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	<title>Ecología Integral archivos - Comisión Episcopal para la Pastoral Social y la promoción humana</title>
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	<description>C.E. para la Pastoral Social</description>
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	<title>Ecología Integral archivos - Comisión Episcopal para la Pastoral Social y la promoción humana</title>
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		<title>Mensaje del Papa León XIV para la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación 2025</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Guadalupe García Corigliano]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 08 Jul 2025 08:54:39 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ecología Integral]]></category>
		<category><![CDATA[Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación]]></category>
		<category><![CDATA[Mensajes]]></category>
		<category><![CDATA[Papa León XIV]]></category>
		<category><![CDATA[Tiempo de la Creación]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>1 de septiembre de 2025 Semillas de paz y esperanza Queridos hermanos y hermanas: El tema de esta Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, elegido por nuestro querido Papa Francisco, es “Semillas de paz y esperanza”. En el décimo aniversario de la institución de la Jornada, que coincidió con la publicación [&#8230;]</p>
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<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="has-text-align-center wp-block-paragraph">1 de septiembre de 2025</p>



<h2 class="wp-block-heading has-text-align-center"><strong><em>Semillas de paz y esperanz</em></strong>a</h2>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Queridos hermanos y hermanas:</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">El tema de esta Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, elegido por nuestro querido <a href="https://www.vatican.va/content/francesco/es.html">Papa Francisco</a>, es “Semillas de paz y esperanza”. En el décimo aniversario de la institución de la Jornada, que coincidió con la publicación de la encíclica <em><a href="https://www.vatican.va/content/francesco/es/encyclicals/documents/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html">Laudato si’</a></em>, nos encontramos en pleno Jubileo, como “<em>peregrinos de esperanza</em>”. Y es precisamente en este contexto donde el tema adquiere todo su significado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Muchas veces, Jesús, en su predicación, utiliza la imagen de la semilla para hablar del Reino de Dios, y en la víspera de la Pasión la aplica a sí mismo, comparándose con el grano de trigo, que debe morir para dar fruto (cf. <em>Jn</em> 12,24). La semilla se entrega por completo a la tierra y allí, con la fuerza impetuosa de su don, brota la vida, incluso en los lugares más insospechados, con una sorprendente capacidad de generar futuro. Pensemos, por ejemplo, en las flores que crecen al borde de las carreteras: nadie las ha plantado, y sin embargo crecen gracias a semillas que han llegado allí casi por casualidad y logran adornar el gris del asfalto e incluso romper su dura superficie.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por lo tanto, en Cristo somos semillas. No sólo eso, sino “semillas de paz y esperanza”. Como dice el profeta Isaías, el Espíritu de Dios es capaz de transformar el desierto, árido y reseco, en un jardín, lugar de descanso y serenidad: «hasta que sea infundido en nosotros un espíritu desde lo alto. Entonces el desierto será un vergel y el vergel parecerá un bosque. En el desierto habitará el derecho y la justicia morará en el vergel. La obra de la justicia será la paz, y el fruto de la justicia, la tranquilidad y la seguridad para siempre. Mi pueblo habitará en un lugar de paz, en moradas seguras, en descansos tranquilos» (<em>Is</em> 32,15-18).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estas palabras proféticas, que del 1 de septiembre al 4 de octubre acompañarán la iniciativa ecuménica del “Tiempo de la Creación”, afirman con fuerza que, junto con la oración, son necesarias la voluntad y las acciones concretas que hacen perceptible esta “caricia de Dios” sobre el mundo (cf<em>. <a href="https://www.vatican.va/content/francesco/es/encyclicals/documents/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html#84.">Laudato si’</a></em>, 84). La justicia y el derecho, en efecto, parecen arreglar la inhóspita naturaleza del desierto. Se trata de un anuncio de extraordinaria actualidad. En diversas partes del mundo es ya evidente que nuestra tierra se está deteriorando. En todas partes, la injusticia, la violación del derecho internacional y de los derechos de los pueblos, las desigualdades y la codicia que de ellas se derivan producen deforestación, contaminación y pérdida de biodiversidad. Aumentan en intensidad y frecuencia los fenómenos naturales extremos causados por el cambio climático inducido por las actividades antrópicas (cf. Exhort. ap. <em><a href="https://www.vatican.va/content/francesco/es/apost_exhortations/documents/20231004-laudate-deum.html">Laudate Deum</a></em>, 5), sin tener en cuenta los efectos a medio y largo plazo de la devastación humana y ecológica provocada por los conflictos armados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Parece que aún no se tiene conciencia de que destruir la naturaleza no perjudica a todos del mismo modo: pisotear la justicia y la paz significa afectar sobre todo a los más pobres, a los marginados, a los excluidos. En este contexto, es emblemático el sufrimiento de las comunidades indígenas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y eso no es todo: la propia naturaleza se convierte a veces en un instrumento de intercambio, en un bien que se negocia para obtener ventajas económicas o políticas. En estas dinámicas, la creación se transforma en un campo de batalla por el control de los recursos vitales, como lo demuestran las zonas agrícolas y los bosques que se han vuelto peligrosos debido a las minas, la política de la “tierra arrasada” <a href="https://www.vatican.va/content/leo-xiv/es/messages/creation/documents/20250630-messaggio-giornata-curacreato.html#_ftn1">[1]</a>, los conflictos que se desatan en torno a las fuentes de agua, la distribución desigual de las materias primas, que penaliza a las poblaciones más débiles y socava su propia estabilidad social.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estas diversas heridas son consecuencia del pecado. Sin duda, esto no es lo que Dios tenía en mente cuando confió la Tierra al hombre creado a su imagen (cf. <em>Gn</em> 1,24-29). La Biblia no promueve «el dominio despótico del ser humano sobre lo creado» (<em><a href="https://www.vatican.va/content/francesco/es/encyclicals/documents/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html#200">Laudato si’</a></em>, 200). Al contrario, es «importante leer los textos bíblicos en su contexto, con una hermenéutica adecuada, y recordar que nos invitan a “labrar y cuidar” el jardín del mundo (cf. <em>Gn </em>2,15). Mientras “labrar” significa cultivar, arar o trabajar, “cuidar” significa proteger, custodiar, preservar, guardar, vigilar. Esto implica una relación de reciprocidad responsable entre el ser humano y la naturaleza» (<em><a href="https://www.vatican.va/content/francesco/es/encyclicals/documents/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html#67">ibíd</a></em>., 67).</p>



<p class="wp-block-paragraph">La justicia ambiental —anunciada implícitamente por los profetas— ya no puede considerarse un concepto abstracto o un objetivo lejano. Representa una necesidad urgente que va más allá de la simple protección del medio ambiente. En realidad, se trata de una cuestión de justicia social, económica y antropológica. Para los creyentes, además, es una exigencia teológica que, para los cristianos, tiene el rostro de Jesucristo, en quien todo ha sido creado y redimido. En un mundo en el que los más frágiles son los primeros en sufrir los efectos devastadores del cambio climático, la deforestación y la contaminación, el cuidado de la creación se convierte en una cuestión de fe y de humanidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es hora de pasar de las palabras a los hechos. «Vivir la vocación de ser protectores de la obra de Dios es parte esencial de una existencia virtuosa, no consiste en algo opcional ni en un aspecto secundario de la experiencia cristiana» (<em><a href="https://www.vatican.va/content/francesco/es/encyclicals/documents/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html#217">ibíd</a></em>., 217). Trabajando con dedicación y ternura se pueden hacer germinar muchas semillas de justicia, contribuyendo así a la paz y a la esperanza. A veces se necesitan años para que el árbol dé sus primeros frutos, años que involucran a todo un ecosistema en la continuidad, la fidelidad, la colaboración y el amor, sobre todo si este amor se convierte en espejo del Amor oblativo de Dios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entre las iniciativas de la Iglesia que son como semillas esparcidas en este campo, deseo recordar el proyecto “<em>Borgo Laudato si’</em>”, que el <a href="https://www.vatican.va/content/francesco/es.html">Papa Francisco</a> nos ha dejado como herencia en Castel Gandolfo, como semilla que puede dar frutos de justicia y paz. Se trata de un proyecto de educación en ecología integral que quiere ser un ejemplo de cómo se puede vivir, trabajar y formar comunidad aplicando los principios de la encíclica <em><a href="https://www.vatican.va/content/francesco/es/encyclicals/documents/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html">Laudato si’</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ruego al Todopoderoso que nos envíe en abundancia su «espíritu desde lo alto» (<em>Is</em>&nbsp;32,15), para que estas semillas y otras parecidas den frutos abundantes de paz y esperanza.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La encíclica <em><a href="https://www.vatican.va/content/francesco/es/encyclicals/documents/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html">Laudato si’</a></em> ha acompañado a la Iglesia católica y a muchas personas de buena voluntad durante diez años. Que siga inspirándonos y que la ecología integral sea cada vez más elegida y compartida como camino a seguir. Así se multiplicarán las semillas de esperanza, que debemos “cuidar y cultivar” con la gracia de nuestra gran e inquebrantable Esperanza, Cristo Resucitado. En su nombre, les envío mi bendición a todos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Vaticano, 30 de junio de 2025, Memoria de los Santos Protomártires de la santa Iglesia Romana.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">LEÓN PP. XIV</p>



