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	<title>Cuaresma archivos - Comisión Episcopal para la Pastoral Social y la promoción humana</title>
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	<title>Cuaresma archivos - Comisión Episcopal para la Pastoral Social y la promoción humana</title>
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		<title>Sembremos esperanza en la trata de personas, signo de nuestro tiempo</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Guadalupe García Corigliano]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 25 Mar 2025 12:25:23 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Trata de Personas]]></category>
		<category><![CDATA[Carta Pastoral]]></category>
		<category><![CDATA[Cuaresma]]></category>
		<category><![CDATA[Jubileo]]></category>
		<category><![CDATA[Mons. Luis Argüello]]></category>
		<category><![CDATA[Obispos]]></category>
		<category><![CDATA[Trata de personas]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Carta Pastoral de Mons. Luis Argüello La Cuaresma y el Año Jubilar ‘Peregrinos de Esperanza’ se unen para proponernos la dimensión social de la Fe. La Cuaresma, ya desde el Miércoles de Ceniza, nos invitó, junto a la oración y el ayuno, a la limosna, entrega de nuestro tiempo, de nuestro dinero, de nuestro ser [&#8230;]</p>
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<h2 class="wp-block-heading">Carta Pastoral de Mons. Luis Argüello</h2>



<p class="wp-block-paragraph">La Cuaresma y el Año Jubilar ‘Peregrinos de Esperanza’ se unen para proponernos la dimensión social de la Fe. La Cuaresma, ya desde el Miércoles de Ceniza, nos invitó, junto a la oración y el ayuno, a la limosna, entrega de nuestro tiempo, de nuestro dinero, de nuestro ser en favor de otros en nombre del Señor, como un ejercicio de misericordia. La limosna ha de ser concretada en el ejercicio de las obras de misericordia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El año jubilar, ya desde sus orígenes, en el Antiguo Testamento, cuando Israel vivía un año sabático o jubilar, siempre la dimensión social estaba muy presente, ofreciendo la oportunidad de volver a comenzar con el reparto de tierras, de bienes, la condonación de deudas, etc.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Iglesia española, en este Año Jubilar ‘Peregrinos de Esperanza’, nos propone una acción social. La realización de una obra de misericordia mirando, especialmente, a un grupo de personas —mayoritariamente, mujeres— que sufren la tragedia de la trata, de la explotación —en la mayor parte de los casos, con motivación sexual—. También hay trata de personas con motivos de explotación laboral.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La trata de personas, forma de esclavitud de estos tiempos, deja, como nos dice el Papa Francisco, muy abiertas las llagas de Cristo en su cuerpo, en su cuerpo actual que es la Iglesia y de la humanidad llamada también a formar parte de este cuerpo de Cristo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Iglesia española ha acogido esta propuesta de hacer esta obra de misericordia en relación con las personas que son víctimas de la explotación y de la trata, porque en ellas está un verdadero signo de los tiempos. En este signo queremos ser signo de esperanza. Signo de los tiempos porque en la trata de personas se reúnen, por una parte, todo lo que significa el drama de la inmigración, en muchos casos de la inmigración ilegal, en muchos casos, personas engañadas con la promesa de poder encontrar aquí un trabajo fácil, una forma de ganarse la vida y, luego, experimentan que han caído en manos de una mafia, de una trama que explota sus vidas, que les impone condiciones que están muy cercanas a la esclavitud. Por eso, la trata nos pone en relación con el fenómeno de la inmigración en su conjunto, con la necesidad de abordar la situación de la irregularidad y las causas de las migraciones para tratar de buscar una solución en su origen.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La trata de personas con motivos de explotación laboral nos habla de las reglas del juego de nuestra economía, de lo que significa aprovecharse de situaciones de falta de papeles, de irregularidad a la hora de poder abordar la relación laboral y de cómo eso es aprovechado, desde las necesidades imperiosas de las personas, para una forma de explotación en el campo del trabajo, en las relaciones laborales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por otra parte, la trata de personas, la prostitución, nos habla de otra realidad de nuestra sociedad, que es la forma desordenada, viciosa de vivir la sexualidad. Después de la revolución que supuso mayo de 1968, que tuvo como uno de sus campos prioritarios una propuesta de revolución sexual con diversos aterrizajes. La expansión de relaciones sexuales más libres se dice, se decía. También la apertura más decidida a todas las relaciones, desde la posibilidad de divorcios más fáciles, la regularización del aborto. Se llegó a afirmar que las patologías relacionadas con la sexualidad iban a desaparecer: el divorcio, la violencia en las propias casas; la liberación sexual, la prostitución y la pornografía, así la sexualidad dejaría de ser una causa de negocio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En realidad, pasados unos cuantos años de esta revolución sexual, vemos que las problemáticas relacionadas con la sexualidad no han desaparecido. La pornografía ha crecido y la prostitución se ha extendido de una manera sorprendente, dando pie a la explotación de personas, bien con fines de difusión pornográfica, bien con fines de explotación en la prostitución.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso, todo lo relacionado con la trata de personas, con la prostitución, aparece como un lugar donde se congregan diversas problemáticas de nuestra hora: la inmigración, las dificultades para encontrar trabajo, la situación de las propias condiciones laborales, la vivencia de la sexualidad y lo que está significando desvincular el sexo del amor y de la transmisión de la vida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso, parece una propuesta oportuna el decirnos esta obra de misericordia, redimir a cautivos —a cautivas, en la mayor parte de los casos—, podríamos decir, de esta trama relacionada con la prostitución y la trata de personas. Es una obra de misericordia que, además, tiene la capacidad de hacernos pensar sobre la situación de los inmigrantes, tiene también la posibilidad de ayudarnos a caer en la cuenta del significado de la sexualidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También esta obra de misericordia nos invita a dar gracias por las instituciones en nuestra Diócesis: las hermanas Oblatas y Adoratrices, que tienen en marcha proyectos de acompañamiento de estas personas, visitándolas, incluso, en la calle, en la carretera o en los pisos clandestinos donde se ejerce esta “tarea”. Es una acción con la colaboración de Cáritas, la Obra social del Santuario, muchas personas voluntarias y de otras que quieren colaborar también con su contribución económica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso, en este Año Jubilar queremos, por una parte, ofrecer la misericordia del Señor a todas las personas que están implicadas en este asunto: víctimas y explotadores, voluntarios y personas que expresan la solidaridad con la consagración de su propia vida. Que la misericordia del jubileo, que el ejercicio de la limosna nos pueda abrazar y convertir a todos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Queremos con esta propuesta de obra de misericordia hacer visible esta realidad que está extendida en nuestra sociedad, que forma parte también de nuestras relaciones, de nuestros vecindarios, de personas que, estando a nuestro lado, tantas veces nos resultan invisibles. También invitar a aquellos que lo deseen a dar un paso adelante, a colaborar como voluntarios en esta o en otras de las obras de misericordia que de manera institucional realiza nuestra Diócesis vallisoletana a través de comunidades, congregaciones, Cáritas u otro tipo de grupos que realizan tareas de servicio en favor de los más desfavorecidos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Invitamos a la oración y a la colaboración económica. La limosna ha de unirse siempre al ayuno y a la oración. La limosna en esta obra de misericordia nos hace caer en la cuenta de qué tipo de ayunos de imágenes, de un uso ilegítimo de la sexualidad situada solo en el marco del placer, a costa, incluso, del sufrimiento de los demás.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sembremos esperanza en esta realidad, que es un signo de nuestra época.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
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		<title>Los obispos del País Vasco y Navarra: «No necesitamos ser populares sino fieles»</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Guadalupe García Corigliano]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 04 Mar 2025 11:17:41 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Acción Caritativa]]></category>
		<category><![CDATA[Migraciones y Movilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Pastoral Social]]></category>
		<category><![CDATA[Carta Pastoral]]></category>
		<category><![CDATA[Cuaresma]]></category>
		<category><![CDATA[Obispos]]></category>
		<category><![CDATA[Pascua del Enfermo]]></category>
		<category><![CDATA[Semana Santa]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>REVISTA ECCLESIA: Cinco años después, los obispos del País Vasco y Navarra publican una nueva carta pastoral conjunta para la Cuaresma y la Pascua. Un texto sugerente con el título El contraste paciente. Repensando la relación Iglesia-Mundo, en el que invitan a una presencia cristiana renovada en la sociedad de hoy. Una presencia que es [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">REVISTA ECCLESIA: Cinco años después, los obispos del País Vasco y Navarra publican una nueva carta pastoral conjunta para la Cuaresma y la Pascua. Un texto sugerente con el título <em>El contraste paciente. Repensando la relación Iglesia-Mundo</em>, en el que invitan a una presencia cristiana renovada en la sociedad de hoy. Una presencia que es más pequeña, pero que debe ser coherente. Con raíces profundas y alejada de las modas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La carta, que está enriquecida con numerosas citas de los papas Francisco y Benedicto XVI, pone como ejemplo a los primeros cristianos sobre su modo de estar en el mundo, caracterizado fundamentalmente por la paciencia. «No era simple resignación o pasividad, sino una actitud vital que reflejaba su comprensión de un Dios que actúa con mansedumbre y respeta los ritmos de la historia humana. Se manifestaba en múltiples aspectos: en su modo de crecer como comunidad sin forzar conversiones, en su manera de responsar a la persecución sin buscar represalias, en la formación pausada de nuevos creyentes a través de catecumenado, en sus prácticas de culto que forjaban identidad renovadas, y en su disposición a testimoniar la fe más con el ejemplo que con las palabras».</p>



