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	<title>Pastoral Penitenciaria archivos - Comisión Episcopal para la Pastoral Social y la promoción humana</title>
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	<title>Pastoral Penitenciaria archivos - Comisión Episcopal para la Pastoral Social y la promoción humana</title>
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		<title>Los presos lloran al Papa Francisco</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Guadalupe García Corigliano]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 29 Apr 2025 10:51:30 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pastoral Penitenciaria]]></category>
		<category><![CDATA[Cárceles]]></category>
		<category><![CDATA[Carta Pastoral]]></category>
		<category><![CDATA[Mons. Florencio Roselló]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>He visitado bastantes celdas de diferentes prisiones en estos doce años de pontificado del Papa Francisco y en muchas de ellas había una foto de Francisco en las celdas, en un lugar visible Los presos del mundo se han quedado huérfanos. Las cárceles se han quedado frías y desangeladas. Francisco nos ha dejado. Con su [&#8230;]</p>
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<h2 class="wp-block-heading">He visitado bastantes celdas de diferentes prisiones en estos doce años de pontificado del Papa Francisco y en muchas de ellas había una foto de Francisco en las celdas, en un lugar visible</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Los presos del mundo se han quedado huérfanos. Las cárceles se han quedado frías y desangeladas. Francisco nos ha dejado. Con su muerte, la ilusión y la esperanza han muerto. Me queda el consuelo de que su última salida del Vaticano fue a una prisión, a la cárcel de Regina Coeli, el pasado 17 de abril, Jueves Santo. Francisco, el visitador de los presos, ha muerto. En patios, galerías y pabellones de muchas cárceles del mundo se le llora y se le recuerda, se le venera y se le reza. He visitado bastantes celdas de diferentes prisiones en estos doce años de pontificado del Papa Francisco y en muchas de ellas había una foto de Francisco en las celdas, en un lugar visible. No la escondían, no la ocultaban, no sentían vergüenza, sino más bien orgullo. He visto cómo pasaban su mano por encima de la foto, le rezaban y en muchos casos la besaban. En las cárceles hay sentimientos, hay cariño, hay amor, y estos días se lo están manifestando al difunto papa Francisco.<br>El Papa Francisco ha sido un visitador de presos. Durante su pontificado ha visitado unas 23 prisiones en diferentes lugares del mundo. Siempre con el beneficio de la duda, antes de entrar, en la puerta de la prisión siempre se preguntaba: “¿Por qué ellos y no yo? No soy mejor que ellos”. Dentro les sonreía, les abrazaba, les besaba, les preguntaba por su familia, no por el delito. Era el mismo Cristo quien se acercaba a ellos. Su mensaje siempre era de esperanza. La visita de Francisco convencía a los presos de que su futuro estaba por encima de los muros que les encerraba. Una esperanza que se hacía vida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Francisco no solo visitaba a las prisiones y estaba con los presos. Su palabra era la primera y más autorizada en defensa de los derechos humanos de los presos y en buscar medidas legales que ayudasen al preso a no perder la esperanza. Su palabra profética miraba la defensa del preso y su derecho a la vida y a la reinserción. En la bula de convocatoria del Jubileo de la Esperanza abogaba por la abolición de la pena de muerte cuando decía: “Respeto de los derechos humanos y sobre todo la abolición de la pena de muerte, recurso que para la fe cristiana es inadmisible y aniquila toda esperanza de perdón y renovación” (nº 10) (Catecismo Iglesia Católica, 2267).<br>Enérgico se mostró contra la cadena perpetua y las condenas largas cuando dijo en una prisión de mujeres en Chile: “Una condena sin futuro no es una condena humana, es una tortura” (16 enero 2018). Apelando a nuestra conciencia de cristiano, Francisco decía: “Todos los cristianos están llamados a mejorar las condiciones carcelarias, en el respeto de la dignidad humana de las personas privadas de libertad” (Fratelli Tutti 116). En los mismos términos se expresó cuando habló a los miembros de policía penitenciaria de Italia: «La prisión perpetua no es la solución a los problemas. Y lo repito: no es la solución de los problemas, sino un problema pendiente de resolver. Porque si se encierra la esperanza, no hay futuro para la sociedad. Nunca se debe privar del derecho a empezar de nuevo».</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">El Papa Francisco ha sido un visitador de presos. Durante su pontificado ha visitado unas 23 prisiones en diferentes lugares del mundo. Siempre con el beneficio de la duda, antes de entrar, en la puerta de la prisión siempre se preguntaba: “¿Por qué ellos y no yo? No soy mejor que ellos”</p>
</blockquote>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignleft size-full is-resized"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="833" height="440" src="https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2022/05/Florencio-Francisco-barquita-1-web-1.jpg" alt="" class="wp-image-399146" style="width:561px;height:auto" srcset="https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2022/05/Florencio-Francisco-barquita-1-web-1.jpg 833w, https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2022/05/Florencio-Francisco-barquita-1-web-1-300x158.jpg 300w, https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2022/05/Florencio-Francisco-barquita-1-web-1-768x406.jpg 768w" sizes="(max-width: 833px) 100vw, 833px" /><figcaption class="wp-element-caption">Florencio Roselló le entrega al Papa Francisco una barca hecha por presos</figcaption></figure>
</div>


<p class="wp-block-paragraph">Desde mi nombramiento como arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela he manifestado que no he querido perder el contacto con los hombres y mujeres que están en prisión. Una carta desde la cárcel, una llamada o un whatsapp de un preso de permiso o de un familiar me ayuda a no olvidar de dónde vengo y a no perder la sensibilidad por los pobres. Desde el fallecimiento del Papa, varios presos y presas, así como familiares de los mismos me han escrito para darme el pésame, pero también para manifestarme su tristeza y desolación.<br>“Rezo por el papa Francisco. Para mí ha sido un representante del Padre con hechos y no solo con palabras. Un abrazo, no pierdo la esperanza” (Pilar). “Siento mucho el fallecimiento del Papa. A los presos nos transmitía esperanza” (Nati). “Le acompaño en este día triste del fallecimiento del Papa Francisco. Un papa que supo llegar al mundo por su gran labor en favor de los presos. Se lo dice la madre de un preso” (Mª Ángeles).<br>Los presos y sus familias lloran la muerte de Francisco. Ha dejado huella profunda en muchas cárceles del mundo. Ahora, todos los presos se están preguntando: “¿Y ahora qué?”. Un preso lo expresaba muy bien cuando me escribía: “Pido que el nuevo papa siga el camino de Francisco” (Ángel). También yo pido que el Espíritu Santo ilumine a los cardenales en el cónclave y nos dé un Papa que no deje huérfanos a los presos. En la visita a la cárcel de Regina Coeli el Jueves Santo, su última salida del Vaticano, les dijo a los presos: “Me gusta hacer cada año lo que hizo Jesús el Jueves Santo, el lavatorio de los pies, en la cárcel”. Y añadió: “Este año no puedo, pero sí quiero estar cerca de ustedes. Rezo por ustedes y sus familias”. Pido al Señor que el nuevo Papa, más joven, más sano y ágil, pueda completar el lavatorio de los pies que nuestro querido Francisco no pudo realizar. Los presos lo están esperando.<br>Hasta que ese momento llegue, los hombres y mujeres presos acariciarán la foto del Papa que tienen en sus celdas. Unos/as le llorarán, otros la besarán o le rezarán. Quizás le pondrán flores a una foto, que no está en ninguna celda, sino en la entrada de un módulo de mujeres en la prisión de Castellón, a la vista de todos, en la que estoy saludando al Papa antes de ser Obispo. Lleva expuesta tres años y nunca le ha faltado una flor. Una foto convertida en el altar del Papa Francisco en prisión. ¡Hasta siempre, querido Papa Francisco!</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mons. Florencio Roselló, Arzobispo de Pamplona, Obispo de Tudela</p>



<p class="wp-block-paragraph">Responsable de la Pastoral Penitenciaria de la CEE</p>
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		<title>XXV Jornadas del área social de Pastoral Penitenciaria</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Guadalupe García Corigliano]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 22 Apr 2025 07:40:57 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pastoral Penitenciaria]]></category>
		<category><![CDATA[Jornadas]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Las XXV Jornadas del área social de Pastoral Penitenciaria tendrán lugar en Madrid los días 25 y 26 de abril, bajo el lema&#160;Coordinados por la esperanza. Estas Jornadas están organizadas por el&#160;Departamento de Pastoral Penitenciaria&#160;de la Subcomisión Episcopal para la Acción Caritativa y Social. PROGRAMA INSCRIPCIÓN El viernes 25 de abril tendrá lugar la sesión [&#8230;]</p>
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<p class="wp-block-paragraph">Las XXV Jornadas del área social de Pastoral Penitenciaria tendrán lugar en Madrid l<strong>os días 25 y 26 de abril, bajo el lema&nbsp;<em>Coordinados por la esperanza</em></strong>. Estas Jornadas están organizadas por el&nbsp;<a href="https://social.conferenciaepiscopal.es/pastoralpenitenciaria/">Departamento de Pastoral Penitenciaria</a>&nbsp;de la Subcomisión Episcopal para la Acción Caritativa y Social.</p>



<p class="has-text-align-center wp-block-paragraph"><a href="https://jornadasconferenciaepiscopal.es/images/2025/Area-Social-Penitenciaria.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">PROGRAMA</a></p>



