, además de ofrecer protección y acogida en los países de tránsito y de llegada. El clamor de los menores desplazados se eleva hoy hacia Dios, tal y como el que se escucha en el libro del Éxodo: «He visto la opresión de mi pueblo en Egipto y he oído sus quejas contra los opresores; conozco sus sufrimientos. He bajado a librarlo» (<em>Ex</em>&nbsp;3,7-8). Dios escucha y, para liberar, interpela con fuerza la conciencia y la acción de cada uno de nosotros, tal y como hizo con Moisés. No podemos permanecer indiferentes, ni acostumbrarnos a tanto sufrimiento.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Un llamamiento a la responsabilidad de todos</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Incluso uno solo de estos pequeños nos llama,&nbsp;<em>en nuestra vida personal</em>, a abrir los ojos y el corazón para escuchar en profundidad su historia, sus miedos y sus sueños, superando esa indiferencia que reduce al ser humano a un dato estadístico que no nos afecta directamente. Es una invitación a reconocer al niño en su dignidad, aún antes que en su condición de “migrante”, y a proteger sus derechos fundamentales: a la vida, a la educación y a un nivel de vida que le permita crecer y desarrollarse plenamente desde el punto de vista físico, mental, espiritual, moral y social.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Incluso uno solo de estos pequeños nos llama,&nbsp;<em>en la vida eclesial</em>, a convertir la hospitalidad de un concepto abstracto en una práctica pastoral constante. No podemos limitarnos a delegar esta tarea a instituciones o asociaciones dotadas de un carisma específico: ante los rostros concretos que nos interpelan en el día a día, toda la comunidad cristiana está llamada a sentirlos como a sus propios hijos y a acercarse a la historia concreta de cada uno. Es necesario animar a las comunidades cristianas a integrar y valorar a los refugiados e inmigrantes como miembros de pleno derecho de la familia eclesial, promoviendo nuevos itinerarios educativos y espirituales, incluso personalizados, que superen la lógica del puro asistencialismo. En particular, es fundamental prevenir la soledad, el aislamiento y el rechazo, que no pocas veces afectan también a los hijos de los emigrantes, y promover dinámicas de encuentro e integración en las que los jóvenes del territorio y los jóvenes inmigrantes puedan fortalecerse juntos, en un camino de respeto mutuo, solidaridad y amistad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Incluso uno solo de estos pequeños,&nbsp;<em>en el marco de las distintas religiones</em>, nos recuerda que la vulnerabilidad de los más pequeños no conoce fronteras confesionales y nos une en una responsabilidad humanitaria y espiritual compartida. Se convierte en un terreno fértil para un diálogo interreligioso concreto, en el que los creyentes, inspirándose en el propio sentido de la trascendencia, cooperen en la creación de redes de protección. Las comunidades de fe están llamadas a crear espacios en los que cada niña y cada niño sean respetados y valorados en sus respectivas identidades culturales, previniendo así el riesgo de radicalización por parte de grupos extremistas. Proteger a un menor significa, en última instancia, custodiar la huella divina impresa en él.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Incluso uno solo de estos pequeños,&nbsp;<em>en el contexto de las instituciones civiles</em>, nos insta a reafirmar el principio del interés superior del menor. Las instituciones públicas y privadas están obligadas a situar en el centro la protección y la dignidad de cada niño y adolescente. Esto implica la adopción de instrumentos jurídicos eficaces de protección, promoviendo la reunificación familiar y evitando los traumas de la separación. Es urgente un cambio de perspectiva: hay que desplazar el eje del debate de la mera gestión de los flujos migratorios a la protección plena e inmediata de los derechos humanos, adoptando «una respuesta coordinada, solidaria y eficaz, capaz de garantizar protección, acogida y oportunidades reales de integración a quienes emigran» (<em><a href="https://www.vatican.va/content/leo-xiv/es/speeches/2026/giugno/documents/20260608-spagna-parlamento.html">Discurso al Parlamento español</a></em>, Madrid, 8 junio 2026).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Encomendemos a los menores migrantes y refugiados a la protección maternal de María Santísima, quien, junto a san José y a Jesús, aún niño, conoció la crueldad de la violencia de Herodes y el drama del exilio en Egipto (cf.&nbsp;<em>Mt</em>&nbsp;2,13-15); que sea Ella quien acompañe sus pasos y ayude a nuestras comunidades a convertirse en signos vivos y creíbles del Evangelio.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Vaticano, 11 de agosto de 2026, memoria de Santa Clara de Asís.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
<p>La entrada <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es/documentos/migracionesymovilidadhumana/documentos-migraciones/mensaje-de-su-santidad-leon-xiv-para-la-112a-jornada-mundial-del-migrante-y-del-refugiado/">Mensaje de su Santidad León XIV para la 112ª Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado</a> se publicó primero en <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es">Comisión Episcopal para la Pastoral Social y la promoción humana</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Mensaje del Dicasterio para el Desarrollo Humano Integral con motivo del Domingo del Mar 2026</title>
		<link>https://social.conferenciaepiscopal.es/noticias/migraciones-y-movilidad-humana/stella-maris/mensaje-del-dicasterio-para-el-desarrollo-humano-integral-con-motivo-del-domingo-del-mar-2026/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=mensaje-del-dicasterio-para-el-desarrollo-humano-integral-con-motivo-del-domingo-del-mar-2026</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Guadalupe García Corigliano]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 03 Jul 2026 13:14:59 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Stella Maris]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://social.conferenciaepiscopal.es/?p=413884</guid>

					<description><![CDATA[<p>Con motivo del Domingo del Mar, que se celebra el 12 de julio de 2026, el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral envía un mensaje titulado Más allá de la carga y el comercio: el rostro humano del mar, en el que se recuerda el trabajo que realizan los marineros de todo el mundo. Publicamos [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es/noticias/migraciones-y-movilidad-humana/stella-maris/mensaje-del-dicasterio-para-el-desarrollo-humano-integral-con-motivo-del-domingo-del-mar-2026/">Mensaje del Dicasterio para el Desarrollo Humano Integral con motivo del Domingo del Mar 2026</a> se publicó primero en <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es">Comisión Episcopal para la Pastoral Social y la promoción humana</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Con motivo del <em>Domingo del Mar</em>, que se celebra el 12 de julio de 2026, el <a href="https://www.humandevelopment.va/es.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral</a> envía un mensaje titulado <em>Más allá de la carga y el comercio: el rostro humano del mar</em>, en el que se recuerda el trabajo que realizan los marineros de todo el mundo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Publicamos a continuación el texto del mensaje, firmado por el prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, el Emmo. Card. Michael Czerny, S.J.:</p>



<blockquote class="wp-block-stackable-blockquote stk-block-blockquote stk-block stk-dc5c146 is-style-simple" data-v="2" data-block-id="dc5c146"><div class="has-text-align-left stk-block-blockquote__content stk-container stk-dc5c146-container stk--no-background stk--no-padding"><div class="stk-block-content stk-inner-blocks">
<div class="wp-block-stackable-icon stk-block-icon stk-block stk-40yynqv" data-block-id="40yynqv"><style>.stk-40yynqv {top:-50px !important;left:-50px !important;position:absolute !important;opacity:0.2 !important;}.stk-40yynqv .stk--svg-wrapper .stk--inner-svg svg:last-child{height:200px !important;width:200px !important;}</style><span class="stk--svg-wrapper"><div class="stk--inner-svg"><svg style="height:0;width:0"><defs><linearGradient id="linear-gradient-40yynqv" x1="0" x2="100%" y1="0" y2="0"><stop offset="0%" style="stop-opacity:1;stop-color:var(--linear-gradient-cabe-883-color-1)"></stop><stop offset="100%" style="stop-opacity:1;stop-color:var(--linear-gradient-cabe-883-color-2)"></stop></linearGradient></defs></svg><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" viewBox="0 0 50 50" aria-hidden="true" width="32" height="32"><path d="M19.8 9.3C10.5 11.8 4.6 17 2.1 24.8c2.3-3.6 5.6-5.4 9.9-5.4 3.3 0 6 1.1 8.3 3.3 2.2 2.2 3.4 5 3.4 8.3 0 3.2-1.1 5.8-3.3 8-2.2 2.2-5.1 3.2-8.7 3.2-3.7 0-6.5-1.2-8.6-3.5C1 36.3 0 33.1 0 29 0 18.3 6.5 11.2 19.6 7.9l.2 1.4zm26.4 0C36.9 11.9 31 17 28.5 24.8c2.2-3.6 5.5-5.4 9.8-5.4 3.2 0 6 1.1 8.3 3.2 2.3 2.2 3.4 4.9 3.4 8.3 0 3.1-1.1 5.8-3.3 7.9-2.2 2.2-5.1 3.3-8.6 3.3-3.7 0-6.6-1.1-8.6-3.4-2.1-2.3-3.1-5.5-3.1-9.7 0-10.7 6.6-17.8 19.7-21.1l.1 1.4z"></path></svg></div></span></div>



<div class="wp-block-stackable-text stk-block-text stk-block stk-u2bc62t" data-block-id="u2bc62t"><p class="stk-block-text__text"><strong><em>Más allá de la carga y el comercio:el rostro humano del mar</em></strong></p></div>
</div></div></blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Queridos hermanos y hermanas:</p>