<p class="wp-block-paragraph">De hecho, desde el inicio del documento, aparece una tónica general, ya recogida por Lactancio —«la religión debe ser defendida, no matando, sino muriendo; no con sevicia, sino con paciencia; no con maldad, sino con fe»— y que Benedicto XVI tradujo con su: «La Iglesia no hace proselitismo. Crece mucho más por atracción».</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con todo, y ante una sociedad que se ha secularizado, los obispos señalan algunas claves para la renovación de la presencia de los cristianos. Por ejemplo, es importante reforzar la comunidad y su identidad, pero no para defenderse, sino para hacer una aportación a la sociedad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Recogiendo palabras del cardenal Ratzinger, apuestan por una Iglesia más pequeña, pero más auténtica, sin privilegios del pasado. «La Iglesia del futuro no necesita adaptarse superficialmente a las modas culturales, sino mantener su identidad evangélica con fidelidad creativa, confiando en que precisamente esta autenticidad la convertirá en faro de esperanza para un mundo necesitado de trascendencia», añaden.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También subrayan la necesidad de acoger a todos o de que la cruz sea realmente una fuerza transformadora, que abraza la vulnerabilidad y ofrece el perdón, pero también hace que se evite la identificación con el mundo y se priorice la fidelidad al Evangelio. La unidad y la alegría son las otras claves que proponen para la Iglesia del futuro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hecha esta reflexión, los obispos ofrecen unas notas para una conversión pastoral y misionera, que no dejan de ser una propuesta de Iglesia para el mundo de hoy.</p>



<h3 class="wp-block-heading">Iglesia que vive en confianza</h3>



<p class="wp-block-paragraph">«Tenemos motivos para confiar. No en nuestras fuerzas o planes, sino en la fidelidad de Dios que no abandona a su pueblo. El mismo Señor que transformó el fracaso aparente del Calvario en la victoria de la Pascua sigue actuando hoy».</p>



<h3 class="wp-block-heading">Iglesia que cultiva al experiencia de fe</h3>



<p class="wp-block-paragraph">«En una cultura marcada por el activismo y la búsqueda de entretenimiento superficial, el testimonio de una fe profundamente vivida resulta especialmente significativo. No se trata solo de hacer cosas, sino de dejar que Dios se vaya haciendo».</p>



<h2 class="wp-block-heading">Iglesia que genera confianza</h2>



<p class="wp-block-paragraph">«La confianza no se exige ni se impone: se gana día a día con un testimonio coherente y una vida comunitaria que refleje genuinamente el amor de Cristo».</p>



<h3 class="wp-block-heading">Iglesia que camina en humildad</h3>



<p class="wp-block-paragraph">«La humildad es, ante todo, libertad: libertad para poder caminar en la verdad; libertad para reconocer errores sin sentirnos amenazados; libertad para admitir que el camino de conversión es largo y que no avanzaremos sin pedir con insistencia la ayuda de la gracia; libertad para no aparentar una perfección que no poseemos; libertad para el diálogo con el mundo, con mayor capacidad de escuchar y aprender».</p>



