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Día Internacional del Pueblo Gitano 2024: «Es el momento de dar lo mejor de vosotros mismos»

  • Categoría de la entrada:Pastoral con los Gitanos
  • Tiempo de lectura:8 minutos de lectura

Mensaje de Mons. José Antonio Satué

Queridos primos y primas, tíos y tías, querido Pueblo Gitano y muy especialmente querida familia de la Pastoral Gitana de España, es para mí una gran alegría dirigiros unas palabras, como obispo servidor en la pastoral gitana de la Conferencia Episcopal, en estos días tan especiales para nosotros, cristianos y gitanos.

En primer lugar, ¡Feliz Pascua de Resurrección! Hace apenas una semana, celebrábamos el gran acontecimiento de la Pasión, Muerte y Resurrección de nuestro Señor Jesucristo. Y hoy más que nunca es necesario recordar que ese hombre al que acogimos en Jerusalén con palmas y olivos, con el que cenamos en esa cena tan íntima y especial, y que acompañamos en sus últimos momentos, llenos de soledad, dolor y agonía, ha vencido a la muerte, ha sido resucitado por el Padre.

Esta es la gran noticia que acogemos, celebramos y queremos transmitir: ¡Jesús Resucitó! Nos alegramos, en primer lugar, por el mismo Jesús. Una persona como Él, que dedicó toda su vida a los demás, que dijo la verdad a unos y a otros, que enseñó como la auténtica grandeza está en el servicio y que amó hasta dar la vida, mostrándonos el verdadero rostro de Dios, amoroso y misericordioso, no podía acabar en la oscuridad de la muerte.

Y nos alegramos también por nosotros y especialmente por las personas que sufren tantas situaciones de enfermedad, incomprensión, marginación… Jesús no se ha guardado su vida nueva para Él; ha querido compartirla con nosotros. Jesús mismo se fue encontrando con María Magdalena, con los apóstoles, con muchos discípulos, para contagiarles su vida nueva. Desde entonces, la presencia del Resucitado recorre el mundo, de persona a persona, de generación en generación, hasta que ha llegado a nosotros. Cuando nos dejamos encontrar por Él, no se acaban nuestros problemas, pero podemos vivir una vida nueva, porque Él nos resucita ya aquí: del miedo a la confianza, de la indiferencia a la compasión, de la comodidad al compromiso, del individualismo a la fraternidad, del pesimismo a la esperanza… Podemos resucitar con Él a una vida nueva ya en esta tierra, anticipo de la vida eterna y plenamente feliz del cielo.

Ceferino y Emilia, beatos gitanos.
Ilustración de José Emiliano Rodríguez Amador

Quisiera unir el gran acontecimiento Pascual con la celebración del Día Internacional del Pueblo Gitano.

En esta fecha, recordamos el Primer Congreso Mundial romaní/gitano, celebrado en Londres el 8 de abril de 1971, en el que se instituyó la bandera y el himno gitano. Esta fecha, que nos recuerda quienes somos y nos une con todos los gitanos del mundo, nos trae al corazón el sufrimiento de tantos hermanos y hermanas a lo largo de los siglos, un sufrimiento que se manifiesta hoy en las familias que pasan necesidad, en muchos chavorrillos que tienen dificultades para estudiar, en los jóvenes que no encuentran trabajo o en mujeres que sufren la desigualdad y la discriminación. En esta fecha también brindamos por todas las barreras que hemos superado y por el legado que los gitanos transmitimos a través de una cultura llena de valores cristianos, que nuestra sociedad necesita.

Permitidme que traiga a la memoria al querido Papa San Pablo VI, que aquel año 1965 en Roma, ante miles de gitanos y gitanas del mundo entero, nos recordaba: “Vosotros estáis en el corazón de la Iglesia”.

No olvidemos nunca nuestras raíces, nuestra cultura, recordad al mundo entero la importancia de la familia, del cuidado de los mayores, del respeto… pero tampoco olvidéis nunca que sois hijos de Dios, hijos de la Iglesia, hijos muy queridos de la Majarí Calí, a la que en tantos momentos de persecución habéis acudido pidiendo amparo y protección; sois hermanos y hermanas de nuestros beatos Emilia y Ceferino, cuyo recuerdo e intercesión tanto nos animan.

Este 8 de abril, como dice el himno Gitano, “Opre Rroma isi vaxt akana” (¡Arriba Gitanos! Ahora es el momento), es el momento de la vida, de continuar haciendo camino, de dar lo mejor de nosotros mismos, de ser sal de la tierra y luz del mundo, confiando en las palabras de Jesús resucitado «No temáis… Id, pues, y haced discípulos… Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el final de los tiempos».

Salgamos pues a evangelizar; anunciemos: “somos gitanos, somos pueblo de Dios, somos Iglesia”; llevemos una palabra de aliento, de esperanza a tantas personas que la necesitan; convirtamos la noche en día a nuestros hermanos; seamos testimonio vivo de un Dios que vive, y vive en lo sencillo, en lo ordinario de nuestras vidas, y eso es lo que hace todo extraordinario.

Querido Pueblo Gitano en este día, rezo por vosotros, que Undebel os bendiga, muy especialmente a nuestros tíos y tías enfermos.

En el nombre del Señor resucitado, “Sastipen Thaj Mestipen”, “Salud y Libertad”. “Dlevlesa romá” (Dios sea con los gitanos)

+ José Antonio Satué Huerto.

Obispo de Teruel y Albarracín y reponsable de la Pastoral con los Gitanos

Poesía

  • José Emiliano Rodríguez Amador es el Director de la Pastoral con los Gitanos de la CEE

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