<p class="wp-block-paragraph">La vida del mundo sigue pasando por los mares, ríos, lagos y vías navegables del mundo. Detrás del comercio global, de las industrias pesqueras, de los puertos, de las rutas de navegación interior y de las redes marítimas, hay innumerables marinos, pescadores, trabajadores portuarios y comunidades marítimas cuyo trabajo sostiene a las naciones, conecta a los pueblos, proporciona sustento y apoya a las familias a través de los continentes. La crisis del Estrecho de Ormuz ha recordado al mundo hasta qué punto la humanidad depende profundamente del mar y de quienes trabajan en él.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Gran parte de aquello en lo que las sociedades basan su día a día llega discretamente gracias a la perseverancia, el sacrificio, la pericia y la resistencia de la gente del mar. En el Domingo del Mar, la Iglesia recuerda a estos hombres y mujeres no solo por el trabajo que realizan o por los bienes que transportan, sino como personas humanas creadas a imagen y semejanza de Dios y dotadas de una dignidad inviolable. Cada uno lleva consigo una historia única, marcada por esperanzas y temores, cargas y resiliencia, relaciones y sueños que merecen ser vistos, honrados y apreciados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Actualmente, muchos trabajadores marítimos siguen enfrentando una creciente incertidumbre y dificultad. El mar, que durante mucho tiempo ha unido a pueblos y naciones, está cada vez más marcado por la tensión, la inseguridad, la guerra y el miedo. Muchos tripulantes no solo afrontan los peligros inherentes del mar y de las vías navegables, sino que también se han visto recientemente afectados por conflictos armados que han dado lugar a su confinamiento virtual a bordo, a la escasez de alimentos e incluso al temor por sus propias vidas. Esto ha acentuado su sensación de soledad, su aislamiento de la sociedad en general, su separación de sus seres queridos y su agotamiento emocional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Paradójicamente, incluso en una época de mayor comunicación digital, muchos marinos experimentan un aislamiento más profundo. La cercanía humana se está volviendo más escasa. La reducción del tamaño de las tripulaciones, los permisos en tierra más breves, los horarios exigentes y la presión constante de la vida marítima moderna a menudo dejan poco espacio para el descanso, la fraternidad o los encuentros humanos genuinos. En tales realidades, las personas necesitan más que sistemas eficientes o palabras distantes. Necesitan una presencia. Necesitan saber que se les recuerda, que son bienvenidos, que se les escucha y que se les quiere.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como nos recuerda el&nbsp;<a href="https://www.vatican.va/content/leo-xiv/es.html">Papa León XIV</a>&nbsp;en&nbsp;<a href="https://www.vatican.va/content/leo-xiv/es/encyclicals/documents/20260515-magnifica-humanitas.html">su primera encíclica&nbsp;<em>Magnifica humanitas</em></a>, los sistemas tecnológicos y económicos nunca deben reducir a la persona humana a “un dato, un engranaje o una mercancía” (n. 180). Por el contrario, siempre deben salvaguardar la dignidad, la libertad y la humanidad de cada individuo. Por lo tanto, un barco, nunca debe convertirse en un lugar de aislamiento silencioso o de indiferencia, una Babel moderna donde las personas conviven pero permanecen invisibles y siguen sin escucharse. Más bien, la vida marítima puede erigirse como un testimonio vivo de que personas de diversas naciones, culturas y creencias siguen siendo capaces de fraternidad, solidaridad, respeto mutuo e interdependencia pacífica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De muchas maneras, el propio mar enseña a la humanidad que nos pertenecemos unos a otros. Los océanos no dividen a las personas; las conectan. Cada día, quienes trabajan en los mares y las vías navegables se convierten en puentes entre naciones, culturas, religiones y economías. En un mundo herido por el conflicto y la fragmentación, sus vidas dan testimonio de la posibilidad perdurable de la cooperación, la solidaridad y la convivencia pacífica. A través de su presencia pastoral, la Iglesia busca recordar a cada marino, pescador y trabajador marítimo que nunca es olvidado y que nunca está solo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al mismo tiempo, el mar llama a la humanidad a una reflexión más profunda. Los océanos no son meramente rutas de comercio o fuentes de riqueza económica; forman parte de la creación de Dios, confiada a la responsabilidad y al cuidado humano. Alimentan a las poblaciones, sostienen los medios de vida y nos recuerdan tanto la belleza como la fragilidad de nuestra casa común. Sin embargo, hoy los mares sufren cada vez más por la contaminación, la explotación, la degradación ambiental y las consecuencias de una actividad humana irresponsable. Cuando los océanos sufren, la humanidad sufre con ellos, especialmente los pescadores, las comunidades costeras y todos aquellos cuyas vidas dependen directamente de la salud de los ecosistemas marinos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como también recuerda el&nbsp;<a href="https://www.vatican.va/content/leo-xiv/es.html">Papa León XIV</a>&nbsp;en&nbsp;<em><a href="https://www.vatican.va/content/leo-xiv/es/encyclicals/documents/20260515-magnifica-humanitas.html">Magnifica humanitas</a></em>, el progreso auténtico nunca puede medirse únicamente por la eficiencia, el avance tecnológico o el beneficio, sino que siempre debe estar guiado por la dignidad de la persona humana, el bien común y la responsabilidad hacia las generaciones futuras (numerales 12 y 92). Estas palabras hablan poderosamente al mundo marítimo y de la navegación interior, donde muchos marinos, pescadores y trabajadores marítimos soportan silenciosamente la soledad, el cansancio, el peligro y la prolongada separación de sus familias y de sus lugares habituales de culto, mientras llevan a cabo fielmente el trabajo esencial que sostiene innumerables vidas y comunidades en todo el mundo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En este contexto, el cuidado del mar nunca puede separarse del cuidado de la persona humana. Proteger la vida marina, promover prácticas éticas y sostenibles, defender la dignidad y la seguridad de los trabajadores marítimos y fomentar un espíritu de responsabilidad global no son prioridades contrapuestas, sino dimensiones de un único compromiso moral con el bien común y con el florecimiento tanto de las personas como de nuestro entorno marino compartido.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este compromiso está arraigado en el propio Evangelio, que ofrece una imagen que sigue hablando poderosamente al mundo marítimo hoy. En medio de la tormenta, mientras el miedo se apoderaba de los discípulos y las olas amenazaban la barca, Jesús permanecía con ellos: “¿Por qué tienen miedo? ¿Cómo no tienen fe?” (Mc 4,40). Cristo no permaneció seguro en la orilla. Entró en la vulnerabilidad de quienes cruzaban aguas agitadas. Aún hoy, el Señor acompaña a todos los que viven y trabajan en el mar, caminando junto a quienes afrontan incertidumbre, cansancio, peligro y separación de sus familias.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Porque la Iglesia está llamada a continuar la misión de Cristo en el mundo, tampoco ella puede permanecer distante de la experiencia vivida por los trabajadores marítimos. El Señor que subió a la barca con sus discípulos sigue acercándose a quienes navegan por los mares y las vías navegables interiores de nuestro tiempo, y la Iglesia está llamada a hacer visible esa cercanía mediante su presencia y su ministerio. Está llamada a subir a la barca: a acompañar, a escuchar, a consolar, a defender la dignidad humana y a convertirse en un signo visible de esperanza y de hogar en medio de las tormentas de la vida humana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A través de las capellanías, de los ministerios marítimos y de una humilde presencia humana arraigada en la larga tradición del Apostolado del Mar (<em>Opus Apostolatus Maris</em>), conocido localmente en muchos lugares con nombres como&nbsp;<em>Stella Maris</em>, la Iglesia busca recordar a cada marino, pescador, trabajador marítimo y trabajador de la navegación interior que son recordados, valorados y que nunca están solos. Dentro de esta amplia misión de servicio y acompañamiento, nuestras capellanías portuarias católicas de todo el mundo acogen a hombres y mujeres de todas las nacionalidades y credos. Al mismo tiempo, estamos especialmente agradecidos por la oportunidad de ofrecer oración, atención pastoral y los sacramentos a los marinos católicos, que constituyen una parte significativa de las tripulaciones y oficiales que llegan a puertos lejos de sus hogares, de sus familias y de sus lugares habituales de culto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Expreso mi profunda gratitud a todos los marinos, pescadores y trabajadores marítimos, así como a sus familias, en todo el mundo. Les doy las gracias no solo por lo que hacen, sino por quienes son. Sus sacrificios sostienen el comercio global, la seguridad alimentaria y el bienestar de innumerables comunidades. También expreso mi sincero agradecimiento a los capellanes, voluntarios, organizaciones de bienestar marítimo y agentes pastorales que siguen llevando fielmente amistad, oración, escucha y apoyo práctico a los puertos y a los barcos de todo el mundo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Que este Domingo del Mar renueve en todos nosotros un compromiso más profundo con la cercanía, la solidaridad, el cuidado de la creación y el cuidado de todas las personas del mar y de las vías navegables interiores. Encomendándolos al cuidado de María, Estrella del Mar, oramos por la seguridad, la dignidad, la paz y la esperanza de todos los que viajan y trabajan sobre las aguas.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"><em>Card. Michael Czerny, S.J.</em><br><em>Prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral</em></p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
<p>La entrada <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es/noticias/migraciones-y-movilidad-humana/stella-maris/mensaje-del-dicasterio-para-el-desarrollo-humano-integral-con-motivo-del-domingo-del-mar-2026/">Mensaje del Dicasterio para el Desarrollo Humano Integral con motivo del Domingo del Mar 2026</a> se publicó primero en <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es">Comisión Episcopal para la Pastoral Social y la promoción humana</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Mensaje para la Jornada de Responsabilidad en el Tráfico 2026</title>
		<link>https://social.conferenciaepiscopal.es/documentos/migracionesymovilidadhumana/pastoraldelacarretera/mensaje-para-la-jornada-de-responsabilidad-en-el-trafico/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=mensaje-para-la-jornada-de-responsabilidad-en-el-trafico</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Guadalupe García Corigliano]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 02 Jul 2026 12:49:25 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pastoral de la Carretera]]></category>
		<category><![CDATA[Jornada de responsabilidad en el tráfico]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://social.conferenciaepiscopal.es/?p=413864</guid>

					<description><![CDATA[<p>“Sed prudentes y sencillos” (Mt 10, 16) Queridos hermanos y amigos transportistas y conductores: “A vosotros, gracia y paz de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo” (2 Cor 1, 2). Un año más, y son ya cincuenta y ocho, el primer domingo de julio, este año &#160;el día 5, los Obispos responsables [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es/documentos/migracionesymovilidadhumana/pastoraldelacarretera/mensaje-para-la-jornada-de-responsabilidad-en-el-trafico/">Mensaje para la Jornada de Responsabilidad en el Tráfico 2026</a> se publicó primero en <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es">Comisión Episcopal para la Pastoral Social y la promoción humana</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<blockquote class="wp-block-stackable-blockquote stk-block-blockquote stk-block stk-880aa5d is-style-simple" data-v="2" data-block-id="880aa5d"><div class="has-text-align-left stk-block-blockquote__content stk-container stk-880aa5d-container stk--no-background stk--no-padding"><div class="stk-block-content stk-inner-blocks">
<div class="wp-block-stackable-icon stk-block-icon stk-block stk-y6ij2sl" data-block-id="y6ij2sl"><style>.stk-y6ij2sl {top:-50px !important;left:-50px !important;position:absolute !important;opacity:0.2 !important;}.stk-y6ij2sl .stk--svg-wrapper .stk--inner-svg svg:last-child{height:200px !important;width:200px !important;}</style><span class="stk--svg-wrapper"><div class="stk--inner-svg"><svg style="height:0;width:0"><defs><linearGradient id="linear-gradient-y6ij2sl" x1="0" x2="100%" y1="0" y2="0"><stop offset="0%" style="stop-opacity:1;stop-color:var(--linear-gradient-458-f-677-color-1)"></stop><stop offset="100%" style="stop-opacity:1;stop-color:var(--linear-gradient-458-f-677-color-2)"></stop></linearGradient></defs></svg><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" viewBox="0 0 50 50" aria-hidden="true" width="32" height="32"><path d="M19.8 9.3C10.5 11.8 4.6 17 2.1 24.8c2.3-3.6 5.6-5.4 9.9-5.4 3.3 0 6 1.1 8.3 3.3 2.2 2.2 3.4 5 3.4 8.3 0 3.2-1.1 5.8-3.3 8-2.2 2.2-5.1 3.2-8.7 3.2-3.7 0-6.5-1.2-8.6-3.5C1 36.3 0 33.1 0 29 0 18.3 6.5 11.2 19.6 7.9l.2 1.4zm26.4 0C36.9 11.9 31 17 28.5 24.8c2.2-3.6 5.5-5.4 9.8-5.4 3.2 0 6 1.1 8.3 3.2 2.3 2.2 3.4 4.9 3.4 8.3 0 3.1-1.1 5.8-3.3 7.9-2.2 2.2-5.1 3.3-8.6 3.3-3.7 0-6.6-1.1-8.6-3.4-2.1-2.3-3.1-5.5-3.1-9.7 0-10.7 6.6-17.8 19.7-21.1l.1 1.4z"></path></svg></div></span></div>