<h3 class="wp-block-heading">Iglesia que busca su orientación en la Palabra</h3>



<p class="wp-block-paragraph">«Las comunidades cristianas contrastan constantemente su vida con la Palabra, encontrando en ella luz para el discernimiento y guía en sus decisiones. No es una referencia más entre otras, sino la orientación primaria que ilumina todo nuestro caminar como Iglesia».</p>



<h3 class="wp-block-heading">Iglesia que ese alimenta de la Eucaristía</h3>



<p class="wp-block-paragraph">«La espiritualidad no es un añadido opcional: es el núcleo vital de nuestra fe. En un mundo marcado por el activismo y la dispersión necesitamos anclar nuestra vida en lo esencial. La oración diaria, aunque sea breve, nos mantiene conectados con nuestra identidad cristiana. Pero es en la Eucaristía dominical donde nuestra vida espiritual alcanza su expresión más plena y transformadora».</p>



<h3 class="wp-block-heading">Iglesia que se resiste a la mundanidad</h3>



<p class="wp-block-paragraph">«El antídoto es siempre volver a lo esencial: la centralidad de Cristo crucificado y resucitado. Una Iglesia arraigada en esta verdad puede resistir la tentación de diluirse en la cultura dominante. No necesitamos ser populares, sino fieles. Y es esa fidelidad, vivida con autenticidad y amor, la que hace nuestro testimonio significativo en un mundo que necesita oír hablar de Dios».</p>



<h3 class="wp-block-heading">Iglesia que supera el acomplejamiento</h3>



<p class="wp-block-paragraph">«Es hora de superar los complejos y asumir con naturalidad nuestra identidad cristiana. No para imponerla a nadie, sino para compartirla como lo que es: un don que hemos recibido y que queremos ofrecer a quienes buscan un sentido más profundo para sus vidas»</p>



<h3 class="wp-block-heading">Iglesia que asume y desarrolla su dimensión sinodal</h3>



<p class="wp-block-paragraph">«Una Iglesia sinodal escucha antes de hablar, dialoga en vez de imponer y, sin renunciar a su identidad y credo específicos, discierne en comunidad los caminos del Espíritu».</p>



<h3 class="wp-block-heading">Iglesia que construye fraternidad desde lo márgenes</h3>



<p class="wp-block-paragraph">«Más allá de las acciones puntuales necesitamos cultivar una sensibilidad permanente que nos permita ver en cada persona necesitada el rostro mismo de Cristo que nos interpela y nos llama a la conversión. Solo así podremos crear alternativas, pequeñas pero significativas, que den esperanza a quienes se sienten solos y abandonados».</p>



<h3 class="wp-block-heading">Iglesia con un laicado que evangeliza</h3>



<p class="wp-block-paragraph">«El futuro de la evangelización pasa por redescubrir esta vocación misionera del laicado. No como una tarea más, sino como una dimensión natural de la identidad cristiana vivi-da en medio del mundo».</p>



<h3 class="wp-block-heading">Iglesia que prioriza el primer anuncio</h3>



<p class="wp-block-paragraph">«Esta prioridad debe reflejarse en la distribución de recursos humanos y materiales. Nuestras Iglesias diocesanas necesitan impulsar iniciativas específicas que faciliten el encuentro con Cristo. El catecumenado y la formación sistemática vendrán después para desarrollar un estilo de vida cristiano arraigado y coherente. La experiencia muestra que los grupos y comunidades que priorizan comunicar su fe recuperan la alegría del Evangelio y atraen naturalmente a otros».</p>



<h3 class="wp-block-heading">Iglesia que anima a vivir y a transmitir la fe en la familia</h3>



<p class="wp-block-paragraph">«Los padres y madres cristianos necesitan redescubrir su papel como primeros evangelizadores. No están solos: la comunidad eclesial debe acompañarlos, proporcionando el contexto donde las prácticas y valores familiares cristianos cobran su sentido, pueden sostenerse y desarrollarse».</p>



<h3 class="wp-block-heading">Iglesia que acoge a fuertes y débiles en la fe</h3>



<p class="wp-block-paragraph">«La parroquia católica nunca se ha basado en la fuerte afinidad de un grupo selecto, sino en un umbral de adhesión no excluyente. Esta apertura genera una comunidad de sujetos diferentes, con distintos niveles de compromiso. Aunque el núcleo de la comunidad creyente se construya sobre un catecumenado exigente, la Iglesia ha de estar abierta a diversos grados de identificación».</p>



<h3 class="wp-block-heading">Iglesia que promueve la paz social y entre los pueblos</h3>



<p class="wp-block-paragraph">«La Iglesia demuestra con su testimonio que es posible mantener convicciones firmes sin caer en el fundamentalismo, defender la verdad sin menospreciar al diferente y buscar la justicia sin alimentar el conflicto. En un mundo donde las fracturas sociales se profundizan este testimonio de reconciliación y paz resulta más necesario que nunca».</p>