<p class="has-text-align-center wp-block-paragraph"><a href="https://jornadasconferenciaepiscopal.es/penitenciaria" target="_blank" rel="noreferrer noopener">INSCRIPCIÓN</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">El viernes 25 de abril tendrá lugar la sesión de apertura a las 16.30 horas, con la acogida de los participantes. Posteriormente, la subdirectora general de sanidad en la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias,&nbsp;<strong>Carmen Martínez Aznar,</strong>&nbsp;<strong>presentará el</strong>&nbsp;<strong>documento&nbsp;<em>Ejes transversales de actuación</em>,</strong>&nbsp;a partir del cual tratará sobre la persona privada de libertad, los profesionales intra y extrapenitenciarios y las familias y su entorno.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A las 19.00 horas, el responsable del servicio de apoyo a la Reinserción Social en la Comunidad Autónoma de Madrid y Castellón (Fundación Manantial),&nbsp;<strong>Guillermo Barreira</strong>, ofrecerá una ponencia bajo el título<strong>&nbsp;<em>Creando redes</em></strong><em>.&nbsp;<strong>Gestión de buenas prácticas.</strong></em></p>



<p class="wp-block-paragraph">El sábado, 26 de abril, el director del Centro Penitenciario Madrid II,&nbsp;<strong>José Comerón</strong>, hablará de los Consejos sociales locales y los canales de coordinación. Por su parte,&nbsp;<strong>Luis Aranguren Gonzalo</strong>, profesor asociado de ética jubilado (UCM) y consultor-formador en el campo de la ética aplicada, la participación social, el voluntariado y el desarrollo de organizaciones, expondrá el tema&nbsp;<strong><em>Por un voluntariado alterado</em>.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La jornada concluirá con la presentación de un&nbsp;<strong>informe sobre el estado actual de la Pastoral Penitenciaria.</strong></p>
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		<title>Relato de un recluso: volví para la celda sintiéndome querido</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Guadalupe García Corigliano]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 01 Feb 2025 09:05:45 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pastoral Penitenciaria]]></category>
		<category><![CDATA[Virgen de la Merced]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Carta Oral y agradecida de un preso para Don José Vázquez García, que fue capellán del centro penitenciario de Monterroso (Lugo) Hoy, 21-01-2025, en los periódicos del mundo, la noticia es D.Trump. Para los pobres del mundo no hay lugar. Yo desearía rescatar las voces del silencio. Dar noticia de un hombre bueno que se [&#8230;]</p>
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<h2 class="wp-block-heading">Carta Oral y agradecida de un preso para Don José Vázquez García, que fue capellán del centro penitenciario de Monterroso (Lugo)</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy, 21-01-2025, en los periódicos del mundo, la noticia es D.Trump. Para los pobres del mundo no hay lugar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Yo desearía rescatar las voces del silencio. Dar noticia de un hombre bueno que se nos fue ‘silenciosamente’ haciendo el bien y escuchando a los pobres.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que os ofreceomos a continuación  es un resumen de un amplio relato oral de largas conversas con un recluso que vino, por un tiempo, de Monterroso para el Centro Penitenciario de Teixeiro y que tanto nos habló de D. José. “Sabía bien de quien hablaba, de lo que hablaba, por qué lo habla y donde lo hablaba).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Bienquerido hermano José. “Entra en el gozo de tu Señor porque estuve en la cárcel y viniste verme para preguntar e interesarte por mí y por los míos”. (Mt 25, 34-35). Para hablar conmigo y escucharme y no condenarme más de lo que ya estoy condenado cuando oigo decir que muchos desean que nos pudramos en la cárcel.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ya sé que mi vida no fue cómo la sociedad tiene ordenado. Pero solo tú fuiste el único que me has dejado explicarme de mis errores y volví para la celda sintiéndome querido por alguien y algo más animado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De ti escuché sobre todo en el silencio de mi corazón que podía fiarme porque supiste escucharme atento y sin prisas, como si no tuvieses más cosas que hacer. “El tiempo del preso es tiempo de Dios”, Dijo el Papa Juan Pablo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Me entregaste tu tiempo sin límites para darme siempre la palabra, cuando todos me la quitan, mucho antes ya de tenerla yo mismo en el pensamiento.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y confiaste en mí. Y yo, por fin, aprendí por ti a confiar en alguien, sobre todo en Dios y en nuestra “Naiciña da Mercé”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuanto te me pareces a S. Xosé. Sí. Digo bien: a S. Xosé. El hombre justo y de buen corazón. Que supo acompañar  los procesos más difíciles de su familia y de la humanidad, sobre todo escuchando y luego actuando, desde el silencio, con fe en las personas y con confianza segura de que Dios no le fallaría, porque Él se fiaba de él.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Él es el santo del amor y del compromiso silencioso, con la sonrisa en los labios y la bondad en los ojos. Cómo haces tú con nosotros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Siempre me impresionó la paz con que nos miras en el presidio. ¡Tantos años! Todos hablan de ti como hombre bondadoso, con la integridad de un hombre de Dios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cómo preso, sé bien, porque lo viví muchas veces, que sabes escuchar también a los funcionarios en sus sufrimientos, soledades y frustraciones. Porque tampoco ellos lo tienen fácil en su labor, por más que, seguramente, en sus ideales deseen y quieran cambiar nuestras condiciones de dolor y sufrimiento en la espera. También para ellos, soy testigo, de que tuviste siempre el corazón, la escucha y la palabra idónea desde esa bondad esencial que tú transparentas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los apóstoles pasaron todos por la cárcel y el mismo Jesús también. Y tú nos miraste siempre cómo miras a Jesús.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la misa, en la consagración, yo te he visto cómo mirabas a Nuestro Señor. Y Él a ti. Cuando hoy te encuentres definitivamente con Él y con ellos, háblales de nosotros, de todos nosotros, como tú sabes: con esa paz y sonrisa de bondad esencial. Ya sé que me quieres. No. No me olvido “da nosa benqueridiña Nai da Mercé”. Tú sabes bien cuanto entre nosotros es tan querida la figura de nuestra madre personal y la de nuestra Señora, la Madre María.  Cuanto nos enseñaste a quererla y a rezarle.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pues ahora, ya cara a cara, háblale de todos nosotros y dile que “non nos deixe da súa man neste noso camiñar”. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Graciñas. D. José. Hoy en el cielo todos los presos y todos los santos y santas, todo el misterio de Dios, Padre. Hijo y Espíritu Santo “e a Nosa Señoriña da Mercé non van dar feito para darche apertas e bicos”. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Y resuena y retumba en los cielos un fuerte aplauso que lo llenará todo porque has llegado tú con paz y bien.</p>



<p class="wp-block-paragraph">D. José. recibe este inmenso cariño de un preso que solo tiene una palabra:<strong> GRACIÑAS</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Xaquín Campo Freire.- Narón, Coruña19/01/2025</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
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		<item>
		<title>Jubileo, llamamientos del Papa para actos de clemencia para los encarcelados</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Guadalupe García Corigliano]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 22 Jan 2025 09:54:04 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pastoral Penitenciaria]]></category>
		<category><![CDATA[Cárceles]]></category>
		<category><![CDATA[Jubileo]]></category>
		<category><![CDATA[Papa Francisco]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La celebración del Año Santo es un tiempo para leer la justicia a la luz del Evangelio y con ocasión de los Jubileos han sido numerosos los llamamientos de los Pontífices a los gobiernos de todo el mundo para la liberación de los presos o la reducción de las condenas. VATICAN NEWS: El Jubileo es [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es/noticias/accion-caritativa/pastoral-penitenciaria/jubileo-llamamientos-del-papa-para-actos-de-clemencia-para-los-encarcelados/">Jubileo, llamamientos del Papa para actos de clemencia para los encarcelados</a> se publicó primero en <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es">Comisión Episcopal para la Pastoral Social y la promoción humana</a>.</p>
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<h2 class="wp-block-heading">La celebración del Año Santo es un tiempo para leer la justicia a la luz del Evangelio y con ocasión de los Jubileos han sido numerosos los llamamientos de los Pontífices a los gobiernos de todo el mundo para la liberación de los presos o la reducción de las condenas.</h2>