<div class="wp-block-stackable-text stk-block-text stk-block stk-lfi99tn" data-block-id="lfi99tn"><p class="stk-block-text__text"><strong><em>“<strong>Sed prudentes y sencillos</strong>” (Mt 10, 16)</em></strong></p></div>
</div></div></blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Queridos hermanos y amigos transportistas y conductores: <strong><em>“A vosotros, gracia y paz de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo” </em></strong><em>(2 Cor 1, 2).</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Un año más, y son ya cincuenta y ocho, el primer domingo de julio, este año &nbsp;el día 5, los Obispos responsables de la Subcomisión Episcopal para las Migraciones y Movilidad Humana y del Departamento de Pastoral de la Carretera de la Conferencia Episcopal Española, con motivo de la Jornada de Responsabilidad en el Tráfico, os enviamos, con nuestro afectuoso saludo, unas palabras de aliento y felicitación a todos los conductores y muy especialmente a los transportistas, a los cuales agradecemos la gran labor que hacen en bien de toda la sociedad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo hacemos en la proximidad de la fiesta de san Cristóbal, día 10 de julio, vuestro patrono, con motivo de las vacaciones de verano, en las que se registra un intenso tráfico por carreteras y calles de nuestros pueblos y ciudades.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Os saludamos a todos los que estáis relacionados con la movilidad humana y la seguridad vial: DGT, guardia civil, policía de tráfico, camioneros, taxistas, repartidores, conductores de autocar y autobús, ambulancias, bomberos, repartidores, cofradías de san Cristóbal, asociaciones de transportistas, de víctimas, automovilistas, motoristas, ciclistas y usuarios del patinete, a los cuales, se les han&nbsp; puesto unas normas y obligaciones para que todos encontremos nuestro lugar a la hora de circular por el casco urbano.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No olvidamos a quienes trabajan, en ocasiones durante el día y la noche, en los muchos servicios relacionados con la movilidad, como gasolineras, restaurantes, talleres mecánicos, obras en las vías públicas etc.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Saludamos también a los peatones que transitan por los centros urbanos y les animamos al buen uso de los pasos de peatones y aceras, con el fin de evitar posibles siniestros.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Jornada de Responsabilidad en el Tráfico</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además de saludaros muy cordialmente, os ofrecemos esta breve reflexión sobre vuestra labor al volante, tan necesaria y a la vez tan delicada. Esta jornada no es solo un recordatorio de las normas de tráfico, sino una llamada profunda a asumir con conciencia recta la responsabilidad que cada uno tiene en la vida de los demás.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Sed prudentes y sencillos</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El lema de este año: <strong>“Sed prudentes y sencillos”</strong>, tomado del Evangelio de san Mateo, nos invita a mirar nuestro comportamiento al volante desde la perspectiva de la sabiduría y la humildad. Jesús nos dice: <strong><em>“Sed prudentes como serpientes y sencillos como palomas”</em> </strong>(Mt 10,16), enseñándonos que el verdadero cuidado y respeto no se logra con fuerza o rapidez, sino con discernimiento, conciencia y respeto por la vida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En esta Jornada de Responsabilidad en el Tráfico, la Iglesia nos convoca a reflexionar sobre nuestra responsabilidad en la conducción y en el cuidado de la vida de los demás. Como conductores y transportistas, estáis llamados a vivir, no solo con habilidad técnica y destreza al volante, sino también con <strong>virtud, prudencia y respeto</strong>, pues cada viaje representa un encuentro con el prójimo y con la vida que Dios nos confía.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Actuar con discernimiento y humildad</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La exhortación del Señor a ser “<strong><em>prudentes como serpientes y sencillos, como palomas” </em></strong><em>(Cf. Mt 10,16) </em>nos invita a actuar con <strong>discernimiento</strong> y <strong>humildad</strong>, combinando inteligencia práctica y respeto a los demás. La prudencia es la virtud que nos permite prever los peligros, tomar decisiones acertadas y evitar accidentes; la sencillez, por su parte, nos protege de la arrogancia, la impulsividad y la violencia en la carretera.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El prudente ve el mal y se protege</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En la vida cotidiana de un conductor o transportista, la prudencia se manifiesta en el cumplimiento de las normas de tráfico, respetando los límites de velocidad, manteniendo la atención y anticipando los posibles riesgos. La Palabra de Dios nos recuerda: <strong><em>“El prudente ve el mal y se protege, los incautos se arriesgan para su mal” </em></strong><em>(Prov 22,3)</em>. Por tanto, la prudencia no es solo una cuestión técnica, sino también moral: cuidamos nuestra vida y la de los demás, y evitamos poner en riesgo a quienes viajan con nosotros o circulan por las mismas rutas.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Compromiso ético y moral</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La Jornada de Responsabilidad en el Tráfico nos permite descubrir que la seguridad vial, además de ser un acto de justicia, es también un acto de amor al prójimo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La ética de la carretera nos llama a:</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Mantenerse <strong>atentos y descansados</strong>, evitando la fatiga y la distracción.</li>



<li>Cumplir con <strong>las normas de tráfico</strong>, entendiendo que estas existen para proteger vidas.</li>



<li>Conducir con <strong>moderación y paciencia</strong>, recordando que el tiempo de llegada nunca justifica poner en riesgo la propia vida o la de nuestros semejantes.</li>



<li>Ser <strong>ejemplo para otros</strong>, especialmente para los jóvenes que aprenden observando nuestro comportamiento.</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Ama a tu prójimo como a ti mismo</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La sencillez nos llama a actuar con humildad y respeto. La Palabra de Dios nos exhorta: <strong><em>“No obréis por rivalidad ni por ostentación, considerando por la humildad a los demás superiores a vosotros” </em></strong><em>(Flp 2,3). </em>En la carretera, esto se traduce en paciencia ante otros conductores, cortesía ante situaciones difíciles y disposición a ceder el paso cuando sea necesario. Cada gesto de respeto es una expresión concreta del amor al prójimo, mandamiento central del Evangelio: <strong><em>“Amarás a tu prójimo como a ti mismo” </em></strong><em>(Mt 22,39).</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Nuestro compromiso con la fe y la vida</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La vida en la carretera puede ser exigente, especialmente para quienes recorren largas distancias transportando bienes y servicios. Sin embargo, el apóstol Pablo nos recuerda: <strong><em>“Que todo lo vuestro se haga con amor</em></strong><em>” (1 Cor 16,14)</em>. Esto incluye vuestra manera de conducir, de interactuar con otros y de cumplir vuestras responsabilidades. Cada maniobra, cada decisión tomada con prudencia, puede ser un testimonio de vuestra fe en el Dios de la vida y de nuestro compromiso con el respeto a la vida de los demás.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Salmo 121 nos ofrece una bella oración de protección para todos los que viajan:</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>“Levanto mis ojos a los montes: ¿de dónde me vendrá el auxilio? El auxilio me viene del Señor, que hizo el cielo y la tierra” </em></strong><em>(Sal 121,1-3).</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Que esta oración os acompañe cada vez que iniciáis un viaje, recordando que Dios cuida de vosotros y os llama a cuidar también de los demás.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La prudencia nos permite actuar correctamente</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy la Iglesia os invita a asumir la <strong>responsabilidad en el tráfico,</strong> no solo como un deber civil, sino como un acto de fe y amor. Como dice Proverbios 4,7: <strong><em>“El comienzo de la sabiduría es adquirirla, con todos tus haberes, compra prudencia”</em></strong><em>.</em> La prudencia aplicada a la conducción implica respeto, atención, paciencia y previsión; la prudencia os permite anticipar riesgos y actuar correctamente en situaciones complejas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Queridos hermanos y hermanas, en esta Jornada de Responsabilidad en el Tráfico, pidamos al Señor que nos conceda:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong><em>Prudencia</em></strong> para prever los riesgos y proteger la vida (Prov 14,15).</li>



<li><strong><em>Sencillez y humildad</em></strong> para actuar con respeto y paciencia en la carretera (Lc 6,31).</li>



<li><strong><em>Firmeza y responsabilidad</em></strong> en nuestra conducta, conscientes de que cada viaje puede ser un acto de servicio y amor al prójimo (Col 3,17).</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">La fe y la prudencia estén presentes en cada viaje: que la oración, la reflexión y la conciencia de vuestro trabajo como conductores, acompañen las manos al volante, los pies a los pedales y el corazón en cada decisión.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>María, compañera en el camino</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Que la Virgen María, Virgen de la Prudencia, estrella de la esperanza y Madre de todos los viajeros, nos acompañe en cada trayecto, protegiendo nuestros caminos y nuestros corazones. Que cada viaje sea un testimonio de fe, prudencia y sencillez, y que nuestras manos y nuestros pies sean instrumentos de vida y cuidado.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Bendición para conductores y transportistas</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Dios todopoderoso os bendiga a todos los conductores y transportistas con responsabilidad. Que vuestros ángeles os guarden de accidentes y peligros, y que cada jornada en la carretera sea un camino seguro hacia la vida y la paz de la mano de san Cristóbal, nuestro celestial protector de transportistas y conductores.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>&nbsp;<em>“Sed prudentes y sencillos” </em></strong><em>(Mt 10,16). </em>Que estas palabras de Jesús iluminen vuestros caminos, orienten vuestras decisiones y fortalezcan vuestro compromiso con la vida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Feliz día de la Responsabilidad en el Tráfico y fiesta de san Cristóbal</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>“Os escribimos esto, para que nuestro gozo sea completo”</em></strong> (1 Jn 1, 4).</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">Madrid, 5 de julio de 2026<br><strong>Obispos de la Subcomisión Episcopal para las Migraciones y Movilidad Humana<br>Departamento de Pastoral de la Carretera de la CEE</strong></p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
<p>La entrada <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es/documentos/migracionesymovilidadhumana/pastoraldelacarretera/mensaje-para-la-jornada-de-responsabilidad-en-el-trafico/">Mensaje para la Jornada de Responsabilidad en el Tráfico 2026</a> se publicó primero en <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es">Comisión Episcopal para la Pastoral Social y la promoción humana</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Mensaje para la fiesta de las Gentes del mar 2026</title>
		<link>https://social.conferenciaepiscopal.es/documentos/migracionesymovilidadhumana/stellamaris/mensaje-fiesta-de-las-gentes-del-mar-2026/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=mensaje-fiesta-de-las-gentes-del-mar-2026</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Guadalupe García Corigliano]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 02 Jul 2026 08:51:39 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Stella Maris]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://social.conferenciaepiscopal.es/?p=413850</guid>

					<description><![CDATA[<p>“María, madre marinera, haz de nosotros una barca abierta a todos” Hermanas y hermanos: En la actualidad, existe un consenso internacional claro en que el futuro del transporte marítimo no depende solo de la tecnología o rutas comerciales, sino del cuidado real de las personas que viven y trabajan en el mar. Si algo hemos [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es/documentos/migracionesymovilidadhumana/stellamaris/mensaje-fiesta-de-las-gentes-del-mar-2026/">Mensaje para la fiesta de las Gentes del mar 2026</a> se publicó primero en <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es">Comisión Episcopal para la Pastoral Social y la promoción humana</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<blockquote class="wp-block-stackable-blockquote stk-block-blockquote stk-block stk-d01caa0 is-style-simple" data-v="2" data-block-id="d01caa0"><style>.stk-d01caa0 {margin-bottom:19px !important;}</style><div class="has-text-align-left stk-block-blockquote__content stk-container stk-d01caa0-container stk--no-background stk--no-padding"><div class="stk-block-content stk-inner-blocks">
<div class="wp-block-stackable-icon stk-block-icon stk-block stk-nf8a4ux" data-block-id="nf8a4ux"><style>.stk-nf8a4ux {top:-50px !important;left:-50px !important;position:absolute !important;opacity:0.2 !important;}.stk-nf8a4ux .stk--svg-wrapper .stk--inner-svg svg:last-child{height:200px !important;width:200px !important;}</style><span class="stk--svg-wrapper"><div class="stk--inner-svg"><svg style="height:0;width:0"><defs><linearGradient id="linear-gradient-nf8a4ux" x1="0" x2="100%" y1="0" y2="0"><stop offset="0%" style="stop-opacity:1;stop-color:var(--linear-gradient-735-ec-07-color-1)"></stop><stop offset="100%" style="stop-opacity:1;stop-color:var(--linear-gradient-735-ec-07-color-2)"></stop></linearGradient></defs></svg><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" viewBox="0 0 50 50" aria-hidden="true" width="32" height="32"><path d="M19.8 9.3C10.5 11.8 4.6 17 2.1 24.8c2.3-3.6 5.6-5.4 9.9-5.4 3.3 0 6 1.1 8.3 3.3 2.2 2.2 3.4 5 3.4 8.3 0 3.2-1.1 5.8-3.3 8-2.2 2.2-5.1 3.2-8.7 3.2-3.7 0-6.5-1.2-8.6-3.5C1 36.3 0 33.1 0 29 0 18.3 6.5 11.2 19.6 7.9l.2 1.4zm26.4 0C36.9 11.9 31 17 28.5 24.8c2.2-3.6 5.5-5.4 9.8-5.4 3.2 0 6 1.1 8.3 3.2 2.3 2.2 3.4 4.9 3.4 8.3 0 3.1-1.1 5.8-3.3 7.9-2.2 2.2-5.1 3.3-8.6 3.3-3.7 0-6.6-1.1-8.6-3.4-2.1-2.3-3.1-5.5-3.1-9.7 0-10.7 6.6-17.8 19.7-21.1l.1 1.4z"></path></svg></div></span></div>