<p class="wp-block-paragraph">Puedes descargar la carta completa aquí</p>



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<div class="wp-block-button"><a class="wp-block-button__link wp-element-button" href="https://diocesisvitoria.org/wp-content/uploads/2025/02/EL-CONTRASTE-PACIENTE-CAST.pdf">El contraste paciente</a></div>
</div>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
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		<item>
		<title>Mensaje el Santo Padre Francisco para la Cuaresma 2024</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Guadalupe García Corigliano]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 26 Feb 2024 12:09:58 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Acción Caritativa]]></category>
		<category><![CDATA[Migraciones y Movilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Pastoral Social]]></category>
		<category><![CDATA[Cuaresma]]></category>
		<category><![CDATA[Papa Francisco]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Este año la difusión del Mensaje de Cuaresma del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral incorpora dibujos del artista callejero Maupal A través del desierto Dios nos guía a la libertad Queridos hermanos y hermanas: Cuando nuestro Dios se revela, comunica la libertad: «Yo soy el Señor, tu Dios, que te hice salir [&#8230;]</p>
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<p class="wp-block-paragraph">Este año la difusión del Mensaje de Cuaresma del <a href="https://www.humandevelopment.va/es.html">Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral</a>  incorpora dibujos del artista callejero <a href="http://@maupal2014">Maupal</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong><em>A través del desierto Dios nos guía a la libertad</em></strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Queridos hermanos y hermanas:</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando nuestro Dios se revela, comunica la libertad: «Yo soy el Señor, tu Dios, que te hice salir de Egipto, de un lugar de esclavitud» (<em>Ex</em>&nbsp;20,2). Así se abre el Decálogo dado a Moisés en el monte Sinaí. El pueblo sabe bien de qué éxodo habla Dios; la experiencia de la esclavitud todavía está impresa en su carne. Recibe las diez palabras de la alianza en el desierto como camino hacia la libertad. Nosotros las llamamos “mandamientos”, subrayando la fuerza del amor con el que Dios educa a su pueblo. La llamada a la libertad es, en efecto, una llamada vigorosa. No se agota en un acontecimiento único, porque madura durante el camino. Del mismo modo que Israel en el desierto lleva todavía a Egipto dentro de sí ―en efecto, a menudo echa de menos el pasado y murmura contra el cielo y contra Moisés―, también hoy el pueblo de Dios lleva dentro de sí ataduras opresoras que debe decidirse a abandonar. Nos damos cuenta de ello cuando nos falta esperanza y vagamos por la vida como en un páramo desolado, sin una tierra prometida hacia la cual encaminarnos juntos. La Cuaresma es el tiempo de gracia en el que el desierto vuelve a ser ―como anuncia el profeta Oseas― el lugar del primer amor (cf.&nbsp;<em>Os</em>&nbsp;2,16-17).&nbsp;<em>Dios educa a su pueblo para que abandone sus esclavitudes</em>&nbsp;y experimente el paso de la muerte a la vida. Como un esposo nos atrae nuevamente hacia sí y susurra palabras de amor a nuestros corazones.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignleft size-large is-resized"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="724" height="1024" src="https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2024/02/Imagen-Cuaresma24-724x1024.png" alt="" class="wp-image-408669" style="width:490px;height:auto" srcset="https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2024/02/Imagen-Cuaresma24-724x1024.png 724w, https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2024/02/Imagen-Cuaresma24-212x300.png 212w, https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2024/02/Imagen-Cuaresma24-768x1086.png 768w, https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2024/02/Imagen-Cuaresma24-1086x1536.png 1086w, https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2024/02/Imagen-Cuaresma24-1448x2048.png 1448w, https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2024/02/Imagen-Cuaresma24-1320x1867.png 1320w, https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2024/02/Imagen-Cuaresma24.png 1587w" sizes="(max-width: 724px) 100vw, 724px" /></figure>
</div>