<p class="wp-block-paragraph">VATICAN NEWS: El Jubileo es ocasión para obtener la indulgencia que, como dice el Código de Derecho Canónico, consiste en la «remisión ante Dios de la pena temporal por los pecados, cuya culpa ya ha sido perdonada, que el fiel, debidamente dispuesto y bajo ciertas condiciones, recibe por intervención de la Iglesia». El término indulgencia tiene la misma raíz que otra palabra relacionada con el Año Santo. Se trata del término indulto, del latín <em>indultum</em>, que indica una concesión o privilegio concedido, por gracia o benevolencia, por una autoridad superior. En derecho penal, este término define una medida de clemencia que conlleva la extinción de la pena impuesta al condenado. La indulgencia y el indulto liberan al hombre de las cadenas, de las consecuencias del pecado o de la culpa, para concederle un nuevo comienzo, una oportunidad de redención y una vida nueva.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>El doble aspecto de la gracia</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">El espectro semántico del término perdón se conecta luego con otras palabras relacionadas con la virtud “jubilar” del perdón, como gracia, clemencia y amnistía. Cada una de estas medidas tiene su aplicación específica. Desde el punto de vista jurídico, la amnistía y el indulto difieren en un aspecto sustancial. Mientras que la amnistía extingue el delito, el indulto cancela la pena. Con la amnistía, el Estado renuncia pues a la aplicación de la pena, mientras que con el indulto se limita a perdonar, total o parcialmente, la pena infligida, sin anular no obstante el delito. Hay otra palabra que merece especial atención. Se trata de la gracia, que encaja en un marco que puede leerse en dos niveles. Es el acto del jefe de Estado hacia una sola persona condenada, con el cual se le perdona total o parcialmente la pena impuesta o se le conmuta por otro tipo de pena establecida por la ley. En la perspectiva cristiana la palabra gracia tiene una relevancia primordial. En el Catecismo de la Iglesia Católica es “el favor, la ayuda gratuita que Dios nos da para que respondamos a su invitación: a ser hijos de Dios, hijos adoptivos, partícipes de la naturaleza divina, de la vida eterna”.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>La atención de la Iglesia a los encarcelados</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">La atención de la Iglesia a nuestros hermanos encarcelados se expresa en obras de misericordia en respuesta al antiguo precepto: «Visitar a los encarcelados». En el Evangelio Jesús se identifica con el prisionero: “Estuve en la cárcel y me visitaste”. En el contexto del Año Jubilar, esta atención constante se traduce también en un fuerte llamamiento por parte de los Pontífices. Al detenernos en el magisterio de los Papas en la historia reciente de la Iglesia, hay que mencionar ante todo&nbsp;<a href="https://www.vatican.va/content/francesco/es/bulls/documents/20240509_spes-non-confundit_bolla-giubileo2025.html">la bula&nbsp;<em>«Spes non confundit»</em></a>. El Papa Francisco pide a los gobiernos que concedan a los presos, durante este Jubileo de la Esperanza, el perdón de las penas. “Pienso en los presos que, privados de su libertad, experimentan cada día, además de la dureza del confinamiento, el vacío emocional, las restricciones impuestas y, en muchos casos, la falta de respeto. Propongo a los gobiernos que en el Año Jubilar tomen iniciativas que devuelvan la esperanza”.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>El respiro de la esperanza</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Dios siempre nos puede perdonar. En las páginas del Evangelio aparece de modo particular la figura del buen ladrón que se arrepiente de sus pecados en la cruz. Es el único santo canonizado directamente por Jesús. “Hoy estarás conmigo en el Paraíso”, le dijo precisamente Cristo en la Cruz. Invocando para los hombres y, sobre todo, para los privados de libertad, el respiro de la esperanza, el Papa Francisco recuerda que la petición de actos de clemencia «es una llamada antigua, que viene de la Palabra de Dios». Sus predecesores, especialmente con ocasión del Año Santo, también pidieron formas de remisión de las penas para los presos.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Pío XII y el Jubileo de 1950</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">El año 1950, como subrayó el Papa Pío XII en su&nbsp;<a href="https://www.vatican.va/content/pius-xii/it/speeches/1949/documents/hf_p-xii_spe_19491224_radiomessage-holy-year.html">mensaje radiofónico con ocasión de la Navidad de 1949</a>, fue “el año del gran perdón”. El Pontífice se dirige a las generaciones afectadas por la tragedia de la guerra. “Los rostros tristes de los huérfanos, de las viudas, de las madres que esperan un retorno que quizá no llegará nunca, de los perseguidos por la justicia y la religión, de los prisioneros, de los refugiados, de los pobres, pasan ante nuestros ojos como en una revista lúgubre; exiliados forzados, prisioneros; de los desempleados, de los oprimidos, de los que sufren en el espíritu y en la carne, de las víctimas de toda injusticia”. La esperanza del Papa es que todo el pasado sea enterrado «con sincero arrepentimiento». «Quien quiera ser cristiano sincero – afirma el Papa Pacelli – debe saber perdonar».</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Indulto y amnistía durante el período jubilar de 1950</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">La Segunda Guerra Mundial infligió heridas profundas en el tejido social de varios países. En varios estados, después de ese conflicto, se adoptaron medidas de clemencia. En Italia, por ejemplo, poco antes de la apertura del Año Santo de 1950, se concedieron la amnistía y el indulto. Las penas de prisión inferiores a cinco años impuestas o por imponer han sido condonadas por dos años. En 1953, siempre en Italia, se concedió una amnistía para cualquier delito, no militar o financiero, para el cual se establecía una pena de prisión no superior a cuatro años. Además, se concedió el indulto por delitos políticos y relacionados con la guerra, cometidos por quienes formaban parte de grupos armados.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>En 1975 Pablo VI invoca actos de clemencia</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">El Año Santo de 1975 está dedicado a la reconciliación. En la bula de indicción&nbsp;<em><a href="https://www.vatican.va/content/paul-vi/it/apost_letters/documents/hf_p-vi_apl_19740523_apostolorum-limina.html">“Apostolorum Limina”</a></em>&nbsp;el Papa Pablo VI pide que, según la tradición de los jubileos pasados, “las autoridades competentes de los diversos países consideren la posibilidad de conceder, siguiendo las sugerencias de su sabiduría, un indulto inspirado en la clemencia y equidad, especialmente en favor de los presos que hayan dado prueba suficiente de rehabilitación moral y civil, o que sean víctimas de situaciones de desorden político y social demasiado graves para que puedan ser considerados plenamente responsables de ellas». El Papa Montini también expresó su gratitud «a todos aquellos que trabajarán para que este mensaje de caridad, sociabilidad y libertad que la Iglesia dirige a todos, con la viva esperanza de ser comprendido y escuchado, sea acogido y traducido en realidad de un orden político y social”.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>1983, el perdón del Papa a Ali Agca</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Algunos años después del llamamiento de Pablo VI, la Iglesia vive un nuevo Jubileo. El Año Santo de la Redención se inicia en 1983, coincidiendo con el 1950 aniversario de la muerte y resurrección de Jesús. Este Año Santo es también el contexto de un encuentro particular: el que se produjo entre un Pontífice y la persona que intentó matarlo. El Papa Juan Pablo II recuerda este acontecimiento en un discurso del 27 de diciembre de 1983 a los detenidos de la cárcel romana de Rebibbia: «Pude encontrarme también con la persona, que todos ustedes conocen, de nombre Ali Agca que, en el año 1981, el 13 de mayo atentó contra mi vida, pero la Providencia llevó las cosas a su manera, diría excepcional, diría incluso maravillosa. Hoy, después de más de dos años, pude reencontrarme con mi agresor y también pude reiterarle mi perdón, que concedí inmediatamente después del ataque y luego también declaré públicamente, cuando me fue posible, desde el hospital. “Creo que el encuentro de hoy, en el contexto, en el marco del Año de la Redención, es providencial”. “Todos los acontecimientos de nuestra vida – explicó en aquella ocasión el Papa Juan Pablo II – deben confirmar esa fraternidad que nace del hecho de que Dios es nuestro Padre y de que todos nosotros somos sus hijos en Jesucristo”.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>En el año 2000 Juan Pablo II pide reducciones de penas</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">El gran Jubileo que inaugura el tercer milenio se inscribe en la tradición de los años jubilares que lo han precedido. En su&nbsp;<a href="https://www.vatican.va/content/john-paul-ii/es/messages/pont_messages/2000/documents/hf_jp-ii_mes_20000630_jubilprisoners.html">mensaje para el Jubileo de las Prisiones</a>, el Papa Juan Pablo II subraya que «aquellos Estados y gobiernos que están en proceso o tienen intención de emprender revisiones de su sistema penitenciario, para adaptarlo mejor a las necesidades de la persona humana» merecen ser alentado. El Papa Wojtyla se dirige a los líderes de los Estados para invocar un signo de clemencia en favor de todos los presos: «una reducción, incluso modesta, de la pena constituiría para los presos un claro signo de sensibilidad hacia su condición, que no dejaría de suscitar en sus almas ecos favorables, alentándolos en el compromiso del arrepentimiento por el mal realizado e instándolos a su arrepentimiento personal”.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>El indulto en 2006 en Italia</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">La petición de reducción de la pena, lanzada por el Papa Juan Pablo II durante el Jubileo de 2000 y reiterada en 2002 a senadores y diputados durante su visita al Parlamento italiano, encontró una respuesta concreta por parte de los políticos algunos años después. El 29 de julio de 2006, de hecho, se aprobó en Italia, con una amplia mayoría multipartidista, la ley que introduce el indulto por los delitos cometidos hasta el 2 de mayo de ese año, para penas no superiores a tres años de prisión y con una reducción máxima de 10.000 euros por aquellos pecuniarios. Los delitos que han provocado mayor alarma social, como las asociaciones subversivas, el secuestro y los actos de terrorismo, han quedado excluidos de esta medida, que ha supuesto la liberación anticipada de casi 25 mil personas.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Francisco en 2015: Que venga la misericordia del Padre</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">El Jubileo Extraordinario de la Misericordia comienza en 2015. En&nbsp;<a href="https://www.vatican.va/content/francesco/es/letters/2015/documents/papa-francesco_20150901_lettera-indulgenza-giubileo-misericordia.html">la carta de concesión de la indulgencia con ocasión de ese Año Santo</a>, el pensamiento del Papa Francisco se dirige también a los presos, «que experimentan la limitación de su libertad». «El Jubileo – escribe el Papa – ha sido siempre ocasión de una gran amnistía, destinada a involucrar a tantas personas que, aun siendo merecedoras de un castigo, han tomado conciencia de la injusticia cometida y desean sinceramente reintegrarse en la sociedad, dando su aporte honesto». “A todos ellos que les llegue la misericordia del Padre, que quiere estar cerca de quienes más necesitan su perdón”. El 6 de noviembre de 2016, un gran número de presos provenientes de varias partes de Italia y de otros países estuvieron presentes en la Basílica de San Pedro para vivir su Jubileo con el Papa Francisco: «la privación de libertad – subrayó el Pontífice en su homilía – es la forma más severa de castigo que se aplica, porque toca a la persona en su núcleo más íntimo. Sin embargo, la esperanza no puede disminuir».</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>En 2016, medidas de amnistía e indulto</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">En 2016, las autoridades cubanas decidieron conceder la amnistía a 787 presos, entre ellos mujeres, menores y enfermos, en respuesta al llamamiento del Papa lanzado con motivo del Año Santo de la Misericordia. Quedan excluidos de esta disposición – según recordó el diario Granma – las personas condenadas por «asesinato, corrupción de menores, violación y tráfico de drogas». El llamamiento de Francisco en favor de los presos, en el marco del Jubileo de la Misericordia, también fue acogido en Paraguay. De hecho, 22 presos de la “Casa del Buen Pastor” fueron indultados. También en 2016, el presidente de Mozambique, Filipe Nyusi – como recuerda también “Mondo e Missione”, la revista mensual del Pontificio Instituto de Misiones Extranjeras – anunció el indulto de mil presos condenados por delitos comunes.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Abrir las puertas</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">También con ocasión del Año Santo 2025, el Papa Francisco, en la bula de convocación, pide expresamente «formas de amnistía o de remisión de penas destinadas a ayudar a las personas a recuperar la confianza en sí mismas y en la sociedad; itinerarios de reintegración comunitaria que correspondan a un compromiso concreto con el cumplimiento de las leyes». Por primera vez un Papa abre una Puerta Santa dentro de un Centro Penitenciario. En&nbsp;<a href="https://www.vatican.va/content/francesco/es/homilies/2024/documents/20241226-apertura-portasanta-rebibbia.html">su homilía del pasado 26 de diciembre</a>&nbsp;en la cárcel de Rebibbia, el Papa pronunció estas palabras: “Quise abrir la Puerta de par en par, hoy, aquí. El primero lo abrí en San Pedro, el segundo es suyo. Es un bello gesto el de abrir, el de abrir: abrir las puertas. Pero lo más importante es lo que significa: es abrir el corazón. Corazones abiertos. Y esto es lo que significa la fraternidad”.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Clemencia de Cuba y Estados Unidos</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">La gracia del Jubileo es abrir puertas, abrir corazones a la esperanza. En este Año Santo, que acaba de comenzar, ya se registran actos de clemencia. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba publicó un comunicado anunciando la decisión de liberar a 553 personas «condenadas por diversos delitos». La medida se tomó como parte de la mediación con la Iglesia Católica. La noticia llegó apenas horas después de que la administración estadounidense anunciara que eliminaría a Cuba de la lista de estados patrocinadores del terrorismo. Otro gesto de clemencia viene de Estados Unidos. En diciembre pasado, el presidente Joe Biden anunció que los reclusos condenados a pena capital en prisiones federales verán reducidas sus sentencias de ejecución a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional. El Papa Francisco, que mantuvo una conversación telefónica con el presidente estadounidense, lanzó un llamamiento a rezar por los presos condenados a muerte en Estados Unidos.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Testigos del perdón</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Hay momentos en que la esperanza logra abrirse camino en el corazón del hombre. Durante los Juegos Olímpicos, por ejemplo, resonó el llamamiento de los Papas a una tregua olímpica, siguiendo el ejemplo de lo que ocurrió en la antigüedad. Una tradición que se ha convertido en un llamado constante a lo largo de la historia para silenciar las armas en todas las regiones del planeta durante los Juegos Olímpicos. La petición de los Papas de remisión de las penas durante el Jubileo es también una semilla de esperanza para el mundo. No son numerosos, pero no faltan, como también lo atestigua la historia, respuestas concretas de los políticos a las peticiones de clemencia. Al fin y al cabo, al detenernos en los términos indulgencia y perdón, se trata de dar confianza al hombre que ha tropezado en el camino de la vida. Corresponde entonces a la persona vivir el tiempo de gracia y ser testigo del poder del perdón.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://www.vaticannews.va/es/papa/news/2025-01/jubileo-llamamientos-del-papa-para-actos-de-clemencia-para-preso.html">Lee el artículo en su fuente original</a></p>
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		<title>El cardenal Cobo abre el Jubileo en la cárcel</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Guadalupe García Corigliano]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 02 Jan 2025 08:58:44 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pastoral Penitenciaria]]></category>
		<category><![CDATA[Archidiócesis de Madrid]]></category>
		<category><![CDATA[Cárceles]]></category>
		<category><![CDATA[Jubileo]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El arzobispo de Madrid visitó la prisión de Soto del Real El arzobispo de Madrid, cardenal José Cobo, participó el 27 de diciembre en un acto simbólico de apertura de una Puerta Santa en la cárcel de Soto del Real con motivo del Jubileo. «Las personas privadas de libertad entendéis como nadie lo que significa [&#8230;]</p>
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<h2 class="wp-block-heading">El arzobispo de Madrid visitó la prisión de Soto del Real</h2>