<div class="wp-block-stackable-text stk-block-text stk-block stk-31syj57" data-block-id="31syj57"><style>.stk-31syj57 .stk-block-text__text{font-size:20px !important;}@media screen and (max-width: 1023px){.stk-31syj57 .stk-block-text__text{font-size:20px !important;}}</style><p class="stk-block-text__text"><strong><em>“María, madre marinera, haz de nosotros una barca abierta a todos”</em></strong></p></div>
</div></div></blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Hermanas y hermanos:</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la actualidad, existe un consenso internacional claro en que el futuro del transporte marítimo no depende solo de la tecnología o rutas comerciales, sino del cuidado real de las personas que viven y trabajan en el mar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si algo hemos visto es que las gentes del mar sostienen una parte esencial de nuestro mundo. Sin ellas, la vida tal como la conocemos, no sería posible. Y, sin embargo, su realidad sigue marcada por la lejanía, la dureza del trabajo, la incertidumbre y, tantas veces, la invisibilidad y el desconocimiento de tantos que vivimos y trabajamos en tierra (lo que no se ve, para muchos, no existe<em>…)</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Hablamos del transporte marítimo y de la pesca, fuente básica de la alimentación para millones de personas. Según la FAO, más de mil millones de personas dependen del pescado como fuente principal de proteínas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sabemos que el gran reto no es sólo técnico ni económico; el gran reto es humano. Porque no basta con barcos más seguros o rutas más eficientes, si no cuidamos a las personas que hacen posible todo eso.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A esta realidad se suman otros desafíos que no siempre son visibles: condiciones laborales cada vez más exigentes, situaciones de abandono, riesgos crecientes en la navegación, desigualdades derivadas de la globalización o los cambios tecnológicos y medioambientales que afectan directamente a marinos y pescadores. Todo ello confirma que no estamos ante problemas aislados, sino ante una realidad estructural que exige una respuesta humana, social y pastoral.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los acontecimientos recientes nos lo han recordado con fuerza. En el Estrecho de Ormuz, una de las grandes rutas del comercio mundial, el conflicto ha dejado miles de buques afectados y cerca de 20.000 marinos retenidos (datos de Organización Marítima Internacional), muchos de ellos durante semanas, sin poder volver a casa y sometidos a una tensión constante bajo el cruce de misiles. La International Transport Federation, por su parte, habla de más de mil correos electrónicos y mensajes de tripulantes en esa situación, en dicha región desde febrero, tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán. No son sólo cifras: son personas concretas, con rostros, nombres, familias, con vida en pausa. Y eso nos obliga a mirar esta realidad de otra manera. Se requiere suministro inmediato de alimentos, agua potable, realidades básicas para sostener esas tripulaciones. Desde luego, la respuesta no puede ser la indiferencia o el cruzarse de brazos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El papa León decía en el Ángelus del pasado Domingo de Ramos: “Deseo encomendar al Señor a los trabajadores marítimos que han sido víctimas del conflicto. Rezo por los fallecidos, los heridos y sus familias. ¡La tierra, el cielo y el mar fueron creados para la vida y la paz!».</p>



<p class="wp-block-paragraph">En este escenario, la Pastoral del Mar no es algo accesorio; es una respuesta necesaria, una presencia que acoge, acompaña y defiende la dignidad de quienes viven en tránsito constante. Es la Iglesia que no espera, sino que toma en serio aquello que nos decía el papa Francisco de ser “una Iglesia en salida, centrada en la persona por encima de la lógica puramente económica o logística, y presente en las periferias humanas”. Es la Iglesia que sale al encuentro acercándose a las fronteras, también a las invisibles fronteras del mar. Y es la Iglesia que nos recuerda que lo importante son las personas, todas, las que trabajan en el mar y las que quedan en la tierra.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El lema de este año del Día de las Gentes del mar, <strong>María, madre marinera, haz de nosotros una barca abierta a todos</strong>, ofrece una imagen especialmente sugerente porque -en el fondo- es lo que se nos pide a todas y a todos: ser barca abierta, disponible, acogedora, cercana a toda persona. Tener un corazón comprometido que no se quede en la mirada, que dé un paso adelante, que se implique de verdad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No se trata sólo de comprender la realidad de las gentes del mar, sino de dejarnos interpelar por ella, de hacer nuestro su camino, de acompañar su travesía. En definitiva, de convertirnos -cada uno según sus posibilidades- en esa presencia amable y cercana que hace que ninguna persona, tampoco en el mar, se sienta nunca sola.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En esta fiesta de la Virgen del Carmen nos felicitamos la comunidad marítima: marinos, pescadores, familias, trabajadores de los puertos, de la seguridad, de los centros Stella Maris… Todas y todos celebramos a María, la Madre marinera, y a ella nos encomendamos para que nos ayude a ser barca abierta, como lo es ella, hacia los demás.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">Mons. Antonio Valín Valdés<br>Obispo Promotor del Apostolado del Mar</p>
</blockquote>



<div class="wp-block-buttons is-layout-flex wp-block-buttons-is-layout-flex">
<div class="wp-block-button"><a class="wp-block-button__link wp-element-button" href="https://www.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2026/06/WEB_MENSAJE-DE-LOS-OBISPOS-DIA-DE-LAS-GENTES-DEL-MAR-2026.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Descargar el mensaje</a></div>
</div>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
<p>La entrada <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es/documentos/migracionesymovilidadhumana/stellamaris/mensaje-fiesta-de-las-gentes-del-mar-2026/">Mensaje para la fiesta de las Gentes del mar 2026</a> se publicó primero en <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es">Comisión Episcopal para la Pastoral Social y la promoción humana</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Mensaje con motivo de la XI Jornada «Enjugar las lágrimas»</title>
		<link>https://social.conferenciaepiscopal.es/documentos/migracionesymovilidadhumana/pastoraldelacarretera/mensaje-con-motivo-de-la-xi-jornada-enjugar-las-lagrimas/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=mensaje-con-motivo-de-la-xi-jornada-enjugar-las-lagrimas</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Guadalupe García Corigliano]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 29 May 2026 10:35:50 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pastoral de la Carretera]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://social.conferenciaepiscopal.es/?p=413692</guid>

					<description><![CDATA[<p>“CONSOLAOS, PUES, MUTUAMENTE” (1 Tes 4, 18) Con motivo del Año de la Misericordia de 2016, el primer jueves del mes de mayo, mes dedicado a la Virgen María, celebramos por primera vez la jornada: “ENJUGAR LAS LAGRIMAS” dirigida a las personas necesitadas de consuelo, de cariño, de escucha, de compañía, de ánimo… Desde la [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es/documentos/migracionesymovilidadhumana/pastoraldelacarretera/mensaje-con-motivo-de-la-xi-jornada-enjugar-las-lagrimas/">Mensaje con motivo de la XI Jornada «Enjugar las lágrimas»</a> se publicó primero en <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es">Comisión Episcopal para la Pastoral Social y la promoción humana</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">“CONSOLAOS, PUES, MUTUAMENTE” (1 Tes 4, 18)</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Con motivo del Año de la Misericordia de 2016, el primer jueves del mes de mayo, mes dedicado a la Virgen María, celebramos por primera vez la jornada: “ENJUGAR LAS LAGRIMAS” dirigida a las personas necesitadas de consuelo, de cariño, de escucha, de compañía, de ánimo…</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde la Pastoral de la Carretera lo tenemos bien claro, lo que pretendemos es llegar a las personas que han perdido en accidente de tráfico a un ser querido, o que ellos mismos han sido víctimas en primera persona y han quedado afectados para el resto de sus días. Ciertamente también debemos acoger a las demás personas que pasan por un mal momento, sin hacer distinción del origen de sus lágrimas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No se trata de un día en recuerdo de los muertos en accidente de carretera, eso lo hacemos el tercer domingo del mes noviembre; se trata más bien de acompañar y dar una palabra de aliento y de esperanza a los vivos que, no obstante el tiempo transcurrido, siguen sufriendo como el primer día del accidente, suyo o de un ser querido.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es un día especial donde resulta fácil reconocer el rostro materno de la Iglesia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el evangelio tenemos muchos ejemplos en los que Jesús hace suyos los dolores y lágrimas de los demás. Basten estas dos citas:</p>



<p class="wp-block-paragraph">Jesús acompaña en el dolor a las hermanas Marta y María por la muerte de su amigo Lázaro: “Jesús, viéndola llorar a ella y viendo llorar a los judíos que la acompañaban, se conmovió en su espíritu, se estremeció y preguntó: “¿Dónde lo habéis enterrado?” Le contestaron: ”Señor, ven a verlo”. “Jesús se echó a llorar” (Jn 11, 33-35).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Jesús acompaña a la Magdalena en su dolor: “Mujer, ¿por qué lloras?”, “¿a quién buscas?” (Jn 20,15).</p>



<p class="wp-block-paragraph">El mismo Dios, dice el libro del Apocalipsis, “Enjugará toda lágrima de sus ojos, y ya no habrá muerte, ni duelo, ni llanto, ni dolor” (Ap 21, 4).</p>



<p class="wp-block-paragraph">El año 2020 la jornada “ENJUGAR LAS LAGRIMAS” se fijó como fecha fija el 31 de mayo, día en el cual celebramos la Visitación de la Virgen a Santa Isabel y así, de igual modo, la Iglesia, que es Madre, tenga el gesto de acercarse a sus hijos que han sufrido un grave siniestro vial o personas que hayan perdido a un ser querido.</p>



<p class="wp-block-paragraph">María no solamente llevó a los ancianos esposos Zacarías e Isabel consuelo y alegría, les llevó a Jesús, la causa de su alegría.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Vemosnecesario que en cada diócesis se haga el esfuerzo de ofrecer una Eucaristía, u otra celebración, e invitar a los afectados, a las asociaciones de víctimas, autoridades relacionadas con la seguridad vial, conductores y transportistas … y a todo el santo pueblo de Dios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Jesús se hace compañero de camino y, aunque andemos “entristecidos” como los discípulos de Emaús, e incapaces para reconocerlo, se pone a la escucha para que le contemos el motivo de tanto dolor, a la vez que abre nuestro corazón a la esperanza. Serán los gestos, más que las palabras, los que nos abrirán los ojos para reconocer que el Señor está entre nosotros (Cf. Lc 24, 13-35).</p>



<p class="wp-block-paragraph">El lema de este año: “Consolaos, pues, mutuamente” (1 Tes 4, 18) hace referencia a la venida del Señor y a la suerte de los difuntos. Por eso, dice san Pablo: “No queremos que ignoréis la suerte de los difuntos para que no os aflijáis como los que no tienen esperanza. Pues si creemos que Jesús murió y resucitó, de igual modo Dios llevará con Él, por medio de Jesús, a los que han muerto” (1 Tes 4, 14).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Después de estas consoladoras palabras de san Pablo, deseamos de corazón una seguridad vial plena, donde nadie tenga que sufrir por haber padecido un grave accidente o perdido a un ser querido, pero, mientras no llegue ese día, no olvidemos “enjugar las lágrimas” a quienes lo necesitan.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Invocamos la protección de Dios sobre nuestros hermanos conductores, a Nuestra Señora, la Virgen de la Prudencia y a san Cristóbal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">José Aumente Domínguez</p>



