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	<title>Carta Pastoral archivos - Comisión Episcopal para la Pastoral Social y la promoción humana</title>
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	<title>Carta Pastoral archivos - Comisión Episcopal para la Pastoral Social y la promoción humana</title>
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		<title>En el día del Carmen</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Guadalupe García Corigliano]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 16 Jul 2025 10:40:34 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Stella Maris]]></category>
		<category><![CDATA[Carta Pastoral]]></category>
		<category><![CDATA[Día de las gentes del mar]]></category>
		<category><![CDATA[Mons. Fernando García Cadiñanos]]></category>
		<category><![CDATA[Obispos]]></category>
		<category><![CDATA[Virgen del Carmen]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Carta pastoral de Mons. Fernando García Cadiñanos Al acercarse el 16 de julio, solemnidad de Nuestra Señora del Carmen, nuestro corazón se llena de alegría y gratitud al contemplar a María como Estrella del Mar y protectora de tantos creyentes que la rezan constantemente en la tribulación. Especialmente las gentes del mar, un mundo tan [&#8230;]</p>
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<h2 class="wp-block-heading">Carta pastoral de Mons. Fernando García Cadiñanos</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Al acercarse el 16 de julio, solemnidad de Nuestra Señora del Carmen, nuestro corazón se llena de alegría y gratitud al contemplar a María como Estrella del Mar y protectora de tantos creyentes que la rezan constantemente en la tribulación. Especialmente las gentes del mar, un mundo tan diverso y plural, que la mira e implora con devoción singular. Durante estos días no son pocos los lugares de nuestra geografía en los que será procesionada y engalanada en los barcos con los rituales de bendición y plegaria.</p>



<p class="wp-block-paragraph">María se convierte siempre en guía y esperanza. Como los obispos españoles decimos en el mensaje para esta Jornada de las Gentes del Mar, “vosotros, que conocéis de cerca la incertidumbre de las travesías, la fuerza de las mareas y la fragilidad de la vida en el mar, sabéis también lo que significa confiar en una presencia que acompaña, protege y sostiene”. Así se manifiesta en las imágenes que presiden los puestos importantes de vuestros barcos, los ritos de entrada y de salida en algunos de nuestros puertos, los nombres que elegís para vuestros hijos, los ritos que aprendisteis de vuestros mayores y muchas otras formas de pertenencia y devoción. La religiosidad marinera es muy especial y hace que María sea para vosotros “faro en la noche, estrella que guía a los navegantes, consuelo en la soledad y fortaleza en la dificultades, regazo tierno de amparo y compañía en la distancia”</p>



<p class="wp-block-paragraph">La vida en el mar es una escuela de fortaleza, donde se fraguan inmensos desafíos. Con profundo cariño y gratitud, me vienen a la memoria los encuentros que he tenido durante la visita pastoral con mariscadores y cofradías de pescadores. Son muchos los retos en el mundo del mar que me habéis contado y que tenéis que afrontar vosotros y vuestras familias. Retos y desafíos varios que van desde la lejanía de sus seres queridos a la dureza física y mental del trabajo, la incertidumbre de las condiciones meteorológicas, las regulaciones y los mercados, la precariedad laboral en un sector tan volátil, y el riesgo inherente a cada jornada. A veces, la soledad a bordo y la falta de apoyo en tripulaciones multiculturales pueden hacer que la travesía sea aún más pesada. En estas condiciones no son infrecuentes situaciones complejas de salud mental y desarraigo social. Los problemas se agravan ante la falta de reemplazo y las cuestiones referidas a la gestión responsable de los recursos pesqueros y naturales para el cuidado de la casa común. Ante todas estas cuestiones tenemos que estar atentos toda la sociedad, especialmente las administraciones públicas. También como Iglesia queremos vivirlos con vosotros, acompañarlos e iluminarlos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y en medio de estas realidades complejas, la devoción a la Virgen del Carmen no es una simple tradición, sino un auténtico refugio. Para las gentes del mar, ella es el faro que disipa la oscuridad, la presencia maternal que acompaña en la tempestad y la intercesora poderosa ante Dios. La Virgen del Carmen es su Estrella del Mar, la que les da un sentido de orientación cuando todo parece incierto. En ella encuentran no solo protección, sino también un ejemplo de fe inquebrantable que les anima a perseverar. Ella, que estuvo al pie de la cruz, acoge vuestro dolor y nos abre a la esperanza.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Me gustaría animaros en este día a renovar especialmente esta virtud. Si hay una que adorna al marinero es la esperanza de volver a tierra firme. Que también nosotros cultivemos y no perdamos la “esperanza que no defrauda” y de la que está tan necesitado nuestro mundo. La esperanza de sabernos siempre en travesía hacia una meta, con María a nuestro lado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Seamos también portadores de esperanza para todos, especialmente a las gentes del mar. Su trabajo es vital para nuestra sociedad, y su esfuerzo merece nuestro reconocimiento y apoyo. Nuestras oraciones y nuestras acciones concretas de solidaridad pueden ser ese soplo de esperanza que necesitan para continuar su travesía. En ese sentido, me gustaría que la presencia de un futuro centro “Stella Maris” en nuestra diócesis, promovido por la delegación de Pastoral del Mar, con voluntariado y agentes preparados, sea signo concreto de esperanza para las gentes del mar, mostrando una Iglesia que acoge y se preocupa de las necesidades de toda persona y contribuye así a la acogida, escucha y evangelización.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Felicidades en esta fiesta de la Virgen del Carmen. Que la devoción a nuestra Madre nos impulse a una esperanza activa, que se traduzca en amor fraterno y en la construcción de un mundo más justo y solidario.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Vuestro hermano y amigo,</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong> + Fernando García Cadiñanos</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Obispo de la Diócesis de Mondoñedo-Ferrol y Presidente de la Subcomisión de Migraciones y Movilidad Humana de la CEE</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
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		<title>Francisco, el papa de las periferias</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Guadalupe García Corigliano]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 May 2025 09:02:37 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Migraciones]]></category>
		<category><![CDATA[Carta Pastoral]]></category>
		<category><![CDATA[Mons. Xabier Gómez]]></category>
		<category><![CDATA[Papa Francisco]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Carta pastoral de Mons. Xabier Gómez El papa Francisco vino del “fin del mundo”, llegó de una periferia geográfica llena de vida al centro del catolicismo para poner las periferias existenciales y a quienes las habitan en el corazón de la misión de la Iglesia. Francisco ha sido un Pastor Universal que se entendía a [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Carta pastoral de Mons. Xabier Gómez</p>



<p class="wp-block-paragraph">El papa Francisco vino del “fin del mundo”, llegó de una periferia geográfica llena de vida al centro del catolicismo para poner las periferias existenciales y a quienes las habitan en el corazón de la misión de la Iglesia. Francisco ha sido un Pastor Universal que se entendía a sí mismo como discípulo misionero. Sus doce años de servicio y magisterio han iniciado la llamada a poner a la Iglesia en estado permanente de misión, en salida sinodal. No hay misión sin testimonio. En un momento global que necesitaba testigos más que maestros, el papa Francisco ha sido sobre todo testigo del Resucitado y después maestro en el discernimiento y la santidad de la puerta de al lado. En una Iglesia hospital de campaña, Iglesia que se mira en el icono del buen samaritano y de la mujer samaritana, Francisco propuso el fenómeno de las migraciones como el “signo de los tiempos”, de nuestro tiempo. Y no se equivocó. Al hacerlo consiguió despertar conciencias con una sola palabra pronunciada sobre el Mar Mediterráneo convertido en fosa común: vergüenza. Nos enseñó que la indiferencia y la cultura del descarte también matan. Amigo de la vida y de los pobres quiso reformar la Iglesia desde la cercanía a los descartados de todo tipo. Entre ellos las personas migradas y refugiadas portadoras de un mensaje divino.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignleft size-full is-resized"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="532" height="800" src="https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2025/05/Vigilia-CIE-aluche-cobo-Czerny-2016.jpg" alt="" class="wp-image-411862" style="width:377px;height:auto" srcset="https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2025/05/Vigilia-CIE-aluche-cobo-Czerny-2016.jpg 532w, https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2025/05/Vigilia-CIE-aluche-cobo-Czerny-2016-200x300.jpg 200w" sizes="(max-width: 532px) 100vw, 532px" /><figcaption class="wp-element-caption">Vigilia frente al CIE de Aluche en 2016</figcaption></figure>
</div>