<p class="wp-block-paragraph">El éxodo de la esclavitud a la libertad no es un camino abstracto. Para que nuestra Cuaresma sea también concreta, el primer paso es querer&nbsp;<em>ver la realidad</em>. Cuando en la zarza ardiente el Señor atrajo a Moisés y le habló, se reveló inmediatamente como un Dios que ve y sobre todo escucha: «Yo he visto la opresión de mi pueblo, que está en Egipto, y he oído los gritos de dolor, provocados por sus capataces. Sí, conozco muy bien sus sufrimientos. Por eso he bajado a librarlo del poder de los egipcios y a hacerlo subir, desde aquel país, a una tierra fértil y espaciosa, a una tierra que mana leche y miel» (<em>Ex</em>&nbsp;3,7-8). También hoy llega al cielo el grito de tantos hermanos y hermanas oprimidos. Preguntémonos: ¿nos llega también a nosotros? ¿Nos sacude? ¿Nos conmueve? Muchos factores nos alejan los unos de los otros, negando la fraternidad que nos une desde el origen.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En mi viaje a Lampedusa, ante la globalización de la indiferencia planteé dos preguntas, que son cada vez más actuales: «¿Dónde estás?»&nbsp;(<em>Gn</em>&nbsp;3,9) y «¿Dónde está tu hermano?»&nbsp;(<em>Gn</em>&nbsp;4,9). El camino cuaresmal será concreto si, al escucharlas de nuevo, confesamos que seguimos bajo el dominio del Faraón. Es un dominio que nos deja exhaustos y nos vuelve insensibles. Es un modelo de crecimiento que nos divide y nos roba el futuro; que ha contaminado la tierra, el aire y el agua, pero también las almas. Porque, si bien con el bautismo ya ha comenzado nuestra liberación, queda en nosotros una inexplicable añoranza por la esclavitud. Es como una atracción hacia la seguridad de lo ya visto, en detrimento de la libertad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quisiera señalarles un detalle de no poca importancia en el relato del Éxodo: es Dios quien ve, quien se conmueve y quien libera, no es Israel quien lo pide. El Faraón, en efecto, destruye incluso los sueños, roba el cielo, hace que parezca inmodificable un mundo en el que se pisotea la dignidad y se niegan los vínculos auténticos. Es decir, logra mantener todo sujeto a él. Preguntémonos: ¿deseo un mundo nuevo? ¿Estoy dispuesto a romper los compromisos con el viejo? El testimonio de muchos hermanos obispos y de un gran número de aquellos que trabajan por la paz y la justicia me convence cada vez más de que lo que hay que denunciar es un déficit de esperanza. Es un impedimento para soñar, un grito mudo que llega hasta el cielo y conmueve el corazón de Dios. Se parece a esa añoranza por la esclavitud que paraliza a Israel en el desierto, impidiéndole avanzar. El éxodo puede interrumpirse. De otro modo no se explicaría que una humanidad que ha alcanzado el umbral de la fraternidad universal y niveles de desarrollo científico, técnico, cultural y jurídico, capaces de garantizar la dignidad de todos, camine en la oscuridad de las desigualdades y los conflictos.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright size-full is-resized"><img decoding="async" width="481" height="680" src="https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2024/02/Cuaresma-24-Maupal.jpg" alt="" class="wp-image-408670" style="width:507px;height:auto" srcset="https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2024/02/Cuaresma-24-Maupal.jpg 481w, https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2024/02/Cuaresma-24-Maupal-212x300.jpg 212w" sizes="(max-width: 481px) 100vw, 481px" /></figure>
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<p class="wp-block-paragraph">Dios no se cansa de nosotros. Acojamos la Cuaresma como el tiempo fuerte en el que su Palabra se dirige de nuevo a nosotros: «Yo soy el Señor, tu Dios, que te hice salir de Egipto, de un lugar de esclavitud» (<em>Ex</em>&nbsp;20,2).&nbsp;<em>Es tiempo de conversión, tiempo de libertad</em>. Jesús mismo, como recordamos cada año en el primer domingo de Cuaresma, fue conducido por el Espíritu al desierto para ser probado en su libertad. Durante cuarenta días estará ante nosotros y con nosotros: es el Hijo encarnado. A diferencia del Faraón, Dios no quiere súbditos, sino hijos. El desierto es el espacio en el que nuestra libertad puede madurar en una decisión personal de no volver a caer en la esclavitud. En Cuaresma, encontramos nuevos criterios de juicio y una comunidad con la cual emprender un camino que nunca antes habíamos recorrido.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esto implica <em>una lucha</em>, que el libro del Éxodo y las tentaciones de Jesús en el desierto nos narran claramente. A la voz de Dios, que dice: «Tú eres mi Hijo muy querido» (<em>Mc</em> 1,11) y «no tendrás otros dioses delante de mí» (<em>Ex</em> 20,3), se oponen de hecho las mentiras del enemigo. Más temibles que el Faraón son los ídolos; podríamos considerarlos como su voz en nosotros. El sentirse omnipotentes, reconocidos por todos, tomar ventaja sobre los demás: todo ser humano siente en su interior la seducción de esta mentira. Es un camino trillado. Por eso, podemos apegarnos al dinero, a ciertos proyectos, ideas, objetivos, a nuestra posición, a una tradición e incluso a algunas personas. Esas cosas en lugar de impulsarnos, nos paralizarán. En lugar de unirnos, nos enfrentarán. Existe, sin embargo, una nueva humanidad, la de los pequeños y humildes que no han sucumbido al encanto de la mentira. Mientras que los ídolos vuelven mudos, ciegos, sordos, inmóviles a quienes les sirven (cf. <em>Sal</em> 115,8), los pobres de espíritu están inmediatamente abiertos y bien dispuestos; son una fuerza silenciosa del bien que sana y sostiene el mundo.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignleft size-large is-resized"><img decoding="async" width="724" height="1024" src="https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2024/02/Mensaje-Cuaresma-Maupal-3-724x1024.jpg" alt="" class="wp-image-408729" style="width:462px;height:auto" srcset="https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2024/02/Mensaje-Cuaresma-Maupal-3-724x1024.jpg 724w, https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2024/02/Mensaje-Cuaresma-Maupal-3-212x300.jpg 212w, https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2024/02/Mensaje-Cuaresma-Maupal-3-768x1086.jpg 768w, https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2024/02/Mensaje-Cuaresma-Maupal-3-1086x1536.jpg 1086w, https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2024/02/Mensaje-Cuaresma-Maupal-3-1448x2048.jpg 1448w, https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2024/02/Mensaje-Cuaresma-Maupal-3-1320x1867.jpg 1320w, https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2024/02/Mensaje-Cuaresma-Maupal-3.jpg 1587w" sizes="(max-width: 724px) 100vw, 724px" /></figure>
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<p class="wp-block-paragraph">Es tiempo de actuar, y en Cuaresma&nbsp;<em>actuar es también detenerse</em>. Detenerse en&nbsp;<em>oración</em>, para acoger la Palabra de Dios, y detenerse como el samaritano,&nbsp;<em>ante el hermano herido</em>. El amor a Dios y al prójimo es un único amor. No tener otros dioses es detenerse ante la presencia de Dios, en la carne del prójimo. Por eso la oración, la limosna y el ayuno no son tres ejercicios independientes, sino un único movimiento de apertura, de vaciamiento: fuera los ídolos que nos agobian, fuera los apegos que nos aprisionan. Entonces el corazón atrofiado y aislado se despertará. Por tanto, desacelerar y detenerse. La dimensión contemplativa de la vida, que la Cuaresma nos hará redescubrir, movilizará nuevas energías. Delante de la presencia de Dios nos convertimos en hermanas y hermanos, percibimos a los demás con nueva intensidad; en lugar de amenazas y enemigos encontramos compañeras y compañeros de viaje. Este es el sueño de Dios, la tierra prometida hacia la que marchamos cuando salimos de la esclavitud.</p>