<p class="wp-block-paragraph">El arzobispo de Madrid, cardenal José Cobo, participó el 27 de diciembre en un acto simbólico de apertura de una Puerta Santa en la cárcel de Soto del Real con motivo del Jubileo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">«Las personas privadas de libertad entendéis como nadie lo que significa una puerta abierta en medio de altos muros de hormigón y medidas de seguridad», señaló el purpurado durante la homilía de la Misa celebrada con los presos, según recoge en una crónica en su página web la archidiócesis de Madrid.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" width="800" height="400" src="https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2025/01/Cobo-Puerta-Santa-en-Soto-Jubileo-25.jpg" alt="" class="wp-image-411186" srcset="https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2025/01/Cobo-Puerta-Santa-en-Soto-Jubileo-25.jpg 800w, https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2025/01/Cobo-Puerta-Santa-en-Soto-Jubileo-25-300x150.jpg 300w, https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2025/01/Cobo-Puerta-Santa-en-Soto-Jubileo-25-768x384.jpg 768w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">«Por eso,&nbsp;si en algún lugar tiene sentido disponernos para el Año Jubilar de la Esperanza es, precisamente, en este centro penitenciario», añadió. Según Cobo, la Iglesia quiere transmitir con este año que «hay un futuro concreto para cada uno de nosotros».</p>