<p class="wp-block-paragraph">________________________________________________</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://www.vatican.va/content/leo-xiv/es/messages/creation/documents/20250630-messaggio-giornata-curacreato.html#_ftnref1">[1]</a> Cf. Pontificio Consejo “Justicia y Paz”, <em>Tierra y alimento</em>, LEV 2016, 51-53.</p>
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		<title>Esta ola de calor no es “lo de siempre”: un análisis desde la ciencia y la conciencia</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Guadalupe García Corigliano]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 05 Jul 2025 10:13:34 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ecología Integral]]></category>
		<category><![CDATA[Cambio climático]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El calor de finales de junio de 2025 ha marcado un antes y un después en los registros climatológicos de España. No es una opinión, es una anomalía estadística que nos interpela a todos. “Calor siempre ha habido”. Esta frase, repetida como un mantra por algunos comunicadores y en redes sociales cada vez que el [&#8230;]</p>
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<p class="wp-block-paragraph"><strong>El calor de finales de junio de 2025 ha marcado un antes y un después en los registros climatológicos de España. No es una opinión, es una anomalía estadística que nos interpela a todos.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“Calor siempre ha habido”. Esta frase, repetida como un mantra por algunos comunicadores y en redes sociales cada vez que el termómetro se dispara, busca refugio en la memoria de veranos pasados para normalizar una situación que, desde la evidencia científica, es cada vez más extraordinaria. Sin embargo, los datos son contundentes y demuestran que el calor que hemos vivido en esta primera ola del verano de 2025 es, sencillamente, de otra categoría.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Gracias a un análisis de frecuencia de las temperaturas máximas registradas en la Península Ibérica continental, a lo largo de las últimas décadas, podemos situar el calor del pasado domingo 29 de junio, por ejemplo, en su justo contexto (ver Figura). El resultado es inapelable: los valores alcanzados caen en el <strong>percentil 100 de la distribución climatológica</strong>. En términos sencillos, esto significa que nunca antes, desde que tenemos registros sistemáticos, se había observado un calor tan extendido e intenso en estas fechas. No es “más de lo mismo”; es un evento sin precedentes en nuestra historia climática. Resultados similares se obtienen para registros de temperatura media diaria, o con los datos de temperatura media y máxima diarias del reanálisis “ERA5” de Copernicus (programa de observación de la Tierra de la Unión Europea), que se extienden hasta la década de 1940.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Récords históricos: la evidencia incontestable de AEMET</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que las estadísticas anuncian, la realidad lo confirma. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha corroborado que esta ola de calor ha dejado un reguero de récords históricos a su paso. Ciudades de todo el país han visto cómo sus termómetros superaron marcas que llevaban décadas sin ser batidas. A la espera de confirmación de las efemérides climáticas por la AEMET, podemos señalar, entre otras localidades:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Córdoba Aeropuerto:</strong> 43,2 °C, el 29 de junio.</li>



<li><strong>Mérida: </strong>44,5 °C, el 29 de junio, y 43,2 el 30 de junio.</li>



<li><strong>Alconchel:</strong> 44,0ºC, el 29 de junio.</li>



<li><strong>Sevilla Aeropuerto:</strong> 43,1 °C, 28 de junio y 43,2ºC el 30 de junio.</li>



<li><strong>El Granado:</strong> 46,0 °C, el 28 de junio, la temperatura más alta registrada en este observatorio histórico en un mes de junio y en España.</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Esta lista, lejos de ser un mero anecdotario para los amantes de la meteorología, es la prueba fehaciente de que las condiciones atmosféricas están cambiando a un ritmo y con una intensidad que nos saca de nuestra zona de confort climática. El “siempre ha hecho calor” se desmorona ante la evidencia empírica.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Negacionismo climático: una postura insostenible desde la ciencia y la fe</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Resulta penoso que, ante la abrumadora evidencia científica sobre el cambio climático y sus consecuencias directas, como la intensificación de las olas de calor, todavía existan voces en los medios de comunicación que se atrevan a ningunear a la ciencia. Reducir estos fenómenos a “ciclos naturales” o “cosas que pasan” no solo es una irresponsabilidad informativa, sino que contribuye a la inacción en un momento crítico.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para la audiencia católica, esta postura resulta aún más insostenible. La Doctrina Social de la Iglesia, especialmente a través de las enseñanzas del papa Francisco, ha sido muy clara al respecto. En su exhortación apostólica <em>Laudate Deum (LD)</em>, continuación de la encíclica <em>Laudato Si’</em>, el Pontífice se dirige con firmeza a quienes dudan o niegan la crisis climática de origen humano. Los puntos 4, 5, 6 y 7 son especialmente elocuentes, como por ejemplo:</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Por más que se pretendan negar, esconder, disimular o relativizar, los signos del cambio climático están ahí, cada vez más patentes. Nadie puede ignorar que en los últimos años hemos sido testigos de fenómenos extremos, períodos frecuentes de calor inusual, sequía y otros quejidos de la tierra que son sólo algunas expresiones palpables de una enfermedad silenciosa que nos afecta a todos.” (LD, 5)</p>



<p class="wp-block-paragraph">La exhortación critica directamente la frivolidad con la que se trata el tema, señalando que a menudo se culpa a los pobres o se ridiculizan los datos científicos, mientras “la realidad es que un bajo porcentaje más rico del planeta contamina más que el 50% más pobre de toda la población mundial” (LD, 9). Su llamado es a reconocer el “origen humano —antrópico— del cambio climático” (LD, 11), una verdad que ya no admite dudas razonables.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por tanto, ignorar la gravedad de esta ola de calor no es solo un acto de ceguera ante la ciencia, sino también, para un creyente, un modo de dar la espalda a un magisterio que nos llama a cuidar la “casa común” y a proteger a los más vulnerables, que son siempre los primeros en sufrir las consecuencias de la crisis ecológica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El calor de estos días pasará, pero el mensaje que nos deja es permanente. Estamos ante fenómenos inéditos que requieren una respuesta contundente, basada en la mejor ciencia disponible y en un profundo sentido de la responsabilidad ética y social. Porque aunque siempre haya habido calor, nunca había sido como ahora. Y mirar hacia otro lado ya no es una opción.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1024" height="809" src="https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2025/07/grafico-subida-temperaturas-junio-25-1024x809.jpg" alt="" class="wp-image-412432" srcset="https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2025/07/grafico-subida-temperaturas-junio-25-1024x809.jpg 1024w, https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2025/07/grafico-subida-temperaturas-junio-25-300x237.jpg 300w, https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2025/07/grafico-subida-temperaturas-junio-25-768x607.jpg 768w, https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2025/07/grafico-subida-temperaturas-junio-25.jpg 1182w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>Figura:</em></strong><em> </em><strong><em>Histograma de frecuencia (o de probabilidad) de anomalías diarias de temperatura máxima</em></strong><em> entre 7 días antes y 7 días después del 29 de junio, para la Península Ibérica continental (entre -8º y -1º de longitud, y entre 37º y 43º de latitud) en el período observado del 1 de enero de 1979 al 30 de junio de 2025. Las anomalías fueron estimadas sobre el período de base 1981-2010. La temperatura máxima del área continental de la península ibérica registró una anomalía de 9,12ºC el 29 de junio de 2025, siendo un dato inédito, ubicándose en el percentil 100. Nótese, además, cómo el intervalo de anomalías entre +1ºC y +2ºC es el más frecuente, lo cual indica que en el período analizado la temperatura máxima tiene anomalía en torno a +1.5ºC respecto de la climatología 1981-2010 (y hasta de +3,0ºC para el período 1961-1990, con datos de Copernicus). Esto es especialmente debido a los años más recientes cuyos días al final de junio y comienzo de julio resultan más cálidos que hace tres o cuatro décadas. Datos provistos por la NOAA, “CPC global unified temperature”. Elaboración propia.</em><br></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Fray Eduardo Agosta Scarel</strong> <strong>OC</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Director del Departamento de Ecología Integral de la Conferencia Episcopal Española</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
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		<title>¿Deuda o justicia?</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Guadalupe García Corigliano]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 29 Jun 2025 20:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ecología Integral]]></category>
		<category><![CDATA[Deuda]]></category>
		<category><![CDATA[Jubileo]]></category>
		<category><![CDATA[Papa Francisco]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El Jubileo y el llamamiento a pagar nuestra deuda ecológica Eduardo Agosta Scarel, O. Carm. Director del Departamento de Ecología Integral &#8211; CEE Este 2025, la Iglesia Católica celebra el Jubileo ordinario, convocado por Francisco en diciembre pasado mediante la bula Spes non confundit[i] (SnC). Lejos de ser un mero evento litúrgico, el Jubileo es [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading has-text-align-center"><strong>El Jubileo y el llamamiento a pagar nuestra deuda ecológica</strong></h2>



<h2 class="wp-block-heading has-text-align-center"><strong><em>Eduardo Agosta Scarel, O. Carm.</em></strong></h2>