<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">En la tradición de los profetas y en continuidad con sus predecesores, Francisco con gestos, encuentros, viajes y palabras dejó un legado a su Pueblo y un mensaje a la humanidad. Aunque algunos se nieguen a reconocerlo, sabemos que el Dios de Jesús nos habla por medio de las personas en movilidad humana forzada. Nos habla en una Encarnación continuada a través de rostros, historias de lucha, superación, a través de redes de solidaridad que se tejen por todo el mundo. Dios camina con ellas y ellos, nos llama a hacer un “nosotros” cada vez más grande. Francisco no se limitó a hablar de las personas migradas sino a hablar con las personas migradas. Nos invitó a mirar a los ojos y a escuchar con el corazón.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para el papa Francisco los migrantes y refugiados fueron prioridad, porque en ellos encontramos al Señor y porque con ellas y ellos aprendíamos a desarmar las injusticias, violencias y desigualdades que empujan a dejar el propio país en busca de un futuro. Francisco que inició su ministerio en Lampedusa estuvo a punto de concluirlo en las Islas Canarias, del Mediterráneo al Atlántico, llevó siempre a las personas migradas y refugiadas en el corazón y para siempre los ha colocado en el corazón pastoral de la Iglesia, donde palpita el Corazón de Cristo, buen Pastor.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Fray Xabier Gómez, Obispo de Sant Feliu de Llobregat</strong></p>
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		<title>En el día del trabajo</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Guadalupe García Corigliano]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 06 May 2025 08:50:35 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pastoral del Trabajo]]></category>
		<category><![CDATA[Carta Pastoral]]></category>
		<category><![CDATA[Mons. Fernando García Cadiñanos]]></category>
		<category><![CDATA[Obispos]]></category>
		<category><![CDATA[Papa Francisco]]></category>
		<category><![CDATA[Trabajo]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Carta pastoral de Mons. Fernando García Cadiñanos Celebramos hoy el 1º de Mayo, un día muy especial para el mundo obrero, que nos permite reflexionar juntos sobre la dignidad y la centralidad del trabajo en la vida humana y en el designio de Dios. Sin duda, la riqueza de la doctrina social de la Iglesia [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading">Carta pastoral de Mons. Fernando García Cadiñanos</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Celebramos hoy el 1º de Mayo, un día muy especial para el mundo obrero, que nos permite reflexionar juntos sobre la dignidad y la centralidad del trabajo en la vida humana y en el designio de Dios. Sin duda, la riqueza de la doctrina social de la Iglesia nos ofrece una luz para comprender y acoger las diferentes dimensiones del trabajo que, en la situación actual, hoy son simplificadas u opacadas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde sus inicios, la enseñanza de la Iglesia ha resaltado que el trabajo no es sólo un medio para obtener sustento, sino una dimensión fundamental de la persona humana. A través del trabajo, el ser humano participa en la obra creadora de Dios, desarrolla sus capacidades, se relaciona con los demás y contribuye al bien común de la sociedad. El trabajo nos da dignidad y nos dignifica. Además, es un factor que nos ayuda a cultivar la esperanza tan necesaria para un proyecto de vida estable. Así lo recordaba el papa Francisco: “Cuando no sabes si mañana vas a poder dar de comer a tus hijos, o si lo que estás estudiando te permitirá tener un trabajo digno, es fácil caer en el desánimo. ¿Dónde buscar la esperanza?” (Bula del Jubileo 2025). En ese sentido, la Iglesia siempre ha reivindicado un trabajo digno, que pasa por la primacía del ser humano sobre el capital, salarios justos y condiciones laborales dignas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Somos conscientes de que la realidad del mundo laboral se presenta con una complejidad creciente. Una nueva cultura del ocio reivindica más un trabajo compatible con la libertad, el tiempo libre y el conveniente descanso. Igualmente, una mentalidad creciente busca una seguridad permanente y segura que sólo se encuentra en los empleos de la Administración. El desajuste entre la demanda necesaria de algunos puestos de trabajo y una oferta que no los cubre, necesita una urgente reflexión conjunta. La globalización, la digitalización, la precariedad, la competitividad, el desempleo juvenil y la persistente desigualdad salarial son desafíos que interpelan nuestra conciencia cristiana y nos exigen una respuesta activa y solidaria.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Vemos cómo en muchos lugares el trabajo se convierte en fuente de sufrimiento, de explotación y de exclusión, negando la dignidad intrínseca de quienes lo realizan. Sin duda, todos conocemos esta realidad que se hace presente en el rostro de infinidad de migrantes que no pueden trabajar, aunque quieren, por problemáticas administrativas lo que les obliga a realizar trabajos en la economía sumergida. ¡Es una vergüenza y un hecho indignante! También nos son familiares situaciones de trabajos en condiciones de explotación o precariedad, lo que dificulta su acceso o sumerge a los que lo desempeñan a situaciones de pobreza, vulnerabilidad o exclusión. Hay que reconocer que muchos de estos empleos están ocupados por la población migrante. En este sentido, las empleadas de hogar, aunque han visto muchas de sus reivindicaciones escuchadas, constituyen un sector a cuidar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Junto a ello, es de alabar el esfuerzo de muchos empresarios o pequeños autónomos por llevar adelante su empresa y generar riqueza y empleo con esfuerzo personal. ¡Gracias! La fraternidad que se establece en el ámbito de muchas de estas empresas es digna de imitación.<br>También es hermoso el empleo que se genera en el ámbito de la economía social, posibilitando el empleo de personas y colectivos vulnerables que, sin el arrojo de algunos y el apoyo de la sociedad, sería imposible su plena inclusión en la sociedad. Entre todos hay que apoyar este tipo de iniciativas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En este contexto, es bueno recordar la voz del papa Francisco, al que despedíamos hace pocos días, y para que quien el trabajo constituía un elemento fundamental en el desarrollo humano, junto al techo y a la tierra: las tres famosas “T”. Suyas son estas palabras: “El gran tema es el trabajo. Lo verdaderamente popular —porque promueve el bien del pueblo— es asegurar a todos la posibilidad de hacer brotar las semillas que Dios ha puesto en cada uno, sus capacidades, su iniciativa, sus fuerzas. Esa es la mejor ayuda para un pobre, el mejor camino hacia una existencia digna” (FT 162).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al celebrar junto con toda nuestra sociedad esta fiesta del trabajo, como Iglesia diocesana estamos llamados a implicarnos en algunos caminos. Se me ocurren tres propuestas:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Promover la dignidad de todo trabajador: Defendiendo salarios justos, facilitando condiciones de trabajo seguras y respetuosas y oportunidades de desarrollo profesional, sensibilizándonos en esta temática, reclamando a los que tienen responsabilidad pública.</li>



<li>Acompañar a quienes sufren el desempleo y la precariedad: Así lo hace especialmente Cáritas, ofreciendo apoyo y promoción para una inserción laboral digna.</li>



