<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>pobres archivos - Comisión Episcopal para la Pastoral Social y la promoción humana</title>
	<atom:link href="https://social.conferenciaepiscopal.es/tag/pobres/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://social.conferenciaepiscopal.es/tag/pobres/</link>
	<description>C.E. para la Pastoral Social</description>
	<lastBuildDate>Wed, 09 Jul 2025 11:33:24 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=7.0.4</generator>

<image>
	<url>https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2021/07/icono-150x150.jpg</url>
	<title>pobres archivos - Comisión Episcopal para la Pastoral Social y la promoción humana</title>
	<link>https://social.conferenciaepiscopal.es/tag/pobres/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>¿Dónde está la buena noticia para los pobres? Una reflexión tras la FfD4</title>
		<link>https://social.conferenciaepiscopal.es/noticias/accion-caritativa/ecologia-integral/donde-esta-la-buena-noticia-para-los-pobresuna-reflexion-tras-la-ffd4/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=donde-esta-la-buena-noticia-para-los-pobresuna-reflexion-tras-la-ffd4</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Guadalupe García Corigliano]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 04 Jul 2025 09:15:25 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ecología Integral]]></category>
		<category><![CDATA[Deuda]]></category>
		<category><![CDATA[Ecologia Integral]]></category>
		<category><![CDATA[pobres]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://social.conferenciaepiscopal.es/?p=412440</guid>

					<description><![CDATA[<p>María del Carmen Molina Cobos Numerosos países en vías de desarrollo enfrentan severas crisis de deuda externa, frecuentemente adquirida como consecuencia de una arquitectura financiera internacional percibida ya como perversa, injusta y obsoleta. La responsabilidad es compartida: los gobiernos deudores han contraído deudas cíclicas, mientras que los acreedores, movidos por la ambición, han proporcionado financiamiento [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es/noticias/accion-caritativa/ecologia-integral/donde-esta-la-buena-noticia-para-los-pobresuna-reflexion-tras-la-ffd4/">¿Dónde está la buena noticia para los pobres? Una reflexión tras la FfD4</a> se publicó primero en <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es">Comisión Episcopal para la Pastoral Social y la promoción humana</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>María del Carmen Molina Cobos</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Numerosos países en vías de desarrollo enfrentan severas crisis de deuda externa, frecuentemente adquirida como consecuencia de una arquitectura financiera internacional percibida ya como perversa, injusta y obsoleta. La responsabilidad es compartida: los gobiernos deudores han contraído deudas cíclicas, mientras que los acreedores, movidos por la ambición, han proporcionado financiamiento excesivo. Después de la crisis económica de 2008 todo el mundo entiende lo catastrófico de esta lógica financiera.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La situación en África y en otras regiones del sur global es especialmente insostenible. Desde 2013, la deuda pública ha crecido más rápido que el PIB, y el 57% de la población vive en países que destinan más recursos al pago de la deuda externa que a la salud o a la educación. Además, los efectos del cambio climático son particularmente devastadores en países insulares como Haití, en el Caribe, o Tuvalu, en el Pacífico Sur. Y no solo es el cambio climático, la pérdida de biodiversidad, la escasez de agua o la contaminación elevan las cifras de impacto ambiental. Un impacto provocado por los países más ricos que flagela a los más pobres. Como señaló el papa Francisco, existe una verdadera deuda ecológica, histórica, continua y evaluable que el norte debe saldar con el sur.