<h2 class="wp-block-heading has-text-align-center"><strong><em>Director del Departamento de Ecología Integral &#8211; CEE</em></strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Este 2025, la Iglesia Católica celebra el Jubileo ordinario, convocado por Francisco en diciembre pasado mediante la bula <em>Spes non confundit<a href="#_edn1" id="_ednref1"><sup><strong><sup>[i]</sup></strong></sup></a> </em>(SnC). Lejos de ser un mero evento litúrgico, el Jubileo es una poderosa interpelación a nuestra conciencia global. Inspirado en la antigua tradición bíblica de liberar a los oprimidos y perdonar las deudas para restaurar el equilibrio social, el papa Francisco nos lanzó un desafío radical: condonar la deuda externa de los países más pobres (cf. SnC, 16). Pero su llamado va más allá de un simple gesto de generosidad. Es una profunda exigencia de justicia, fundamentada en un concepto que debe sacudir nuestras estructuras económicas y mentales: la deuda ecológica.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>La trampa de la deuda: Una herida sangrante de bienes de la tierra y dignidad humana</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Para entender la urgencia de este llamado, primero debemos dimensionar el problema de la deuda financiera. Los datos son elocuentes y dramáticos. Más de la mitad de los países menos desarrollados del mundo están atrapados en una crisis de deuda, con una carga global que supera los 9 mil millones de dólares. El sobreendeudamiento es crítico. Asimismo, la situación es tan grave que 48 países en desarrollo destinan más recursos a pagar el servicio de la deuda que a garantizar derechos humanos básicos. Pensemos en lo que esto significa: 3.300 millones de personas viven en naciones donde el pago a los acreedores es más importante que la salud pública, y 2.100 millones en lugares donde supera al presupuesto de educación. Las prioridades se invierten y es un círculo vicioso.<a href="#_edn2" id="_ednref2"><sup>[ii]</sup></a> Este sistema crea una “trampa de la deuda”. Los países se ven obligados a desviar sus escasos recursos del desarrollo humano para pagar intereses, lo que a su vez les impide generar un crecimiento autónomo y sostenible, perpetuando su dependencia.<a href="#_edn3" id="_ednref3"><sup>[iii]</sup></a> Como señaló el papa Francisco, esta crisis genera “miseria y angustia”, despojando a millones de personas de un futuro digno.Es una estructura de pecado que convierte un principio justo —que las deudas deben pagarse— en un instrumento de opresión cuando su cobro exige “sacrificios insoportables” a poblaciones enteras.<a href="#_edn4" id="_ednref4"><sup>[iv]</sup></a></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="724" height="1024" src="https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2025/06/Deuda-Jubileo-Mesa-redonda-Sevilla-724x1024.jpg" alt="" class="wp-image-412385" srcset="https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2025/06/Deuda-Jubileo-Mesa-redonda-Sevilla-724x1024.jpg 724w, https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2025/06/Deuda-Jubileo-Mesa-redonda-Sevilla-212x300.jpg 212w, https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2025/06/Deuda-Jubileo-Mesa-redonda-Sevilla-768x1086.jpg 768w, https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2025/06/Deuda-Jubileo-Mesa-redonda-Sevilla.jpg 905w" sizes="(max-width: 724px) 100vw, 724px" /></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>La deuda ecológica: La otra cara de la moneda</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Y aquí es donde el argumento da un giro decisivo. La narrativa tradicional presenta a los países del Sur Global como deudores. Sin embargo, si ampliamos la mirada, descubrimos que la balanza está invertida. El papa Francisco afirmó que la deuda financiera y la ecológica son “dos caras de la misma moneda”, y que ambas hipotecan nuestro futuro.<a href="#_edn5" id="_ednref5"><sup>[v]</sup></a> En África, por ejemplo, la situación es especialmente grave: la mayoría de su población vive en países que gastan más en el servicio de la deuda externa que en salud o educación.<a href="#_edn6" id="_ednref6"><sup>[vi]</sup></a></p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Y qué es la deuda ecológica? Es la deuda acumulada por los países industrializados del Norte Global con los países del Sur por siglos de explotación ambiental y social<a href="#_edn7" id="_ednref7"><sup>[vii]</sup></a>.&nbsp; Se manifiesta de dos formas principales:</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>La deuda de carbono:</em> Los países más ricos son los responsables históricos de la inmensa mayoría de las emisiones de gases de efecto invernadero que han provocado la crisis climática. Aunque solo albergan una minoría de la población mundial, su modelo de producción y consumo ha contaminado la atmósfera de todos. El G20 es responsable de casi el 80% de las emisiones acumuladas; los países más pobres, de apenas un 4%.<a href="#_edn8" id="_ednref8"><sup>[viii]</sup></a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>La deuda por expoliación:</em>La prosperidad del Norte se ha construido, en gran medida, sobre la explotación intensiva de los recursos naturales (minerales, bosques, combustibles fósiles) de los países del Sur. Este modelo extractivista ha generado enormes beneficios económicos para unos pocos, mientras dejaba a las comunidades locales con la degradación ambiental, la contaminación y la pérdida de sus medios de vida.<a href="#_edn9" id="_ednref9"><sup>[ix]</sup></a></p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta profunda injusticia se agudiza porque las consecuencias de la crisis climática, tales como sequías, inundaciones, o pérdida de biodiversidad, impactan de forma desproporcionada y brutal precisamente en las poblaciones más vulnerables del Sur, aquellas que menos han contribuido a generarla. Soportan los costes de una crisis que no es suya. Por otra parte, la responsabilidad de esta situación es compartida. Involucra a gobiernos deudores, a acreedores que prestaron en condiciones de riesgo, y a las instituciones financieras internacionales cuyas políticas han perpetuado estas crisis. El sistema financiero global, en su diseño actual, no solo refleja las desigualdades globales, sino que las amplifica, funcionando de una manera que es ineficiente, injusta y extractiva.<a href="#_edn10" id="_ednref10"><sup>[x]</sup></a></p>



<h2 class="wp-block-heading">Justicia, no magnanimidad</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Por todo esto, el llamado a la condonación de la deuda financiera no es un acto de caridad, sino “una cuestión de justicia” (SnC, 16). Es el reconocimiento de que los países enriquecidos tienen un <em>crédito ecológico negativo</em> con el resto del mundo. Cancelar su deuda monetaria es, en realidad, un paso mínimo y necesario para empezar a saldar nuestra inmensa deuda ecológica. <a href="#_edn11" id="_ednref11"><sup>[xi]</sup></a></p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Un camino hacia adelante: hacia una nueva arquitectura financiera global</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">La celebración del Jubileo en 2025 y la IV Conferencia de la ONU sobre Financiación para el Desarrollo en Sevilla nos brindan una oportunidad histórica para pasar de las palabras a los hechos. No basta con gestos aislados; se necesita una reforma estructural del sistema financiero global.<a href="#_edn12" id="_ednref12"><sup>[xii]</sup></a> Desde la Doctrina Social de la Iglesia y las voces diversas organizaciones de la sociedad civil y eclesial de España, se proponen medidas concretas<a href="#_edn13" id="_ednref13"><sup>[xiii]</sup></a>:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Mecanismos de cancelación y reestructuración: Adoptar procesos ágiles y justos para cancelar o reestructurar las deudas soberanas, liberando a los países de la trampa del sobreendeudamiento.</li>



<li>Canjes de deuda por vida<strong>:</strong> Implementar programas que permitan a los países canjear el pago de su deuda por inversiones verificables en salud, educación, seguridad alimentaria y acción climática.</li>



<li>Regulación y transparencia: Aumentar la regulación del sistema financiero internacional para prevenir futuras crisis, garantizando que los préstamos no impongan condiciones perjudiciales para el bienestar social y ambiental.</li>



<li>Financiación climática justa: Crear y dotar fondos climáticos que reconozcan explícitamente la deuda ecológica, proveyendo los recursos necesarios para que los países en desarrollo puedan adaptarse al cambio climático y transitar hacia modelos sostenibles.</li>



<li>Un marco multilateral equitativo: Diseñar un sistema de gobernanza financiera que incluya a todas las partes en pie de igualdad, especialmente a los países deudores, para que las decisiones sean verdaderamente equitativas.</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">El objetivo final —como señala la Declaración eclesial española sobre deuda y desarrollo de Sevilla del 11 de marzo pasado— es construir una economía con alma, que cuide la vida y no la mate, que incluya y no descarte, que humanice y no deshumanice. Una economía donde la dignidad de la persona y el cuidado de la casa común sean el centro, no el beneficio a cualquier costo. Como nos enseña el profeta Isaías, <em>la verdadera paz sólo puede ser fruto de la justicia</em> (Is 32, 17). Y hoy, la justicia global exige que reconozcamos y empecemos a pagar nuestra deuda ecológica.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Referencias</strong></h2>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref1" id="_edn1"><sup>[i]</sup></a> Francisco (2024). Bula de convocación del Jubileo ordinario Año 2025, <em>Spes non confundit. </em><a href="https://www.vatican.va/content/francesco/es/bulls/documents/20240509_spes-non-confundit_bolla-giubileo2025.html"><em>Spes non confundit &#8211; Bula de convocación del Jubileo Ordinario del Año 2025 (9 de mayo de 2024) | Francisco</em></a><em></em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref2" id="_edn2"><sup>[ii]</sup></a> Cf. Declaración “¿Deuda o Desarrollo?” de las entidades eclesiales españolas convocadas en la jornada del 11 de marzo de 2025 en Sevilla. <a href="https://www.manosunidas.org/sites/default/files/imce/noticias/declaracionfinaldeudaydesarrollo-11-03-2025-1.pdf">Declaración sobre «Deuda o Desarrollo»</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref3" id="_edn3"><sup>[iii]</sup></a> Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Integral Humano (DSDIH, 2025). <em>Jubileo 2025: condonación de la deuda ecológica</em>, Nota temática. <a href="https://www.humandevelopment.va/es/news/2025/giubileo-2025-remissione-del-debito-ecologico.html">“Jubileo 2025: condonación de la deuda ecológica” &#8211; Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref4" id="_edn4"><sup>[iv]</sup></a> Cf. Declaración “¿Deuda o Desarrollo?”, o.c.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref5" id="_edn5"><sup>[v]</sup></a> Francisco (2024). <a href="https://press.vatican.va/content/salastampa/it/bollettino/pubblico/2024/11/13/0887/01782.html">Mensaje del Papa pronunciado por el Secretario de Estado en la COP 2</a>9, Bakú, 11 de noviembre de 2024.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref6" id="_edn6"><sup>[vi]</sup></a> Cf. Pontificia Academia de Ciencias Sociales (2025). <em>El reporte del Jubileo &#8211; Iniciativa propuesta por el papa Francisco</em>. <a href="https://ipdcolumbia.org/wp-content/uploads/2025/06/Jubilee-report-Spanish.pdf">El Reporte del Jubileo:</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref7" id="_edn7"><sup>[vii]</sup></a> Agosta, Eduardo (2025). <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es/noticias/accion-caritativa/ecologia-integral/el-futuro-de-la-arquitectura-global-para-el-financiamiento-al-desarrollo/">El futuro de la arquitectura global para el financiamiento al desarrollo</a>. Nota de blog, Subcomisión Epsicopal de Acción Caritativa y Social, CEE. (11 de marzo de 2025).</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref8" id="_edn8"><sup>[viii]</sup></a> DSDHI (2025).&nbsp; <em>Jubileo 2025: condonación de la deuda ecológica</em>, o.c.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref9" id="_edn9"><sup>[ix]</sup></a> Ibid.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref10" id="_edn10"><sup>[x]</sup></a> Cf. Pontificia Academia de Ciencias Sociales (2025), o.c.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref11" id="_edn11"><sup>[xi]</sup></a> Ibid.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref12" id="_edn12"><sup>[xii]</sup></a>&nbsp; Cf. Pontificia Academia de Ciencias Sociales (2025), o.c.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref13" id="_edn13"><sup>[xiii]</sup></a> Declaración “¿Deuda o Desarrollo?”, o.c.</p>
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			</item>
		<item>
		<title>Conclusiones del I Encuentro de Ecología Integral</title>
		<link>https://social.conferenciaepiscopal.es/noticias/accion-caritativa/ecologia-integral/conclusiones-del-i-encuentro-de-ecologia-integral/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=conclusiones-del-i-encuentro-de-ecologia-integral</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Guadalupe García Corigliano]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 08 May 2025 10:38:32 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ecología Integral]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Con la participación de 37 miembros de equipos diocesanos responsables de la pastoral de ecología integral de 23 diócesis del país, tras haber analizado y compartido los retos y oportunidades, y haber constatado que hay resistencias internas, un camino por recorrer y ganas de hacerlo, reunidos en asamblea plenaria, se acordaron los siguientes lineamientos para [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Con la participación de 37 miembros de equipos diocesanos responsables de la pastoral de ecología integral de 23 diócesis del país, tras haber analizado y compartido los retos y oportunidades, y haber constatado que hay resistencias internas, un camino por recorrer y ganas de hacerlo, reunidos en asamblea plenaria, se acordaron los siguientes lineamientos para los próximos dos años:</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Lineamientos Generales:</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Elaborar un Documento Marco de la pastoral de ecología integral</li>