<li>Dar a conocer e iniciarse en la doctrina social de la Iglesia: Para que desde estos valores y enseñanzas que se promueven se genere una sociedad más justa y equitativa.</li>
</ul>
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		<title>Los presos lloran al Papa Francisco</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Guadalupe García Corigliano]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 29 Apr 2025 10:51:30 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pastoral Penitenciaria]]></category>
		<category><![CDATA[Cárceles]]></category>
		<category><![CDATA[Carta Pastoral]]></category>
		<category><![CDATA[Mons. Florencio Roselló]]></category>
		<category><![CDATA[Papa Francisco]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>He visitado bastantes celdas de diferentes prisiones en estos doce años de pontificado del Papa Francisco y en muchas de ellas había una foto de Francisco en las celdas, en un lugar visible Los presos del mundo se han quedado huérfanos. Las cárceles se han quedado frías y desangeladas. Francisco nos ha dejado. Con su [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading">He visitado bastantes celdas de diferentes prisiones en estos doce años de pontificado del Papa Francisco y en muchas de ellas había una foto de Francisco en las celdas, en un lugar visible</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Los presos del mundo se han quedado huérfanos. Las cárceles se han quedado frías y desangeladas. Francisco nos ha dejado. Con su muerte, la ilusión y la esperanza han muerto. Me queda el consuelo de que su última salida del Vaticano fue a una prisión, a la cárcel de Regina Coeli, el pasado 17 de abril, Jueves Santo. Francisco, el visitador de los presos, ha muerto. En patios, galerías y pabellones de muchas cárceles del mundo se le llora y se le recuerda, se le venera y se le reza. He visitado bastantes celdas de diferentes prisiones en estos doce años de pontificado del Papa Francisco y en muchas de ellas había una foto de Francisco en las celdas, en un lugar visible. No la escondían, no la ocultaban, no sentían vergüenza, sino más bien orgullo. He visto cómo pasaban su mano por encima de la foto, le rezaban y en muchos casos la besaban. En las cárceles hay sentimientos, hay cariño, hay amor, y estos días se lo están manifestando al difunto papa Francisco.<br>El Papa Francisco ha sido un visitador de presos. Durante su pontificado ha visitado unas 23 prisiones en diferentes lugares del mundo. Siempre con el beneficio de la duda, antes de entrar, en la puerta de la prisión siempre se preguntaba: “¿Por qué ellos y no yo? No soy mejor que ellos”. Dentro les sonreía, les abrazaba, les besaba, les preguntaba por su familia, no por el delito. Era el mismo Cristo quien se acercaba a ellos. Su mensaje siempre era de esperanza. La visita de Francisco convencía a los presos de que su futuro estaba por encima de los muros que les encerraba. Una esperanza que se hacía vida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Francisco no solo visitaba a las prisiones y estaba con los presos. Su palabra era la primera y más autorizada en defensa de los derechos humanos de los presos y en buscar medidas legales que ayudasen al preso a no perder la esperanza. Su palabra profética miraba la defensa del preso y su derecho a la vida y a la reinserción. En la bula de convocatoria del Jubileo de la Esperanza abogaba por la abolición de la pena de muerte cuando decía: “Respeto de los derechos humanos y sobre todo la abolición de la pena de muerte, recurso que para la fe cristiana es inadmisible y aniquila toda esperanza de perdón y renovación” (nº 10) (Catecismo Iglesia Católica, 2267).<br>Enérgico se mostró contra la cadena perpetua y las condenas largas cuando dijo en una prisión de mujeres en Chile: “Una condena sin futuro no es una condena humana, es una tortura” (16 enero 2018). Apelando a nuestra conciencia de cristiano, Francisco decía: “Todos los cristianos están llamados a mejorar las condiciones carcelarias, en el respeto de la dignidad humana de las personas privadas de libertad” (Fratelli Tutti 116). En los mismos términos se expresó cuando habló a los miembros de policía penitenciaria de Italia: «La prisión perpetua no es la solución a los problemas. Y lo repito: no es la solución de los problemas, sino un problema pendiente de resolver. Porque si se encierra la esperanza, no hay futuro para la sociedad. Nunca se debe privar del derecho a empezar de nuevo».</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">El Papa Francisco ha sido un visitador de presos. Durante su pontificado ha visitado unas 23 prisiones en diferentes lugares del mundo. Siempre con el beneficio de la duda, antes de entrar, en la puerta de la prisión siempre se preguntaba: “¿Por qué ellos y no yo? No soy mejor que ellos”</p>
</blockquote>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignleft size-full is-resized"><img decoding="async" width="833" height="440" src="https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2022/05/Florencio-Francisco-barquita-1-web-1.jpg" alt="" class="wp-image-399146" style="width:561px;height:auto" srcset="https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2022/05/Florencio-Francisco-barquita-1-web-1.jpg 833w, https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2022/05/Florencio-Francisco-barquita-1-web-1-300x158.jpg 300w, https://social.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2022/05/Florencio-Francisco-barquita-1-web-1-768x406.jpg 768w" sizes="(max-width: 833px) 100vw, 833px" /><figcaption class="wp-element-caption">Florencio Roselló le entrega al Papa Francisco una barca hecha por presos</figcaption></figure>
</div>


<p class="wp-block-paragraph">Desde mi nombramiento como arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela he manifestado que no he querido perder el contacto con los hombres y mujeres que están en prisión. Una carta desde la cárcel, una llamada o un whatsapp de un preso de permiso o de un familiar me ayuda a no olvidar de dónde vengo y a no perder la sensibilidad por los pobres. Desde el fallecimiento del Papa, varios presos y presas, así como familiares de los mismos me han escrito para darme el pésame, pero también para manifestarme su tristeza y desolación.<br>“Rezo por el papa Francisco. Para mí ha sido un representante del Padre con hechos y no solo con palabras. Un abrazo, no pierdo la esperanza” (Pilar). “Siento mucho el fallecimiento del Papa. A los presos nos transmitía esperanza” (Nati). “Le acompaño en este día triste del fallecimiento del Papa Francisco. Un papa que supo llegar al mundo por su gran labor en favor de los presos. Se lo dice la madre de un preso” (Mª Ángeles).<br>Los presos y sus familias lloran la muerte de Francisco. Ha dejado huella profunda en muchas cárceles del mundo. Ahora, todos los presos se están preguntando: “¿Y ahora qué?”. Un preso lo expresaba muy bien cuando me escribía: “Pido que el nuevo papa siga el camino de Francisco” (Ángel). También yo pido que el Espíritu Santo ilumine a los cardenales en el cónclave y nos dé un Papa que no deje huérfanos a los presos. En la visita a la cárcel de Regina Coeli el Jueves Santo, su última salida del Vaticano, les dijo a los presos: “Me gusta hacer cada año lo que hizo Jesús el Jueves Santo, el lavatorio de los pies, en la cárcel”. Y añadió: “Este año no puedo, pero sí quiero estar cerca de ustedes. Rezo por ustedes y sus familias”. Pido al Señor que el nuevo Papa, más joven, más sano y ágil, pueda completar el lavatorio de los pies que nuestro querido Francisco no pudo realizar. Los presos lo están esperando.<br>Hasta que ese momento llegue, los hombres y mujeres presos acariciarán la foto del Papa que tienen en sus celdas. Unos/as le llorarán, otros la besarán o le rezarán. Quizás le pondrán flores a una foto, que no está en ninguna celda, sino en la entrada de un módulo de mujeres en la prisión de Castellón, a la vista de todos, en la que estoy saludando al Papa antes de ser Obispo. Lleva expuesta tres años y nunca le ha faltado una flor. Una foto convertida en el altar del Papa Francisco en prisión. ¡Hasta siempre, querido Papa Francisco!</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mons. Florencio Roselló, Arzobispo de Pamplona, Obispo de Tudela</p>