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Del 30 de junio al 3 de julio, Sevilla ha acogido la 4ª Conferencia Internacional de Financiación al Desarrollo (FfD4). He tenido la oportunidad de estar allí, en un contexto tan apremiante frente a la crisis global actual que las expectativas eran altísimas, y muchos mirabamos hacia Sevilla con una mezcla de angustia y esperanza. A medida que avanzaba la conferencia, las expectativas se desvanecían. El Foro de la Sociedad Civil hizo el esfuerzo de expresar sus habituales demandas de una manera diferente, pero fue en vano; no se les escuchaba, apenas tuvieron espacio en las conversaciones importantes, solo unos minutos escasos. Muchos de los miembros de organizaciones civiles no gubernamentales presentes habían gastado lo que no tenían para llegar hasta allí. Carlos Lozano, representante del Centro Amazónico de Buen Vivir de Perú, explicó con dramática claridad cómo los pueblos indígenas sufren las devastaciones ambientales, cómo se negocia su vida, porque lo que para nosotros son “recursos”, para ellos es vida elemental. Un robo a mano armada – nunca mejor dicho – que ninguno de nosotros permitiría en su propia casa. Tras recibir una ovación de la sala como pocas, bajó de la tribuna y comenzó a vender artesanía, ya sin traje y en camiseta, para costearse el viaje. Tuve la oportunidad de entrevistarlo como líder internacional y de comprarle unos pendientes en un gesto de solidaridad. Eso me impactó profundamente. La última intervención en el Foro Social dejó a la sala sin aliento. Lidy Nacpil, del <em>Asian Peoples&#8217; Movement on Debt and Development</em>, sentenció: “El sistema financiero es un legado de las conquistas coloniales y ya no sirve. Queremos acceder a los espacios oficiales para cambiar las cosas en los gobiernos porque el Compromiso de Sevilla es una vergüenza. Es la peor declaración que se le podía dar a la sociedad civil. António Guterres expresaba la importancia de la sociedad civil, pero es un contraste pues no se nos está considerando en absoluto”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entre todas las voces, una me llamó especialmente la atención. Jesica García se levantó en nombre de la Esperanza. Representante de <em>Entreculturas</em>, una ONG de la Iglesia católica dentro de la familia Jesuita, me arrancó una sonrisa y me hizo respirar con cierto alivio al reconocerme en esa <em>tierra prometida</em>. “No es posible transformar nada – decía ella – si no creemos realmente que sea posible transformarlo. Sin Esperanza no hay acción, porque lo que hay es desolación”. Sin duda, la Esperanza es catalizadora del cambio, pero no hay cambio sin propuestas y, sobre todo, no hay cambio sin compromiso, voluntad y disciplina política, liderada por una gobernanza internacional. Estabamos lejos de eso en un encuentro donde China, Rusia y EE. UU. no estuvieron presentes, y donde en el documento final Compromiso de Sevilla no menciona ni una sola vez el concepto de “deuda ecológica”. Sin embargo, nada de eso importó, yo me fui esperanzada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A la mañana siguiente, escuchando a los presidentes y representantes de los Estados presentes, la botella parecía más que medio llena. Contenta, me dirigí al evento paralelo de la Iglesia católica: «A Jubilee for the Common Good: Revisiting the Global Financial Architecture». En este evento, el secretario general de <em>Caritas Internationalis </em>hizo, a mi juicio, la pregunta del millón: ¿Dónde están las buenas noticias para los pobres? Entendí que hacía alusión al evangelio de Lucas, donde Jesús hace suya la proclama del profeta Isaías (Lc 4:18-19): «El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para anunciar la buena nueva a los pobres; me ha enviado a proclamar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, para dar libertad a los oprimidos y proclamar el año de gracia del Señor.»</p>



<p class="wp-block-paragraph">En ese momento, experimenté una pérdida de alegría y me sentí incapaz de responder. Sin embargo, recordé las palabras de mi amiga de <em>Entreculturas</em>, quien proclamaba la Esperanza en una sala llena a rebosar, y la respuesta surgió de manera espontánea, desde el depósito de mi fe, que alguien debió regalarme en alguna catequesis remota: “La buena noticia que Jesús anunciaba a los pobres es la llegada del Reino de Dios, que trae consigo liberación, sanación y justicia”. Este mensaje de transformación está dirigido a aquellos que sufren, están marginados o viven en la pobreza. Es un mensaje universal (<em>tutti</em>, <em>tutti</em>), tanto para los que viven sin sentido ni propósito en el