<li>Colaborar con otras pastorales: de la Salud, Diálogo Interreligioso, Turismo, Trabajo.</li>



<li>Pedir colaboración a la comisión de liturgia de la CEE para proponer/fortalecer fechas importantes de la pastoral de ecología integral y crear materiales litúrgicos adaptados.</li>



<li>Trabajar junto a los ecónomos diocesanos para una gestión ambiental sostenible de nuestros edificios y para un destino ético de los ahorros y activos financieros (<em>Bona Mensuram</em>). </li>



<li>Crear un argumentario propio y trabajar con los medios de comunicación diocesanos y de la CEE.</li>



<li>Mantener encuentros nacionales periódicos para la comunicación y el diálogo entre diócesis.</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Estos lineamientos surgen en base a los análisis siguientes, elaborados durante la jornada:</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Desafíos internos</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Prejuicios por parte de parrocos: “esto es política”.</li>



<li>Sacerdotes y formadores no están por la labor, no es prioridad; se está más en lo sacramental.</li>



<li>Voluntariado: hace falta gente dedicada para no estar solos.</li>



<li>Falta de formación ante la desinformación y la politización/partidización</li>



<li>Crear equipo para la sensibilización y la formación.</li>



<li>Crear una definición de ecología integral desde  la Doctrina Social de la Iglesia (DSI).</li>



<li>Facilitar acceso y disponibilidad de recursos y materiales.</li>



<li>En la liturgia local, la ecología integral está ausente: es un elemento clave para la sensibilizacón.</li>



<li>Parroquias dormidas y poli-ocupadas.</li>



<li>Corrientes negacionistas en el clero y en el laicado.</li>



<li>Los iniciados/voluntarios más activos ya están en otras plataformas.</li>



<li>La DSI es la gran desconocida.</li>



<li>Formación teológica: comprender la diferencia entre ecología (dimensión inmanente) y la ecología integral (dimensión trascendente) ligada al misterio de la creación.</li>



<li>Reenfocar nuestras acciones pastorales en clave de ecología integral.</li>
</ul>



<ol class="wp-block-list">
<li><strong>Área de comunicación</strong>
<ol class="wp-block-list">
<li>Retos:
<ol class="wp-block-list">
<li>Adaptar el mensaje al público destinatario</li>



<li>Reflejar la realidad socio-economómico-ambiental de la diócesis o ciudad o territorio.</li>



<li>Tender puentes ante las controversias o “fake news”, como por ejemplo:
<ol class="wp-block-list">
<li>La Agenda 2030</li>



<li>El negacionismo</li>
</ol>
</li>



<li>Hacer foco en el bien común y la dignidad del ser humano.</li>
</ol>
</li>



<li>Propuestas:
<ol class="wp-block-list">
<li>Crear un banco de respuestas díficiles (argumentario)</li>



<li>Generar espacios de diálogo (no enfrentamientos) con economistas, jóvenes, negacionistas.</li>
</ol>
</li>
</ol>
</li>



<li><strong>Área de Estilos de Vida y Conversión</strong>
<ol class="wp-block-list">
<li>Retos:
<ol class="wp-block-list">
<li>Ofrecer razones científicas/técnicas para la conversión (dimensión inmanente)</li>



<li>Ofrecer raciones teológicas para la conversión (dimensión trascendente)</li>



<li>Mostrar que la ecología integral y la convención ecológica son aspectos básicos de nuestra fe.</li>



<li>Potenciar las acciones personales, parroquiales y diocesanas desde la esperanza y motivados por la fe.</li>
</ol>
</li>



<li>Propuestas:
<ol class="wp-block-list">
<li>Potenciar las acciones personales de conversión ecológica.</li>



<li>Mejorar la gestión ambiental de edificios propios (diócesis y parroquias)</li>



<li>Cambiar el destino de los ahorros hacia la Inversión en Energía Renovables y la Desinversión en Combustibles Fósiles.</li>
</ol>
</li>
</ol>
</li>



<li><strong>Área de Espiritualidad y Celebración</strong>
<ol class="wp-block-list">
<li>Retos:
<ol class="wp-block-list">
<li>Tomar conciencia de la realidad presente (pecado y gracia)
<ol class="wp-block-list">
<li>Leer lo cotidiano.</li>



<li>Ver los signos del lugar: la plaza se llena de inmigrantes; canteras, deforestación, la contaminación se huele.</li>



<li>Todo es un don, regalo.</li>
</ol>
</li>



<li>Para dar gracias, hacer propia la actitud de agradecimiento, gratitud, alegría.</li>



<li>Recuperar la dimensión de creaturas.</li>



<li>Cuidar los más frágiles</li>



<li>Alabar a Dios Creador de la Vida, a Dios que resucita.</li>



<li>Celebrar con otros, sentido de comunidad.</li>



<li>Apertura al misterio; no lo entiendo todo pero me fío</li>



<li>Contemplar seremaente la interconexión, visualizar que todo está relacionado</li>



<li>Cultura del dedrroche e hiperconsumo => vertederos en África</li>



<li>Cultura del no reparar/reutilizar: afecta a los más pobres.</li>



<li>Traer el campo a la ciudad (nuestra misa es muy rubana)</li>



<li>Celebrar al aire libre: Aprovechar romerías, ermitas, el camino de Santiago</li>



<li>Campamentos: fuego, estrellas, campo.</li>



<li>Más enfoque de ecologíai integral en la Comisión de Liturgia: faltan referencias a la ecología integral, oraciones desde la vida</li>



<li>Fortalecer litúrgicamente fehcas/tiempos clave: Día de Oración por el Cuidado de la Creación. Tiempo de la Creación. Semana Laudato Si’</li>



<li>Participar en oraciones en clave ecológica/contemplativa como en las Clarisas.</li>



<li> Entrar en el ritmo de la naturaleza: pausas, y silencios</li>
</ol>
</li>



<li>Propuestas
<ol class="wp-block-list">
<li>Crear materiales litúrgicos  oficiales</li>



<li>Elaboración de un guion litúrgico con referencias a la ecología integral.</li>
</ol>
</li>
</ol>
</li>



<li><strong>Área de Evangelización</strong>
<ol class="wp-block-list">
<li>Retos
<ol class="wp-block-list">
<li>Mostrar la ecología integral más allá del Génesis: Sermón de la Montaña, principios y fundamentos de la pastoral en Jesucristo</li>



<li>Movilizar a los jóvenes sensibilizados: la Iglesia ofrece orientación.</li>



<li>Ayudar a comprender que todo está conectado: consumismo, producción, deterioro.</li>



<li>No caer en el activismo</li>



<li>Más formación de los responsables de la pastoral.</li>



<li>Comprender cómo funciona la naturaleza (“gime dolores de parto”) para comprender principio evangélicos: nos lleva a Jesús (Sermón de la montaña)</li>



<li>Redescubrir la DSI más allá de LS</li>



<li>Estar presentes en areópago sociales de ecología integral.</li>



<li>No politizar el tema, evitar la confrontación.</li>



<li>Buscar la reconciliación y el diálogo con los negacionistas.</li>
</ol>
</li>



<li>Propuestas:
<ol class="wp-block-list">
<li>Tener un documento marco de ecología integral con los fundamentos teológicos para hacer frente a los retos.</li>
</ol>
</li>
</ol>
</li>
</ol>