<figure class="wp-block-embed alignright is-type-rich is-provider-twitter wp-block-embed-twitter"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<div class="oceanwp-oembed-wrap clr"><blockquote class="twitter-tweet" data-width="550" data-dnt="true"><p lang="es" dir="ltr">Nueva imagen de <a href="https://twitter.com/maupal2014?ref_src=twsrc%5Etfw">@maupal2014</a> para difundir el Mensaje de <a href="https://twitter.com/hashtag/Cuaresma24?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#Cuaresma24</a> de <a href="https://twitter.com/Pontifex_es?ref_src=twsrc%5Etfw">@Pontifex_es</a> <br><br>Los tienes todos aquí👇<a href="https://twitter.com/vaticanIHD_ES?ref_src=twsrc%5Etfw">@vaticanIHD_ES</a> <a href="https://t.co/hERLbYVTh0">https://t.co/hERLbYVTh0</a> <a href="https://t.co/itKR34EXVq">pic.twitter.com/itKR34EXVq</a></p>&mdash; Pastoral Social (@PastoralSocial9) <a href="https://twitter.com/PastoralSocial9/status/1759909597844816086?ref_src=twsrc%5Etfw">February 20, 2024</a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script></div>
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<p class="wp-block-paragraph">La forma sinodal de la Iglesia, que en estos últimos años estamos redescubriendo y cultivando, sugiere que la Cuaresma sea también&nbsp;<em>un tiempo de decisiones comunitarias</em>, de pequeñas y grandes decisiones a contracorriente, capaces de cambiar la cotidianeidad de las personas y la vida de un barrio: los hábitos de compra, el cuidado de la creación, la inclusión de los invisibles o los despreciados. Invito a todas las comunidades cristianas a hacer esto: a ofrecer a sus fieles momentos para reflexionar sobre los estilos de vida; a darse tiempo para verificar su presencia en el barrio y su contribución para mejorarlo. Ay de nosotros si la penitencia cristiana fuera como la que entristecía a Jesús. También a nosotros Él nos dice: «No pongan cara triste, como hacen los hipócritas, que desfiguran su rostro para que se note que ayunan» (<em>Mt</em>&nbsp;6,16). Más bien, que se vea la alegría en los rostros, que se sienta la fragancia de la libertad, que se libere ese amor que hace nuevas todas las cosas, empezando por las más pequeñas y cercanas. Esto puede suceder en cada comunidad cristiana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la medida en que esta Cuaresma sea de conversión, entonces, la humanidad extraviada sentirá un estremecimiento de creatividad; el destello de una&nbsp;<em>nueva esperanza</em>. Quisiera decirles, como a los jóvenes que encontré en Lisboa el verano pasado: «Busquen y arriesguen, busquen y arriesguen. En este momento histórico los desafíos son enormes, los quejidos dolorosos —estamos viviendo una tercera guerra mundial a pedacitos—, pero abrazamos el riesgo de pensar que no estamos en una agonía, sino en un parto; no en el final, sino al comienzo de un gran espectáculo. Y hace falta coraje para pensar esto» (&nbsp;<em><a href="https://www.vatican.va/content/francesco/es/speeches/2023/august/documents/20230803-portogallo-universitari.html">Discurso a los universitarios</a></em>, 3 agosto 2023). Es la valentía de la conversión, de salir de la esclavitud. La fe y la caridad llevan de la mano a esta pequeña esperanza. Le enseñan a caminar y, al mismo tiempo, es ella la que las arrastra hacia adelante.&nbsp;<a href="https://www.vatican.va/content/francesco/es/messages/lent/documents/20231203-messaggio-quaresima2024.html#_ftn1">[1]</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">Los bendigo a todos y a vuestro camino cuaresmal.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Roma, San Juan de Letrán, 3 de diciembre de 2023, I Domingo de Adviento.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">FRANCISCO</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://www.vatican.va/content/francesco/es/messages/lent/documents/20231203-messaggio-quaresima2024.html#_ftnref1">[1]</a>&nbsp;Cf. Ch. Péguy,&nbsp;<em>El pórtico del misterio de la segunda virtud</em>, Madrid 1991, 21-23.</p>
<p>La entrada <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es/documentos/accioncaritativa/mensaje-el-santo-padre-francisco-para-la-cuaresma-2024/">Mensaje el Santo Padre Francisco para la Cuaresma 2024</a> se publicó primero en <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es">Comisión Episcopal para la Pastoral Social y la promoción humana</a>.</p>
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		<item>
		<title>La Cuaresma, un camino sinodal para recorrer juntos</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Guadalupe García Corigliano]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 23 Feb 2023 11:08:27 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Acción Caritativa]]></category>
		<category><![CDATA[Cuaresma]]></category>
		<category><![CDATA[Sínodo]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>En su mensaje, a la luz del texto evangélico de la Transfiguración (Mt 17, 1-9), el papa Francisco nos invita a reflexionar sobre la relación que existe entre el camino cuaresmal y el sinodal. “Ponerse en camino” La cuaresma es un compromiso para superar nuestras faltas de fe y nuestras resistencias a seguir a Jesús, [&#8230;]</p>
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<p class="wp-block-paragraph">En su <a href="https://www.vatican.va/content/francesco/es/messages/lent/documents/20230125-messaggio-quaresima.html">mensaje</a>, a la luz del texto evangélico de la Transfiguración (Mt 17, 1-9), el papa Francisco nos invita a reflexionar sobre la relación que existe entre el camino cuaresmal y el sinodal.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>“Ponerse en camino”</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La cuaresma es un compromiso para superar nuestras faltas de fe y nuestras resistencias a seguir a Jesús, para ello es necesario “ponerse en camino”, dejándonos conducir por Él, distanciándonos de mediocridades y vanidades. Un camino cuesta arriba, que siempre requiere” esfuerzo, sacrificio y concentración”, exigencias también necesarias para el camino sinodal.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2023/02/Vicenre-Amazonia-grupo-FEB23-1024x683.jpg" alt="" class="wp-image-402851" width="-633" height="-421"/><figcaption class="wp-element-caption">Vicente Martín en un <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es/visita-al-corazon-de-la-amazonia-ecuatoriana-david-contra-goliat/">reciente viaje</a> a la Amazonía ecuatoriana</figcaption></figure>
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<p class="wp-block-paragraph">Este camino no lo hacemos en solitario. A Jesús hemos de seguirlo juntos para descubrir el verdadero rostro del Señor. Camino arduo, lo que a veces nos puede desalentar. Pero lo que nos espera al final es sin duda algo maravilloso y sorprendente, que nos ayudará a comprender mejor la voluntad de Dios y nuestra misión al servicio de su Reino.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>“Artesanos de la sinodalidad”</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La meta es la transfiguración personal y eclesial, y para alcanzarla hemos de transitar por dos vías: la primera es la escucha del Señor, ante todo en la Palabra, pero también a través de los hermanos y hermanas necesitadas de ayuda. También, escuchar “a nuestros hermanas y hermanas en la Iglesia”, algo que “siempre es indispensable en el método y en el estilo de una Iglesia sinodal”. La segunda vía es la de evitar refugiarse en un modelo de religiosidad y de prácticas “piadosas”, que no ayudan a afrontar cristianamente la realidad con sus fatigas cotidianas, sus dificultades y sus contradicciones. Es necesario bajar al llano y, sostenidos por la gracia experimentada en el monte, ser artesanos de la sinodalidad en nuestras comunidades desde la escucha, el diálogo y el caminar juntos, especialmente con los más pobres.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Vicente Martín Muñoz</p>



<p class="wp-block-paragraph">Director del Secretariado de la <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es/accion-caritativa-y-social/">Subcomisión de Acción Caritativa y Social</a> de la CEE</p>