<p class="wp-block-paragraph">Responsable de la Pastoral Penitenciaria de la CEE</p>
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		<title>Cuestionando el discurso del rearme en Europa: una apuesta por la paz y el diálogo</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Guadalupe García Corigliano]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 01 Apr 2025 09:07:55 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Acción caritativa]]></category>
		<category><![CDATA[Migraciones y Movilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Carta Pastoral]]></category>
		<category><![CDATA[Doctrina Social de la Iglesia]]></category>
		<category><![CDATA[Guerra]]></category>
		<category><![CDATA[Mons. Xabier Gómez]]></category>
		<category><![CDATA[Obispos]]></category>
		<category><![CDATA[Paz]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>«Los pueblos y ciudadanos aspiran a vivir en paz. La paz es un derecho humano universal, no un paréntesis entre guerras» El clima de creciente tensión en Europa, alimentado por discursos que promueven el rearme y la militarización como respuesta a los conflictos internacionales, genera una preocupación profunda desde la perspectiva del Evangelio, la Doctrina [&#8230;]</p>
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<h2 class="wp-block-heading">«Los pueblos y ciudadanos aspiran a vivir en paz. La paz es un derecho humano universal, no un paréntesis entre guerras»</h2>



<p class="wp-block-paragraph">El clima de creciente tensión en Europa, alimentado por discursos que promueven el rearme y la militarización como respuesta a los conflictos internacionales, genera una preocupación profunda desde la perspectiva del Evangelio, la Doctrina Social de la Iglesia y el mensaje del papa Francisco. Frente a esta tendencia, no es de extrañar la reacción de gran parte de la población expresando su inquietud y desacuerdo. Más allá de posibles lecturas ideológicas entre quienes apoyan o critican el incremento en gasto militar y cierto relato prebélico en Europa, urge una reflexión que reivindique el diálogo y la diplomacia como las verdaderas vías para la paz. No es buenismo ni ingenuidad. Y no podemos dejar que las decisiones solo las tomen los gobernantes de las naciones. En la inmensa mayoría de ocasiones los pueblos y ciudadanos de esos gobiernos aspiran a vivir en paz. La paz es un derecho humano universal, no un paréntesis entre guerras.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los sucesores de Pedro de los últimos dos siglos han sido una voz constante en la denuncia de la guerra como un fracaso de la humanidad. En numerosas ocasiones, el papa Francisco ha advertido sobre la «locura» del armamentismo y la peligrosa lógica de la escalada bélica, que no solo aumenta el sufrimiento humano, sino que también refuerza una economía de la muerte en la que el comercio de armas se antepone al bienestar de los pueblos. Como ha insistido el Pontífice, «no podemos confiar en las armas para garantizar la paz», pues estas solo perpetúan el miedo y la hostilidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde la Doctrina Social de la Iglesia, el recurso a la guerra solo puede considerarse en circunstancias límites y como último recurso, según los criterios de la «guerra justa» establecidos por san Agustín y <a href="https://revistaecclesia.es/en-el-jubileo-de-santo-tomas-de-aquino/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">santo Tomás de Aquino</a>. Sin embargo, el magisterio reciente ha puesto un énfasis creciente en la necesidad de superar esta lógica, promoviendo la resolución pacífica de conflictos y el desarme progresivo. Documentos como <em>Pacem in terris</em> de san Juan XXIII o <em>Fratelli tutti</em> del papa Francisco subrayan que la verdadera paz solo se construye sobre la justicia, el respeto a los derechos humanos y la fraternidad entre los pueblos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El rearme, lejos de ser una garantía de seguridad, fomenta una espiral de desconfianza y agresividad entre naciones. La historia reciente demuestra que las estrategias basadas en la disuasión armada suelen derivar en conflictos abiertos, con consecuencias devastadoras para la población civil. Además, detrás del discurso belicista, existen intereses económicos evidentes. Según informes del <a href="https://www.sipri.org/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI)</a>, el gasto militar mundial alcanzó un récord de 2,24 billones de dólares en 2023, con Estados Unidos, China, Rusia, India y Arabia Saudita a la cabeza. En Europa, Alemania, Francia y el Reino Unido han incrementado significativamente sus presupuestos militares.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las grandes corporaciones del sector armamentístico se benefician enormemente de este aumento del gasto. Este complejo militar-industrial ejerce una fuerte presión sobre los gobiernos para que sigan aumentando los presupuestos de defensa, consolidando una lógica de guerra perpetua que solo beneficia a sus accionistas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El incremento en el gasto militar tiene un impacto directo en el recorte de inversiones en sectores sociales fundamentales. En varios países europeos, el aumento de los presupuestos de defensa ha venido acompañado de recortes en sanidad, educación y asistencia social. En 2023, Alemania, por ejemplo, aumentó su gasto militar en un 8,3 %, mientras reducía la financiación de programas sociales y de cooperación al desarrollo. De manera similar, el Reino Unido y Francia han reorientado recursos hacia la industria armamentística, reduciendo significativamente los fondos destinados a la ayuda a países en desarrollo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estos recortes en cooperación internacional han agravado las crisis humanitarias en diversas regiones del mundo. La reducción de la ayuda al desarrollo en África y Oriente Medio ha contribuido al deterioro de las condiciones de vida en países ya afectados por la pobreza y la inestabilidad política, lo que a su vez ha intensificado los flujos migratorios hacia Europa. La falta de inversiones en infraestructuras básicas y en proyectos de desarrollo sostenible empuja a miles de personas a huir de sus países en busca de mejores oportunidades, generando crisis migratorias que luego son instrumentalizadas políticamente para justificar políticas de seguridad más restrictivas. Perversa espiral.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">En un mundo cada vez más polarizado, la Iglesia insiste en que la verdadera seguridad no se alcanza con más armas, sino con más justicia, más solidaridad y mayor compromiso con el bien común.</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Otro factor preocupante es la creciente manipulación de la opinión pública a través de las redes sociales y la inteligencia artificial. Gobiernos con tendencias autocráticas están utilizando estas herramientas para moldear las conciencias, difundiendo narrativas que justifican la guerra y el miedo como elementos necesarios para la estabilidad. Rusia, China y otros países han implementado sofisticadas estrategias de propaganda digital para influir en la percepción pública y justificar sus políticas expansionistas. La desinformación y la polarización social son tácticas cada vez más utilizadas para predisponer a la población a aceptar medidas belicistas y el crecimiento del autoritarismo. En este contexto, es urgente promover la alfabetización mediática y fomentar un pensamiento crítico que permita resistir la manipulación informativa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En un mundo cada vez más polarizado, la Iglesia insiste en que la verdadera seguridad no se alcanza con más armas, sino con más justicia, más solidaridad y mayor compromiso con el bien común. La paz es un camino que exige valentía, pero es la única vía que garantiza un futuro digno para las nuevas generaciones. En este sentido, hacemos un llamado a los líderes europeos a abandonar la retórica belicista y a comprometerse con una política exterior basada en la reconciliación y la construcción de puentes, no de muros ni frentes de batalla.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como ha dicho el papa Francisco, «la guerra es siempre una derrota para la humanidad». Que esta convicción ilumine nuestras decisiones y nos impulse a trabajar por un mundo donde la paz no sea una utopía, sino una realidad alcanzable.</p>



<p class="wp-block-paragraph">* Fray <em>Xabier Gómez es obispo de San Feliu de Llobregat y responsable de Pastoral Obrera y Migraciones de la <a href="https://www.tarraconense.cat/es/inicio/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">CET</a>.</em></p>
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		<title>Sembremos esperanza en la trata de personas, signo de nuestro tiempo</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Guadalupe García Corigliano]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 25 Mar 2025 12:25:23 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Trata de personas]]></category>
		<category><![CDATA[Carta Pastoral]]></category>
		<category><![CDATA[Cuaresma]]></category>
		<category><![CDATA[Jubileo]]></category>
		<category><![CDATA[Mons. Luis Argüello]]></category>
		<category><![CDATA[Obispos]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Carta Pastoral de Mons. Luis Argüello La Cuaresma y el Año Jubilar ‘Peregrinos de Esperanza’ se unen para proponernos la dimensión social de la Fe. La Cuaresma, ya desde el Miércoles de Ceniza, nos invitó, junto a la oración y el ayuno, a la limosna, entrega de nuestro tiempo, de nuestro dinero, de nuestro ser [&#8230;]</p>
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<h2 class="wp-block-heading">Carta Pastoral de Mons. Luis Argüello</h2>