<p class="wp-block-paragraph">«La misericordia de Dios abre un portón de esperanza incluso en el aislamiento de una prisión. [El Señor] no se detiene ante los muros y nos pone por delante un camino de redención y una llamada a la libertad más profunda.&nbsp;Tenemos que empezar a trabajarla incluso cuando aún estamos entre rejas», añadió.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y ha añadido: «Nadie es irrecuperable. Ninguna persona debe sentirse ajena a la salvación, al amor y a la misericordia que Cristo nos trae.&nbsp;Dios confía en que nadie queda sepultado definitivamente por el peso de su culpa. No importa cuál sea el delito. Nada queda al margen de la misericordia de Dios. Quien está dispuesto a cruzar la puerta de la esperanza y del perdón lo experimentará».</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://revistaecclesia.es/cobo-jubileo-carcel-soto-del-real-cardenal/">Lee el artículo en su fuente original</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
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		<title>Libertad tiene nombre de mujer: Virgen de la Merced</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Guadalupe García Corigliano]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 25 Sep 2024 07:03:07 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pastoral Penitenciaria]]></category>
		<category><![CDATA[Archidiócesis de Pamplona y Tudela]]></category>
		<category><![CDATA[Cárceles]]></category>
		<category><![CDATA[Carta Pastoral]]></category>
		<category><![CDATA[Fiesta de la Merced]]></category>
		<category><![CDATA[Mons. Florencio Roselló]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>24 de septiembre de 2024, Festividad de Nuestra Señora de la Merced Pedro Nolasco percibió a comienzos del siglo XIII una necesidad social, eclesialmente desatendida. Escuchó la voz de Dios y de María de la Merced y fundó la Orden de la Merced el 10 de agosto de 1218. La redención de los cautivos se [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><strong>24 de septiembre de 2024, Festividad de Nuestra Señora de la Merced</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Pedro Nolasco percibió a comienzos del siglo XIII una necesidad social, eclesialmente desatendida. Escuchó la voz de Dios y de María de la Merced y fundó la Orden de la Merced el 10 de agosto de 1218. La redención de los cautivos se convierte en misión pastoral de la Iglesia y de la Merced. Fueron 561 años de redenciones y libertades. La última redención de cautivos por los mercedarios tuvo lugar en Argel y Túnez el año 1779. Para muchos cautivos la libertad se llamaba MERCED.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El cuarto voto de los mercedarios era el de redención. Consistía en ir a tierra musulmana a redimir cristianos cautivos a través de dinero. Cuando la cantidad no era suficiente, el mercedario quedaba de rehén a cambio de la libertad de varios cautivos, a la espera de la llegada del dinero para su liberación. En bastantes ocasiones ese dinero no llegaba y los mercedarios eran martirizados por ser fieles a la fe.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Así pues, la historia de las redenciones hasta el siglo XVIII, fecha de la supresión legal de la esclavitud, está regada con la sangre de numerosos mercedarios (se habla de varios cientos), que, guiados por su compromiso religioso, ofrecieron su vida por la libertad de los cautivos. Una sangre que no fue derramada en vano, pues historiadores de la Merced manejan la cifra de 60.000 personas liberadas por medio de redenciones mercedarias.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<h2 class="wp-block-heading">Para muchos presos libertad se llama MERCED</h2>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Abolida la esclavitud, se exige una nueva respuesta, un ejercicio de adaptación a las nuevas formas de cautividad. En la actualidad no hay esclavitud ni cautividad, qué lugar ocupa, entonces, la Merced y los mercedarios en nuestros días? Iluminados por el carisma de redención, descubrimos unos nuevos cautivos, nuevos oprimidos, nuevos hombres y mujeres que necesitan de María de la Merced: son los presos. Tanto la sociedad como la Iglesia así lo han entendido. El 27 de abril de 1939, la Virgen de la Merced fue declarada en España y en muchas partes del mundo, patrona de las prisiones. Presos y familias, así como trabajadores de la institución penitenciaria, celebran su fiesta. Mientras exista un preso, la presencia de María de la Merced será necesaria en las cárceles, y la iglesia deberá poner al servicio del cautivo su vida y su ser.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Merced, palabra que nos indica misericordia, beneficio, regalo, favor gratuito, solidaridad…, para las personas cautivas y oprimidas, es lo que pretende ser la Virgen de la Merced para los presos y sus familias, cuando cada 24 de septiembre se celebra en todas las cárceles su fiesta, su recuerdo y su memoria. Para muchos presos libertad se llama MERCED. María, en este contexto, nos sugiere una mirada al Evangelio, a descubrir a Cristo en el rostro de cada hermano encarcelado. Ella, como Madre, abre los corazones de sus hijos presos para ofrecerles la libertad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cada 24 de septiembre, las cárceles se visten de fiesta; así es aunque parezca mentira. También hay fiesta en cautividad, en la cárcel. También el pobre tiene derecho a vivir con esperanza la fiesta de la libertad, la fiesta de la Merced. En torno a María de la Merced se organizan actividades, concursos, festivales…todo sabe a fiesta que culmina con la celebración de la eucaristía. Impresiona ver a un preso cantar a la Virgen, emocionarse cuando dice “Madre óyeme, mi plegaria es un grito en la noche…”. Y allí está ella, María de la Merced, arropando con su manto al hombre y mujer en prisión.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El próximo 24 de septiembre estaré en la prisión de Pamplona. Lo haré como lo he venido haciendo durante los últimos 35 años. Compartiré con los hombres y mujeres presos la fiesta de su madre, la Virgen de la Merced. Es mi fiesta y qué mejor lugar para celebrarla que en la cárcel. A ella le rezarán los hombres y mujeres presos/as, le cantarán, pero, sobre todo, le pedirán misericordia y libertad. Y con ellos, los capellanes y voluntarios de pastoral penitenciaria nos uniremos a los gozos y esperanzas de estos hermanos/as nuestros/as que claman libertad. Una libertad que tiene nombre de mujer, MERCED.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>+ Florencio Roselló Avellanas, Arzobispo de Pamplona</strong></p>
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		<title>Semana de la Pastoral Penitenciaria 2024</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Guadalupe García Corigliano]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 24 Sep 2024 10:42:14 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pastoral Penitenciaria]]></category>
		<category><![CDATA[Cárceles]]></category>
		<category><![CDATA[Jubileo]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Este Año Jubilar de la Esperanza es para nosotros una oportunidad de cara a alumbrar alternativas, propuestas, acciones y líneas pastorales que nos lleven a llenar el corazón de cada persona privada de libertad El Papa Francisco ha convocado un Jubileo ordinario para el año 2025 bajo el lema “la esperanza no defrauda”. Cada Año [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading">Este Año Jubilar de la Esperanza es para nosotros una oportunidad de cara a alumbrar alternativas, propuestas, acciones y líneas pastorales que nos lleven a llenar el corazón de cada persona privada de libertad </h2>



<p class="wp-block-paragraph">El Papa Francisco ha convocado un Jubileo ordinario para el año 2025 bajo el lema “la esperanza no defrauda”. Cada Año Jubilar, convocado por el Papa, se inicia con la apertura de la “Puerta Santa” en la Basílica de San Pedro y también en aquellas otras basílicas y catedrales, designadas por el Papa en todo el mundo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El significado de tal apertura simboliza el paso que cada cristiano debe dar del pecado a la gracia. Sería el traspasar el umbral de una situación humana y religiosa actual para dar el paso hacia un estado de vida más perfecto y más identificativo con Cristo y su Evangelio.<br>En esta ocasión el Papa Francisco ofrece a todo el mundo, especialmente al católico, la oportunidad de que todas las conciencias se impregnen del valor que encierra en sí la palabra “esperanza”, tanto desde su significación ético-social, como desde el prisma del Evangelio de Jesús. El Papa nos invita a trazar “caminos de esperanza” para todos los ámbitos de la vida personal, familiar, social y eclesial; y, especialmente, a abrir “puertas a la esperanza” para quienes se hallan sometidos a la experiencia límite de vivir sin perspectivas de futuro porque se les han cerrado todas las puertas de cara a ser y sentirse como personas realizadas.<br>Sin duda que hay signos evidentes en nuestro mundo que hacen dudar de que sea factible esta propuesta del Papa para vivir en la esperanza, pero es imprescindible que, desde la conciencia cristiana, estamos llamados a ser signos tangibles de esperanza2 para las personas y las situaciones que amenazan con anular la fuerza transformadora que supone el “vivir en la esperanza”, tanto para las personas como para el ámbito social.<br>El Papa nos propone “mirar el mundo con esperanza” desde la perspectiva del Evangelio. Para nosotros, los que vivimos el compromiso vocacional de ser “misioneros y evangelizadores” desde la Pastoral Penitenciaria tenemos la tarea de llenar de esperanza ese vacío tan destructor, a todos los niveles, que sufren nuestros hermanos los presos.<br>Este Año Jubilar de la Esperanza es para nosotros una oportunidad de cara a alumbrar alternativas, propuestas, acciones y líneas pastorales que nos lleven a llenar el corazón de cada persona privada de libertad durante ese “peregrinar” en el tiempo del cumplimiento de su condena, y que suponga trazar caminos de esperanza en la reconstrucción de su vida ética, moral y de fe, así como el de la reafirmación de su vida familiar y social. Se trata de animar y estimular a que cada una de ellas sienta la necesidad de rehacer su vida, sus principios y valores, y que renazca en su interior la necesidad de estar “abrazado a la esperanza” como motor que le impulse a proyectar su vida<br>hacia la libertad verdadera.<br>Es muy necesario mantenernos vinculados con la esperanza, pues de ella nos nutrimos, y con ella vivimos por la fuerza de la fe y del amor en Cristo resucitado. También es importante que, desde la Pastoral Penitenciaria, ejerzamos esa influencia positiva con propuestas y sugerencias factibles a la Institución Penitenciaria de cara a que se vayan abriendo para los internos e internas aquellas puertas, que permanecen aún cerradas o semiabiertas, tales como la dotación de Equipos de profesionales para llenar el vacío existencial que supone la eterna inacción en la prisión, con programas educativos, culturales, terapéuticos, formación profesional, atención especial a los enfermos mentales, etc.; así como medidas alternativas que favorezcan sobremanera la disminución de la permanencia en prisión, la concesión de permisos y terceros grados, la integración laboral y social, etc.<br>El Papa nos insta a favorecer el establecimiento de una “alianza social para la esperanza, quesea inclusiva y no ideológica”. Desde esta Semana de Pastoral Penitenciaria, preparatoria para la Fiesta de Nuestra Madre de la Merced, vamos a ir abriendo caminos de Esperanza que nos lleven a adentrarnos en el corazón de nuestra Iglesia y de la conciencia de los cristianos para conseguir que todos abramos nuestros<br>corazones y podamos acompañar a nuestros hermanos privados de libertad en su proceso de vivir su presente y de mirar su futuro con esperanza, siempre “abrazados a la esperanza que nunca defrauda” sabiendo que en esa lucha hay muchos pies que les acompañan, muchas manos que les abrazan y muchos corazones que les aman.</p>