<p class="wp-block-paragraph">Director del Departamento de Pastoral de la Carretera</p>
<p>La entrada <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es/documentos/migracionesymovilidadhumana/pastoraldelacarretera/mensaje-con-motivo-de-la-xi-jornada-enjugar-las-lagrimas/">Mensaje con motivo de la XI Jornada «Enjugar las lágrimas»</a> se publicó primero en <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es">Comisión Episcopal para la Pastoral Social y la promoción humana</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Preferencia evangélica: la otra prioridad</title>
		<link>https://social.conferenciaepiscopal.es/noticias/migraciones-y-movilidad-humana/migraciones/preferencia-evangelica-la-otra-prioridad/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=preferencia-evangelica-la-otra-prioridad</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Guadalupe García Corigliano]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 29 Apr 2026 16:11:17 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Migraciones]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://social.conferenciaepiscopal.es/?p=413561</guid>

					<description><![CDATA[<p>Mensaje de Mons. Fernando García Cadiñanos, obispo de Mondoñedo-Ferrol y responsable del Departamento de Migraciones Asistimos estos días a una polémica encendida y extendida. Y tiene lugar en medio de este tiempo pascual que nos habla de un nuevo nacimiento, de una nueva vida, de la nueva creación, de una luz brillante fruto de la [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es/noticias/migraciones-y-movilidad-humana/migraciones/preferencia-evangelica-la-otra-prioridad/">Preferencia evangélica: la otra prioridad</a> se publicó primero en <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es">Comisión Episcopal para la Pastoral Social y la promoción humana</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"><em>Mensaje de Mons. Fernando García Cadiñanos</em>, <em>obispo de Mondoñedo-Ferrol</em> y responsable del Departamento de Migraciones</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Asistimos estos días a una polémica encendida y extendida. Y tiene lugar en medio de este tiempo pascual que nos habla de un nuevo nacimiento, de una nueva vida, de la nueva creación, de una luz brillante fruto de la Vida que surge del Resucitado. El cristiano, en la Pascua, renueva su bautismo que le eleva sobre la naturaleza para abrirle a nuevos horizontes más humanos y humanizantes.&nbsp;<strong>Se trata de un golpe de vida que nos lleva a apostar por esta, en toda circunstancia y lugar, y por una vida digna siempre</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este acontecimiento es una llamada permanente a la conversión, a no seguir los criterios del mundo sino a vivir como hijos de la luz y del resucitado, “buscando los bienes de allá arriba”. Como toda conversión, supone un cambio de mentalidad, de manera que la fuerza del Evangelio vaya configurando «los criterios de juicio, los valores determinantes, los puntos de interés, las líneas de pensamiento, las fuentes inspiradoras y los modelos de vida de la humanidad, que están en contraste con la palabra de Dios y con el designio de salvación” (Pablo VI). El cristiano, por tanto, tiene&nbsp;<strong>una manera diferente de mirar los retos que se le presentan para descubrirlos más divinamente</strong>&nbsp;y, por ello, profundamente humanos. A ello le convoca la gracia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Fruto de esta llamada,&nbsp;<strong>la Iglesia acoge y se compromete en un proyecto de sociedad posible y real, al hilo de su enseñanza social</strong>. Cimentado sobre principios y valores que construyen, que plenifican, que integran y llenan de gozo el corazón humano. Un corazón llamado a la fraternidad. Son principios que nos hablan de otras prioridades y preferencias diferentes de aquellas a las que el mundo nos convoca, y que manifiestan así la belleza de la propuesta y la novedad que significa. Fundamentos que inspiran proyectos políticos y permiten proyectar una política sana que sirva al ser humano sin desencantarlo. Yo los aprendí de pequeño, los he enseñado y hoy me gustaría compartirlos contigo y recordarlos públicamente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La preferencia que este proyecto, nacido en Jesús, nos propone es&nbsp;<strong>siempre para cada persona, por encima de su ciudadanía o de su condición, raza, sexo o posición social</strong>. Cada ser humano encierra una dignidad infinita, fundamentada en su propia naturaleza. En ella se enraíza y cimenta la convicción de que cada persona es sujeto de derechos fundamentales y de deberes, por encima de concesiones administrativas o políticas.&nbsp;<strong>Una dignidad que el Estado no puede obviar</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La prioridad que me han enseñado en el Evangelio está siempre en la&nbsp;<strong>búsqueda del bien común</strong>, por encima de cualquier bien particular o interés de bienestar privado. Un bien común que, en las circunstancias actuales, tiene una mirada universal, superando los intereses nacionales. Un bien común que va más allá del bienestar economicista y busca el bien de toda la persona y de todas las personas, en la clave de la ecología y del desarrollo humano integral.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La prioridad por la que opto es aquella que orienta la propiedad en el horizonte de un concepto más amplio que le da anchura y sentido: me refiero al&nbsp;<strong>destino universal de los bienes</strong>; una visión que, lejos de socializar, insiste en la dimensión social de la propiedad que es capaz de dilatarla y de desactivar el miedo a la escasez provocada por el acaparamiento. De esta manera,&nbsp;<strong>los bienes particulares siempre están orientados a un servicio más alto que beneficia a toda la humanidad, para que todos puedan tener los medios necesarios para alcanzar una vida buena</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La prioridad en el Evangelio</strong>, que es mi guía de camino,&nbsp;<strong>la tienen siempre los pobres, los últimos, los que no cuentan, los descartados</strong>, los que no se sientan habitualmente a la mesa de nuestro mundo. De esta manera, desde los últimos, se construye una sociedad integrada en la que nadie se descuelga, donde la solidaridad no se queda en una palabra hueca y bonita, sino que duele y edifica. Una solidaridad que me lleva a abajarme para&nbsp;<strong>construir un ‘nosotros’ más amplio</strong>, donde todos podamos sentarnos a la misma mesa. Quizás la ración sea menor, pero la fiesta es más grande porque estamos todos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La preferencia que me gusta es la que no distingue entre hermanos y extranjeros, entre propios y extraños, porque en Cristo todos hemos sido hechos hermanos. Ya “no hay judío ni gentil”, sino&nbsp;<strong>todos iguales</strong>&nbsp;desde la riqueza que otorga la identidad diversa convocada al trabajo en la misma casa común.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se trata, lo sé, de una prioridad distinta, pero creo que construye y genera esperanza y no división, miedo o rivalidad. Es una preferencia que convoca al trabajo serio y creativo, que ayuda a superar prejuicios e ideologías. No es una preferencia más fácil, ni mucho menos, sino exigente y radical, sustentada en&nbsp;<strong>la fuerza de lo comunitario por encima de lo individual y particular</strong>. Estoy convencido de que es una prioridad más humana y humanizadora. Por eso la comparto. ¿Con cuál te quedas?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tu hermano y amigo,</p>



<p class="wp-block-paragraph">+ Fernando, obispo de Mondoñedo-Ferrol</p>
<p>La entrada <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es/noticias/migraciones-y-movilidad-humana/migraciones/preferencia-evangelica-la-otra-prioridad/">Preferencia evangélica: la otra prioridad</a> se publicó primero en <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es">Comisión Episcopal para la Pastoral Social y la promoción humana</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>«La inmigración en Huelva: Acoger con corazón y preservar la identidad»</title>
		<link>https://social.conferenciaepiscopal.es/noticias/la-inmigracion-en-huelva-acoger-con-corazon-y-preservar-la-identidad/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=la-inmigracion-en-huelva-acoger-con-corazon-y-preservar-la-identidad</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Guadalupe García Corigliano]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 16 Mar 2026 09:20:28 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Documentos]]></category>
		<category><![CDATA[Migraciones]]></category>
		<category><![CDATA[Migraciones y Movilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Noticias]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://social.conferenciaepiscopal.es/?p=413354</guid>

					<description><![CDATA[<p>El obispo de Huelva, Mons. Santiago Gómez Sierra, ha hecho pública, con motivo del tiempo litúrgico de la Cuaresma, una carta pastoral dirigida tanto a la comunidad cristiana como al conjunto de la sociedad, en la que reflexiona sobre los desafíos que plantean los actuales flujos migratorios. + Santiago Gómez SierraObispo de Huelva Cuaresma: convertirse [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es/noticias/la-inmigracion-en-huelva-acoger-con-corazon-y-preservar-la-identidad/">«La inmigración en Huelva: Acoger con corazón y preservar la identidad»</a> se publicó primero en <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es">Comisión Episcopal para la Pastoral Social y la promoción humana</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://diocesisdehuelva.es/2026/03/la-inmigracion-en-huelva-acoger-con-corazon-y-preservar-la-identidad/" type="link" id="https://diocesisdehuelva.es/2026/03/la-inmigracion-en-huelva-acoger-con-corazon-y-preservar-la-identidad/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">El obispo de Huelva, Mons. Santiago Gómez Sierra, ha hecho pública, con motivo del tiempo litúrgico de la Cuaresma, una carta pastoral dirigida tanto a la comunidad cristiana como al conjunto de la sociedad, en la que reflexiona sobre los desafíos que plantean los actuales flujos migratorios.<br></a></p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">+ Santiago Gómez Sierra<br>Obispo de Huelva</p>
</blockquote>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Cuaresma: convertirse para mirar la realidad</strong></h3>



<p class="wp-block-paragraph">Estamos en Cuaresma. Cuando comenzó el Miércoles de Ceniza escuchamos una frase muy directa, muy sencilla, pero profundamente seria:&nbsp;<em>Conviértete</em>&nbsp;<em>y cree en el Evangelio</em>. Es una invitación personal de Dios a cada uno de nosotros. Escuchar es dejar que el Evangelio de Jesucristo, incida, ilumine e interprete la realidad concreta de nuestra vida personal y de nuestras relaciones, como nos ha dicho el Papa en el mensaje que ha dirigido a la Iglesia para esta Cuaresma. De este modo, en cualquier campo de la vida personal, familiar, social y política, la conversión cuaresmal a la que somos llamados ofrecerá un servicio original e insustituible no solo para cada persona, sino también para la sociedad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Deseo llamar vuestra atención sobre los desafíos que plantea vivir la dimensión universal del amor cristiano y de la solidaridad en el contexto de los actuales flujos migratorios de gran intensidad. Esta carta se dirige especialmente a los miembros de la comunidad cristiana de la diócesis, pero el tema que trata concierne a toda la sociedad. Es una invitación a seguir profundizando y dialogando con sinceridad, buscando una relación justa y equilibrada entre nosotros como sociedad de acogida y los inmigrantes, y a promover políticas migratorias que tengan en cuenta el bien y la dignidad de todas las personas implicadas.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>La inmigración ya es parte de nuestra tierra</strong></h3>



<p class="wp-block-paragraph">En la provincia de Huelva residen actualmente alrededor de 70.000 inmigrantes, lo que representa aproximadamente el 13 % de la población total. Su distribución, sin embargo, es desigual: en algunos municipios llegan a alcanzar cerca del 35 % de los habitantes. El principal país de origen es Marruecos. En la mayoría de los casos, su presencia responde a la demanda de trabajadores en sectores y territorios donde la mano de obra local resulta insuficiente o no está dispuesta a emplearse, contribuyendo así al desarrollo económico de la provincia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además, durante el presente año han llegado más de 17.000 trabajadores temporales de distintas nacionalidades —entre ellas Marruecos, Honduras, Colombia, Ecuador, Guatemala y Senegal— para trabajar durante los meses de la campaña de la fresa y de los frutos rojos. Estos trabajadores se incorporan a través del sistema de contratación en origen, mediante el cual son empleados por los empresarios desde sus países de procedencia. La provincia de Huelva concentra la gran mayoría de estas contrataciones en España, ya que acapara aproximadamente el 84,7 % del total de contratos en origen realizados en el país. Probablemente, este procedimiento introduce una práctica esperanzadora para una migración legal, ordenada y segura.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>La Iglesia ante el reto de la inmigración</strong></h3>