<p class="wp-block-paragraph">La Cuaresma y el Año Jubilar ‘Peregrinos de Esperanza’ se unen para proponernos la dimensión social de la Fe. La Cuaresma, ya desde el Miércoles de Ceniza, nos invitó, junto a la oración y el ayuno, a la limosna, entrega de nuestro tiempo, de nuestro dinero, de nuestro ser en favor de otros en nombre del Señor, como un ejercicio de misericordia. La limosna ha de ser concretada en el ejercicio de las obras de misericordia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El año jubilar, ya desde sus orígenes, en el Antiguo Testamento, cuando Israel vivía un año sabático o jubilar, siempre la dimensión social estaba muy presente, ofreciendo la oportunidad de volver a comenzar con el reparto de tierras, de bienes, la condonación de deudas, etc.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Iglesia española, en este Año Jubilar ‘Peregrinos de Esperanza’, nos propone una acción social. La realización de una obra de misericordia mirando, especialmente, a un grupo de personas —mayoritariamente, mujeres— que sufren la tragedia de la trata, de la explotación —en la mayor parte de los casos, con motivación sexual—. También hay trata de personas con motivos de explotación laboral.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La trata de personas, forma de esclavitud de estos tiempos, deja, como nos dice el Papa Francisco, muy abiertas las llagas de Cristo en su cuerpo, en su cuerpo actual que es la Iglesia y de la humanidad llamada también a formar parte de este cuerpo de Cristo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Iglesia española ha acogido esta propuesta de hacer esta obra de misericordia en relación con las personas que son víctimas de la explotación y de la trata, porque en ellas está un verdadero signo de los tiempos. En este signo queremos ser signo de esperanza. Signo de los tiempos porque en la trata de personas se reúnen, por una parte, todo lo que significa el drama de la inmigración, en muchos casos de la inmigración ilegal, en muchos casos, personas engañadas con la promesa de poder encontrar aquí un trabajo fácil, una forma de ganarse la vida y, luego, experimentan que han caído en manos de una mafia, de una trama que explota sus vidas, que les impone condiciones que están muy cercanas a la esclavitud. Por eso, la trata nos pone en relación con el fenómeno de la inmigración en su conjunto, con la necesidad de abordar la situación de la irregularidad y las causas de las migraciones para tratar de buscar una solución en su origen.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La trata de personas con motivos de explotación laboral nos habla de las reglas del juego de nuestra economía, de lo que significa aprovecharse de situaciones de falta de papeles, de irregularidad a la hora de poder abordar la relación laboral y de cómo eso es aprovechado, desde las necesidades imperiosas de las personas, para una forma de explotación en el campo del trabajo, en las relaciones laborales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por otra parte, la trata de personas, la prostitución, nos habla de otra realidad de nuestra sociedad, que es la forma desordenada, viciosa de vivir la sexualidad. Después de la revolución que supuso mayo de 1968, que tuvo como uno de sus campos prioritarios una propuesta de revolución sexual con diversos aterrizajes. La expansión de relaciones sexuales más libres se dice, se decía. También la apertura más decidida a todas las relaciones, desde la posibilidad de divorcios más fáciles, la regularización del aborto. Se llegó a afirmar que las patologías relacionadas con la sexualidad iban a desaparecer: el divorcio, la violencia en las propias casas; la liberación sexual, la prostitución y la pornografía, así la sexualidad dejaría de ser una causa de negocio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En realidad, pasados unos cuantos años de esta revolución sexual, vemos que las problemáticas relacionadas con la sexualidad no han desaparecido. La pornografía ha crecido y la prostitución se ha extendido de una manera sorprendente, dando pie a la explotación de personas, bien con fines de difusión pornográfica, bien con fines de explotación en la prostitución.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso, todo lo relacionado con la trata de personas, con la prostitución, aparece como un lugar donde se congregan diversas problemáticas de nuestra hora: la inmigración, las dificultades para encontrar trabajo, la situación de las propias condiciones laborales, la vivencia de la sexualidad y lo que está significando desvincular el sexo del amor y de la transmisión de la vida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso, parece una propuesta oportuna el decirnos esta obra de misericordia, redimir a cautivos —a cautivas, en la mayor parte de los casos—, podríamos decir, de esta trama relacionada con la prostitución y la trata de personas. Es una obra de misericordia que, además, tiene la capacidad de hacernos pensar sobre la situación de los inmigrantes, tiene también la posibilidad de ayudarnos a caer en la cuenta del significado de la sexualidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También esta obra de misericordia nos invita a dar gracias por las instituciones en nuestra Diócesis: las hermanas Oblatas y Adoratrices, que tienen en marcha proyectos de acompañamiento de estas personas, visitándolas, incluso, en la calle, en la carretera o en los pisos clandestinos donde se ejerce esta “tarea”. Es una acción con la colaboración de Cáritas, la Obra social del Santuario, muchas personas voluntarias y de otras que quieren colaborar también con su contribución económica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso, en este Año Jubilar queremos, por una parte, ofrecer la misericordia del Señor a todas las personas que están implicadas en este asunto: víctimas y explotadores, voluntarios y personas que expresan la solidaridad con la consagración de su propia vida. Que la misericordia del jubileo, que el ejercicio de la limosna nos pueda abrazar y convertir a todos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Queremos con esta propuesta de obra de misericordia hacer visible esta realidad que está extendida en nuestra sociedad, que forma parte también de nuestras relaciones, de nuestros vecindarios, de personas que, estando a nuestro lado, tantas veces nos resultan invisibles. También invitar a aquellos que lo deseen a dar un paso adelante, a colaborar como voluntarios en esta o en otras de las obras de misericordia que de manera institucional realiza nuestra Diócesis vallisoletana a través de comunidades, congregaciones, Cáritas u otro tipo de grupos que realizan tareas de servicio en favor de los más desfavorecidos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Invitamos a la oración y a la colaboración económica. La limosna ha de unirse siempre al ayuno y a la oración. La limosna en esta obra de misericordia nos hace caer en la cuenta de qué tipo de ayunos de imágenes, de un uso ilegítimo de la sexualidad situada solo en el marco del placer, a costa, incluso, del sufrimiento de los demás.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sembremos esperanza en esta realidad, que es un signo de nuestra época.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
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		<title>Rostros y retos del mundo del trabajo</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Guadalupe García Corigliano]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 10 Mar 2025 08:29:04 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pastoral del Trabajo]]></category>
		<category><![CDATA[Carta Pastoral]]></category>
		<category><![CDATA[Diócesis de Coria-Cáceres]]></category>
		<category><![CDATA[Exposición fotografías]]></category>
		<category><![CDATA[Mons. Jesús Pulido]]></category>
		<category><![CDATA[Trabajo]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Carta Pastoral de Mons. Jesús Pulido Queridos hermanos: En nuestra diócesis, del 3 al 14 de marzo, se celebrarán las XXII Jornadas de Pastoral Social, que este año cuentan con la exposición fotográfica “Rostros y retos del mundo del trabajo” en el Palacio de la Isla (Cáceres), donde se desarrollarán diversas actividades. La exposición fotográfica, [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading">Carta Pastoral de Mons. Jesús Pulido</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Queridos hermanos:</p>