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<div class="wp-block-button"><a class="wp-block-button__link wp-element-button" href="https://www.vatican.va/content/francesco/es/messages/lent/documents/20230125-messaggio-quaresima.html"><span style="color: #ff6900;" class="stk-highlight">Mensaje del papa Francisco para la Cuaresma 2023</span></a></div>
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		<title>Una Cuaresma para sembrar el bien sin cansarse</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Guadalupe García Corigliano]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 11 Mar 2022 12:05:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Acción Caritativa]]></category>
		<category><![CDATA[Cuaresma]]></category>
		<category><![CDATA[oración]]></category>
		<category><![CDATA[Pandemia]]></category>
		<category><![CDATA[Papa Francisco]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Comentario al Mensaje de Cuaresma del papa Francisco En el actual contexto de crisis, de degradación medioambiental y aumento de la pobreza, de tensión y polarización social y política, de una pandemia que nos ha hecho palpar nuestra propia fragilidad y vulnerabilidad, y de una guerra que desafía nuestra común humanidad, recibimos esta Cuaresma la [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading">Comentario al <a href="https://www.vatican.va/content/francesco/es/messages/lent/documents/20211111-messaggio-quaresima2022.html">Mensaje de Cuaresma del papa Francisco</a></h2>


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<figure class="alignleft size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="300" height="201" src="https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2022/03/carmen-marquez-300x201-1.jpg" alt="" class="wp-image-398287"/><figcaption class="wp-element-caption">Carmen Márquez</figcaption></figure>
</div>


<p class="wp-block-paragraph">En el actual contexto de crisis, de degradación medioambiental y aumento de la pobreza, de tensión y polarización social y política, de una pandemia que nos ha hecho palpar nuestra propia fragilidad y vulnerabilidad, y de una guerra que desafía nuestra común humanidad, recibimos esta Cuaresma la invitación a poner en práctica las palabras del apóstol Pablo: «No nos cansemos de hacer el bien» (Gal 6,9). La Cuaresma -nos recuerda el papa Francisco- es un <em>kairos</em>, un tiempo decisivo que nos llama a la conversión, a cambiar nuestra manera de ver la vida y de andar por la vida, nuestro modo de mirar la realidad y de relacionarnos con ella. Es, en definitiva, una invitación a preguntarnos qué necesitamos transformar, cambiar y renovar en nosotros. El Mensaje de Francisco este año nos propone:</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Una invitación a</em> <em>hacer de esta Cuaresma un tiempo de oración</em>: para aprender a ver, pensar y sentir la realidad desde Dios, a reconocer su presencia y su actividad en nuestro mundo; para dejarnos interpelar por Él; para dejar que su siembra arraigue en nosotros, fecunde nuestra vida, y nos prepare para ponernos al servicio del bien.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Una llamada a la «conversión ecológica»</em>, que nos lleve a priorizar el ser sobre el tener, acumular y consumir; que nos haga anteponer el dar y el compartir sobre el poseer y acumular.&nbsp; En el marco de una cultura consumista y en un contexto de crisis medioambiental el Mensaje del papa Francisco se convierte en una invitación a revisar nuestros estilos de vida y de consumo, a «vivir la vocación de ser protectores de la obra de Dios» (LS 217).</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El sueño de participar en la magnanimidad de Dios.</em><strong> </strong>En la entrevista que concedió al inicio de su pontificado, Francisco definía así la magnanimidad: «es hacer las cosas pequeñas de cada día con el corazón grande y abierto a Dios y a los otros. Es dar valor a las cosas pequeñas en el marco de los grandes horizontes, los del Reino de Dios». En un mundo en que prevalecen como criterio el éxito, la productividad y la rentabilidad y la eficacia, Dios nos invita a desafiar esa lógica y actuar magnánimamennte, con gratuidad, sin conducirnos por la lógica del beneficio personal, sembrando con generosidad aunque sepamos que serán otros quienes recojan los frutos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Una interpelación a practicar la caridad activa,</em><strong> </strong>evitando la tentación del escapismo espiritual y viviendo una fe comprometida y activa. Nos interpela a visibilizar nuestra conversión con gestos, hechos concretos y actitudes nuevas y hacerlo de modo que hablen de la presencia de Dios. Nos recuerda la importancia de cultivar y cuidar las relaciones humanas y construir fraternidad: a <em>buscar</em>, <em>llamar</em>, <em>visitar</em>, <em>escuchar</em>, <em>no abandonar</em>, <em>amar</em>, en definitiva, a todo aquello que nos lleva a «aprojimarnos» a los demás, a no pasar de largo y refugiarnos en la indiferencia, a sembrar justicia y solidaridad, a practicar el cuidado y la ternura, a ser sanadores y a aceptar sin reservas a quienes el mundo ha rechazado, pues en ellos se revela el rostro de Dios.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Un requerimiento a vivir con esperanza,</em> a no desfallecer, a ser perseverantes porque «el bien, como el amor, la justicia y la solidaridad, no se alcanzan de una vez para siempre; han de ser conquistados cada día». Esta Cuaresma nos invita a vivir con la actitud del agricultor, desarrollando su paciente constancia, sin cansarnos de sembrar el bien. Los agricultores saben que el cultivo es un proceso lento y paciente, que requiere preparar la tierra para que la semilla pueda germinar, que hay que regar y abonar para que pueda crecer, que a veces es necesario podar, y que el tiempo es necesario para que el sol madure el fruto. La siembra del bien tiene también su proceso: «el ayuno prepara el terreno, la oración riega, la caridad fecunda», nos recuerda Francisco. La Cuaresma nos invita además a mantener la esperanza porque «Dios sigue derramando en la humanidad semillas de bien», y porque sabemos que Cristo ha vencido a la muerte y que su resurrección nos trae semillas de salvación. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Carmen Márquez Beunza. <a href="https://www.comillas.edu/teologia">Facultad de Teología. Universidad de Comillas</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



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<p class="wp-block-paragraph"></p>
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		<title>Mensaje del Santo Padre para la Cuaresma 2022</title>
		<link>https://social.conferenciaepiscopal.es/noticias/pastoral-social/mensaje-del-santo-padre-para-la-cuaresma-2022/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=mensaje-del-santo-padre-para-la-cuaresma-2022</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Guadalupe García Corigliano]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 25 Feb 2022 08:48:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pastoral Social]]></category>
		<category><![CDATA[Cuaresma]]></category>
		<category><![CDATA[Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral]]></category>
		<category><![CDATA[Papa Francisco]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://social.conferenciaepiscopal.es/?p=398524</guid>