<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" src="https://lh7-rt.googleusercontent.com/docsz/AD_4nXcE4R96MAP2caAPFcC-JFNY4T3o0Ba7bRBsNaLRwxz42AaTdpyhV8UOwP_VZTX2RJrSFMj5sIVIDMVaWsWsuTGvb_DB1fx7tbKi34hssanfoJJ7Efc8vDUqdWiL5xBYSGusuQbvpw?key=e1T_ZTZBeVeNZYzG1Cyi_H19" alt=""/></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>I ENCUENTRO NACIONAL DE LA PASTORAL DE ECOLOGÍA INTEGRA, MADRID, 26 DE ABRIL DE 2025</strong></p>
<p>La entrada <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es/noticias/accion-caritativa/ecologia-integral/conclusiones-del-i-encuentro-de-ecologia-integral/">Conclusiones del I Encuentro de Ecología Integral</a> se publicó primero en <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es">Comisión Episcopal para la Pastoral Social y la promoción humana</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Al pastor con sonrisa de fuego y brillo: ¡Gracias!</title>
		<link>https://social.conferenciaepiscopal.es/noticias/accion-caritativa/ecologia-integral/al-pastor-con-sonrisa-de-fuego-y-brillo-gracias/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=al-pastor-con-sonrisa-de-fuego-y-brillo-gracias</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Guadalupe García Corigliano]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 24 Apr 2025 10:50:06 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ecología Integral]]></category>
		<category><![CDATA[Doctrina Social de la Iglesia]]></category>
		<category><![CDATA[Laudato si]]></category>
		<category><![CDATA[Papa Francisco]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://social.conferenciaepiscopal.es/?p=411767</guid>

					<description><![CDATA[<p>Francisco, el pastor que vino del sur fue un regalo inesperado para nuestra Iglesia y para el mundo. Con la ternura de un pastor que conoce a sus ovejas y la lucidez de un profeta que ve más allá de la inmediatez, Francisco ha tejido con su vida un entramado en la historia de la [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Francisco, el pastor que vino del sur fue un regalo inesperado para nuestra Iglesia y para el mundo. Con la ternura de un pastor que conoce a sus ovejas y la lucidez de un profeta que ve más allá de la inmediatez, Francisco ha tejido con su vida un entramado en la historia de la Iglesia y de toda la humanidad que es profundo e inmenso, embelleciéndola con sus gestos y su palabra. Lo recordaremos siempre, con justicia del corazón y afecto sincero, como el «Papa que vino del sur, de un barrio sencillo, con una sonrisa de fuego y brillo», el Papa del cuidado delicado y comprometido por cada criatura que puebla esta Tierra, y de una compasión entrañable por los más vulnerables, aquellos cuyo sufrimiento a menudo pasa desapercibido.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">Francisco será recordado siempre con cariño y gratitud como el Papa del cuidado amoroso de la creación: de nuestra hermana madre Tierra y de todos los pobres que claman justicia y un futuro digno</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">En el corazón de su magisterio palpita una verdad que nos abraza a todos: la ecología integral es clave, no como una estrategia más, sino como algo vital, intrínseco a la acción evangelizadora y a la pastoral de cuidado que tanto necesitamos en este siglo XXI. Él entendió, con una sabiduría que viene de lo alto y de la cercanía a la tierra, que esta ecología integral es como una urdimbre sagrada que entrelaza la trama socioambiental en la que se tejen la justicia, la promoción del bien común y la dignidad humana, especialmente la de aquellos que han sido olvidados a la vera del camino. En esta conciencia de la relevancia de la ecología, la V Conferencia del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) del 2007 en Aparecida marcó significativamente su corazón de pastor. Fue allí donde tomó plena conciencia de la gravedad oculta de una crisis que ya estaba en ciernes. La impresionante diversidad biológica de nuestra Tierra, tan elocuente en la Amazonía, su atmósfera que nos cobija, el misterio profundo de sus océanos, la vida que fluye en sus ríos y lagos, la majestuosidad de sus altas montañas y la inmensidad de sus amplias llanuras&#8230; todo, en su conjunto, nos habla de la hermosura desbordante y la aparente desmesura de la creación, realidades que a veces nos parecen inagotables, olvidando nuestra pequeñez y la posibilidad real de dañarlas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, los científicos y expertos, junto con los obispos, sacerdotes, religiosos y laicos de todo el continente que participaron en aquella Conferencia, daban cuenta de otra realidad mucho más dolorosa: un daño desgarrador a los ecosistemas, un deterioro irreversible de la naturaleza, la amenaza creciente del cambio climático y las profundas injusticias cometidas contra los pobres, los indígenas y los campesinos que dependen directamente de la tierra para su sustento.<a href="https://www.celam.org/aparecida/Espanol.pdf"> El Documento Conclusivo de Aparecida </a>recogió detalles esclarecedores para orientar la acción evangelizadora de la Iglesia latinoamericana con un sentido ecológico y social que buscara salvaguardar la dignidad intrínseca del ser humano en el contexto inseparable de una ecología integral. Al regresar a Buenos Aires, el entonces cardenal Bergoglio no dejó de interiorizarse y aprender cada día más sobre este tema crucial, a través de coloquios sencillos y personales con expertos cercanos que tenía en su país. En agosto del 2010, tuvimos la alegría de realizar en Buenos Aires el Simposio Latinoamericano y Caribeño <a href="https://es.zenit.org/2010/08/29/espiritualidad-cristiana-de-la-ecologia/">«Espiritualidad cristiana de la ecología»</a>, donde vimos a Jorge Bergoglio, animado y profundamente participativo, buscando siempre conectar la luz de la fe con la razón en el discernimiento de esta problemática. Fue allí donde se gestaron ideas clave para una ecología verdaderamente integral.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignleft size-large is-resized"><img decoding="async" width="737" height="1024" src="https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2025/04/Eduardo-Agosta-con-Bergoglio-737x1024.jpg" alt="" class="wp-image-411769" style="width:303px;height:auto" srcset="https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2025/04/Eduardo-Agosta-con-Bergoglio-737x1024.jpg 737w, https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2025/04/Eduardo-Agosta-con-Bergoglio-216x300.jpg 216w, https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2025/04/Eduardo-Agosta-con-Bergoglio-768x1067.jpg 768w, https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2025/04/Eduardo-Agosta-con-Bergoglio-1106x1536.jpg 1106w, https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2025/04/Eduardo-Agosta-con-Bergoglio.jpg 1280w" sizes="(max-width: 737px) 100vw, 737px" /></figure>
</div>