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		<title>Un concierto que llegó al corazón los internos de Daroca</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Guadalupe García Corigliano]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 02 Sep 2024 09:47:29 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pastoral Penitenciaria]]></category>
		<category><![CDATA[Archidiócesis de Zaragoza]]></category>
		<category><![CDATA[Cárceles]]></category>
		<category><![CDATA[Música]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Iglesia en Aragón: “La música es el arte más directo, entra por el oído y va al corazón”. Esta frase del compositor argentino Astor Piazzolla (1921-1992) bien podría reflejar lo que sintieron y vivieron los internos del Centro Penitenciario de Daroca el pasado 27 de julio durante el concierto organizado por la Pastoral Penitenciaria de Zaragoza. [&#8230;]</p>
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<p class="wp-block-paragraph"><strong>Iglesia en Aragón</strong>: “La música es el arte más directo, entra por el oído y va al corazón”. Esta frase del compositor argentino Astor Piazzolla (1921-1992) bien podría reflejar lo que sintieron y vivieron los internos del Centro Penitenciario de Daroca el pasado 27 de julio durante el concierto organizado por la <a href="https://paspenza.org/">Pastoral Penitenciaria de Zaragoza</a>. La música fue durante unas horas el hilo conductor que unió a intérpretes y público, el lenguaje con el que se entendieron y disfrutaron.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La estructuración y dirección del concierto vino de la mano de Darío Sierra Marta, catedrático de violín del Conservatorio Superior de Música de Aragón (CSMA) y profesor asociado de la Universidad de Zaragoza, quien precisamente inauguró la puesta en escena. Primero interpretando, junto a su hijo Antonio Sierra, “La vida breve” (Manuel de Falla, arreglada por Darío Sierra para dos violines), pieza con la que se pudo apreciar el sentimiento que transmite un instrumento como el violín.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Darío y Antonio Sierra también interpretaron “Roto” (Darío Sierra), una pieza musical más melancólica fruto de la necesidad que tiene un músico de componer tras una dolorosa pérdida. Para cerrar con el recital de violín, Darío Sierra tocó y cantó “Sal, Sol, mi Sol” (Darío Sierra), que fue la composición que más disfrutaron los internos que incluso se animaron a cantar y bailar esta alegre melodía.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Después de abrir el apetito musical de los internos y sus ganas de cantar, Luis Sierra subió al escenario junto a su inseparable guitarra para tocar un repertorio de rock: “Por la boca vive el pez” (Andrés Calamaro y Fito &amp; Fitipaldis), “El hombre de negro” (Loquillo) o “Maneras de vivir” (Rosendo), entre otros. Además, Luis también cantó “Qué ha pasado” de su disco&nbsp;<em>Soy para ti</em>, y animó aún más al público.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entre tanta música, también hubo un pequeño espacio para la danza, concretamente para la “Danza del Alma”, un baile tradicional coreano que representa el sufrimiento por el que pasan los pavos reales para desarrollar su precioso plumaje, que luego sirve para el deleite de todos. Una metáfora sobre cómo nosotros, los seres humanos, aunque cometamos errores, todo nos forja para ser mejores personas para con los demás.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El concierto continuó con el concertista y compositor Pedro Andrés Pérez y un hipnótico recital de guitarra clásica. Ya fuera por la obra “Capricho árabe” de Francisco Tárrega, por el Tango en Skai (Roland Dyens) o por su interpretación de Bach en guitarra, logró cautivar al público y trasmitirles la belleza de la música.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Finalmente, la hermana Catalina cerró el concierto con dos canciones: un cántico coreano espiritual a la esperanza y el Ave María. Aunque, por supuesto, tras una mañana con tanta música algunos internos se animaron a salir al escenario a tocar la guitarra y cantar algo de flamenco con bastante talento. Sin duda fue una jornada donde, una vez más, la música unió y sirvió para sanar el corazón.</p>



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		<title>Via Crucis desde la Cárcel</title>
		<link>https://social.conferenciaepiscopal.es/documentos/accioncaritativa/pastoralpenitenciaria/via-crucis-desde-la-carcel/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=via-crucis-desde-la-carcel</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Guadalupe García Corigliano]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 29 Mar 2024 09:52:48 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pastoral Penitenciaria]]></category>
		<category><![CDATA[Cárceles]]></category>
		<category><![CDATA[Semana Santa]]></category>
		<category><![CDATA[Viacrucis]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>María Yela El sufrimiento forma parte de nuestra vida. Supone un misterio que Jesucristo sufra, acompañe y transforme nuestro dolor. Este se incrementa cuando nuestros planes no salen como queremos. Profundicemos en este tiempo pascual sobre las diferentes realidades de madero y resurrección que nos rodean, situaciones que tan de cerca vivió Jesús: hambre, guerra, [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">María Yela</p>



<p class="wp-block-paragraph">El sufrimiento forma parte de nuestra vida. Supone un misterio que Jesucristo sufra, acompañe y transforme nuestro dolor. Este se incrementa cuando nuestros planes no salen como queremos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Profundicemos en este tiempo pascual sobre las diferentes realidades de madero y resurrección que nos rodean, situaciones que tan de cerca vivió Jesús: hambre, guerra, paro, pobreza, trata, migración, enfermedades físicas y psíquicas, abusos, violencia, muerte de seres queridos, prisiones… Sí; las prisiones también constituyen un lugar de sufrimiento. Que no nos deje indiferente este mundo doliente, tanto por lo que sufren las víctimas como por quienes han cometido delitos y por sus familiares, que son acompañantes muchas veces impotentes.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿A quién le preocupa realmente la cárcel, lugar de vía crucis? Es lógico un primer rechazo de supervivencia, precaución y defensa frente a los delitos. Especialmente cuando se trata de psicópatas. Para las personas que han causado daño, reconocerlo y perdonarse es a veces más difícil que perdonar a otro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para escuchar, acompañar y orientar empecé a finales de los 70 como voluntaria en Carabanchel y pasé enseguida a trabajar casi 40 años como psicóloga de Instituciones Penitenciarias. Desde hace casi diez pertenezco a la Pastoral Penitenciaria.</p>



<p class="wp-block-paragraph">1</p>



<p class="wp-block-paragraph">Jesús es condenado a muerte</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Entonces les soltó a Barrabás; y a Jesús, después de azotarlo, lo entregó para que lo crucificaran.</em><br><strong>Mateo 27, 26</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Quién le condena? Nosotros. Condenado por confiar en el Padre, por amar y enseñarnos. Él no busca la cruz, pero la pasa con nosotros desde que fue concebido; nació en un pesebre fuera de su tierra, no tenía dónde reclinar la cabeza, fue abandonado por sus amigos, apresado, juzgado y padeció pena de muerte.</p>



<p class="wp-block-paragraph">¡Qué difíciles momentos son los de espera de juicio, de sentencia, de llegar a la cárcel y dejar llaves y móvil en el módulo de Ingresos, quedándose solo con los números de aquellos que acompañarán la travesía desde fuera, junto con muchas dudas y temores! Tampoco los últimos momentos, recuperando libertad, son fáciles.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Muchas de las personas que cumplen condena no se creen merecedores de escucha y de perdón, pero Dios no excluye a nadie. Ama al que yerra, no al error. Desea su cambio, tiende una mano y no juzga: «Son los enfermos los que necesitan médico». ¿Qué hacemos nosotros? Nuestra labor no es justificar, sino acompañar. No es rejuzgar, porque ya fueron juzgados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Jesús nos aporta otra dimensión del tiempo y del espacio. Esta difícil etapa de prisión puede convertirse en tiempo de unión con uno mismo, con otras personas y con Dios. Más que como búsqueda desesperada de soluciones, como Encuentro —con mayúscula—. Encuentro sanador porque, a la vez que han herido, muchos están también heridos, necesitados de cambio y de reparación de daño. Es curioso cómo en este camino de oscuridad, al tocar fondo, en la celda se puede vislumbrar la luz y transformar el corazón de piedra, hacerse grandes preguntas, descubrir becerros de oro que nos restan, aligerar equipaje, dejarse lavar los pies, entender el sentido del padrenuestro e impulsar una interioridad fecunda para seguir haciendo camino.</p>



<p class="wp-block-paragraph">2</p>



<p class="wp-block-paragraph">Jesús carga con la cruz</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Y, cargando Él mismo con la cruz, salió al sitio llamado de la Calavera (que en hebreo se dice Gólgota).</em><br><strong>Juan 19, 17</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Jesús, siendo inocente, tras llorar amargamente en el monte de los Olivos, y después de una primera reacción de desgarro por las dificultades e incomprensiones acumuladas, carga con nuestros tropiezos para impulsarnos a superarlos. Nos enseña a acompañarnos unos a otros en tiempos de túnel oscuro y a llorar lágrimas que limpien. No huye de la cruz, de la tuya —que me lees—, de la mía, de la de todos, porque nos duele el sufrimiento de otros, incluso el de quien le rechaza y condena. Nos enseña junto a personas como Víctor Frankl, Nelson Mandela, Nguyen Van Thuan, a responder ante las rejas físicas y mentales con libertad interna, esa que nadie puede arrebatarnos y que debemos construir cada día.</p>



<p class="wp-block-paragraph">3</p>



<p class="wp-block-paragraph">Jesús cae por primera vez</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera.</em><br><strong>Mateo 11, 30</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Cae no solo físicamente. Cae del borriquito, cae con las traiciones de Judas y de Pedro y se pregunta: «Padre, ¿dónde estás?». Cae por acompañar nuestras caídas y recaídas y está cerca, en nuestra evolución. Nos anima a levantarnos y a apoyarnos unos a otros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">4</p>