<p class="wp-block-paragraph">Para la Iglesia de Huelva la atención a los inmigrantes constituye un compromiso muy relevante en las circunstancias actuales. El Secretariado Diocesano de Migraciones, junto con las Cáritas diocesana y parroquiales en la ciudad y en los pueblos, otras iniciativas surgidas en el ámbito de la vida consagrada y en diferentes asociaciones eclesiales están trabajando, en la medida de sus posibilidades, con las personas inmigrantes que llegan a nosotros. La respuesta eclesial que deseamos ofrecer va más allá de la ayuda asistencial, queremos brindarles acogida en nuestras parroquias y grupos cristianos, porque&nbsp;<em>únicamente esto hará posible que ‘los pobres, en cada comunidad cristiana, se sientan como en su casa&nbsp;</em>(cf. E.G. 199). En nombre de la Diócesis quiero agradecer a todos los voluntarios su entrega generosa. Así la Iglesia se suma al trabajo que realizan otras ONG, organizaciones humanitarias y colectivos sociales en favor de los inmigrantes, en colaboración con las administraciones públicas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Iglesia está llamada a dar un testimonio de justicia y caridad y, también, a inspirar respuestas responsables y virtuosas ante los actuales movimientos migratorios. Para ello cuenta con la Doctrina Social de la Iglesia que, fundada en la Sagrada Escritura y la Tradición, nace del encuentro entre las exigencias del mensaje evangélico y los problemas concretos de la vida social, teniendo en cuenta sus dimensiones técnicas y sociales. Esta reflexión sustenta las cuatro acciones que el papa Francisco repetía constantemente y que guían el compromiso de la Iglesia con las personas inmigrantes: acoger, proteger, promover e integrar<strong>.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Todos —instituciones, empresas y familias que emplean a trabajadores inmigrantes— tenemos el deber de actuar con justicia y garantizar que estas personas no sean objeto de explotación. Esto implica respetar plenamente los derechos laborales que la ley reconoce a los trabajadores nacionales, asegurando que se cumplan sin discriminación alguna. La protección y el respeto de estos derechos no es solo una obligación legal, sino un imperativo moral que compete tanto a quienes contratan mano de obra inmigrante como a las administraciones públicas responsables de supervisar y garantizar su cumplimiento (cf. Compendio DSI, 297 s).</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>La dignidad humana, fundamento de todo</strong></h3>



<p class="wp-block-paragraph">El Magisterio de la Iglesia aporta una visión moral de los flujos migratorios de gran intensidad, considerando tanto la situación y la dignidad de las personas inmigrantes como la realidad de las sociedades que las reciben. Sin duda, merece la pena este esfuerzo de reflexión y compromiso, porque el futuro de España —y también el de Europa—, así como la dignidad de quienes buscan entre nosotros una vida mejor, exigen ser afrontados con caridad, verdad y justicia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La dignidad de la persona humana, creada a imagen de Dios —con inteligencia, libertad y capacidad de amar—, es el cimiento de toda la moral social de la Iglesia. Es el fundamento último de la radical igualdad y fraternidad entre los hombres, independientemente de su raza, nación, sexo, origen, cultura y clase (cf. Compendio DSI, 144). Este reconocimiento de la persona humana nos lleva a afirmar que lejos de ser un objeto y un elemento puramente pasivo de la vida social, es su sujeto, su fundamento y su fin (cf. Compendio DSI, 106).</p>



<p class="wp-block-paragraph">El principio enunciado parece obvio para todos, sin embargo, el papa Francisco advertía lo siguiente: “<em>Los migrantes no son considerados suficientemente dignos para participar en la vida social como cualquier otro, y se olvida que tienen la misma dignidad intrínseca de cualquier persona. Nunca se dirá que no son humanos, pero, en la práctica, con las decisiones y el modo de tratarlos, se expresa que se los considera menos valiosos, menos importantes, menos humanos”&nbsp;</em>(Fratelli Tutti, 39).</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Acoger sin perder las raíces propias</strong></h3>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora bien, la dignidad de la persona no puede promoverse sin respetar su cultura, reconociendo el derecho de cada individuo y de cada pueblo a conservar su propia identidad cultural. La cultura configura la dimensión social de la vida humana, pues es el modo en que una comunidad comprende la realidad y hace del mundo un hogar habitable. Mediante la educación recibimos el patrimonio cultural de nuestro pueblo y nos convertimos, al mismo tiempo, en receptores, creadores y transmisores de esa herencia. En este proceso aprendemos la lengua, la religión, las tradiciones, los valores y las formas de convivencia en la familia, la escuela y la sociedad. Así, la cultura conforma la identidad de las personas y de su pueblo, y constituye su bien común más preciado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tanto para la sociedad que acoge como para las personas y grupos de inmigrantes que llegan resulta fundamental cuidar y preservar la propia identidad cultural. El papa Francisco, en la encíclica Fratelli Tutti, al mismo tiempo que impulsa la dimensión universal de la solidaridad y del amor fraterno, recuerda también la importancia de no perder las propias raíces culturales. En este sentido, hace suya la siguiente advertencia:&nbsp;<em>No nos olvidemos que “los pueblos que enajenan su tradición, y por manía imitativa, violencia impositiva, imperdonable negligencia o apatía, toleran que se les arrebate el alma, pierden, junto con su fisonomía espiritual, su consistencia moral y, finalmente, su independencia ideológica, económica y política&nbsp;</em>(FT, 14). De este modo, la apertura solidaria hacia los demás no debe implicar la renuncia a la propia identidad, sino que debe ir acompañada del cuidado y la valoración del patrimonio cultural de cada pueblo.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Cuando la integración se vuelve más difícil</strong></h3>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, existe un tema que a menudo se evita por su complejidad: los límites de la capacidad de acogida de las sociedades occidentales ante los actuales movimientos migratorios. No hace falta ser un experto en sociología para prever que un fenómeno de esta magnitud, sostenido en el tiempo, puede dificultar seriamente la integración de los que llegan. Esta problemática se acentúa cuando las culturas, creencias y costumbres de muchos inmigrantes difieren significativamente de las del país receptor, y cuando la mayoría tiende a concentrarse en las zonas más empobrecidas o conflictivas de pueblos y ciudades. Frente a estas circunstancias, resulta esencial implementar políticas migratorias responsables que anticipen y prevengan posibles tensiones sociales, garantizando así una convivencia estable y justa.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Un debate que necesita serenidad</strong></h3>



<p class="wp-block-paragraph">Esta preocupación es cada vez más compartida por un sector creciente de la sociedad. Ignorarla o descalificarla como ilegítima empobrece el debate público y dificulta un discernimiento sereno sobre el tema. En España, como en otros países europeos, mientras algunos minimizan o niegan los desafíos que plantean los actuales flujos migratorios, presentándolos como fuentes de beneficios ilimitados, otros reaccionan con actitudes xenófobas o racistas, que resultan moralmente inaceptables. Incluso entre los propios católicos se difunde a veces la idea de que expresar reservas ante una inmigración ilimitada sería incompatible con la enseñanza evangélica. Sin embargo, los principios de la tradición moral cristiana ofrecen en realidad respuestas más complejas y matizadas.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Derechos y deberes de quienes llegan y de quienes acogen</strong></h3>



<p class="wp-block-paragraph">El&nbsp;<em>Catecismo de la Iglesia Católica&nbsp;</em>enseña lo siguiente:&nbsp;<em>Las naciones más prósperas tienen el deber de acoger, en cuanto sea posible, al extranjero que busca la seguridad y los medios de vida que no puede encontrar en su país de origen. Las autoridades deben velar para que se respete el derecho natural que coloca al huésped bajo la protección de quienes lo reciben.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Las autoridades civiles, atendiendo al bien común de aquellos que tienen a su cargo, pueden subordinar el ejercicio del derecho de inmigración a diversas condiciones jurídicas, especialmente en lo que concierne a los deberes de los emigrantes respecto al país de adopción. El inmigrante está obligado a respetar con gratitud el patrimonio material y espiritual del país que lo acoge, a obedecer sus leyes y contribuir a sus cargas&nbsp;</em>(n 2241).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Así pues, el derecho de las naciones a regular sus fronteras y considerar la capacidad de integración de su sociedad es una preocupación legítima por el bien común. Tienen derecho a proteger su cohesión social, su estabilidad y su patrimonio cultural. El debate debería centrarse en cómo gestionar los flujos migratorios de manera que se promueva una integración real y sostenible, garantizando de forma equilibrada los derechos y deberes tanto de quienes acogen como de quienes son acogidos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Volviendo, una vez más, a la encíclica Fratelli Tutti, encontramos expresada la necesidad de buscar este justo equilibrio, hablando de Europa dice:&nbsp;<em>«inspirándose en su gran patrimonio cultural y religioso, tiene los instrumentos necesarios para defender la centralidad de la persona humana y encontrar un justo equilibrio entre el deber moral de tutelar los derechos de sus ciudadanos, por una parte, y, por otra, el de garantizar la asistencia y la acogida de los emigrantes&nbsp;</em>(FT, 40).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para hacer posible una integración auténtica y sostenible es necesario proteger dos bienes legítimos: por un lado, el derecho de toda persona a buscar una vida mejor, incluso si ello implica emigrar; por otro, el derecho de los Estados de salvaguardar el bien común de sus sociedades, integrando tanto a los ciudadanos como a los inmigrantes ya asentados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También, la acogida implica responsabilidades por ambas partes: quienes reciben tienen el deber de reconocer la dignidad y los derechos de las personas inmigrantes, promoviendo su integración; y los inmigrantes tienen el deber de respetar las leyes del país al que llegan, valorar el patrimonio cultural, moral y espiritual de la sociedad que los recibe y contribuir al bien común mediante su trabajo y una actitud abierta al diálogo y a la convivencia.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>También existe el derecho a no emigrar</strong></h3>



<p class="wp-block-paragraph">No debemos olvidar que, junto al derecho a emigrar, toda persona posee también el derecho fundamental a no verse obligada a hacerlo. Como recordaba Benedicto XVI:&nbsp;<em>En el actual contexto socio-político, antes incluso que el derecho a emigrar, es necesario reafirmar el derecho a no emigrar; es decir, el derecho a contar con las condiciones necesarias para permanecer en la propia tierra&nbsp;</em>(Mensaje para la 99.ª Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado).</p>



<p class="wp-block-paragraph">En esta misma línea, Francisco advertía sobre los riesgos que muchos emigrantes afrontan durante su travesía y sobre las consecuencias que su partida puede tener tanto para sus familias como para sus comunidades de origen. Señalaba que:&nbsp;<em>lamentablemente, otros son atraídos por la cultura</em>&nbsp;<em>occidental, a veces con expectativas poco realistas que los exponen a</em>&nbsp;<em>grandes desilusiones. Traficantes sin escrúpulos, vinculados a cárteles de drogas y armas, explotan la vulnerabilidad de los migrantes, que con frecuencia sufren violencia, trata de personas, abusos físicos y psicológicos y penurias indescriptibles. Los que emigran tienen que separarse de su propio contexto de origen y con frecuencia viven un desarraigo cultural y religioso. La fractura también concierne a las comunidades de origen, que pierden a los elementos más vigorosos y emprendedores, y a las familias, en particular cuando emigra uno de los padres o ambos, dejando a los hijos en el país de origen&nbsp;</em>(FT, 38).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Asimismo, numerosos obispos africanos, de donde proceden muchos de los inmigrantes que llegan a nuestro país, tratan de animar a los jóvenes a permanecer en África y a no emigrar a Europa movidos por expectativas que a menudo no se corresponden con la realidad que encontrarán. En este sentido se pronunciaba Mons. Nicolas Djomo, antiguo presidente del Simposio de las Conferencias Episcopales de África y Madagascar (SECAM) y de la Conferencia Episcopal del Congo, durante un encuentro de la Juventud Católica Panafricana decía:&nbsp;<em>Sois el tesoro de África. La Iglesia cuenta con vosotros, vuestro continente os necesita. No os dejéis engañar por la ilusión de abandonar vuestros países en busca de empleos inexistentes en Europa y América. Utilizad vuestros talentos y otros recursos a su disposición para renovar y transformar nuestro continente y promover la justicia, la paz y la reconciliación duraderas en África</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La verdadera solidaridad no se limita a acoger a quienes llegan, sino que también exige trabajar para que las personas no se vean obligadas a abandonar su familia y su país por necesidad. Promover el desarrollo en los países de origen constituye, en este sentido, una forma esencial de solidaridad, pues puede evitar desarraigos traumáticos y contribuir a moderar los intensos flujos migratorios. Las naciones más desarrolladas tienen aquí una responsabilidad decisiva, mediante políticas solidarias orientadas a afrontar las causas que empujan a tantos a emigrar. Asimismo, convendría reflexionar sobre cómo reforzar el apoyo eclesial a las comunidades cristianas de muchos de los que llegan, impulsando proyectos y redes de solidaridad, que ayuden a fortalecerlas y puedan reducir el efecto llamada, al mismo tiempo, contribuiríamos a salvar la vida de muchas personas.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Una conversión que también transforma la sociedad</strong></h3>