<p class="wp-block-paragraph">En nuestra diócesis, del 3 al 14 de marzo, se celebrarán las XXII Jornadas de Pastoral Social, que este año cuentan con la exposición fotográfica “Rostros y retos del mundo del trabajo” en el Palacio de la Isla (Cáceres), donde se desarrollarán diversas actividades. La exposición fotográfica, obra de la Conferencia Episcopal, muestra cómo ha evolucionado el mundo del trabajo y la pastoral obrera en los últimos años, y explicita los retos fundamentales en nuestros días, como el trabajo decente, la precariedad laboral, el cuidado y la espiritualidad del trabajo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además, se suma a esta misma insistencia en la pastoral social, que el día 8 de marzo es el Día Internacional de la Mujer con el objetivo de lograr los mismos derechos que los hombres en la vida social y laboral. Este día también nos interpela en la Iglesia como ha puesto de manifiesto el Sínodo de la sinodalidad: “No hay nada que impida que las mujeres desempeñen funciones de liderazgo en la Iglesia” (Documento final, n. 60).</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Jubileo de la Encarnación 2025, como Año de gracia y de renovación espiritual en toda la Iglesia, es una ocasión privilegiada para pensar y afrontar los desafíos de la sociedad a la luz del Evangelio y de la Doctrina Social. El Papa Francisco en la bula de convocatoria del Jubileo dice que “la falta de garantías laborales y tutelas sociales adecuadas, los modelos sociales cuya agenda está dictada por la búsqueda de beneficios más que por el cuidado de las relaciones” es uno de los signos de nuestros tiempos, que los cristianos estamos llamados a convertir en razones de esperanza para anunciar el evangelio en nuestro mundo. Y afirma con rotundidad que “la comunidad cristiana no se puede quedar atrás en su apoyo a la necesidad de una alianza social para la esperanza”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Papa nos pide a los cristianos en este año jubilar dejar nuestros cuarteles de invierno en los que nos atrincheramos, mirar a nuestro alrededor y salir al encuentro de quienes han perdido la esperanza. Es el momento de hacer de la Iglesia una comunidad que trate de responder a los retos sociales de nuestros días en colaboración con todos los hombres de buena voluntad. La Iglesia tiene el deber de convertir también la sociedad, de crear una nueva mentalidad que no esté basada en el beneficio egoísta sino en la fraternidad universal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El trabajo es un elemento clave, pues en torno a él se articulan otras cuestiones importantes como la familia, condiciones de vida, el medio ambiente, la justicia, el desarrollo… y, sobre todo, la persona y su dignidad infinita. Las injustas desigualdades no permiten conseguir un trabajo digno y obligan a malvivir en las periferias o a migrar en búsqueda de unas condiciones de vida mejor. Tres mil millones de personas viven en países que gastan más en pagar los intereses de su deuda externa que en la salud de sus ciudadanos. Condonar la deuda es de justicia social y no solo de caridad, máxime cuando hay una deuda ecológica por saldar. “La tierra pertenece a Dios y todos nosotros habitamos en ella como «extranjeros y huéspedes»”, dice el Papa. También en nuestra sociedad occidental, los pobres son más víctimas de las injusticias sociales que culpables de su situación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En las periferias existenciales, donde los hombres y mujeres luchan por un mundo mejor, es donde brotan las semillas de esperanza para este mundo. En este año jubilar, la Iglesia quiere estar atenta a esos brotes del Reino de Dios, que sufre violencia a medida que se abre camino y alumbra una realidad nueva según los valores del Evangelio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Os animo y os espero estos días en el Palacio de la Isla para participar en las XXII Jornadas de Pastoral Social de la diócesis.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con mi bendición,</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>+ Jesús Pulido, obispo de Coria-Cáceres</strong></p>
<p>La entrada <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es/documentos/accioncaritativa/pastoraldeltrabajo/rostros-y-retos-del-mundo-del-trabajo/">Rostros y retos del mundo del trabajo</a> se publicó primero en <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es">Comisión Episcopal para la Pastoral Social y la promoción humana</a>.</p>
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		<title>Los obispos del País Vasco y Navarra: «No necesitamos ser populares sino fieles»</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Guadalupe García Corigliano]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 04 Mar 2025 11:17:41 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Acción caritativa]]></category>
		<category><![CDATA[Migraciones y Movilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Pastoral Social]]></category>
		<category><![CDATA[Carta Pastoral]]></category>
		<category><![CDATA[Cuaresma]]></category>
		<category><![CDATA[Obispos]]></category>
		<category><![CDATA[Pascua del Enfermo]]></category>
		<category><![CDATA[Semana Santa]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>REVISTA ECCLESIA: Cinco años después, los obispos del País Vasco y Navarra publican una nueva carta pastoral conjunta para la Cuaresma y la Pascua. Un texto sugerente con el título El contraste paciente. Repensando la relación Iglesia-Mundo, en el que invitan a una presencia cristiana renovada en la sociedad de hoy. Una presencia que es [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">REVISTA ECCLESIA: Cinco años después, los obispos del País Vasco y Navarra publican una nueva carta pastoral conjunta para la Cuaresma y la Pascua. Un texto sugerente con el título <em>El contraste paciente. Repensando la relación Iglesia-Mundo</em>, en el que invitan a una presencia cristiana renovada en la sociedad de hoy. Una presencia que es más pequeña, pero que debe ser coherente. Con raíces profundas y alejada de las modas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La carta, que está enriquecida con numerosas citas de los papas Francisco y Benedicto XVI, pone como ejemplo a los primeros cristianos sobre su modo de estar en el mundo, caracterizado fundamentalmente por la paciencia. «No era simple resignación o pasividad, sino una actitud vital que reflejaba su comprensión de un Dios que actúa con mansedumbre y respeta los ritmos de la historia humana. Se manifestaba en múltiples aspectos: en su modo de crecer como comunidad sin forzar conversiones, en su manera de responsar a la persecución sin buscar represalias, en la formación pausada de nuevos creyentes a través de catecumenado, en sus prácticas de culto que forjaban identidad renovadas, y en su disposición a testimoniar la fe más con el ejemplo que con las palabras».</p>



<p class="wp-block-paragraph">De hecho, desde el inicio del documento, aparece una tónica general, ya recogida por Lactancio —«la religión debe ser defendida, no matando, sino muriendo; no con sevicia, sino con paciencia; no con maldad, sino con fe»— y que Benedicto XVI tradujo con su: «La Iglesia no hace proselitismo. Crece mucho más por atracción».</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con todo, y ante una sociedad que se ha secularizado, los obispos señalan algunas claves para la renovación de la presencia de los cristianos. Por ejemplo, es importante reforzar la comunidad y su identidad, pero no para defenderse, sino para hacer una aportación a la sociedad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Recogiendo palabras del cardenal Ratzinger, apuestan por una Iglesia más pequeña, pero más auténtica, sin privilegios del pasado. «La Iglesia del futuro no necesita adaptarse superficialmente a las modas culturales, sino mantener su identidad evangélica con fidelidad creativa, confiando en que precisamente esta autenticidad la convertirá en faro de esperanza para un mundo necesitado de trascendencia», añaden.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También subrayan la necesidad de acoger a todos o de que la cruz sea realmente una fuerza transformadora, que abraza la vulnerabilidad y ofrece el perdón, pero también hace que se evite la identificación con el mundo y se priorice la fidelidad al Evangelio. La unidad y la alegría son las otras claves que proponen para la Iglesia del futuro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hecha esta reflexión, los obispos ofrecen unas notas para una conversión pastoral y misionera, que no dejan de ser una propuesta de Iglesia para el mundo de hoy.</p>



<h3 class="wp-block-heading">Iglesia que vive en confianza</h3>



<p class="wp-block-paragraph">«Tenemos motivos para confiar. No en nuestras fuerzas o planes, sino en la fidelidad de Dios que no abandona a su pueblo. El mismo Señor que transformó el fracaso aparente del Calvario en la victoria de la Pascua sigue actuando hoy».</p>



<h3 class="wp-block-heading">Iglesia que cultiva al experiencia de fe</h3>



<p class="wp-block-paragraph">«En una cultura marcada por el activismo y la búsqueda de entretenimiento superficial, el testimonio de una fe profundamente vivida resulta especialmente significativo. No se trata solo de hacer cosas, sino de dejar que Dios se vaya haciendo».</p>



<h2 class="wp-block-heading">Iglesia que genera confianza</h2>



<p class="wp-block-paragraph">«La confianza no se exige ni se impone: se gana día a día con un testimonio coherente y una vida comunitaria que refleje genuinamente el amor de Cristo».</p>