norte como para los que enfrentan desgracias en el sur. Ante este nuevo y antiguo “escándalo de la cruz”, reflexioné sobre si la buena nueva no residiría precisamente en aquellos que, sumidos en el hedonismo, continúan lamentándose mientras los perros lamen las heridas de Lázaro. Me pregunté si esta crisis no representaría, acaso, una oportunidad para que el norte obtenga el jubileo de la Esperanza, asumiendo sus pecados ecosociales y promoviendo la justicia distributiva, restaurativa y retributiva. Consideré si esta crisis no sería una oportunidad única para que el norte salve al sur de sus carencias materiales y el sur al norte de sus miserias existenciales. Este sí que resulto ser para mí, un maravilloso motivo de Esperanza. Algo que comparto ahora.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“O nos unimos o nos hundimos, nadie se salva solo”, afirmaba el Papa Francisco. Nunca comprendido del todo el significado de estas palabras del Santo Padre. Ahora sí.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>María del Carmen Molina Cobos</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Doctora en Ciencias Biológicas y Catedrática de Fisiología Vegetal en la URJC y actualmente estudiante del Máster en Teología de la Universidad de Murcia. Es miembro del Consejo Asesor del Departamento de Ecología Integral de la Conferencia Episcopal Española</p>
<p>La entrada <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es/noticias/accion-caritativa/ecologia-integral/donde-esta-la-buena-noticia-para-los-pobresuna-reflexion-tras-la-ffd4/">¿Dónde está la buena noticia para los pobres? Una reflexión tras la FfD4</a> se publicó primero en <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es">Comisión Episcopal para la Pastoral Social y la promoción humana</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>¡Mirar a los pobres desde abajo… nunca desde arriba!</title>
		<link>https://social.conferenciaepiscopal.es/documentos/accioncaritativa/mirar-a-los-pobres-desde-abajo-nunca-desde-arriba/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=mirar-a-los-pobres-desde-abajo-nunca-desde-arriba</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Guadalupe García Corigliano]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 14 Nov 2024 12:39:12 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Acción caritativa]]></category>
		<category><![CDATA[Migraciones y Movilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Carta Pastoral]]></category>
		<category><![CDATA[Jornada Mundial de los Pobres]]></category>
		<category><![CDATA[Mons. Florencio Roselló]]></category>
		<category><![CDATA[Obispos]]></category>
		<category><![CDATA[pobres]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://social.conferenciaepiscopal.es/?p=410894</guid>

					<description><![CDATA[<p>Este domingo 17 de noviembre, el Papa Francisco nos invita a celebrar la VIII Jornada Mundial de los Pobres con el lema “La oración del pobre sube hasta Dios” (Sirácida 21, 5). Me alegra que por lo menos la oración del pobre suba, llegue hasta Dios, porque realmente el pobre está acostumbrado a perder, a [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es/documentos/accioncaritativa/mirar-a-los-pobres-desde-abajo-nunca-desde-arriba/">¡Mirar a los pobres desde abajo… nunca desde arriba!</a> se publicó primero en <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es">Comisión Episcopal para la Pastoral Social y la promoción humana</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Este domingo 17 de noviembre, el Papa Francisco nos invita a celebrar la VIII Jornada Mundial de los Pobres con el lema “La oración del pobre sube hasta Dios” (Sirácida 21, 5). Me alegra que por lo menos la oración del pobre suba, llegue hasta Dios, porque realmente el pobre está acostumbrado a perder, a fracasar, a que nada le salga como ha pensado o soñado. Que Dios acoja su oración ya es un triunfo para el pobre porque Dios no olvida a nadie.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estando de sacerdote en una prisión recuerdo con gozo que muchas veces el preso me decía: “Padre, todo el mundo me ha dejado, solo me queda Dios”, y comenzaba un proceso de acercamiento a Dios a través de oraciones sencillas, imágenes de estampas que le repartía, participación humilde en la eucaristía de la cárcel. Me llenaba de gozo y alegría, porque sentía que el preso era escuchado por Dios, se sentía acogido, aceptado. Estaba convencido de que, como nos ha dicho el Papa, la oración del preso subía hasta Dios. El preso se sentía escuchado cuando todo era silencio a su alrededor.