<p class="wp-block-paragraph">Jesús se encuentra con su Madre</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Simeón los bendijo y dijo a María, su madre: Este ha sido puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten;&nbsp;y será como un signo de contradicción.</em><br><strong>Lucas 2, 34</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">María, la mujer que el Padre eligió para crecer entre nosotros, ya no es la joven del primer&nbsp;<em>fiat</em>. Cada día lo renueva, pero ahora ha de ver cómo crucifican a su hijo y repite desde su interior: «Hágase». Sabe que su hijo es del Padre y de todos. Quiere estar a su lado. Si su llegada y nacimiento fueron impactantes, más lo es su partida, su muerte. Queremos, como Ella hizo, encarnar a Jesús y seguir sus pasos. Queremos hacer lo que «Él nos diga». En este peregrinar a la cruz presenta su arropo de madre una vez más y sigue adelante, confiando. ¿Sentimos nosotros el abrazo de María? Muchos de los que cumplen condena sí lo valoran y con ese abrazo sienten el de sus madres, que les ayuda a salir adelante.</p>



<p class="wp-block-paragraph">5</p>



<p class="wp-block-paragraph">El cireneo ayuda a Jesús a llevar la cruz</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Mientras lo conducían, echaron mano de un cierto Simón de Cirene, que volvía del campo, y le cargaron la cruz, para que la llevase detrás de Jesús.</em><br><strong>Lucas 23, 26</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Durante el camino a la cruz muchas personas insultaban, otras no entendían. Simón de Cirene era de estos. Los soldados le empujaron para que le ayudase con el peso de la cruz. La mirada de Jesús le conmueve y transforma. ¿Sabemos reconocerle en los apoyos que la vida nos pone cerca? ¿Somos ayuda para los crucificados que nos encontramos en el día a día? Jesús consigue humanizarnos y hermanarnos. Formamos un cuerpo místico, siendo referencia unos para los otros. En muchos monasterios oran por los condenados. También ellos oran por nosotros. Cada día veo gestos de apoyo en las cárceles. ¿Sabemos dejarnos acompañar, recomponer nuestras piezas de este puzle que supone la vida? No solo se vive tensión y desconfianza allí dentro. Muchas veces noto cómo crecen y dan sentido a sus días.</p>



<p class="wp-block-paragraph">6</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Verónica enjuga el rostro de Jesús</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Porque si esto hacen con el leño verde, ¿qué harán con el seco?</em><br><strong>Lucas 23, 31</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Quién no tiene experiencia de cruz? La Verónica da un paso adelante para limpiar y consolar al Maestro. En nuestro camino surgen personas que nos aportan positivamente, «testigos de misericordia», los llama el Papa Francisco. Aunque nos fijamos con frecuencia en quienes nos ponen zancadillas, es hora de reconocer la tribu que nos acompaña y aporta: personal sanitario, familia, amigos, agentes judiciales, funcionarios y voluntarios de prisiones, medios de comunicación y hasta la sociedad externa, en buena medida. Jesús nos hizo comprender que todos somos necesarios: «Cuantas veces lo hicisteis con uno de ellos, conmigo lo hicisteis». ¿Quiero con mis manos sostener a mi hermano, con mis pies avanzar? ¿Quiero llorar con los que lloran, secar su sudor y reír con su gozo?</p>



<p class="wp-block-paragraph">7</p>



<p class="wp-block-paragraph">Jesús cae por segunda vez</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>En todas sus angustias. No fue un ángel ni un mensajero, fue él mismo en persona quien los salvó, los rescató con su amor y su clemencia, los levantó y soportó, todos los días del pasado.</em><br><strong>Isaías 63, 9</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Ya sin fuerzas, Cristo herido se pregunta por el sentido del sufrimiento y vuelve a tropezar. Sus lágrimas sangrantes recorren todo su cuerpo. También nuestros internos se tambalean, sobre todo cuando reconocen su responsabilidad. A veces el dolor supone reflexión y se levantan, perseveran, encarrilan vidas. A su ritmo. La misericordia flota en ese aire intenso y duro de las cárceles. Veo como levantan al Jesús caído y lo albergan en su interior. Cómo se levantan ellos mismos. Nos evangelizan muchas veces.</p>



<p class="wp-block-paragraph">8</p>



<p class="wp-block-paragraph">Jesús encuentra a las mujeres de Jerusalén</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Porque mirad que vienen días en los que dirán: Bienaventuradas las estériles y los vientres que no han dado a luz y los pechos que no han criado.</em><br><strong>Lucas 23, 29</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Las ve, las anima, las agradece. Al hacerlo, lo hace con todas nosotras, que estamos impulsando esta Iglesia que nos ha confiado, aunque a veces sintamos que nuestras manos están vacías. Dotemos de esperanza a nuestras cruces. Él no se cansa de animarnos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">9</p>



<p class="wp-block-paragraph">Jesús cae por tercera vez</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Tus flechas se me han clavado, tu mano pesa sobre mí. No hay parte ilesa en mi carne a causa de tu furor; no tienen descanso mis huesos a causa de mis pecados. Mis culpas sobrepasan mi cabeza.</em><br><strong>Salmo 37</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Dios sigue llorando y cayendo junto a nosotros. Cuando ya no nos queden fuerzas ni entendamos el dolor, intentemos abrirnos a la fuerza del Espíritu. Vemos que muchas de nuestras heridas tardan en cicatrizar. Heridas que pueden dar fruto. Acompañar este proceso de espeleología interna y confianza es un regalo. Cuando una de las personas que cumple prisión avanza y no recae, avanzamos todos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">10</p>



<p class="wp-block-paragraph">Jesús es despojado de sus vestiduras</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Los soldados, cuando crucificaron a Jesús, cogieron su ropa, haciendo cuatro partes, una para cada soldado, y apartaron&nbsp;la túnica. Era una túnica sin costura, tejida toda&nbsp;de una pieza de arriba abajo.</em><br><strong>Juan 19, 23</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Vemos tu cuerpo destrozado y desnudo. Cae toda apariencia. Queda lo esencial: la confianza en el Padre, aunque no lo terminemos de tener claro. Él nos quiere más de lo que nos queremos nosotros mismos. Esta idea me ha acompañado en los momentos más difíciles de mi vida.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Qué nos sobra? Llegamos al mundo sin nada y así nos iremos de esta vida. Lo que hayamos aportado y sembrado será lo que recuerden de nosotros. ¿Podremos repetir con Jesús: «Todo está cumplido»? En ello estamos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">11</p>



<p class="wp-block-paragraph">Jesús es clavado en la cruz</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El pueblo estaba mirando, pero los magistrados le hacían muecas diciendo: A otros ha salvado; que se salve a sí mismo.</em><br><strong>Lucas 23, 35</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">«Tengo sed. ¿Por qué me has abandonado? Aparta de mí este cáliz, pero que se cumpla tu voluntad. Padre, perdónales, que no saben lo que hacen. María, ahí tienes a tu hijo. En tus manos encomiendo mi espíritu», fueron tus últimas palabras. Te hiciste cruz para acompañarnos cuando tenemos dificultades y que no nos sintamos solos en la construcción de cada jornada. Los internos también se sienten amados en la soledad de sus celdas. Aprendemos de ti y repetimos contigo, junto a Carlos de Foucauld y a tantas otras personas que se esfuerzan y ofrecen: «Padre, pongo mi vida en tus manos con infinita confianza». Ello nos hace vivir con mayor paz.</p>



<p class="wp-block-paragraph">12</p>



<p class="wp-block-paragraph">Jesús muere en la cruz</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Jesús, cuando tomó el vinagre, dijo: Esta cumplido. E, inclinando la cabeza, entrego el espíritu.</em><br><strong>Juan 19, 30</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Entre dos ladrones entregas tu vida consolando: «Hoy estarás en el Reino». ¿Por qué tememos tanto este paso? Todos lo daremos algún día. Nos asustan más aún las condiciones en las que nos encontremos. Y que se mueran nuestros seres queridos. Vivamos de manera que estemos preparados para darlo sin desgarros, aunque tengamos pena. Como Tú hiciste. Tu amor nos alcanza a todos. Intentemos sentirte presente en nuestras pequeñas muertes diarias.</p>



<p class="wp-block-paragraph">13</p>



<p class="wp-block-paragraph">Jesús es bajado de la cruz y entregado a su Madre</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El centurión y sus hombres, que custodiaban a Jesús, al ver el terremoto y lo que pasaba, dijeron aterrorizados: Verdaderamente este era Hijo de Dios.</em><br><strong>Mateo 27, 54</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Allí está María, al pie de la cruz, junto a los pocos que sostuvieron esta fe nuestra durante aquellos días, cuando todo parecía perdido. No es normal que una madre recoja el cuerpo de su hijo ya todo roto para llevarlo al sepulcro. Conmueve ver cómo muere de dolor con él en brazos. Ella, que un día le encarnó, hoy le abraza en su regazo llena de piedad, dolor y esperanza. He acompañado el duro momento de entregar a sus familiares los cuerpos sin vida de personas que cumplían condena. Unas veces fue por peleas, o motines, sobredosis, sida, suicidios…</p>



<p class="wp-block-paragraph">Que Ella nos enseñe a confiar la vida de los nuestros, incluso cuando parten. Cada uno de los peldaños de la escalera que subimos para quitarle los clavos al Nazareno (como recitamos junto a Antonio Machado) es un paso más de vida. Que su padre, José, y su madre, María, nos ayuden a avanzar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">14</p>