<p class="wp-block-paragraph">Su opción preferencial por los pobres, esos rostros sufrientes de la humanidad, se fusionó de manera indisoluble con el cuidado amoroso de la creación. ¿Cómo podríamos ignorar que son precisamente ellos, los desposeídos, los marginados de nuestra sociedad, quienes sufren con mayor crueldad los embates de la degradación ambiental? Defender su vida, nos enseñó Francisco con su ejemplo constante, es necesariamente defender el ambiente natural que los sustenta. Él nos recordó con profunda humanidad que la herida que sufre la Tierra es también la herida de los más débiles, y que ambas sangran juntas. Quienes tuvimos la gracia de conocer al cardenal Bergoglio en sus últimos años en Buenos Aires, supimos desde siempre que el deterioro de nuestra Tierra, el descuido de la creación en toda su belleza y el sufrimiento de los pobres eran para él como una espada afilada que atravesaba su corazón de pastor. Por eso, aquella noche inolvidable de Roma, cuando fue anunciado con el nombre de Francisco, el Santo de Asís, supimos desde el primer instante que con él se definía su ministerio papal profundamente orientado hacia el deseo ardiente de una Iglesia pobre y para los pobres, ocupada en restaurar la casa común, nuestra amada Tierra.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">Sin duda, fue fundamental su valiente decisión de elaborar la monumental encíclica&nbsp;<em><a href="https://www.vatican.va/content/francesco/es/encyclicals/documents/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html">Laudato Si’</a></em>, en la que hilvanó con maestría la ciencia con la tradición católica sobre la creación.</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">No tardaron en comenzar a oírse sus homilías, sus mensajes llenos de sabiduría y sus catequesis iluminadoras en las que la cuestión ecológica, el cuidado amoroso de la creación, la defensa de los pobres y la búsqueda de la justicia se interconectaban de una manera única y esclarecedora. Con valentía evangélica, Francisco denunció sin temor los ídolos de nuestro tiempo: ese paradigma tecnocrático y ese antropocentrismo desviado que explotan sin medida la creación. Pero su corazón de pastor no se detuvo en la denuncia, sino que llamó apremiantemente a la «conversión ecológica», un cambio profundo del corazón y de la mente, posible solo con una auténtica mística, reconectándonos con la esencia de lo humano, enseñándonos la gratitud, la empatía y la sobriedad gozosa.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright size-large is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="1024" src="https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2025/04/Eduardo-Agosta-con-el-papa-Francisco-1024x1024.jpg" alt="" class="wp-image-411770" style="width:309px;height:auto" srcset="https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2025/04/Eduardo-Agosta-con-el-papa-Francisco-1024x1024.jpg 1024w, https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2025/04/Eduardo-Agosta-con-el-papa-Francisco-300x300.jpg 300w, https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2025/04/Eduardo-Agosta-con-el-papa-Francisco-150x150.jpg 150w, https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2025/04/Eduardo-Agosta-con-el-papa-Francisco-768x768.jpg 768w, https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2025/04/Eduardo-Agosta-con-el-papa-Francisco-600x600.jpg 600w, https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2025/04/Eduardo-Agosta-con-el-papa-Francisco-1320x1320.jpg 1320w, https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2025/04/Eduardo-Agosta-con-el-papa-Francisco.jpg 1332w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>
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<p class="wp-block-paragraph">Su visión pastoral, iluminada por la clave de la ecología integral, ensanchó el horizonte de la acción pastoral de toda la Iglesia, enseñándonos a escuchar el «grito de los pobres y el «grito de la tierra», comprendiendo que en ambos gritos <em>es Dios mismo quien nos habla hoy</em>. La caridad y la denuncia social deben integrar inseparablemente la dimensión ecológica. Sin duda, fue fundamental su valiente decisión de elaborar la monumental encíclica&nbsp;<em><a href="https://www.vatican.va/content/francesco/es/encyclicals/documents/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html">Laudato Si’</a></em>, en la que hilvanó con maestría la ciencia con la tradición católica sobre la creación. Con ella, su voz resonó con fuerza en la Cumbre del Clima de París, persuadiendo corazones y logrando un reconocimiento global del problema del cambio climático. Francisco continuó incansablemente con sus mensajes, culminando en la exhortación apostólica<a href="https://www.vatican.va/content/francesco/es/apost_exhortations/documents/20231004-laudate-deum.html">&nbsp;<em>Laudate Deum</em></a>, en la que condensó su profunda preocupación y el llamado urgente a la acción.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este es el legado imborrable de Francisco: un ministerio petrino dedicado a restaurar la casa común, a sanar las heridas de la tierra y de sus habitantes. Un legado que nos llama hoy a amar más profundamente, a cuidar con mayor esmero, a vivir en armonía con nosotros mismos, con nuestros hermanos y hermanas, con toda la maravilla de lo creado y con Dios. Para muchos de nosotros, Francisco será recordado siempre con cariño y gratitud como el Papa del cuidado amoroso de la creación: de nuestra hermana madre Tierra y de todos los pobres que claman justicia y un futuro digno. Por todo ello, ¡Gracias, Francisco!</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Eduardo Agosta Scarel O. Carm., Director del Departamento de Ecología Integral</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
<p>La entrada <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es/noticias/accion-caritativa/ecologia-integral/al-pastor-con-sonrisa-de-fuego-y-brillo-gracias/">Al pastor con sonrisa de fuego y brillo: ¡Gracias!</a> se publicó primero en <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es">Comisión Episcopal para la Pastoral Social y la promoción humana</a>.</p>
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		<title>«Semillas de paz y esperanza», tema del Tiempo de la Creación 2025</title>
		<link>https://social.conferenciaepiscopal.es/noticias/accion-caritativa/ecologia-integral/semillas-de-paz-y-esperanza-tema-del-tiempo-de-la-creacion-2025/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=semillas-de-paz-y-esperanza-tema-del-tiempo-de-la-creacion-2025</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Guadalupe García Corigliano]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 10 Apr 2025 11:12:09 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ecología Integral]]></category>
		<category><![CDATA[Diálogo Interconfesional]]></category>
		<category><![CDATA[Tiempo de la Creación]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El Santo Padre ha elegido como tema para la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación de este año: «Semillas de paz y esperanza». Lo ha informado el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral en un comunicado divulgado el lunes 7 de abril de 2025. Dicha Jornada abre el&#160;Tiempo de la [&#8230;]</p>
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<p class="wp-block-paragraph">El Santo Padre ha elegido como tema para la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación de este año: «Semillas de paz y esperanza». Lo ha informado el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral <a href="https://press.vatican.va/content/salastampa/it/bollettino/pubblico/2025/04/07/0236/00438.html">en un comunicado divulgado el lunes 7 de abril de 2025</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Dicha Jornada abre el&nbsp;<a href="https://seasonofcreation.org/es/" rel="noreferrer noopener" target="_blank">Tiempo de la Creación</a>, una iniciativa ecuménica que se está convirtiendo en costumbre y tiene lugar del 1 de septiembre al 4 de octubre, fiesta de San Francisco de Asís. El tema de la edición de 2025, año jubilar y décimo aniversario de la publicación de la&nbsp;<a href="https://www.vatican.va/content/francesco/es/encyclicals/documents/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html">Encíclica&nbsp;<em>Laudato si&#8217;,</em></a>&nbsp;es «la paz con la creación» y se ha elegido Isaías 32, 14-18 como texto bíblico de referencia para esta iniciativa. Como se ha subrayado en el Magisterio del Papa Francisco y de sus recientes predecesores, el vínculo entre la paz y el cuidado de la creación es muy estrecho (cf. Mensajes para las Jornadas Mundiales de la Paz de 1990 y 2010).</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<p class="responsive-video-wrap clr"><iframe title="Los líderes religiosos te invitan al Tiempo de la Creación 2025" width="1200" height="675" src="https://www.youtube.com/embed/0fouN-fkNVQ?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe></p>
</div></figure>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">“Del mismo modo, es muy estrecha la conexión entre la guerra y la violencia, por una parte, y la degradación de la casa común y el despilfarro de recursos (destrucción y armamento), por otra.”</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">El mensaje que preparará el Papa, explica el Dicasterio, «insta a rezar por la creación de las condiciones para la paz, una paz duradera y construida conjuntamente que inspire esperanza. La metáfora de la semilla indica la necesidad de un compromiso a largo plazo». En él también «se ilustran buenas prácticas y semillas de paz y esperanza de distintos continentes».</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://seasonofcreation.org/es/recursos/" rel="noreferrer noopener" target="_blank">En la página oficial del Tiempo de la Creación</a>&nbsp;se ofrecen recursos promocionales, litúrgicos, para la incidencia y se sugieren otras actividades para individuos e iglesias. Asimismo, se invita a utilizar y adaptar los materiales de la manera más conveniente.</p>



<h2 class="wp-block-heading">«Esperar y actuar con la creación»</h2>



<p class="wp-block-paragraph">En el mensaje para la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación de 2024, el Papa Francisco planteó que la creación no es solo ética, sino también teología, porque concierne el entrelazamiento del misterio del hombre con el misterio de Dios. Un entrelazamiento «generativo», acotó, pues «se remonta al acto de amor con el que Dios crea al ser humano en Cristo»</p>



<p class="wp-block-paragraph">A su vez, invitó a “esperar y actuar con la creación” viviendo “una fe encarnada, que sabe entrar en la carne sufriente y esperanzada de la gente, compartiendo la espera de la resurrección corporal a la que los creyentes están predestinados en Cristo Señor”.</p>
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		<title>El agua, realidad y símbolo de los retos de una ecología integral</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Guadalupe García Corigliano]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 19 Mar 2025 09:42:53 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ecología Integral]]></category>
		<category><![CDATA[Agua]]></category>
		<category><![CDATA[Día Mundial del Agua]]></category>
		<category><![CDATA[Doctrina Social de la Iglesia]]></category>
		<category><![CDATA[Mons. Fernando Chica Arellano]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Mons. Fernando Chica ArellanoObservador Permanente de la Santa Sede ante la FAO, el FIDA y el PMA. Con motivo del Día Mundial del Agua, que se celebra el 22 de marzo, publicamos este texto, pronunciado en Madrid, el 12 de junio de 2024, en la clausura del VI Congreso “Razón abierta”, celebrado en la Universidad [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><strong>Mons. Fernando Chica Arellano<br>Observador Permanente de la Santa Sede ante la FAO, el FIDA y el PMA.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Con motivo del <strong>Día Mundial del Agua</strong>, que se celebra el 22 de marzo, publicamos este texto, pronunciado en Madrid, el 12 de junio de 2024, en la clausura del VI Congreso “Razón abierta”, celebrado en la Universidad Francisco de Vitoria (Instituto Razón Abierta), bajo el título: Ecología Integral. Un desafío para el tercer milenio (10-12 junio de 2024).</em><br></p>



<p class="wp-block-paragraph">Por mi parte, quisiera compartir algunas reflexiones para resaltar la enorme importancia de un elemento natural tan imprescindible para la vida del ser humano como es el agua. Este preciado recurso identifica nuestro planeta y ningún ecosistema ni ser viviente podría subsistir sin él. Sin este don divino no se da progreso alguno, ni siquiera social. Mis palabras tienden, pues, a que «valoremos su utilidad común en la seguridad alimentaria, su trabajo humilde en la regulación del clima, luchemos contra la contaminación para devolverle su preciosa hermosura y hagamos el propósito de no violentar su pureza, dejándola como legado a las próximas generaciones»</p>



<div class="wp-block-stackable-columns alignfull stk-block-columns stk-has-bottom-separator stk-block stk-051c937 stk-block-background" data-block-id="051c937"><style>.stk-051c937 {background-color:#313131 !important;min-height:600px !important;align-items:center !important;display:flex !important;}.stk-051c937:before{background-color:#313131 !important;}.stk-051c937 > .stk-separator__bottom .stk-separator__wrapper{height:300px !important;}</style><div class="stk-row stk-inner-blocks stk-block-content stk-content-align stk-051c937-column alignwide">
<div class="wp-block-stackable-column stk-block-column stk-column stk-block stk-6230f9b" data-v="4" data-block-id="6230f9b"><div class="stk-column-wrapper stk-block-column__content stk-container stk-6230f9b-container stk--no-background stk--no-padding"><div class="stk-block-content stk-inner-blocks stk-6230f9b-inner-blocks">
<div class="wp-block-stackable-heading stk-block-heading stk-block-heading--v2 stk-block stk-tbjk1i0" id="strong-span-style-color-cf-2-e-2-e-class-stk-highlight-san-juan-pablo-ii-span-strong" data-block-id="tbjk1i0"><style>.stk-tbjk1i0 .stk-block-heading__text{color:#9b51e0 !important;font-weight:300 !important;font-family:"IBM Plex Sans", Sans-serif !important;}</style><h2 class="stk-block-heading__text has-text-color"><strong><span style="color: #cf2e2e;" class="stk-highlight">San Juan Pablo II</span></strong></h2></div>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<h2 class="wp-block-heading"><span style="color: #ff6900;" class="stk-highlight">Supo trazar de manera progresiva en sus numerosos pronunciamientos magisteriales  el contenido de una ética de la vida integral, capaz de considerar conjuntamente la ecología humana y la ecología física, ayudado también por las aportaciones de las Conferencias Episcopales de todo el mundo, el Movimiento Ecuménico y la resonancia del Gran Jubileo del año 2000, factores todos ellos que imprimieron un gran dinamismo a la trayectoria de la moral social católica»</span></h2>
</blockquote>
</div></div></div>
</div><div class="stk-separator stk-separator__bottom"><div class="stk-separator__wrapper"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" viewBox="0 0 1600 200" class="stk-separator__layer-1" preserveAspectRatio="none" aria-hidden="true"><path class="slant-1_svg__st2" d="M-10 210h1620V.5L-10 183.9z"></path></svg></div></div></div>