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En esta Jornada de los Pobres me surge siempre una duda: ¿cuándo hablamos de los pobres, en quién pensamos? A veces veo que son gente dependiente de mi “limosna”, gente dependiente de mi actitud, gente que está por debajo de mí, que me mira hacia arriba, y yo le miro hacia abajo. Me siento superior a él, y eso me molesta. Siempre he querido tratar a los pobres de igual a igual, mirarle a los ojos, porque estoy a su misma altura, no de arriba abajo, como si yo fuese el bueno y él…piense usted lo que quiera.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Socialmente y eclesialmente estamos acostumbrados a mirar a los pobres desde arriba. Dependientes de uno. El hecho de acercarse a buscar una ayuda que nosotros tenemos y que les podemos conceder nos hace situarnos por encima de ellos, sin haber hecho ningún mérito para ello. El hecho de tener en nuestro poder lo que ellos quieren me hace sentir superior, y esta actitud me sitúa lejos de ellos y lejos del evangelio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si no nos “dejamos afectar”, si “los pobres no me cuestionan”, el amor y la opción por los pobres acaba siendo una fórmula retórica, un tópico, un cliché acuñado en mi mente. Cuando el dolor de los pobres no nos duele, cuando no me rebelo cuando pierden su dignidad, cuando me quedo tranquilo cuando sus derechos son atropellados, entonces soy un elemento más de la destrucción de la esperanza del pobre.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si los pobres me afectan me lleva a una revolución interior, a remover mis entrañas, a sentir mal de estómago. Y para esta revolución interior tengo que mirar a los pobres desde abajo, desde su suelo, desde su realidad. Desde arriba, desde una posición de superioridad será difícil que capte sus sentimientos de frustración, de pobreza, de angustia. Es hacerse pobre, pequeño, niño, humilde. Es experimentar que hay gente que desde arriba pisa a los de abajo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando miro a los pobres desde abajo, mi intervención, mi ayuda hacia ellos será más práctica, más efectiva y más humana que si lo hago desde arriba, desde posiciones de superioridad. Simplemente me limitaré a cumplir un expediente, y quedará en una acción burocrática. Al final será un dato más en las frías estadísticas de nuestra asociación o grupo. Dejarme afectar es dejar que el pobre entre en nuestra vida. Y cuando los pobres entran en nuestra vida es para revolucionarla. Lo digo por propia experiencia. Los pobres, los presos han entrado en mi vida y la han revolucionado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta revolución que provocan los pobres en nuestra vida puede llevar inclusive a cuestionar hábitos adquiridos de muchos años, gestos consolidados, relaciones de amistades cuestionadas, ritmo de vida cuestionado. Muchas cosas de nuestra vida cambian cuando los pobres han entrado en la esfera íntima de nuestra vida. Incluso miramos a Dios de otra manera, rezamos diferente, ponemos los acentos en otras necesidades. Eso sí, seguimos estando convencidos de que es Dios quien me ha regalado el don de mi compromiso en la acción social.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Que esta Jornada me lleve a ver a los pobres como mis hermanos, como mis semejantes, y nunca como gente sospechosa, gente dudosa, porque “todo lo que hicisteis por uno de mis hermanos, por mi lo hicisteis” (Mt. 25, 40). Dejarme afectar por los pobres es dejarme afectar por Jesús.</p>



<p class="wp-block-paragraph"> + Mons. Florencio Roselló Avellanas, </p>



<p class="wp-block-paragraph">Arzobispo de Pamplona y Obispo de Tudela</p>
<p>La entrada <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es/documentos/accioncaritativa/mirar-a-los-pobres-desde-abajo-nunca-desde-arriba/">¡Mirar a los pobres desde abajo… nunca desde arriba!</a> se publicó primero en <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es">Comisión Episcopal para la Pastoral Social y la promoción humana</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Los pobres no creen en los cargos</title>