					<description><![CDATA[<p>En la Presentación del mensaje estuvo muy presente la Pastoral con los Gitanos y el testimonio de Mario Riboldi Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral: Estamos llamados «a ser «colaboradores de Dios» (1 Co 3,9), utilizando bien el tiempo presente (cf. Ef 5,16) para sembrar también nosotros obrando el bien. Esta llamada a [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading">En la Presentación del mensaje estuvo muy presente la <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es/pastoral-con-los-gitanos/">Pastoral con los Gitanos</a> y el testimonio de <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es/noticias/migraciones-y-movilidad-humana/pastoral-con-los-gitanos/fallecimiento-de-riboldi-evangelizador-gitano/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Mario Riboldi</a></h2>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://www.humandevelopment.va/es/news/2022/messaggio-del-papa-per-la-quaresima-2022.html">Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral</a>: Estamos llamados «a ser «colaboradores de Dios» (1 Co 3,9), utilizando bien el tiempo presente (cf. Ef 5,16) para sembrar también nosotros obrando el bien. Esta llamada a sembrar el bien no tenemos que verla como un peso, sino como una gracia con la que el Creador quiere que estemos activamente unidos a su magnanimidad fecunda.» Este es uno de los pasajes que abre el&nbsp;<a href="https://www.vatican.va/content/francesco/es/messages/lent/documents/20211111-messaggio-quaresima2022.html">Mensaje del Santo Padre Francisco para la Cuaresma 2022</a>, titulado ««No nos cansemos de hacer el bien, porque, si no desfallecemos, cosecharemos los frutos a su debido tiempo. Por tanto, mientras tenemos la oportunidad, hagamos el bien a todos» (Ga 6,9-10a), presentado esta mañana en la Sala de Prensa de la Santa Sede.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Refiriéndose a la Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium, el Papa Francisco afirma que «Un primer fruto del bien que sembramos lo tenemos en nosotros mismos y en nuestras relaciones cotidianas, incluso en los más pequeños gestos de bondad», pero -continúa-&nbsp; la siega más significativa será «la del último día, el día sin ocaso. El fruto completo de nuestra vida y nuestras acciones es el «fruto para la vida eterna» (Jn 4,36),».&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para ilustrar los temas del Mensaje, <a href="https://www.humandevelopment.va/content/dam/sviluppoumano/news/2022-news/messaggio-papa-quaresima-2022/discorsi/discorsi---es/SPA-Sr.-A.Smerilli---commento-Messaggio-di-Quaresima-2022.pdf">Sor Alessandra Smerilli</a>, Secretaria interina del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, el Cardenal Francesco Montenegro, Arzobispo de Agrigento y Miembro del Dicasterio, y el Padre Massimo Mostioli, de la diócesis de Pavía, comprometido con la pastoral de los gitanos a raíz de la experiencia de fraternidad iniciada por el padre Mario Riboldi.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La <a href="https://www.humandevelopment.va/content/dam/sviluppoumano/news/2022-news/messaggio-papa-quaresima-2022/discorsi/discorsi---es/SPA-Sr.-A.Smerilli---commento-Messaggio-di-Quaresima-2022.pdf">Hermana Smerilli</a> señaló que «el Papa Francisco nos ha invitado a ser esa tierra fértil que crea las condiciones para que la semilla germine. Nos ha pedido que preparemos el futuro, para que sea diferente del presente. Y sabemos que sólo quien está movido por la esperanza puede ponerse a trabajar». Y, si en la Virgen María «ha brotado el Hijo» -añadió-, la Madre de Dios confirma en nosotros esta esperanza: «En un mundo desertizado por tantos juegos de poder sin escrúpulos, la Iglesia reconoce en María la fecundidad que el camino de la conversión puede dar a cada una de sus hijas e hijos».</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta esperanza -según el <a href="https://www.humandevelopment.va/content/dam/sviluppoumano/news/2022-news/messaggio-papa-quaresima-2022/discorsi/discorsi---es/ES-Card.-Montenegro---commento-Messaggio-per-la-Quaresima-2022.pdf">Cardenal Montenegro</a>&#8211;&nbsp;encuentra también alimento en la resurrección de Cristo, que nos ayuda a perseverar en la siembra, «incluso cuando no vemos los frutos de la semilla sembrada en la tierra». «Frente a todo revés o dificultad que pueda debilitarnos -explicó-, la Cuaresma nos recuerda que siempre podemos volver a empezar, con la ayuda de la misericordia de Dios, siempre podemos levantarnos y reanudar el seguimiento del Maestro».</p>



<p class="wp-block-paragraph">«Me contento con labrar la tierra para la siembra de la Palabra, siguiendo en particular a los grupos de gitanos católicos», dijo el padre <a href="https://www.humandevelopment.va/content/dam/sviluppoumano/news/2022-news/messaggio-papa-quaresima-2022/discorsi/discorsi---es/SPA-DON-MASSIMO-MOSTIOLI.pdf">Massimo Mostioli</a>&nbsp;sobre su apostolado entre los gitanos: «me acerco a ellos para los bautismos, las comuniones y las confirmaciones, celebro la misa y organizo jornadas de lectura y oración con la Biblia. Siguiendo la invitación del cardenal Montini y tras las huellas del padre Riboldi», concluyó, «la caridad, la prudencia y la paciencia me guían para llevarles el Evangelio».</p>



<h3 class="wp-block-heading">Recursos</h3>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://www.humandevelopment.va/content/dam/sviluppoumano/news/2022-news/messaggio-papa-quaresima-2022/discorsi/discorsi---es/SPA-Sr.-A.Smerilli---commento-Messaggio-di-Quaresima-2022.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Discurso Sr. A. Smerilli</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://www.humandevelopment.va/content/dam/sviluppoumano/news/2022-news/messaggio-papa-quaresima-2022/discorsi/discorsi---es/ES-Card.-Montenegro---commento-Messaggio-per-la-Quaresima-2022.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Discurso Card. Montenegro</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://www.humandevelopment.va/content/dam/sviluppoumano/news/2022-news/messaggio-papa-quaresima-2022/discorsi/discorsi---es/SPA-DON-MASSIMO-MOSTIOLI.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Discurso P. Mostioli</a></p>
<p>La entrada <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es/noticias/pastoral-social/mensaje-del-santo-padre-para-la-cuaresma-2022/">Mensaje del Santo Padre para la Cuaresma 2022</a> se publicó primero en <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es">Comisión Episcopal para la Pastoral Social y la promoción humana</a>.</p>
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