<h3 class="wp-block-heading">Iglesia que camina en humildad</h3>



<p class="wp-block-paragraph">«La humildad es, ante todo, libertad: libertad para poder caminar en la verdad; libertad para reconocer errores sin sentirnos amenazados; libertad para admitir que el camino de conversión es largo y que no avanzaremos sin pedir con insistencia la ayuda de la gracia; libertad para no aparentar una perfección que no poseemos; libertad para el diálogo con el mundo, con mayor capacidad de escuchar y aprender».</p>



<h3 class="wp-block-heading">Iglesia que busca su orientación en la Palabra</h3>



<p class="wp-block-paragraph">«Las comunidades cristianas contrastan constantemente su vida con la Palabra, encontrando en ella luz para el discernimiento y guía en sus decisiones. No es una referencia más entre otras, sino la orientación primaria que ilumina todo nuestro caminar como Iglesia».</p>



<h3 class="wp-block-heading">Iglesia que ese alimenta de la Eucaristía</h3>



<p class="wp-block-paragraph">«La espiritualidad no es un añadido opcional: es el núcleo vital de nuestra fe. En un mundo marcado por el activismo y la dispersión necesitamos anclar nuestra vida en lo esencial. La oración diaria, aunque sea breve, nos mantiene conectados con nuestra identidad cristiana. Pero es en la Eucaristía dominical donde nuestra vida espiritual alcanza su expresión más plena y transformadora».</p>



<h3 class="wp-block-heading">Iglesia que se resiste a la mundanidad</h3>



<p class="wp-block-paragraph">«El antídoto es siempre volver a lo esencial: la centralidad de Cristo crucificado y resucitado. Una Iglesia arraigada en esta verdad puede resistir la tentación de diluirse en la cultura dominante. No necesitamos ser populares, sino fieles. Y es esa fidelidad, vivida con autenticidad y amor, la que hace nuestro testimonio significativo en un mundo que necesita oír hablar de Dios».</p>



<h3 class="wp-block-heading">Iglesia que supera el acomplejamiento</h3>



<p class="wp-block-paragraph">«Es hora de superar los complejos y asumir con naturalidad nuestra identidad cristiana. No para imponerla a nadie, sino para compartirla como lo que es: un don que hemos recibido y que queremos ofrecer a quienes buscan un sentido más profundo para sus vidas»</p>



<h3 class="wp-block-heading">Iglesia que asume y desarrolla su dimensión sinodal</h3>



<p class="wp-block-paragraph">«Una Iglesia sinodal escucha antes de hablar, dialoga en vez de imponer y, sin renunciar a su identidad y credo específicos, discierne en comunidad los caminos del Espíritu».</p>



<h3 class="wp-block-heading">Iglesia que construye fraternidad desde lo márgenes</h3>



<p class="wp-block-paragraph">«Más allá de las acciones puntuales necesitamos cultivar una sensibilidad permanente que nos permita ver en cada persona necesitada el rostro mismo de Cristo que nos interpela y nos llama a la conversión. Solo así podremos crear alternativas, pequeñas pero significativas, que den esperanza a quienes se sienten solos y abandonados».</p>



<h3 class="wp-block-heading">Iglesia con un laicado que evangeliza</h3>



<p class="wp-block-paragraph">«El futuro de la evangelización pasa por redescubrir esta vocación misionera del laicado. No como una tarea más, sino como una dimensión natural de la identidad cristiana vivi-da en medio del mundo».</p>



<h3 class="wp-block-heading">Iglesia que prioriza el primer anuncio</h3>



<p class="wp-block-paragraph">«Esta prioridad debe reflejarse en la distribución de recursos humanos y materiales. Nuestras Iglesias diocesanas necesitan impulsar iniciativas específicas que faciliten el encuentro con Cristo. El catecumenado y la formación sistemática vendrán después para desarrollar un estilo de vida cristiano arraigado y coherente. La experiencia muestra que los grupos y comunidades que priorizan comunicar su fe recuperan la alegría del Evangelio y atraen naturalmente a otros».</p>



<h3 class="wp-block-heading">Iglesia que anima a vivir y a transmitir la fe en la familia</h3>



<p class="wp-block-paragraph">«Los padres y madres cristianos necesitan redescubrir su papel como primeros evangelizadores. No están solos: la comunidad eclesial debe acompañarlos, proporcionando el contexto donde las prácticas y valores familiares cristianos cobran su sentido, pueden sostenerse y desarrollarse».</p>



<h3 class="wp-block-heading">Iglesia que acoge a fuertes y débiles en la fe</h3>



<p class="wp-block-paragraph">«La parroquia católica nunca se ha basado en la fuerte afinidad de un grupo selecto, sino en un umbral de adhesión no excluyente. Esta apertura genera una comunidad de sujetos diferentes, con distintos niveles de compromiso. Aunque el núcleo de la comunidad creyente se construya sobre un catecumenado exigente, la Iglesia ha de estar abierta a diversos grados de identificación».</p>



<h3 class="wp-block-heading">Iglesia que promueve la paz social y entre los pueblos</h3>



<p class="wp-block-paragraph">«La Iglesia demuestra con su testimonio que es posible mantener convicciones firmes sin caer en el fundamentalismo, defender la verdad sin menospreciar al diferente y buscar la justicia sin alimentar el conflicto. En un mundo donde las fracturas sociales se profundizan este testimonio de reconciliación y paz resulta más necesario que nunca».</p>