		<link>https://social.conferenciaepiscopal.es/noticias/accion-caritativa/pastoral-penitenciaria/los-pobres-no-creen-en-los-cargos/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=los-pobres-no-creen-en-los-cargos</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Guadalupe García Corigliano]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 25 Jan 2024 10:02:48 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pastoral Penitenciaria]]></category>
		<category><![CDATA[Archidiócesis de Pamplona y Tudela]]></category>
		<category><![CDATA[Cárceles]]></category>
		<category><![CDATA[Mons. Florencio Roselló]]></category>
		<category><![CDATA[pobres]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://social.conferenciaepiscopal.es/?p=408404</guid>

					<description><![CDATA[<p>Reproducimos la entrevista del todavía director de nuestra Pastoral Penitenciaria José Calderero de Aldecoa para Alfa y Omega No es habitual que a un sacerdote le nombren directamente arzobispo. ¿Cómo lo vive usted?Para mí también fue una sorpresa. Primero, porque se fijen en mí para ser obispo y, luego, porque se fijen en un sacerdote [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es/noticias/accion-caritativa/pastoral-penitenciaria/los-pobres-no-creen-en-los-cargos/">Los pobres no creen en los cargos</a> se publicó primero en <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es">Comisión Episcopal para la Pastoral Social y la promoción humana</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading">Reproducimos la entrevista del todavía director de nuestra Pastoral Penitenciaria </h2>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">José Calderero de Aldecoa para Alfa y Omega</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>No es habitual que a un sacerdote le nombren directamente arzobispo. ¿Cómo lo vive usted?</strong><br>Para mí también fue una sorpresa. Primero, porque se fijen en mí para ser obispo y, luego, porque se fijen en un sacerdote para ser directamente arzobispo de&nbsp;<a href="https://www.iglesianavarra.org/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Pamplona y Tudela</a>. Fueron unos días de vértigo, por la sorpresa y por la singularidad. Pero bueno, siempre le he dicho que sí a Dios: a ser sacerdote, a ser mercedario, a todos los destinos que me mandaron. Le dije que sí a trabajar en la cárcel y no crea que había cola para ir allí. También le dije sí a ser provincial y asumí una gran responsabilidad. Ahora igual, aunque no es un sí cualquiera. Siempre me he fiado de Dios y, cuando lo he hecho, no me ha ido mal.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">Los presos lo han vivido casi con rabia y eso a mí me ha ayudado bastante</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Lleva ocho años como responsable de <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es/pastoralpenitenciaria/">Pastoral Penitenciaria</a> en la Conferencia Episcopal. ¿Le ha costado aceptar el cargo? Cambiar la cárcel por un palacio arzobispal suena brusco.</strong><br>La verdad es que me tomé varios días de reflexión, de oración y de consejo. Sí que me costó por la dimensión y por la responsabilidad que ello supone. Lo de la cárcel y el palacio es una cosa menor. Al final, no es tanto dónde se está sino cómo se está. No es tanto el caparazón cuanto el corazón, cuanto la actitud, cuanto los gestos. Es un cambio fuerte, pero no tanto por lo estructural, por lo físico, sino por el compromiso.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Hay algo de su experiencia en la cárcel que crea que le puede venir bien para su etapa como arzobispo?</strong><br>Mi paso por la&nbsp;<a href="https://alfayomega.es/muy-muerto-he-tenido-que-estar-para-matar-a-alguien/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">pastoral penitenciaria</a>&nbsp;me ha llevado a relacionarme con todo tipo de gente. Como capellán, tratas con creyentes, no creyentes, con afectos y desafectos. Trabajas en un mundo que no es el propio de la Iglesia. Eso también te lleva a tener una mentalidad amplia, una mirada extensa y, sobre todo, unos ojos misericordiosos. Eso es lo que quiero tener también como arzobispo, una mirada amplia. Así lo diré el día de mi ordenación. Evidentemente tendré más relación con el mundo creyente, pero estaré abierto también a los que no lo son. Y, sobre todo, con esa misericordia que no hace distinciones y en la que entra todo el mundo. Como dice el Papa Francisco, en la Iglesia caben todos, todos. Mi idea no es solo tener una visión endógena, hacia dentro de la Iglesia, sino impulsar esa Iglesia en salida.