<p class="wp-block-paragraph">Jesús es puesto en el sepulcro</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>María Magdalena y María, la madre de Joset, observaban dónde lo ponían.</em><br><strong>Marcos 15, 47</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Allí te lleva María con la ayuda de José de Arimatea. Allí te deja, pero Ella te lleva consigo en el corazón, de donde nunca faltarás. Ver tan cerca el paso definitivo de la muerte ha de hacernos pensar. Termina la tarea que teníamos aquí, pero de alguna manera seguiremos viviendo y dando energía a los demás. Aprovechemos cada nuevo día.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De ese sepulcro puede salir vida. Descubrir que Jesús no está muerto, que resucita y está muy vivo en tantos hermanos nos cambia todo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entre rejas se vive profundamente la presencia del Resucitado. Hemos transformado la prisión, tiempo muchas veces de desierto, en un lugar pascual, de esperanza. Sigue resonando en aquel lugar: «Vete y no peques más».</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tras conocerle y reconocerle, camino de Emaús, tras la vivencia de resurrección y reconciliación, ya no somos los mismos. Muchas de las personas que están en prisión comentan que entraron sin vida en este «cementerio de muertos vivientes» y que tras preguntarse con quién —Quién—&nbsp; cuentan y descubrir poco a poco y con asombro un proyecto de futuro, salen con más vida. No todos. También señalan que ahora otros pueden también contar con ellos. Unamos energía unos y otros: los de fuera y los de dentro. El Código Penal y los delitos van cambiando y las medidas de cumplimiento también. Estamos potenciando cursos, programas, trabajos en beneficio de la comunidad como alternativa al cumplimiento de cárcel para algunos perfiles. Todos contribuimos (o deberíamos) al cambio social. Reflexionemos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Fuente: <a href="https://alfayomega.es/via-crucis-2024/">Alfa y Omega </a></p>



<p class="wp-block-paragraph">María Yela: Para escuchar, acompañar y orientar empecé a finales de los 70 como voluntaria en Carabanchel y pasé enseguida a trabajar casi 40 años como psicóloga de Instituciones Penitenciarias. Desde hace casi diez pertenezco a la Pastoral Penitenciaria.</p>
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		<title>Los beatos gitanos Emilia y Ceferino, entre los presos de la cárcel de Zuera</title>
		<link>https://social.conferenciaepiscopal.es/noticias/accion-caritativa/pastoral-penitenciaria/emilia-y-ceferino-visitan-la-carcel/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=emilia-y-ceferino-visitan-la-carcel</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Guadalupe García Corigliano]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 28 Feb 2024 09:10:30 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pastoral con los Gitanos]]></category>
		<category><![CDATA[Pastoral Penitenciaria]]></category>
		<category><![CDATA[Archidiócesis de Zaragoza]]></category>
		<category><![CDATA[Gitanos]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El 25 de marzo se cumple el aniversario de la beatificación de Emilia la Canastera junto con los 114 mártires de la persecución religiosa en la diócesis de Almería. Emilia y Ceferino siguen muy presentes en la Pastoral con los Gitanos en España. Os ofrecemos el precioso testimonio de un matrimonio de la Archidiócesis de [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es/noticias/accion-caritativa/pastoral-penitenciaria/emilia-y-ceferino-visitan-la-carcel/">Los beatos gitanos Emilia y Ceferino, entre los presos de la cárcel de Zuera</a> se publicó primero en <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es">Comisión Episcopal para la Pastoral Social y la promoción humana</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">El 25 de marzo se cumple el aniversario de la beatificación de <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es/noticias/migraciones-y-movilidad-humana/pastoral-con-los-gitanos/emilia-la-canastera-gitana-martir/">Emilia la Canastera</a> junto con los 114 mártires de la persecución religiosa en la diócesis de Almería. Emilia y Ceferino siguen muy presentes en la<a href="https://social.conferenciaepiscopal.es/pastoral-con-los-gitanos/"> Pastoral con los Gitanos </a>en España. </p>


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<figure class="alignright size-full is-resized"><img decoding="async" width="470" height="697" src="https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2023/03/Emilia-25-de-marzo.jpg" alt="" class="wp-image-403388" style="width:329px;height:auto" srcset="https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2023/03/Emilia-25-de-marzo.jpg 470w, https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2023/03/Emilia-25-de-marzo-202x300.jpg 202w" sizes="(max-width: 470px) 100vw, 470px" /></figure>
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<p class="wp-block-paragraph">Os ofrecemos el precioso testimonio de un matrimonio de la <a href="https://www.archizaragoza.org/">Archidiócesis de Zaragoza </a>que ha llevado a los beatos gitanos a la cárcel. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Nos piden que demos nuestro testimonio de labor pastoral durante este año 2023 que ha finalizado; solo puedo decir que en la vida del cristiano no cuentan los planes propios sino los planes de Dios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Él nos guió hace un año y nos puso en el corazón el deseo de dar a conocer a los presos gitanos del Centro Penitenciario de Zuera (Zaragoza) la vida de los mártires gitanos Ceferino y Emilia. Fuimos con la idea de dar dos charlas durante dos sábados y Dios Nuestro Señor tenía otros planes&#8230;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como os decía unas líneas más arriba, no hagáis planes; solo obedecer a lo que Dios os ponga en el corazón. Esta es la conclusión que hemos sacado de este bendito año. Fue tal la acogida que la cosa se prolongó durante un año y hemos renovado para este 2024.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los sábados estamos cuatro horas desde las 9 h. hasta las 13 h. con ellos con el único fin de despertar su fe a través de los Mártires y del Evangelio; solo hay un propósito: ganar estas almas, que un día se extraviaron, para su reencuentro dichoso con el Señor.&nbsp; Él, como Padre, no quiere perderlos y ellos, como hijos, desean ese abrazo con todas sus fuerzas.</p>



<figure class="wp-block-embed alignleft is-type-rich is-provider-twitter wp-block-embed-twitter"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<div class="oceanwp-oembed-wrap clr"><blockquote class="twitter-tweet" data-width="550" data-dnt="true"><p lang="es" dir="ltr">25 de marzo <br><br>Aniversario de la beatificación de los mártires en <a href="https://twitter.com/diocesisalmeria?ref_src=twsrc%5Etfw">@diocesisalmeria</a> <br><br>La memoria de Emilia sigue viva en la <a href="https://twitter.com/hashtag/c%C3%A1rcel?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#cárcel</a> en <a href="https://twitter.com/ArchiZaragoza?ref_src=twsrc%5Etfw">@ArchiZaragoza</a>.<a href="https://twitter.com/hashtag/PastoralconlosGitanos?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#PastoralconlosGitanos</a> <a href="https://twitter.com/hashtag/PastoralPenitenciaria?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#PastoralPenitenciaria</a><br><br>🎨J.E. Rodríguez de <a href="https://twitter.com/Archigranada?ref_src=twsrc%5Etfw">@Archigranada</a> <br><br>👇<a href="https://t.co/ixqbq7Woxb">https://t.co/ixqbq7Woxb</a> <a href="https://t.co/hIitpXxk7A">pic.twitter.com/hIitpXxk7A</a></p>&mdash; Pastoral Social (@PastoralSocial9) <a href="https://twitter.com/PastoralSocial9/status/1759916854053593185?ref_src=twsrc%5Etfw">February 20, 2024</a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script></div>
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<p class="wp-block-paragraph">Se han vivido momentos preciosos; no hay riquezas en el mundo ni satisfacciones mundanas que puedan igualar la dicha de este tiempo. Ha habido abortos concertados y con fecha que no se han producido gracias a una de esas charlas donde el Espíritu Santo tocó el corazón de esa madre y decidió dejar nacer a su bebé. También hemos visto cómo padres que no querían relación con sus hijos por el sufrimiento y la reincidencia de estos muchachos en su mal camino y ahora esos hijos ha dado un giro a su vida en el nombre de Dios y tienen una unión como hacía años no tenían. Contaría muchas más cosas que nos han sucedido, pero tampoco quiero extenderme. Solamente puedo decir que la experiencia ha sido preciosa.&nbsp; El cariño y el respeto que hay en esos grupos de ellos hacia nosotros y de nosotros hacia ellos no se puede explicar si no fuera por la mano del Señor encima de ellos y de nosotros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como oí una vez: “Dios no elige a los capacitados, sino que capacita a los que elige”. Nosotros no tenemos una gran preparación teológica pero nos mueve el amor a Dios y a nuestra raza gitana y eso es lo que ha hecho que esto tuviera los resultados que ha tenido. Todos estos internos han entrado en nuestro corazón para no salir nunca.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estad atentos a las llamadas de Dios y no tengáis miedo; si vamos con Él y trabajamos para Él todo saldrá según su voluntad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No quiero acabar este escrito sin agradecer de todo corazón el apoyo del Arzobispo de Zaragoza en esta misión, <a href="https://www.conferenciaepiscopal.es/obispos/carlos-manuel-escribano-subias/">Don Carlos Escribano</a>; sin su ayuda no hubiéramos podido llevar a cabo este trabajo. También a Isabel Escartín, delegada de Pastoral Penitenciaria; ella se encargó de todos los permisos que, para acceder al Centro Penitenciario, hacían falta. Gracias a los dos con toda el alma.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y para todos los que leáis este testimonio un fuerte abrazo de parte de José Antonio y Elena y pedimos que recéis por este matrimonio para que Dios les ilumine y les de fuerzas para poder seguir haciendo siempre su voluntad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Elena y José Antonio.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<p class="responsive-video-wrap clr"><iframe title="Emilia la Canastera, primera beata gitana" width="1200" height="675" src="https://www.youtube.com/embed/TwDXQxmgLg0?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" allowfullscreen></iframe></p>
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