<p class="wp-block-paragraph">Sin duda, todos somos conscientes de la complejidad de los desafíos que afronta nuestra sociedad con los actuales flujos migratorios y de la necesidad de buscar soluciones adecuadas, justas y solidarias. Como cristianos, estamos llamados a participar en este debate con el corazón y con la razón. En esta Cuaresma atendamos especialmente la llamada del Señor Jesús a la conversión personal: solo desde esa transformación interior podremos promover cambios sociales que realmente sirvan a la dignidad de todas las personas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Que la Virgen María, Madre de la Misericordia y Consuelo de los Migrantes, nos acompañe en este camino cuaresmal hacia la Pascua.</p>
<p>La entrada <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es/noticias/la-inmigracion-en-huelva-acoger-con-corazon-y-preservar-la-identidad/">«La inmigración en Huelva: Acoger con corazón y preservar la identidad»</a> se publicó primero en <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es">Comisión Episcopal para la Pastoral Social y la promoción humana</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>La Pastoral del Trabajo y de Migraciones toman contacto con la realidad migrante en Almería</title>
		<link>https://social.conferenciaepiscopal.es/noticias/la-pastoral-del-trabajo-y-de-migraciones-toman-contacto-con-la-realidad-migrante-en-almeria/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=la-pastoral-del-trabajo-y-de-migraciones-toman-contacto-con-la-realidad-migrante-en-almeria</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Guadalupe García Corigliano]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 13 Feb 2026 10:58:27 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Acción Caritativa]]></category>
		<category><![CDATA[Migraciones]]></category>
		<category><![CDATA[Migraciones y Movilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Pastoral del Trabajo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://social.conferenciaepiscopal.es/?p=413060</guid>

					<description><![CDATA[<p>Artículo por Jose Luis Palacios publicado en Noticias Obreras El 13 y 14 de febrero, los departamentos episcopales de Pastoral del Trabajo y de Migraciones acudirán a Almería para conocer mejor la realidad de las personas trabajadoras migrantes y apoyar diversos proyectos de acogida e integración. El objetivo es doble, según relata el director de [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es/noticias/la-pastoral-del-trabajo-y-de-migraciones-toman-contacto-con-la-realidad-migrante-en-almeria/">La Pastoral del Trabajo y de Migraciones toman contacto con la realidad migrante en Almería</a> se publicó primero en <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es">Comisión Episcopal para la Pastoral Social y la promoción humana</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://noticiasobreras.es/2026/02/pastoral-del-trabajo-y-migraciones-toman-contacto-con-la-realidad-migrante-en-almeria/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Artículo por  Jose Luis Palacios publicado en Noticias Obreras</a></p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El 13 y 14 de febrero, los departamentos episcopales de Pastoral del Trabajo y de Migraciones acudirán a Almería para conocer mejor la realidad de las personas trabajadoras migrantes y apoyar diversos proyectos de acogida e integración.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El objetivo es doble, según relata el director de Pastoral del Trabajo, Antonio J. Aranda: “Por un lado, queremos reforzar la coordinación con otras acciones pastorales de la Iglesia con la que tenemos muchas cosas en común; y por otro, profundizar en las situaciones de mayor precariedad laboral, en este caso, la de las personas migrantes”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A Fernando Redondo, de Migraciones, le parece “muy importante” abrir y desarrollar vías de trabajo conjuntas. “También nuestra pastoral es transversal y nos dirigimos igualmente a personas trabajadoras, por lo que hay muchas acciones que podemos hacer juntos”, añade.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ante las profundas transformaciones laborales y sociales de esta época, resulta especialmente relevante abrirse a la realidad de las personas que más sufren los cambios y las nuevas tendencias. “Mejorar la coordinación nos ayudará a ganar incidencia, a reforzar un acompañamiento más integral”, dice Redondo.</p>



<h3 class="wp-block-heading">Acompañar y visibilizar</h3>



<p class="wp-block-paragraph">La preocupación común está en poder discernir adecuadamente “cómo acompañar a quienes viven situaciones de mayor precariedad laboral y habitacional” y, al mismo tiempo, “denunciar la injusticia y visibilizar los esfuerzos de integración y acogida”, razona Aranda.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Junto con las mujeres y los jóvenes, las personas que abandonan sus lugares de origen en busca de una vida mejor encuentran mayores dificultades para acceder a la ciudadanía plena y las condiciones de vida que les permitan desarrollar sus proyectos personales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el caso de las personas migrantes, confluye tanto la Pastoral del Trabajo, por la innegable trascendencia del acceso o exclusión al empleo con derechos, como la Pastoral de Migraciones, que trata de acompañarles en su tránsito y estancia y abrir vías de integración plena.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La elección de la Diócesis de Almería no ha sido casual. Se trata de un territorio con una presencia muy significativa de <a href="https://noticiasobreras.es/2022/12/reclaman-alternativas-habitacionales-ante-el-derribo-del-asentamiento-de-nijar-almeria/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">trabajadores extranjeros</a>, pero también de grandes esfuerzos tanto eclesiales como de entidades sociales por defender la dignidad humana, mejorar la convivencia y favorecer el enriquecimiento mutuo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin olvidar que cuenta con experiencia en la coordinación de pastorales diversas. “Barajamos otras posibilidades, pero Almería finalmente nos parecía un buen lugar para empezar”, confiesa Aranda.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_69238"><img decoding="async" src="https://noticiasobreras.es/wp-content/uploads/2025/07/invernaderos-almeria-Pedro-Armestre-EFE.jpg" alt="" class="wp-image-69238"/><figcaption class="wp-element-caption">FOTO | Invernaderos de El Ejido, Almería. Pedro Armestre, vía EFE</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En los últimos años han surgido diversas iniciativas que tratan de transformar la realidad de los asentamientos donde se alojan miles de trabajadores del campo, a menudo en condiciones extremadamente precarias.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entre ellas, las llevadas a cabo por <a href="https://noticiasobreras.es/author/servicio-jesuita-a-migrantes-almeria/?srsltid=AfmBOorw4zwagc5q3eZbu-g3uJQpd8n2GvfYuQQRbind-_YgDUh6dB4x" target="_blank" rel="noreferrer noopener">el Servicio Jesuita a Migrantes (SJM),</a> que gestiona viviendas para temporeros en San Isidro y mantiene su sede en Pueblo Blanco; y el futuro Centro Papa Francisco, que ofrecerá formación a personas migrantes en instalaciones <a href="https://noticiasobreras.es/2025/09/la-iglesia-de-almeria-presenta-un-proyecto-de-formacion-evangelico-y-solidario-para-personas-migrantes/?srsltid=AfmBOooHl05cGrtS-4dBHw-HB8X4mh42sroHiBbT0j1fZz68zSeUVtvK" target="_blank" rel="noreferrer noopener">del Seminario Diocesano.</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">La visita estará encabezada por Abilio Martínez Varea, obispo de Ciudad Real y responsable de Pastoral del Trabajo en la CEE; Fernando Redondo, director del Departamento de Migraciones; Antonio Javier Aranda López, director del Departamento de Pastoral del Trabajo; y Gonzalo Ruiz, director del Secretariado de Pastoral Obrera y del Trabajo de Andalucía.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Serán recibidos por el obispo de Almería, Antonio Gómez Cantero, junto a los responsables diocesanos de Migraciones, Rafael García Yebra, y de Pastoral del Trabajo, Diego Hernández Expósito, así como por los equipos de ambas áreas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El programa previsto permitirá a la delegación episcopal conocer distintas experiencias de acompañamiento pastoral y social. El viernes 13, a las 11:00 horas, en el Seminario Diocesano, tendrá lugar un encuentro con organizaciones que trabajan con población migrante, entre ellas Almería Acoge, Almería Tierra Abierta, el Centro Papa Francisco, SOC, Cáritas, NOESSO, Padres Blancos y Adoratrices.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por la tarde, visitarán las instalaciones del SJM en Pueblo Blanco y Casa Arrupe, en <a href="https://noticiasobreras.es/2025/12/una-intervencion-comunitaria-transforma-una-zona-degradada-del-asentamiento-de-atochares-en-nijar/?srsltid=AfmBOoowsrj4zkS5CEWdFEGoFwFZX3OCMst0_6FrbJtsnt-BvExOwTQk" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Níjar</a>, un espacio que meses atrás fue recorrido por la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, interesada en los dispositivos de vivienda digna impulsados en la zona.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A las 18:00 horas se celebrará un encuentro con trabajadores migrantes del sector agrícola, uno de los más dependientes de mano de obra extranjera y donde persisten graves problemas de precariedad habitacional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La visita concluirá el sábado por la mañana con una reunión de trabajo en la Casa de Espiritualidad de Aguadulce, en la que los representantes de la CEE y los equipos diocesanos profundizarán en los retos pastorales y reforzarán las líneas de colaboración ya existentes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Esperamos hacer más visible la realidad de los migrantes en Almería y nuevas ideas para mejorar la colaboración y la presencia de la Iglesia en este ámbito”, concluye Redondo, quien está seguro de que habrá mucho que plantearse y reflexionar a la vuelta.<a href="https://noticiasobreras.es/author/jose/"></a></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
<p>La entrada <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es/noticias/la-pastoral-del-trabajo-y-de-migraciones-toman-contacto-con-la-realidad-migrante-en-almeria/">La Pastoral del Trabajo y de Migraciones toman contacto con la realidad migrante en Almería</a> se publicó primero en <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es">Comisión Episcopal para la Pastoral Social y la promoción humana</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Mensaje de Navidad de la Pastoral de Carretera</title>
		<link>https://social.conferenciaepiscopal.es/documentos/mensaje-de-navidad-de-la-pastoral-de-carretera/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=mensaje-de-navidad-de-la-pastoral-de-carretera</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Guadalupe García Corigliano]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 22 Dec 2025 12:59:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Documentos]]></category>
		<category><![CDATA[Migraciones y Movilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Pastoral de la Carretera]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://social.conferenciaepiscopal.es/?p=412710</guid>