<p class="wp-block-paragraph"><br>.</p>



<div class="wp-block-buttons is-content-justification-center is-layout-flex wp-container-core-buttons-is-layout-fe48e5de wp-block-buttons-is-layout-flex">
<div class="wp-block-button"><a class="wp-block-button__link wp-element-button" href="https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2025/02/Ecclesia-Fernando-Chica-Arellano-El-agua-realidad-y-simbolo-1.pdf">Descarga</a></div>
</div>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<p class="responsive-video-wrap clr"><iframe title="Papa Francisco: La escasez de agua condena a los más pobres" width="1200" height="675" src="https://www.youtube.com/embed/cNrhLT1T7Yg?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe></p>
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		<title>La DANA de Valencia, atribuida al cambio climático</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Guadalupe García Corigliano]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 19 Feb 2025 13:29:25 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ecología Integral]]></category>
		<category><![CDATA[Cambio climático]]></category>
		<category><![CDATA[DANA]]></category>
		<category><![CDATA[Valencia]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El Departamento de Ecología Integral de la CEE participa en el XIII Congreso Internacional de la Asociación Española de Climatología: Del 22 al 25 de enero pasado, se celebró en El Escorial, el XIII Congreso Internacional de la Asociación Española de Climatología «Cambio climático y Sociedad», organizado por el CSIC, AEMET y la UCM. Con [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading">El Departamento de Ecología Integral de la CEE participa en  el XIII Congreso Internacional de la Asociación Española de Climatología:</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Del 22 al 25 de enero pasado, se celebró en El Escorial, el XIII Congreso Internacional de la Asociación Española de Climatología «Cambio climático y Sociedad», organizado por el CSIC, AEMET y la UCM. Con la presencia de más de trescientos científicos de España y del mundo, en distintas sesiones, se se evaluó, entre otros temas, la interacción de la actividad humana y el clima, relacionados con las energías renovables, la gestión de los incendios forestales, los impactos en la salud, el impacto sobre el turismo, la economía y los sistemas productivos, entre otros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El cambio climático antropogénico fue un elemento central de muchas de las ponencias. Entre ellas, se destaca la evaluación cientifica de la DANA del 29 de octubre de 2024 en Valencia y la atribución de sus lluvias al cambio climático, según resultados preliminares mostrados por Calvo-Sancho y colaboradores, del Departamento de Matemática Aplicada de la Universidad de Valladolid y otras instituciones. Otras ponencias abordaron otros impactos como los incendios forestales, analizando su riesgo de ocurrencia, la resiliencia de los diferentes ecosistemas, la evaluación de las áreas quemadas, y la caracterización de los impactos socioeconómicos de los grandes incendios forestales. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Asimismo, el director del <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es/ecologia-integral/">Departamento de Ecología Integral</a>, Eduardo Agosta Scarel, participó compartiendo dos ponencias: una sobre el rol de la Iglesia ante el cambio climático, y otra, de carácter más científico, sobre las fluctuaciones climáticas asociadas a las variaciones de disponibilidad de agua de niebla colectada en la comunidad valenciana.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Dentro del <a href="https://bsky.app/profile/aeclim.org/post/3lgq77jkt2k2g">mensaje final</a> que este congreso quiso comunicar a la sociedad civil y a los tomadores de decisión, se destaca que:&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">“el cambio climático antropogénico causado por las emisiones acumuladas de gases de efecto invernadero (entre ellos, el principal, el dióxido de carbono por la quema de combustibles fósiles) es ya una certeza científica. Sin lugar a dudas, el origen antropogénico&nbsp; explica el actual comportamiento del sistema climático global, que tiende hacia un planeta más cálido. Asimismo, algunas señales y efectos del cambio climático se están manifestando de manera más rápida e intensa de lo que se había anticipado.”</p>



<p class="wp-block-paragraph">Asimismo, destacan que es urgente&nbsp; priorizar la adaptación al cambio climático dentro de la conocida transición ecológica, pues los impactos ya son evidentes y están afectando gravemente a sectores tan importantes como la agricultura y la pesca, así como a las comunidades y poblaciones más vulnerables frente a los eventos climáticos extremos.</p>
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			</item>
		<item>
		<title>800 aniversario del Cántico de las Criaturas</title>
		<link>https://social.conferenciaepiscopal.es/noticias/accion-caritativa/ecologia-integral/800-aniversario-del-cantico-de-las-criaturas/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=800-aniversario-del-cantico-de-las-criaturas</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Guadalupe García Corigliano]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 28 Jan 2025 08:08:23 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ecología Integral]]></category>
		<category><![CDATA[Cuidado de la creación]]></category>
		<category><![CDATA[San Francisco de Asís]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>A continuación os ofrecemos la Conferencia impartida, dentro de las XXXVII Jornadas de Teología organizadas por el Instituto Teológico de Murcia OFM a a cargo de fr. Eduardo Agosta Scarel O.Carm Director del Departamento de Ecología Integral de la Conferencia Episcopal Española. «La encíclica Laudato Si del papa Francisco es una relectura moderna de la [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es/noticias/accion-caritativa/ecologia-integral/800-aniversario-del-cantico-de-las-criaturas/">800 aniversario del Cántico de las Criaturas</a> se publicó primero en <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es">Comisión Episcopal para la Pastoral Social y la promoción humana</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">A continuación os ofrecemos la Conferencia impartida, dentro de las XXXVII Jornadas de Teología organizadas por el Instituto Teológico de Murcia OFM a a cargo de fr. Eduardo Agosta Scarel O.Carm Director del <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es/ecologia-integral/">Departamento de Ecología Integral</a> de la Conferencia Episcopal Española.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"><span style="color: #994000fa;" class="stk-highlight">«La encíclica Laudato Si del papa Francisco es una relectura moderna de la teología de la creación que desmitifica la naturaleza pero reconoce su valor y fragilidad»</span></p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">La conferencia aborda tres aniversarios importantes en 2025: el Concilio de Nicea, el Cántico de las Criaturas de San Francisco de Asís y la encíclica Laudato Si. Se discuten temas teológicos como la creación ex nihilo, la consustancialidad del Hijo con el Padre, y la responsabilidad humana hacia el medio ambiente. La creación es vista como un acto intencionado de Dios, rechazando visiones dualistas o panteístas. Se enfatiza la relación inseparable entre creación y redención en la teología católica.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"><span style="color: #984001;" class="stk-highlight">«</span><span style="color: #793402e8;" class="stk-highlight">El cuidado de la creación es un principio central de la teología cristiana, que llama a los seres humanos  a actuar como administradores responsables del mundo natural. Esto implica un compromiso con la sostenibilidd, la justicia social y el respeto por todas las formas de vida».</span><span style="color: #984001;" class="stk-highlight"> </span></p>
</blockquote>



<h2 class="wp-block-heading">Puntos clave</h2>



<ol class="wp-block-list">
<li>Tres aniversarios importantes en 2025: 1700 años del Concilio de Nicea, 800 años del Cántico de las Criaturas de San Francisco de Asís, y 10 años de la encíclica Laudato Si.</li>



<li>El Concilio de Nicea fue crucial para establecer el Credo de Nicea y resolver la controversia arriana.</li>



<li>La creación es vista como un misterio teológico en la teología católica, no como un proceso científico.</li>



<li>El Credo de Nicea afirma la consustancialidad del Hijo con el Padre.</li>



<li>La creación es un acto intencionado de un Dios que ama, no un accidente.</li>



<li>La encíclica Laudato Si desmitifica la naturaleza pero reconoce su valor y fragilidad.</li>



<li>La creación es una obra trinitaria: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo participan en ella.</li>



<li>La creación ex nihilo subraya la libertad divina en el acto creador.</li>



<li>La relación entre creación y redención es inseparable en la teología católica.</li>



<li>El Credo de Nicea rechaza visiones dualistas o panteístas del mundo</li>
</ol>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://www.itmfranciscano.org/wp-content/uploads/2025/01/RESUMEN-CONFERENCIA.pdf">Resumen del texto</a></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<p class="responsive-video-wrap clr"><iframe title="XXXVII JORNADAS DE TEOLOGÍA «800 aniversario del Cántico de la Criaturas» Primera Conferencia." width="1200" height="675" src="https://www.youtube.com/embed/y_xoMMw9mDM?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe></p>
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		<title>Reflexión de Adviento: «Es digno del ser humano cuidar la casa común»</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Guadalupe García Corigliano]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 08 Dec 2024 08:10:37 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ecología Integral]]></category>
		<category><![CDATA[Adviento]]></category>
		<category><![CDATA[conversión ecológica]]></category>
		<category><![CDATA[Día Internacional de los Derechos Humanos]]></category>
		<category><![CDATA[Extractivismo]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Reflexión de Adviento del Departamento de Ecología Integral de la Conferencia Episcopal Española&#160; Día Internacional de los Derechos Humanos 10 de diciembre de 2024 Dignidad humana y derechos humanos Por su sola existencia, cada ser humano tiene una dignidad infinita que no se le puede quitar, sin importar su situación o contexto. Todo ser humano [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-center wp-block-paragraph"><strong>Reflexión de Adviento del Departamento de Ecología Integral de la Conferencia Episcopal Española</strong>&nbsp;</p>