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Cura de prisión</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Nació el 10 de enero de 1962 en Alcorisa (Teruel). Ingresó en el seminario de los mercedarios en Reus en 1973. Allí mismo emitió su profesión solemne, en 1985. Fue ordenado sacerdote el 24 de agosto de 1986. Entre 2003 y 2015 ejerció de superior provincial de los mercedarios de Aragón. Desde 2015 es director de Pastoral Penitenciaria de la CEE. El 27 de enero será ordenado obispo y tomará posesión de la archidiócesis de Pamplona y Tudela.<a href="https://twitter.com/intent/tweet?text=Naci%C3%B3+el+10+de+enero+de+1962+en+Alcorisa+%28Teruel%29.+Ingres%C3%B3+en+el+seminario+de+los+mercedarios+en+Reus+en+1973.+All%C3%AD+mismo+emiti%C3%B3+su+profesi%C3%B3n+solemne%2C+en+1985.+Fue+ordenado+sacerdote+el+24+de+agosto+de+1986.+Entre+2003+y+2015+ejerci%C3%B3+de...&amp;url=https%3A%2F%2Falfayomega.es%2Fflorencio-rosello-los-pobres-no-creen-en-los-cargos%2F" target="_blank" rel="noreferrer noopener"></a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Cómo han vivido los presos su nombramiento?</strong><br>Los presos lo han vivido casi con rabia y eso a mí me ha ayudado bastante. ¿Por qué? Pues porque en el fondo te vas. Eso significa que el mundo de los pobres no cree en los cargos, no cree en los primeros puestos. El mundo de los pobres cree y quiere a las personas, a quienes se han entregado por ellos. Por ello, en general, no hay un sentimiento de gozo, de alegría, de felicitación, sino un sentimiento de pena, de tristeza. Al final, lo que ven es que alguien que ha apostado por ellos se va. Les da igual que ahora sea arzobispo. El pobre no entiende de primeros puestos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La actualidad política la copa, en buena medida, la ley de amnistía. Como capellán de prisiones, ¿cómo la ve?</strong><br>Tampoco conozco el detalle, así que no le puedo decir más. Es cierto que sorprende todo lo que se está debatiendo. Lo que está claro es que no contenta a todo el mundo, por lo que seguramente no sea lo que necesita nuestra sociedad. Pero ya digo, es un tema que no conozco y no puedo opinar con criterio.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Tiene estudios de solfeo y piano. ¿De dónde le viene el interés por la música?</strong><br>Desde el seminario. Teníamos distintos ensayos: con el coro, clases de solfeo, etc. Lo que ocurrió es que me gustó y decidí profundizar en el conservatorio.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Qué música quiere llevar a Pamplona y Tudela? ¿Tiene ya perfiladas sus líneas pastorales?</strong><br>No he querido plantear ninguna línea cuando todavía no conozco la realidad que me voy a encontrar. En este sentido, quizá la primera sea escuchar. También pienso que en un mundo tan crispado, me gustaría ahondar en la paz y tener una actitud de cercanía. Quiero estar cerca de los sacerdotes, de los religiosos y que el mundo de los pobres tenga un sitio en nuestra Iglesia. No se trata de que se sientan acogidos, sino de que se sientan como en su casa. Realmente, la Iglesia es también la casa de los pobres. Precisamente en mi ordenación habrá personas del entorno carcelario, porque he querido compartir ese día con la gente que ha sido fundamental en mi ministerio sacerdotal.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://alfayomega.es/florencio-rosello-los-pobres-no-creen-en-los-cargos/">Puedes leer el artículo en su fuente original</a></p>
<p>La entrada <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es/noticias/accion-caritativa/pastoral-penitenciaria/los-pobres-no-creen-en-los-cargos/">Los pobres no creen en los cargos</a> se publicó primero en <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es">Comisión Episcopal para la Pastoral Social y la promoción humana</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