					<description><![CDATA[<p>GLORIA A DIOS EN EL CIELO Y EN LA TIERRA PAZ A LOS CONDUCTORES QUE AMA EL SEÑOR¡FELIZ NAVIDAD! Sí, Feliz Navidad a todos los transportistas, conductores, organismos y personas que velan por nuestra seguridad en las carreteras y en las calles. La Pastoral de la Carretera nacía en la Conferencia Episcopal el lejano 1967 [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es/documentos/mensaje-de-navidad-de-la-pastoral-de-carretera/">Mensaje de Navidad de la Pastoral de Carretera</a> se publicó primero en <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es">Comisión Episcopal para la Pastoral Social y la promoción humana</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"><strong>GLORIA A DIOS EN EL CIELO Y EN LA TIERRA PAZ A LOS CONDUCTORES QUE AMA EL SEÑOR<br>¡FELIZ NAVIDAD!</strong></p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Sí, Feliz Navidad a todos los transportistas, conductores, organismos y personas que velan por nuestra seguridad en las carreteras y en las calles.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Pastoral de la Carretera nacía en la Conferencia Episcopal el lejano 1967 y el primer cartel que se hizo para distribuir en todas las diócesis vio la luz en las Navidades de 1968 con el mensaje: “Dios nace en tu coche”. Y desde entonces con motivo de Navidad, fueron apareciendo otros muchos a lo largo de los años: “Que tu camino llegue a Belén”, “En Belén nacen todos los caminos”, “Y Dios está en todos los caminos de la tierra”, “Cuidado, es Navidad”, “Dios viene, preparad sus caminos”, “Dios nace, paz y reconciliación”, “Y siguiendo la estrella llegaron”, “Lleguemos todos a Belén”, “Todos los caminos llevan a Belén”, “Desde Belén por los caminos de la solidaridad”, “Enséñanos el camino”, “Y en la carretera a los conductores paz”, “Jesús también nace en tu coche”, “Vamos todos a Belén: ¡No corras, te esperamos!”, “Es Navidad”, “En la carretera, también nace Jesús: ¡Trátalo bien!”, “Es Navidad también en la carretera”, “Conductor: Cuidado… es Navidad”, “Conduce con precaución esta Navidad y siempre”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como vemos, la Pastoral de la Carretera siempre ha estado preocupada por los muchos peligros que puede haber en la carretera en todo momento pero que se acentúan aún más en estas fiestas de Navidad debido a la gran movilidad de familias enteras, a las comidas abundantes y bebidas alcohólicas, a las inclemencias del tiempo invernal y a la falta de sueño, debido a las largas sobremesas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Toda precaución es poca por salvar una sola vida y mucho más si quienes van conmigo son mi propia familia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Date unos minutos y repasa los mensajes de los carteles que tienes arriba e intenta hacerlos tuyos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Justo porque es Navidad debemos tener una alegría desbordante unida a los seres queridos, alegría que en un segundo podemos convertir en llanto y dolor debido a un grave accidente o siniestro vial.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es verdad que todos estamos seguros de nosotros mismos y pensamos que esas cosas solamente pueden suceder a los demás, pero, no nos engañemos, eso mismo pensaban los más de mil siniestros mortales de este año 2025 y los más de mil muertos trágicamente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hermanos, celebremos con alegría desbordante estas fiestas de Navidad en memoria del nacimiento de Jesús; es justo y necesario que así sea, pero no cubras de luto fechas tan señaladas y luminosas por falta de responsabilidad y prudencia en las calles o carreteras.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Pastoral de la Carretera de tu diócesis está siempre a vuestra disposición y podéis contar con ella en todo momento.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Compartamos juntos el gozo del nacimiento de Jesús, unámonos a los pastores y, armonizados por el cántico de los ángeles, vayamos a Belén donde encontraremos a María, a José y al Niño acostado en un pesebre.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hermanos: Feliz Navidad y próspero Año Nuevo 2026</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"><strong>D. José Aumente Domínguez<br><em>Director del Departamento de Pastoral de la Carretera de la CEE</em></strong></p>
</blockquote>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1024" height="724" src="https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2025/12/2025-NAVIDAD-TARJETA-DE-LA-CARRETERA_page-0001-1024x724.jpg" alt="" class="wp-image-412714" srcset="https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2025/12/2025-NAVIDAD-TARJETA-DE-LA-CARRETERA_page-0001-1024x724.jpg 1024w, https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2025/12/2025-NAVIDAD-TARJETA-DE-LA-CARRETERA_page-0001-300x212.jpg 300w, https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2025/12/2025-NAVIDAD-TARJETA-DE-LA-CARRETERA_page-0001-768x543.jpg 768w, https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2025/12/2025-NAVIDAD-TARJETA-DE-LA-CARRETERA_page-0001-1536x1086.jpg 1536w, https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2025/12/2025-NAVIDAD-TARJETA-DE-LA-CARRETERA_page-0001-1320x933.jpg 1320w, https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2025/12/2025-NAVIDAD-TARJETA-DE-LA-CARRETERA_page-0001.jpg 1755w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="724" src="https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2025/12/2025-NAVIDAD-TARJETA-DE-LA-CARRETERA_page-0002-1024x724.jpg" alt="" class="wp-image-412715" srcset="https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2025/12/2025-NAVIDAD-TARJETA-DE-LA-CARRETERA_page-0002-1024x724.jpg 1024w, https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2025/12/2025-NAVIDAD-TARJETA-DE-LA-CARRETERA_page-0002-300x212.jpg 300w, https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2025/12/2025-NAVIDAD-TARJETA-DE-LA-CARRETERA_page-0002-768x543.jpg 768w, https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2025/12/2025-NAVIDAD-TARJETA-DE-LA-CARRETERA_page-0002-1536x1086.jpg 1536w, https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2025/12/2025-NAVIDAD-TARJETA-DE-LA-CARRETERA_page-0002-1320x933.jpg 1320w, https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2025/12/2025-NAVIDAD-TARJETA-DE-LA-CARRETERA_page-0002.jpg 1755w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
<p>La entrada <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es/documentos/mensaje-de-navidad-de-la-pastoral-de-carretera/">Mensaje de Navidad de la Pastoral de Carretera</a> se publicó primero en <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es">Comisión Episcopal para la Pastoral Social y la promoción humana</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>En el día del Carmen</title>
		<link>https://social.conferenciaepiscopal.es/documentos/migracionesymovilidadhumana/stellamaris/en-el-dia-del-carmen/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=en-el-dia-del-carmen</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Guadalupe García Corigliano]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 16 Jul 2025 10:40:34 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Stella Maris]]></category>
		<category><![CDATA[Carta Pastoral]]></category>
		<category><![CDATA[Día de las gentes del mar]]></category>
		<category><![CDATA[Mons. Fernando García Cadiñanos]]></category>
		<category><![CDATA[Obispos]]></category>
		<category><![CDATA[Virgen del Carmen]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://social.conferenciaepiscopal.es/?p=412499</guid>

					<description><![CDATA[<p>Carta pastoral de Mons. Fernando García Cadiñanos Al acercarse el 16 de julio, solemnidad de Nuestra Señora del Carmen, nuestro corazón se llena de alegría y gratitud al contemplar a María como Estrella del Mar y protectora de tantos creyentes que la rezan constantemente en la tribulación. Especialmente las gentes del mar, un mundo tan [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es/documentos/migracionesymovilidadhumana/stellamaris/en-el-dia-del-carmen/">En el día del Carmen</a> se publicó primero en <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es">Comisión Episcopal para la Pastoral Social y la promoción humana</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading">Carta pastoral de Mons. Fernando García Cadiñanos</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Al acercarse el 16 de julio, solemnidad de Nuestra Señora del Carmen, nuestro corazón se llena de alegría y gratitud al contemplar a María como Estrella del Mar y protectora de tantos creyentes que la rezan constantemente en la tribulación. Especialmente las gentes del mar, un mundo tan diverso y plural, que la mira e implora con devoción singular. Durante estos días no son pocos los lugares de nuestra geografía en los que será procesionada y engalanada en los barcos con los rituales de bendición y plegaria.</p>



<p class="wp-block-paragraph">María se convierte siempre en guía y esperanza. Como los obispos españoles decimos en el mensaje para esta Jornada de las Gentes del Mar, “vosotros, que conocéis de cerca la incertidumbre de las travesías, la fuerza de las mareas y la fragilidad de la vida en el mar, sabéis también lo que significa confiar en una presencia que acompaña, protege y sostiene”. Así se manifiesta en las imágenes que presiden los puestos importantes de vuestros barcos, los ritos de entrada y de salida en algunos de nuestros puertos, los nombres que elegís para vuestros hijos, los ritos que aprendisteis de vuestros mayores y muchas otras formas de pertenencia y devoción. La religiosidad marinera es muy especial y hace que María sea para vosotros “faro en la noche, estrella que guía a los navegantes, consuelo en la soledad y fortaleza en la dificultades, regazo tierno de amparo y compañía en la distancia”</p>



<p class="wp-block-paragraph">La vida en el mar es una escuela de fortaleza, donde se fraguan inmensos desafíos. Con profundo cariño y gratitud, me vienen a la memoria los encuentros que he tenido durante la visita pastoral con mariscadores y cofradías de pescadores. Son muchos los retos en el mundo del mar que me habéis contado y que tenéis que afrontar vosotros y vuestras familias. Retos y desafíos varios que van desde la lejanía de sus seres queridos a la dureza física y mental del trabajo, la incertidumbre de las condiciones meteorológicas, las regulaciones y los mercados, la precariedad laboral en un sector tan volátil, y el riesgo inherente a cada jornada. A veces, la soledad a bordo y la falta de apoyo en tripulaciones multiculturales pueden hacer que la travesía sea aún más pesada. En estas condiciones no son infrecuentes situaciones complejas de salud mental y desarraigo social. Los problemas se agravan ante la falta de reemplazo y las cuestiones referidas a la gestión responsable de los recursos pesqueros y naturales para el cuidado de la casa común. Ante todas estas cuestiones tenemos que estar atentos toda la sociedad, especialmente las administraciones públicas. También como Iglesia queremos vivirlos con vosotros, acompañarlos e iluminarlos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y en medio de estas realidades complejas, la devoción a la Virgen del Carmen no es una simple tradición, sino un auténtico refugio. Para las gentes del mar, ella es el faro que disipa la oscuridad, la presencia maternal que acompaña en la tempestad y la intercesora poderosa ante Dios. La Virgen del Carmen es su Estrella del Mar, la que les da un sentido de orientación cuando todo parece incierto. En ella encuentran no solo protección, sino también un ejemplo de fe inquebrantable que les anima a perseverar. Ella, que estuvo al pie de la cruz, acoge vuestro dolor y nos abre a la esperanza.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Me gustaría animaros en este día a renovar especialmente esta virtud. Si hay una que adorna al marinero es la esperanza de volver a tierra firme. Que también nosotros cultivemos y no perdamos la “esperanza que no defrauda” y de la que está tan necesitado nuestro mundo. La esperanza de sabernos siempre en travesía hacia una meta, con María a nuestro lado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Seamos también portadores de esperanza para todos, especialmente a las gentes del mar. Su trabajo es vital para nuestra sociedad, y su esfuerzo merece nuestro reconocimiento y apoyo. Nuestras oraciones y nuestras acciones concretas de solidaridad pueden ser ese soplo de esperanza que necesitan para continuar su travesía. En ese sentido, me gustaría que la presencia de un futuro centro “Stella Maris” en nuestra diócesis, promovido por la delegación de Pastoral del Mar, con voluntariado y agentes preparados, sea signo concreto de esperanza para las gentes del mar, mostrando una Iglesia que acoge y se preocupa de las necesidades de toda persona y contribuye así a la acogida, escucha y evangelización.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Felicidades en esta fiesta de la Virgen del Carmen. Que la devoción a nuestra Madre nos impulse a una esperanza activa, que se traduzca en amor fraterno y en la construcción de un mundo más justo y solidario.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Vuestro hermano y amigo,</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong> + Fernando García Cadiñanos</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Obispo de la Diócesis de Mondoñedo-Ferrol y Presidente de la Subcomisión de Migraciones y Movilidad Humana de la CEE</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
<p>La entrada <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es/documentos/migracionesymovilidadhumana/stellamaris/en-el-dia-del-carmen/">En el día del Carmen</a> se publicó primero en <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es">Comisión Episcopal para la Pastoral Social y la promoción humana</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