<p class="has-text-align-center wp-block-paragraph"><strong>Día Internacional de los Derechos Humanos</strong></p>



<p class="has-text-align-center wp-block-paragraph"><strong>10 de diciembre de 2024</strong></p>



<p class="has-text-align-center wp-block-paragraph"><em><strong>Dignidad humana y derechos humanos</strong></em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Por su sola existencia, cada ser humano tiene una <em>dignidad infinita</em> que no se le puede quitar, sin importar su situación o contexto. Todo ser humano debe ser reconocido y tratado con respeto incondicional y amor, precisamente por su dignidad inalienable que con la sola razón se puede reconocer. En Adviento nos preparamos para profundizar en el misterio del <em>Logos</em> de Dios, su Palabra, por la cual todas las cosas fueron creadas, que se hizo uno de nosotros, lo que confirma esta inestimable dignidad por el mero hecho de pertenecer a la comunidad humana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El 10 de diciembre de 1948, hace 76 años, la Asamblea General de las Naciones Unidas recogió con autoridad secular la <em>Declaración Universal de los Derechos Humanos</em>, en la que se reconoce la dignidad intrínseca del ser humano, y los derechos humanos fundamentales que de ella se derivan. La Iglesia desde siempre ha celebrado y acompañado el progreso humano que supone su salvaguardia activa por parte de todas las naciones que habitan esta Tierra. Es la dignidad del ser humano, hombre y mujer, creado por Dios a su imagen, y semejanza  y salvado por Jesucristo, lo que da sustento al reconocimiento jurídico de la igualdad, la no discriminación, la libertad, la justicia, la paz, la seguridad, la privacidad, la participación política, la educación, el trabajo, la salud, las condiciones de vida digna, la solidaridad, la familia, y la responsabilidad por el bien común, entre otros. Estos derechos son «como un camino a seguir en el que se han dado muchos pasos adelante, aunque todavía faltan muchos. Y a veces, lamentablemente, se vuelve atrás». (1)</p>



<h2 class="wp-block-heading"><em>Dignidad humana y cuidado del ambiente</em></h2>



<p class="wp-block-paragraph">El respeto de los derechos humanos requiere la preservación y promoción de las condiciones socioambientales elementales que favorecen a la vida humana y el desarrollo integral humano, tanto individual como grupal, y que permiten la plena realización de estos. Esas condiciones socioambientales favorables constituyen el bien común cuyo centro de atención es custodiar la dignidad del ser humano.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Así mismo, desde esta perspectiva, «pertenece a la dignidad del hombre el cuidado del ambiente, teniendo en cuenta en particular aquella ecología humana que preserva su misma existencia» (<em>Dignitas Infinita</em>, 28). Cuidar del ambiente natural, la <em>casa común</em>, no es otra cosa que poner en práctica lo mandado por el Creador en la metáfora del Génesis, cuando coloca al ser humano en el jardín del Edén para que “lo cuide y lo cultive” (Gn. 2, 15). Por tanto, toda acción intencionada, o no, que atenta contra el bien común, termina menoscabando la dignidad humana y es una injusticia contra la ecología integral en la que «todo está relacionado» y para la cual «el auténtico cuidado de nuestra propia vida y de nuestras relaciones con la naturaleza es inseparable de la fraternidad, la justicia y la fidelidad a los demás» (<em>Laudato Si’,</em> 70).&nbsp;</p>



<h2 class="wp-block-heading"><em>Dignidad humana y clima</em></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Así, por ejemplo, la Iglesia sostiene que «el acceso al agua potable es un derecho humano básico, fundamental y universal, porque determina la supervivencia de las personas, y por lo tanto, es condición para el ejercicio de los demás derechos humanos» (<em>Laudato Si’</em>, 30). En el mismo sentido y por las múltiples implicaciones que tiene para el desarrollo humano integral, hoy por hoy, «el clima es un bien común, de todos y para todos. A nivel global, es un sistema complejo relacionado con muchas condiciones esenciales para la vida humana» (<em>Laudato Si’,</em> 23).&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso, constituye un deber moral hacer todos los esfuerzos posibles para contrarrestar los efectos negativos del cambio climático de origen humano, que «es un problema social global que está íntimamente relacionado con la dignidad de la vida humana» y «que va más allá de un planteo meramente ecológico, porque nuestro cuidado mutuo y nuestro cuidado de la tierra están íntimamente unidos. El cambio climático es uno de los principales desafíos a los que se enfrentan la sociedad y la comunidad mundial» (<em>Laudate Deum</em>, 3).</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Papa Francisco, basado en los mejores conocimientos científicos sobre el tema, señaló que «el impacto del cambio climático perjudicará, de modo creciente, las vidas y las familias de muchas personas. Sentiremos sus efectos en los ámbitos de la salud, las fuentes de trabajo, el acceso a los recursos, la vivienda, las migraciones forzadas, etc.» <em>(Laudate Deum</em>, 2). Hoy ya estamos padeciendo sus consecuencias en muchos territorios, incluso en alguno de los nuestros, con poblaciones vulnerables gravemente afectadas. No podemos quedarnos de brazos cruzados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el meollo del asunto están los combustibles fósiles (carbón, petróleo y gas) que deberían ser reemplazados <em>progresivamente y sin demora</em> (cf. <em>Laudato Si’</em>, 165). Sin embargo, hasta el momento se ha avanzado muy poco en las cumbres climáticas de la ONU, casi nueve años después del Acuerdo de París, cuando todos los países reconocieron la gravedad del problema. Es crucial que logremos pronto lo que se llama la <em>transición ecológica</em>, y que se lleve a cabo «en cuatro campos: la eficiencia energética, las fuentes renovables, la eliminación de los combustibles fósiles y la educación para estilos de vida menos dependientes de estos últimos». (2)</p>



<p class="wp-block-paragraph">La transición energética debe tener carácter vinculante para complementar y fortalecer el Acuerdo de París y así poder reducir las emisiones de dióxido de carbono (cf. <em>Laudate Deum</em>, 59). En este sentido, todos podemos apoyar la iniciativa de pedir a nuestros gobiernos que desarrollen e implementen un Tratado de No Proliferación de Combustibles Fósiles, por ejemplo, siguiendo el modelo de otros tratados vigentes en el sistema de la ONU, lo cual realmente sería una herramienta encomiable para canalizar la transición hacia nuevas formas de energía.&nbsp;</p>



<h2 class="wp-block-heading"><em>Iniciativas de conversión ecológica</em></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Por nuestra parte, como comunidades de fe, también podemos apoyar la iniciativa global de desinversión y sumarnos a las ya más de cien instituciones católicas (diócesis, congregaciones, universidades, etc.) que se han comprometido a desinvertir sus ahorros de las compañías petroleras para financiar otras formas de energía limpias, como sugiere la Pontificia Academia de Ciencias Sociales, en <em>Mensuram Bonam, medidas coherentes de fe para inversores católicos </em>(2022).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, sustituir una energía fósil por una renovable no basta para hacer justicia. Es imperativo reconocer que no hay energía completamente limpia y que los minerales raros que hoy se requieren para el almacenamiento de energías renovables están causando una nueva forma de extractivismo que, en demasiadas ocasiones, no respeta los derechos humanos, contamina suelos, cursos de agua y el aire, provoca desplazamientos forzosos de comunidades locales. Más dolor para los más vulnerables. Hermanos nuestros, que se ven afectados directamente por esta situación, dieron sus testimonios en la Conferencia Episcopal Española, durante la III Caravana Latinoamericana por la Ecología Integral, en septiembre pasado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso, sin duda, podemos contribuir mucho a la conversión ecológica necesaria para acompañar la transición ecológica a través de una profunda revisión de nuestros propios estilos de vida, menos apegados al sobreconsumo y al descarte, más evangélicos y más comprometidos con la convicción de fe de que&nbsp; muchas veces «menos es más» (<em>Laudato Si</em>’, 215). Sabemos que «la constante acumulación de posibilidades para consumir distrae el corazón e impide valorar cada cosa y cada momento» (<em>Laudato Si’,</em> 215). Como enseñó Benedicto XVI, necesitamos disminuir nuestra huella energética y de consumo para que otros puedan crecer (cf. <em>Laudato Si’</em>, 193). Aprender a encontrar alegría en las cosas simples y tener sentido de equilibrio en el uso de los bienes de la tierra, es un gran paso en nuestra humana dignidad de cuidar la casa común.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A Nuestra Señora de la Esperanza, la Madre del Señor y de los hombres, que viene a visitarnos, encomendamos nuestros anhelos más profundos por un mundo más sano y mejor en una Tierra habitable para todos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-</p>



<ol class="wp-block-list">
<li>Papa Francisco, Ángelus, domingo 10 de diciembre de 2023. <a href="https://www.vatican.va/content/francesco/es/angelus/2023/documents/20231210-angelus.html">https://www.vatican.va/content/francesco/es/angelus/2023/documents/20231210-angelus.html</a> </li>



<li> Papa Francisco, Discurso a la Conferencia de las Partes en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP 28). <a href="https://www.vatican.va/content/francesco/es/speeches/2023/december/documents/20231202-dubai-cop28.html">https://www.vatican.va/content/francesco/es/speeches/2023/december/documents/20231202-dubai-cop28.html</a> </li>
</ol>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
<p>La entrada <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es/noticias/accion-caritativa/ecologia-integral/es-digno-del-ser-humano-cuidar-la-casa-comun/">Reflexión de Adviento: «Es digno del ser humano cuidar la casa común»</a> se publicó primero en <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es">Comisión Episcopal para la Pastoral Social y la promoción humana</a>.</p>
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