<p class="wp-block-paragraph">Puedes descargar la carta completa aquí</p>



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<p class="wp-block-paragraph"></p>
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			</item>
		<item>
		<title>La diócesis de Mondoñedo-Ferrol elige la lucha contra la trata de personas como signo jubilar</title>
		<link>https://social.conferenciaepiscopal.es/documentos/migracionesymovilidadhumana/tratadepersonas/la-diocesis-de-mondonedo-ferrol-elige-la-lucha-contra-la-trata-de-personas-como-signo-jubilar/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=la-diocesis-de-mondonedo-ferrol-elige-la-lucha-contra-la-trata-de-personas-como-signo-jubilar</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Guadalupe García Corigliano]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 13 Feb 2025 11:33:28 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Trata de personas]]></category>
		<category><![CDATA[Carta Pastoral]]></category>
		<category><![CDATA[Diócesis de Mondoñedo-Ferrol]]></category>
		<category><![CDATA[Jubileo]]></category>
		<category><![CDATA[Mons. Fernando García Cadiñanos]]></category>
		<category><![CDATA[Obispos]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Hay esperanza para las víctimas de la la trata de personas Carta pastoral de Fernando García Cadiñanos, Obispo de Mondoñedo-Ferrol Cada 8 de febrero se celebra la Jornada Mundial de Oración y Reflexión contra la Trata de Personas. Es la memoria de santa Josefina Bahkita, una santa sudanesa que, en su infancia, fue vendida como [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading">Hay esperanza para las víctimas de la la trata de personas</h2>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Carta pastoral de Fernando García Cadiñanos, Obispo de Mondoñedo-Ferrol</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Cada 8 de febrero se celebra la <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es/noticias/migraciones-y-movilidad-humana/trata-de-personas/8-de-febrero-xi-jornada-mundial-de-oracion-y-reflexion-contra-la-trata-de-personas/">Jornada Mundial de Oración y Reflexión contra la Trata de Personas</a>. Es la memoria de santa Josefina Bahkita, una santa sudanesa que, en su infancia, fue vendida como esclava y fue víctima de trata. Su proceso de sufrimiento y de liberación se presenta como luz de esperanza para tantas personas que hoy siguen sufriendo procesos de trata, la nueva esclavitud del siglo XXI. Esta realidad, en palabras del papa Francisco, se convierte en una “llaga en el cuerpo de la humanidad contemporánea, una herida en la carne de Cristo”. Sin duda, una herida terrible, dramática, que es preciso sanar y ante la que no podemos pasar de largo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estamos en un año jubilar. Lo abríamos solemnemente hace poco más de un mes. El año jubilar continúa la tradición abierta por el propio Cristo que, en la sinagoga de su ciudad de Nazaret, identificó su misión como un “año de gracia” para dar la libertad a los cautivos, dar la vista a los ciegos, poner en libertad a los oprimidos… Este proceso de liberación y de esperanza, que continúa a lo largo de los siglos, es lo que está presente durante este año jubilar como gracia personal y social.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Precisamente en la voluntad de generar estos signos de esperanza en medio de nuestro mundo, nuestra diócesis de Mondoñedo-Ferrol ha elegido, en unión con todas las Iglesias de España, la realidad de la trata de personas como signo jubilar. Se pretende que durante el año jubilar conozcamos, acompañemos y apoyemos <a href="https://oblatas.com/proyectos/oblatas-ferrol/">el proyecto que las Oblatas tienen en la ciudad de Ferrol </a>con personas que están en situación de trata. A lo largo de estos meses realizaremos algunas colectas de apoyo, pero también conoceremos mejor el proyecto que esta congregación tiene cerca de nosotros para generar una nueva cultura que nos haga combatir la trata de personas y erradicar las causas que la producen.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hemos de reconocer que nos enfrentamos a una realidad escondida en nuestra sociedad pero, tristemente, muy presente. La explotación de personas que son utilizadas principalmente con fines sexuales es un enorme drama. Aprovechan su vulnerabilidad y su dependencia, principalmente económica, para utilizarlas o controlar su voluntad. Se trata, sin duda, de un atentado a la dignidad infinita que toda persona posee. Por eso, visibilizar a las personas que sufren trata y sus procesos de instrumentalización es ya un camino para erradicar el problema.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Afortunadamente hoy existen muchas realidades, principalmente eclesiales, que acogen, escuchan y acompañan integralmente a estas personas en sus procesos de sanación y recuperación. Se convierten así en lugares y signos de esperanza para estas personas que tanto lo necesitan. Son espacios capaces de engendrar nueva vida, me atrevería a calificar de resurrección, y se convierten así en prolongación de la presencia del Resucitado entre nosotros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además, estos proyectos, como el que tenemos en nuestra diócesis, están llamados a sensibilizarnos sobre dinámicas y propuestas legales y culturales que transformen esta cultura pansexualizada, en la que la pornografía ha deformado sustancialmente las relaciones personales. Se trata, en definitiva, de trabajar por la dignidad de todas y cada una de las personas, por poner su dignidad en el centro de nuestras relaciones para que nunca sean utilizadas ni cosificadas. Ojalá que nuestro apoyo a estas iniciativas durante el año jubilar sea una pequeña luz que nos ayude a llevar esperanza a esta lacra que tiene rostros concretos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tu hermano y amigo,</p>



<p class="wp-block-paragraph">+ Fernando García Cadiñanos</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
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		<item>
		<title>Esperanza en la enfermedad</title>
		<link>https://social.conferenciaepiscopal.es/documentos/accioncaritativa/pastoraldelasalud/esperanza-en-la-enfermedad/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=esperanza-en-la-enfermedad</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Guadalupe García Corigliano]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 13 Feb 2025 09:30:01 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pastoral de la Salud]]></category>
		<category><![CDATA[Carta Pastoral]]></category>
		<category><![CDATA[Jornada Mundial del Enfermo]]></category>
		<category><![CDATA[Mons. José Antonio Satué]]></category>
		<category><![CDATA[Obispos]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Carta pastoral de Mons. José Antonio Satué, Obispo de Teruel-Albarracín Cuando mejoran nuestras condiciones de vida, podemos pasar años y años sin ninguna dolencia importante y, poco a poco, va creciendo la impresión de que los enfermos son siempre otros, se llega a pensar que tenemos derecho a estar sanos, creemos que no necesitamos a [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es/documentos/accioncaritativa/pastoraldelasalud/esperanza-en-la-enfermedad/">Esperanza en la enfermedad</a> se publicó primero en <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es">Comisión Episcopal para la Pastoral Social y la promoción humana</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading">Carta pastoral de Mons. José Antonio Satué, Obispo de Teruel-Albarracín</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando mejoran nuestras condiciones de vida, podemos pasar años y años sin ninguna dolencia importante y, poco a poco, va creciendo la impresión de que los enfermos son siempre otros, se llega a pensar que tenemos derecho a estar sanos, creemos que no necesitamos a nadie para vivir. Y cuando nos toca la enfermedad, nos coge tan desprevenidos que en ocasiones nos sentimos zarandeados y maltratados. Hasta las personas creyentes a veces miramos al cielo con la sensación de que Dios ha cometido una injusticia con nosotros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Superado el golpe inicial, vamos aceptando la realidad y aprendiendo las lecciones que la enfermedad nos enseña: somos seres frágiles y vulnerables, necesitamos ser ayudados por otras personas, tenemos recursos interiores que desconocíamos, toda desgracia trae consigo la posibilidad de madurar, Dios se hace el encontradizo cuando sentimos nuestra fragilidad… Este proceso de aceptación y aprendizaje, distinto en cada persona, no es una línea siempre ascendente. Alternan la confusión y la claridad, el enfado y la confianza, la negatividad y la esperanza. Así vamos creciendo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La comunidad cristiana quiere acercarse a este mundo, siguiendo el ejemplo del Señor. Hace 2000 años, Él mostro una predilección especial por los enfermos y, aunque no nos ofreció sesudas teorías acerca de la salud y la enfermedad, se acercó con amor a las personas enfermas, sin juzgarlas ni culpabilizarlas, y utilizó todo su poder para curar las dolencias del cuerpo y del alma. Este es el camino que sus discípulos y discípulas queremos recorrer, unidos a Él. El mundo del dolor es tierra sagrada, en la que hemos de entrar con las sandalias de la humildad y el respeto, para ser buenos samaritanos que transparenten el amor, la misericordia y la paz que Dios nos ofrece.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<h2 class="wp-block-heading">Dios se hace el encontradizo cuando sentimos nuestra fragilidad</h2>



<h2 class="wp-block-heading"></h2>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Cada 11 de febrero celebramos la Jornada Mundial del enfermo, para recordarnos esta preciosa misión que Jesús ha confiado a la comunidad creyente, a cada cristiano en particular y a muchas personas de buena voluntad que no comparten nuestro credo. No es ésta una tarea que Dios encomienda solo a quienes aparentemente gozamos de buena salud; pues las personas enfermas también son, en tantos momentos, transparencia de amor, misericordia y paz. Además, cuando nos acercamos al mundo del dolor, vemos que la frontera entre la salud y la enfermedad no es tan clara, ya que todos tenemos alguna dolencia en el alma o en el cuerpo y, por otra parte, hasta cuando nos sentimos más limitados podemos ser instrumentos en manos de Dios, para llevar consuelo y esperanza a quienes nos rodean.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Doy gracias a Dios por quienes abrazáis cada día esta misión, a veces dolorosa y siempre apasionante: personas enfermas, familias, cuidadores, profesionales de la sanidad, voluntarias y voluntarios de pastoral de la salud. Gracias por encender una luz de esperanza en la oscuridad del sufrimiento. Recibid un saludo muy cordial en el Señor.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright"><img decoding="async" src="https://www.diocesisdeteruel.org/wp-content/uploads/sites/7/2021/09/firmajosea-300x132.jpg" alt="" class="wp-image-6178"/></figure>
</div>


<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://www.diocesisdeteruel.org/agenda/"></a></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
<p>La entrada <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es/documentos/accioncaritativa/pastoraldelasalud/esperanza-en-la-enfermedad/">Esperanza en la enfermedad</a> se publicó primero en <a href="https://social.conferenciaepiscopal.es">Comisión Episcopal para la Pastoral Social y la promoción humana</a>.</p>
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